Fallo Completo STJ

OrganismoFORO DE JUECES/ZAS PENALES 3° CJ - BARILOCHE
Sentencia725 - 17/11/2023 - DEFINITIVA
ExpedienteMPF-BA-03383-2021 - N.L.V. C/ M.L.A. S/ ABUSO SEXUAL AGRAVADO
SumariosNo posee sumarios.
Texto Sentencia
En la ciudad de San Carlos de Bariloche, a los 17 días del mes de Noviembre de
2023, el Tribunal de Juicio unipersonal integrado por el Dr. Marcelo Alvarez
Melinger, dicta sentencia en el presente caso, caratulado por el Ministerio Público
Fiscal “N.L.V. c/ M.L.A. s/Abuso sexual
agravado”, Legajo N° MPF-BA-03383-2021, seguido a M.L.A.
D.N.I. N° xxx, de 65 años de edad, con domicilio en calle xxx San Carlos de Bariloche,
provincia de Río Negro. Teléfono xxx
Quien es llevado a juicio por el siguiente hecho: “El haber ejercido
violencia sexual contra la niña A.S.P., nacida el xxx, en fechas no precisada con exactitud, pero establecidas en el período
comprendido desde principios del año 2020 hasta el 23 de junio de 2021.
Concretamente, cuando A.S.P., tenía entre 7 y 8 años de edad, en
horario diurno aproximadamente al mediodía, la atacó en el interior de su
domicilio sito en calle xxx de esta ciudad, el cual se trata de una
casa rodante, situada en la parte posterior de un terreno y a la que la niña había
concurrido por ser el abuelo de su prima. En esas circunstancias M.L.A. se acercó a A.S.
quien se encontraba sentada frente a una
computadora jugando y con sus manos le tocó la vagina y la cola, por debajo de su
ropa interior. Luego intentó darle un beso, pero la niña se resistió y salió corriendo
del lugar.”.
1. a) Los días 11 al 13 de Septiembre del corriente año se realizó la au-
diencia de juicio oral en los términos de los Artículos 176 siguientes y concordan-
tes del C.P.P., en la que intervinieron como representante del Ministerio Público el
Fiscal Martín Govetto y el acusado M.L.A. , junto a su defensor Nelson
Vigueras.

Declarado abierto el juicio, se advirtió al Sr. M que estuviera atento a
todo lo que se dijera, así como se le recordó la importancia y el significado de lo
que iba a suceder. También se le hizo saber la posibilidad de declarar o abstenerse
de hacerlo sin que ello fuese considerado una presunción en su contra.
1. b) ALEGATOS DE APERTURA
El Fiscal Martín Govetto indicó que: “Hoy nuevamente traemos un caso de
abuso sexual infantil. La víctima es la niña S. nacida el xxx, y cuando ella
contaba con 7 u 8 años de edad, en un período precisado entre principios del año
2020 hasta el 23 de junio de 2021, ocurrió un ataque llevado adelante por el señor
M.L.A. , un ataque de esta naturaleza. Ocurrió en el domicilio de él, en
xxx, en la parte del fondo, de
una casilla rodante donde el señor reside. En ese predio vive también su familia. Y
S. iba allí porque su prima, otra niña pequeña -M. - vive en ese lugar. Y
en esas visitas y vínculo familiar que ella frecuentaba, el señor M. la atacó
sexualmente, le realizó tocamientos en la vagina y también en la zona de la cola.
Sabemos que esto ocurrió en ese período y en horario del mediodía. Se trata de un
abuso sexual simple en los términos del 1° párrafo CP.
Lo vamos a demostrar principalmente con el relato de la niña que nos
cuenta como fueron los hechos tiempo después, se lo contó a su mamá N.L., y ella (L.)
finalmente lo puede denunciar. Y también hace el relato a
su papá, A.N.D.. Ellos nos van a contar particularidades sobre esta
situación, que hacen al contexto y la historia y el vínculo familiar. También se va a
reforzar con el propio relato que hizo la niña ante la escuela, a sus docentes N.V.
y B.L., completadas con la directora en ese momento, R.M. Finalmente, el trabajo de
acompañamiento psicológico con la Licenciada
Amaranta Ferraria, quien en ese momento trabajaba en el hospital y en la salita,
quien va a poder informar particularidades. Todo complementado con la
intervención de la Lic. Maccione del Cuerpo de Investigaciones Forense que hizo
la pericia y la presentamos también como testigo experto.
Finalmente hay un contexto familiar complejo, de vínculos entre diversos

protagonistas, por eso también nos vamos a valer de la entrevista anticipada
jurisdiccionalmente en Cámara Gesell de otra niña, M. , que va a dar
información respecto de ese contexto tan problemático que tuvimos que afrontar
durante el desarrollo de la investigación y las particularidades de este abordaje
con la Lic. Ceballos.
Este es el caso, esa es la información que van a transmitir los testigos en
estas jornadas, y estamos convencidos que todos ellos demostrarán la
responsabilidad de M. por este hecho y así vamos a pedir que se declare.”.
Por la Defensa, el Dr. Nelson Vigueras indicó que: “M.L.A.
nunca ejerció violencia sexual contra la niña A.S.P. Esta afirmación
se va a escuchar también en una cámara Gesell de la niña M., de la cual se
va a valer la Fiscalía. ¿Por qué? Porque esa niña es mencionada por S. en una
Gesell. Por eso desde la Defensa pedimos que se realice esa Gesell y allí quedo
absolutamente claro que nada de esto sucedió, y que M. dijo que no paso.
Vamos a escuchar esa Gesell de M., con el informe de la Lic. Ceballos, el
informe del Lic. Torres, el relato de la mamá de M. que es la señora M.A.
A. es hermana por parte de mamá de la mamá de S.,
en consecuencia, tía de S., y mamá de m..
P.L.A. es el papá de M., tío de S. M.D, tío de M. y de S.; M.B. tía de M. y de S. , casada con el señor Z.D., tío político
de las niñas. L.L. por un informe socio ambiental respecto de cómo es
la vivienda y las cercanías del lugar.
Entendemos que todos ellos lo van a persuadir a Ud. respecto de la
inexistencia del hecho y de que el señor M.L.A. nunca ejerció
violencia sexual contra la niña A.S.P.”
1.c) Abierto el debate, se produjo la recepción de la prueba.
1) N.L.V. , D.N.I. N° XXX
- Cuántos años tenés? Tengo 47 años.
- ¿De qué trabajas? Trabajo de XXX
Acá en xxx es la primera temporada, después estuve 6 años en xxx Cuando no trabajo, vendo
tortas, tartas, todo lo que
es repostería.
- ¿Con quién vivís? Vivo con mi marido A.D., S. mi nena, y L.
S. tiene 10 años, nació el xxx. Y L. es mi hijo, de otra pareja, tiene xxx
- ¿Tenés más hijos? Sí, tengo más hijos, en total son 6. S. es la más chiquita,
L. 17 y los otros cuatro son mayores de edad.
- ¿Y estás en pareja? Estoy en pareja con a.d., el papá de S., estoy con
él hace 12 años. Vivimos en xxx
- ¿De dónde conoces a M.L.A? Conozco a M.L.A. porque
era la pareja de mi mamá, que se llama C.E.H. Yo era chica
cuando ellos eran pareja, yo tenía entre 6 o 7 años cuando mi mamá ya estaba con
él. Mi hermana, la menor, tenía 11 años cuando ella se fue a vivir con el que ya
estaban separados, y yo habré tenido 19 años cuando ellos se separaron, más o
menos, no me acuerdo.
- ¿Cómo se llama tu papá? Mi papá se llama N.H.
- H. con E., ¿Cuántos hijos tuvieron? Seis, incluída yo.
- ¿Cuántos hijos tuvo E. con M.? Dos, M.L.D. y M.S.A.
- ¿Y ellos estuvieron juntos desde tus 5 o 6 años hasta tus 19? Sí. Mi hijo mayor
lo tuve casi a los 20 y ellos ya estaban separados.
- ¿Dónde vive E.? A dos cuadras de mi casa. Yo vivo XXX, mi mamá vive cerca, a dos cuadras de ahí.
- ¿Sabes dónde vive M.? A una cuadra y media de mi casa, en el mismo
barrio.
- ¿Sabes por qué estamos acá? Por mi hija S.
- ¿Y por qué? Porque ella sufrió de abuso.
- ¿Cómo sabes eso? Porque ella me lo contó.
- ¿Que recordás de lo que te contó? Me acuerdo que yo estaba haciendo el curso
de manejo y necesitaba ir a una clase y le pedí a mi hermana A. si me la
podía cuidar a S. Cuando terminé la clase fui a buscarla a la casa de ella y nos
fuimos a casa. Y a la noche como siempre yo tenía costumbre de revisarle su
cabeza, le empecé a revisar. Y ahí note que ella me dijo “mamá tengo algo que
contarte, no quiero ir más donde la tía A.”. Y yo le pregunte por qué y me
dijo "el nono me está tocando mis partes íntimas". Y yo le pregunté cómo,
contáme que pasó, y me dijo “él me está tocando mis partes íntimas, no solo a mí,
a mi prima M. también”. Yo ahí enseguida le pregunté si él la estaba tocando con
sus partes íntimas a ella y ella me dijo que no. Entonces estaban mis hijos y mi
nuera y ella le contó también ahí. Yo lloré toda la noche y después nos fuimos a la
salita, a la mañana, temprano.
- A. ¿nos dijiste que es hija de M. y tu mamá E.? Sí
- ¿Dónde vive? En el mismo terreno de M
¿Cómo es ese terreno? Si están todos juntos en realidad, ahí vive A, tiene
la casa M. y adelante está mi otra hermana B.
- ¿Con quién vive A.? Con su marido P.L., C. su hija, y con M.
- ¿M. quién es? La hija de A. y de P., nieta de M.
- ¿Que vínculo tiene M. con S? Siempre estuvieron juntas, jugaban juntas, a
veces M. venía a casa o S. iba a la de ella.
- ¿Qué edad tiene M.? Creo que 11, porque cumplió en XXX
- ¿Quién es “xxx”? M.L.
- ¿Y quién le dice así? Todos los nenes le dicen xxx a él. Todas las nietas, y S.
también le decía XXX.
- ¿Hay otra persona a quien le digan nono? No, que yo sepa no.
- ¿Te cuenta S. algo más en ese momento cuando te dijo lo que había pasado?
No, me dijo que las tocaba a las dos. Después que hablamos con la doctora todo,
ella me contó que él la sentaba en su pierna, la hacía abrir sus piernitas, le tocaba
sus partes íntimas, después cuando él se acostaba con M. le hacía mirar un video,
y a ella le hacía jugar a una computadora con jueguitos, y mientras ella escuchaba
que "el respiraba raro".

- ¿Eso cuándo te lo cuenta S.? En el transcurso de los días que iban pasando,
me iba contando lo que ella se iba acordando.
- ¿En qué momento del día estaban ustedes cuando ella te lo cuenta la primera
vez? En la noche.
- ¿A dónde fuiste? A la salita de xxx
- ¿Que pasó ahí? Llegamos, pedí por favor hablar urgente con una doctora y me
llamaron, me atendieron. Entramos con S. y le dije que tenía algo que contar y
justo había una psicóloga, Agus, y la Dra. Nati, y ahí le dije lo que le estaba
pasando a mi nena un poco y ahí le preguntaron a S. y ahí S. empezó a
contar. Les contó lo mismo que me contó a mí.
- ¿Qué hiciste después de eso? Después hablé con la doctora y me dijeron que
tenía que hacer la denuncia. Le pedí unos días para hablar con todos mis
hermanos, los llamé, con los últimos que hablé fueron con D. y A., les
conté lo que estaba pasando. Me dijeron que haga lo que tuviera que hacer y
después no hablamos más.
- ¿Cómo fue esa reunión con D. y A.? Fueron a mi casa. Primero a
A., le conté, yo no la noté sorprendida, como sí se sorprendió D.
D. sí se sorprendió muchísimo, lo noté en su cara y todo.
- ¿Te respondieron algo? No, solo me dijeron que haga lo que tenga que hacer.
- ¿Y qué hiciste? Después que terminé de hablar con ellos me fuí a Fiscalía e hice
la denuncia.
- ¿Te acordás en qué fecha fue todo eso? El 29/06/21 hice la denuncia, y esto fue
unos días antes, o sea pedí a la doctora si me daba el fin de semana para poder
hablar con tus hermanos.
- ¿Por qué necesitabas hablar con tus hermanos? Porque yo quería hablar con ellos
porque no quería que se sientan traicionados, no sé, pensé en ellos también porque
yo mantenía una muy buena relación con D. y antes de hacer todo quería
hablarlo con ellos.
- ¿Hiciste la denuncia? Sí
- ¿Cómo siguió después de eso? Hice la denuncia, después S. fue a Cámara
Gesell, también la vió la psicóloga Amaranta, después fue al médico forense
infantil, y eso es lo que me acuerdo.
- ¿Te volvió a hablar S. de esto, de lo que le había sucedido? No. Pasó un
tiempo que no, y después se acordó un poquito y no hablamos más del tema. No
lo hablamos más.
- Cuando sucede todo al principio, ¿dónde estaba D.? Estaba en xxx,
trabajando. Estuvo allá dos meses más o menos.
- ¿De que trabaja? XXX
- ¿Sabe lo que pasó? Sí. Porque cuando S. habló y yo fuí al médico, después lo
llamé por teléfono y le conté todo por teléfono, lo que S. me había dicho y le
dije que yo iba a hacer la denuncia. Me dijo que la haga, pero no podíamos hablar
mucho porque cada vez que le hablaba lloraba y no le podía contar mucho.
- ¿Sabes si S. contó esto en algún otro lugar? Sí, en la escuela. S me
preguntó si le podía contar a la maestra y yo le dije que si ella sentía poder
contarle, que sí, que le cuente a las docentes.
- ¿Y las docentes hablaron con vos? Sí, hablamos un poco, me preguntaron y me
dijeron que lo que necesitemos estaban para ayudarnos. La maestra L. y la
maestra V.
- A M. lo conociste cuando vos tenías ¿cuántos años? No me acuerdo que
exactamente pero seguro que 6 o 7. Mi hermana B. era bebé.
- Cuando vos lo conociste ¿dónde vivías vos? En XXX en una casita
chiquita con mi mamá.
- ¿Y M. fue a vivir ahí con ustedes? Sí, después vivía ahí con nosotros.
- ¿Cuántos años tenías vos cuando te fuiste de esa casa? En realidad, yo cuando
tuve a mis hijos todavía vivía con mi mamá, ellos nacieron después y en el 2001
me dieron mi terreno.
- ¿Cómo era tu vínculo con M. cuando vivían juntos? Él era muy estricto, me
pegaba mucho. A mí y a mis hermanos nos pegaba bastante, y aparte que él no
trabajaba, siempre trabajó más mi mamá que él, él estaba más en la casa que otra

cosa. Y cuando yo era chica también abusó de mí.
- ¿Eso se lo contaste a alguien, que el abusó de vos? De mi familia nadie. O sea,
ahora se dieron cuenta un poco de todo, pero cuando hablé, lo hablé con la
psicóloga Agus, ella sí. Se lo conté. Después el otro día se dió cuenta también una
maestra, V, y le dije que sí, que a mí también me había pasado. Después
cuando yo le conté a mi mamá quería hablar con ella también de lo que le había
pasado a S., ahí me dijo que él había tenido una denuncia por mi hermana
también, que ella casi había ido presa. Le dije porque no me habían preguntado
ahí también y ahí no hablamos más del tema con mi mamá.
- ¿Cuándo eras niña lo contaste? No, tuve el secreto guardado por 38 años.
- ¿Cómo esta S. hoy? Está bien, pero tiene mucho miedo, no quiere que le
apaguemos la luz, cada vez que se va a bañar está gritando si hay alguien ahí al
lado. La tenemos que hacer dormir, nos turnamos con mi marido para hacerla
dormir. Tiene la cama al lado de nosotros porque no quiere dormir sola. Tiene
mucho miedo.
- ¿Nos dijiste que S. y M. eran muy unidas? Sí, eran muy unidas. Pero hoy no
están más juntas desde que pasó esto de la denuncia, se separaron. Debe haber
sido porque la mamá no dejó que se junte más con S., y aparte la sacaron de la
escuela después a M. Ellas iban juntas y a M. la sacaron.
- Con D. y A. ¿volviste a hablar? No. A veces D. una o dos veces
me saludó, pero después nunca más tuvimos contacto. No me hablaron más,
ninguno.
- ¿Te dijo tu hija dónde estaban cuando el xxx la tocó? Me dijo que en la casa de
él. Vive entre la casa de mi hermana B. atrás de la casa A. y después al
lado está la casa de mi hermano D. Está bien escondida
- ¿Viste esa casa alguna vez? Como de chapa, como las que usan de carro. Como
cuando viajan.
- ¿Cuántos años tenía S. cuando te cuenta esto? Siete más o menos.
- Entonces contás que S. dijo que le tocaba las partes íntimas, que jugaba en la
computadora y que respiraba raro. ¿Hizo alguna otra descripción? Que en dos
oportunidades le había pegado, que cuando él la tocaba siempre tenía un cuchillo
arriba de la mesa. Y en una oportunidad yo fuí al cumpleaños de mi cuñada, mi
nena entró corriendo y le preguntó a mi cuñada tía “¿puedo ir a ver a L.?” y
mi cuñada le dijo que sí, entonces S. subió arriba y al ratito llegó M. y dijo
“hola, ¿y s.?” Y mi cuñado le dijo S. está arriba con L. Y cuando S. se
empezó a acordar dijo que ese día se había escapado de él que ese día estaba con
los pantalones abajo.
Preguntas del Defensor
- Usted todo esto que contó aquí, ¿lo denunció? Con respecto a mi hija S. si, lo
mío no.
- ¿Ud. denunció que S. le dijo que le hacía abrir sus piernitas? Si.
- ¿Denunció que cuándo se acostaba M. la hacía jugar ahí y respiraba raro? Sí, es
lo que me contó S.
- Eso, ¿Dónde lo denunció? Yo lo conté cuando me llamaron de Fiscalía.
- ¿Y ahí en Fiscalía le tomaron una denuncia? Yo cuando hice la denuncia el
29/06/21 comenté más o menos y después lo conté delante de la psicóloga y otras
personas más que había en Fiscalía cuando me citaron.
- ¿Ud. hizo una denuncia en Fiscalía el 29/06/21? Sí
- ¿Allí denunció que M. le hacía abrir las piernitas? No me acuerdo.
- ¿Ud. firmó esa denuncia? La que yo hice sí
- ¿Y si viera su firma, la reconocería? Sí, si yo hice la denuncia.
(Solicita se le exhiba la denuncia para que refresque su memoria. La testigo
reconoce su firma y lee para sí misma la denuncia.)
- Habiendo leído para Ud. este documento, ¿recuerda si todo lo que denunció fue
lo que está en ese documento? Una parte está ahí y la otra lo conté después a
medida que mi nena lo iba contando.
- ¿Que parte está ahí? De que él tocaba a mi nena.
- ¿No está lo que dijo que le contó después de las piernas? Ahí dije que cuando yo
fui y me atendió la policía, dije que él estaba tocando a mi nena. Esa fue mi
denuncia.

- Después Ud. dijo que había ido a la salita del barrio en XXX y ahí
vio a F.A.? Primero cuando yo fuí a la salita estaba la psicóloga
Agus. Después buscaron un día una sesión que me dieron a mí, y después
empezaron a atender a S.
- ¿Y quién la atendió a S.? La Dra. Amaranta, la psicóloga. Yo hablé primero
con ella y después empezó a ver a S. porque es infantil.
- Y cuando Ud. habló con Amaranta ¿le dijo a ella que le preguntó si le habían
hecho algo, si la había tocado? Cuando yo hablé con la psicóloga, le conté más o
menos lo que yo sabía lo que me había dicho mi nena, y ella cuando empezó a
atender a S. no iba a preguntarle cosas.
- ¿Ud. le dijo a Amaranta que le preguntó a S. si el nono le había hecho algo, si
la había tocado? No recuerdo.
- ¿Ud. refirió que S. dijo que también había tocado a M.? Sí, S. me lo dijo.
- ¿En algún lugar de la denuncia, Ud. vió que diga que le habían pegado a M.?
Yo nunca dije que la habían pegado a M. Mi nena me lo contó con el transcurso
del tiempo, que en dos oportunidades le pegó en la cara.
- ¿Eso lo denunció? No, lo conté.
- ¿Denunció que tenía un cuchillo bajo la mesa? No dije abajo, dije sobre la mesa.
- ¿Lo de L., de los pantalones abajo, en esta denuncia que hizo ante la
Fiscalía, está consignado? En esa denuncia no, yo lo conté después.
El Defensor solicita que se tenga por incorporada la denuncia como evidencia.
Preguntas del Fiscal
- Antes de la denuncia, ¿tenías la información de que M. le había pegado? No
- ¿De qué había un cuchillo arriba de la mesa? No
- ¿De qué él le abría las piernas? No.
Preguntas del Defensor
- ¿Todo lo que dijo respecto de las piernas, el cuchillo, la respiración, que le había
pegado, no lo denunció? El primer día, no. Después lo conté. Lo conté en Fiscalía
cuando me llamaron. En la primera denuncia que hice no lo dije porque mi nena
lo fue contando después.

2) N.D.A.
Tengo 43 años. Vivo en xxx, con N.L. y P.S. y con L. P.S. es mi hija. Soy de XXX, estoy en
Argentina hace 21 años, conozco a L. hace 11 o 12 años. Conozco a M.L.A. del barrio, era medio familiar de mi suegra. Mi suegra es C.H, no sé qué vínculo tenían. No sé mucho de eso.
- ¿Sabes si tuvieron algún vínculo alguna vez? No
- ¿Quién es A.? La hermana de L.
- ¿Quién es el papá de A? M.
- ¿Quién es la mamá de A? H.C
- ¿Sabes por qué estamos acá? Por el tema de S. Mucho no sé.
- ¿Cómo te enteraste? Yo me enteré por L. Porque yo no estuve justo. No me
acuerdo la fecha, pero yo estaba en XXX por un tema de trabajo. L
me llamó y me dijo lo que le contó S. Lo que había pasado con M, que la
habían tocado y todas esas cosas.
- ¿Te acordás hace cuánto tiempo pasó eso? La verdad que no me acuerdo, no sé
cuánto hace bastante ya, más de un año seguro.
- ¿Dónde estabas vos? En la casa de mi hermana en xxx. Estaba ahí por
el tema de un trabajo, me llamaron para trabajar allá.
- ¿Cuánto tiempo estuviste en xxx? Cinco meses. Fue en el 2021 o 2022.
- Después volviste a Bariloche? Sí
- ¿Con tu hija S. hablaste? No, S. no me cuenta mucho, no me quiere contar
a mí. La única que me contó es L.
- ¿Hablaste con S.? Algunas veces quería hablar con ella, pero es como que a
mí no me quiere decir mucho. No me dijo nada, porque tenía miedo.
- ¿Cómo sabes que tenía miedo? Porque S. le dijo a L., que espero a que yo
me vaya para decirlo.
- ¿Y por qué esperó? No sé, porque tenía miedo seguramente de que yo haga algo.
El Defensor no realiza preguntas.
3) Reproducción de la Cámara Gesell de A.S.P

4) Amaranta Ferraría – D.N.I. N° xxx
Actualmente vivo en la localidad de xxx soy Licenciada en
psicología desde 1997 de la UBA, he trabajado en salud pública y estuve
trabajando en Bariloche en salud pública desde el 2014 hasta el 2021. A partir del
2022 me vine a xxx. Tengo un posgrado de UBA en niños, niñas y
adolescentes, y posgrado de clínica de Buenos Aires, además de distintos espacios
de formación permanente. En salud pública en Bariloche formaba parte del equipo
de pediatría de salud mental infanto juvenil y prestaba servicio en centros de
salud, xxx además de realizar guardias pasivas y
trabajar en articulación con pediatría y con internación.
No conozco personalmente a M. A la conozco en función de mi trabajo
(no le comprenden las generales de la ley) A L. en función de que le preste
servicio a su niña A.S. (se pide autorización para que se la releve del
secreto profesional)
- ¿Recordás cuándo y por qué la viste a S. ? ¿Y qué trabajo realizaste? En
realidad, primero tuve contacto con la mamá, la señora L, ellas concurrieron
al centro de salud en una ocasión que yo no estaba, con una carga de angustia
importante, pidiendo acompañamiento y asesoramiento en una situación, porque
el día anterior S. le había contado un episodio a su mamá. En el centro de salud
fue recibida por xxx que es quien luego hizo la derivación y se le pidió
que regresaran al día siguiente, que iba a estar yo. Al día siguiente tuve yo la
entrevista con la mamá, en la situación en la cual S. le había relatado un
episodio de lo que sería una situación de abuso sexual infantil. En esta entrevista
con la mamá, cuenta que S. había ido a la casa del nono con una prima, sin
conocimiento de la madre. Ella cuenta que no le permitía a S. ir a esta casa, no
tenía permitido acercarse. Él era ex pareja de la mamá de L. separado hace
muchos años, y L. no le permitía ir a ese domicilio, pero había ido llevada por
la prima. En esa ocasión le contó que aproximadamente un año atrás había estado
en esa casa y ese señor había tocado sus partes íntimas, y que también había
presenciado que hacía lo mismo con su prima M. Trabajamos un poco sobre la
situación de angustia de la mamá, ese día no la ví a S. , solamente a ella.
Coordinamos un espacio a la semana siguiente con la niña. La mamá contó que
esto había sucedido un tiempo atrás, que en esa ocasión ella le había preguntado si
había pasado algo –cuando tuvo conocimiento que había estado en la casa de este
señor-, y que la niña le había dicho que no, pero que luego en este momento y un
poco en situación que el papá se había ido de viaje, S. le contó que sí, que esto
había sucedido y pedía perdón por no haberlo contado antes. Que tenía miedo que
su papá hiciera algo y fuera preso. La mamá de S. se mostraba muy reticente a
realizar denuncias, refiere que había antecedentes de situaciones de abuso en la
familia por este mismo señor, con lo cual la mamá no quería hacer la denuncia.
Contó que ella había vivido una situación similar en su infancia con esta misma
persona, y lo mismo una de sus hermanas. Que su hermana había podido realizar
la denuncia, no sé bien si en el ámbito legal o también en el familiar, y nadie le
había creído. Por eso descreía de la justicia y no quería hacer la denuncia. Esto se
conversó bastante, se le explicó por qué era importante tanto en el ámbito legal
como en el proceso de reparación del daño ocasionado, y a raíz de eso la mamá
accedió y al día siguiente o al otro, concurrió a realizar la denuncia. Incluso desde
el centro de salud se le transmitió que si ella en un tiempo prudencial no la
realizaba nosotros nos veíamos obligados a realizar la denuncia, como
profesionales de la salud.
A S. comencé a verla la semana siguiente, y en una segunda o tercera
entrevista me cuenta que estaban por irse ella y su mamá a Buenos Aires con su
papá, que iba a despedirse de sus compañeros, pero lamentaba que no podía
despedirse de su familia porque estaban todos enojados con ella por lo que había
contado lo de su prima M. Después estuvo un tiempo ausente y luego
retornó y continuamos el espacio terapéutico y el acompañamiento y el abordaje
giró en torno a la angustia que tenía S. en relación al ámbito familiar que
estaban todos peleados y que su prima no le hablaba o a veces la trataba mal, en
algún momento se habló de un cambio de turno de alguna de las dos, porque esto
generaba mucho malestar en las niñas y en la familia.

- ¿Hasta cuándo atendiste a S.? Hasta finales de noviembre de ese mismo año,
que es cuando yo dejé de trabajar en salud pública en el centro de salud, fue en el
2021. Estuvo de junio a noviembre de 2021, primeros días de diciembre.
- ¿Respecto del hecho ella te contó que había sucedido? Sí. Que el nono había
tocado sus partes íntimas y de su prima M. No ahondé en los detalles
generalmente, no pregunto ni soy insistente con el episodio en sí, porque creo que
no es mi rol, siempre dejo lo que es abierto el relato del niño.
- ¿Te hizo referencia a si contó esto en otro ámbito? Sí, contó que estuvo en
cámara Gesell, cuando volvió de Buenos Aires la ví y me dijo que había ido que le
había ido bien porque había podido contar lo que le había pasado, que se había
sentido cómoda. Que venía como más tranquila porque antes estaba nerviosa.
El Defensor no realiza preguntas.
5) B.M.L.
Soy docente de primaria hace un poco más de 23 años, trabajo actualmente en la
escuela xxx, en este momento soy directora. Tenemos 130 chicos
aproximadamente, es solo primario. Estoy ahí en xxx,
trabajé en otras escuelas públicas y anteriormente trabajé 6 años previamente
también.
- ¿Conoces a N.L.V.? Sí, porque es mamá de una niña de la
escuela y mamá de otros hijos que también pasaron por la escuela.
- ¿A M.L.A? No
- ¿Y a L. por qué? L. es mamá de S., pasaron por la escuela también
G. , B. y L.
S. está en quinto grado, jornada completa.
- ¿Sabes por qué estamos acá? Sí, estamos acá porque S. hace dos años
denunció que el abuelo de su prima había abusado de ella. Sé eso porque nos lo
contó a mi compañera y a mí.
En el 2021 de regreso de la Pandemia, estábamos trabajando por burbujas en la
escuela, S. estaba en el turno tarde, yo trabajaba en el turno mañana, pero hacia
fin de año comenzó a haber encuentros entre las burbujas, y empezamos a
organizar algunas jornadas de juegos para que se encontrara el grupo completo,
los 10 de la mañana y los 10 de la tarde. En uno de esos primeros encuentros S.
nos dijo a las dos maestras que quería contarnos algo, pero era algo muy íntimo, y
su mamá le había pedido que no lo contara, pero le dijimos que si para ella era
importante que lo conversara, para que lo pudiera decir. Al segundo encuentro de
las dos burbujas S. se acercó nuevamente, dijo que había hablado con su mamá
y que le había dicho que nos podía contar, entonces pedimos a la directora de ese
momento que se quedara con el grupo y con mi compañera V. nos fuimos a
otro salón y nos sentamos con S. y en ese momento, primero lloró muy
angustiada y de a poquito nos pudo hablar. Y nos dijo que su abuelo, el abuelo de
la prima, había tocado sus partes íntimas. Que cuando estaba en la casa de la
prima, muchas veces ella se escondía. Cuando su mamá y papá salían a hacer
compras sabían que el abuelo las iba a buscar y se escondían debajo de una cama
y se quedaban en silencio, pero que a pesar de eso en las encontraba y las sentaba
a upa suyo y tocaba sus partes íntimas. Todo eso en un relato de mucha angustia.
Yo en ese momento estaba con la otra docente V., y S.
S. contó en ese
momento que estaba muy angustiada porque a partir de que ella había contado
esto a su mamá y su mamá le había creído y hecho la denuncia, toda la familia
estaba enojada con ella, y estaba principalmente preocupada por su prima M. con
quien tenía una relación de mucha afinidad. Le preocupaba mucho que su prima
no la quisiera más. Nosotras le dijimos en ese momento que era muy valiente por
haberlo contado, que valorábamos un montón que su mamá la hubiera escuchado,
que le creíamos y la acompañábamos, y de a poquito después de llorar mucho se
pudo calmar.
- ¿Con L. hablaste de esto? En ese momento las conversaciones con L. las
mantenía un poco M. que era la directora de ese momento, R.M.. Ella ya
había hablado con L, y era un poco ahí el vínculo para conversar con ella era
M. Pero si se le contó a L. de lo ocurrido.
- ¿En ese momento que S. cuenta esto quienes eran sus docentes? La docente
referente era V. porque S. estaba en la burbuja del turno tarde. Yo fui su
docente el año anterior antes de la pandemia que tuvimos 15 días presenciales y

después sostuvimos los encuentros virtuales durante todo ese año, junto con otra
compañera acompañamos a ese grupo. Fuí docente de ese grupo de 2do año en el
2020.
- ¿Cómo era el desempeño escolar de S. ? Ella empezó segundo grado esos
quince días. Yo había notado que venía muy atrasada en su alfabetización, lo
mismo que en el aspecto de matemáticas. En esos 15 días manejaba contenidos
esperables para un primer grado en sus inicios, dispersa y desinteresada. Que era
un poco lo que evaluábamos al inicio de ese tercer grado por burbujas. Le llevó un
largo tiempo alfabetizarse. Algo notorio que fuimos evaluando con mi compañera,
era que después de que S. había podido hablar denunciar, y contar en la escuela,
hubo un destrabe importante en lo pedagógico. Comenzó a escribir y a hacer otro
proceso en su aprendizaje tanto en lengua como en matemática, pero sobre todo
fue sorprendente el proceso en la escritura.
- ¿Quién es M. ? La prima de S. La conozco, fue alumna mía en el 2020, en
esas dos semanas de presencialidad y después en Pandemia. Con M. hemos
tenido más encuentro desde la virtualidad en el 2020 porque teníamos más
posibilidades de conexión. Y después en el 2021 M. también estaba en la burbuja
del turno tarde, pero a partir de la denuncia su mamá pide cambiarla a la burbuja
de la mañana y después del receso invernal M. pasa a estar en la burbuja de la
mañana con la que yo trabajaba ese año. Un poco la preocupación que teníamos
con M. era porque ese día que S. nos cuenta, vuelve después de calmarse al
grupo. Le preguntamos si quería que su mamá la busque y dijo que no, que quería
jugar. Cuando vuelve con el grupo, al ratito la busca a M. y la lleva a ese otro
salón donde habíamos estado hablando junto con V., y comienza a decirle que
ella estaba preocupada porque no la quiera más. Y empiezan a hablar en vos bajita
y yo la miro y M. tenía cara de desesperación, entonces empiezo a acercarme y
S. estaba intentando que M. recordara esa escena de cuando estaban en su casa
y que sus papás se iban a hacer compras y se escondían abajo de la cama y que el
abuelo igual las encontraba y las sentaba a upa de él, para mirar cosas en la
compu, y que las tocaba. M. empezó a negar esa situación y decía que tal vez la
tocaba a ella, S. le decía, pero vos te ibas a la cama con tu tablet y yo me
quedaba con él, pero él nos sentaba a las dos. Intentaba que M. rememorara todo
el tiempo y en ese momento M. entró en una angustia muy grande y una crisis de
nervios, llamamos a M la directora de ese momento para que interviniera con
M. y la acompañara. Llamamos a su mamá, que vino enseguida, yo hablé en ese
momento con A. le expliqué la situación y que como docentes tenían la
responsabilidad de escuchar a las dos niñas y que nos parecía que era importante
que pudieran escuchar a M. también lo que tenía para decir. Y en ese momento
A. expresó mucha preocupación y dijo que lamentaba un montón lo que
estaba pasando, que estaban haciendo un esfuerzo muy grande por olvidar todo
eso. Que ella había estado mucho tiempo angustiada sin poder dormir y que
inclusive habían notado que M. estaba angustiada y que estaban tratando de no
hablar del tema porque les había causado mucho dolor todo lo que había pasado.
Y yo le dije que lejos de olvidar había que dar lugar a ver qué había pasado,
escuchar a las dos niñas por igual. A. dijo que sí en ese momento pero que
igual de todas maneras la pensaban cambiar de escuela a M. Esto fue en fines de
noviembre. M faltó unos días después de ese suceso, ya faltaban pocos días de
clase, retomó esos pocos días que quedaban y la preocupación seguía latente
porque otra mamá del mismo grupo se acercó a contarnos otro relato que traía su
propia hija, a la que M. le había contado que su abuelo la tocaba. Y este relato
había sucedido en una salida a la biblioteca del barrio que habíamos hecho a
principios de noviembre. Esta mamá se acercó desde una preocupación muy
genuina para que nosotros como Escuela resolviéramos a quien teníamos que
contárselo. Y volvimos a citar entonces a la mamá y al papá de M. para contarles
ese relato que había llegado. Volvimos a insistir con la importancia de poder traer
algunas conversaciones, aunque eran dolorosas, que la pudieran escuchar. Ese día
prácticamente no nos pudieron decir nada, volvimos a traer el relato de esta mamá
y lo que había sucedido y la importancia de poder escuchar a la niña, porque el
relato de esa niña era previo a toda esa conversación con S. Esta conversación
con esta otra niña había sucedido antes de que S. nos contara en la escuela a
nosotras. Esa fue la última conversación que tuvimos. Ese día estaba R.M,
la mamá y el papá de M.
- Todo esto que estás contando, ¿lo comunicaron de alguna manera? Sí, en ese
momento presentamos un informe al equipo técnico de Supervisión que es a quien
tenemos que elevar, y ellos deciden qué curso le dan. Pero hicimos un informe
registrando literal los dichos de S. y armando un relato de cómo habían
sucedido los hechos.
- La primera información que vos tenés de eso, ¿de dónde viene? La primera
información me la hace llegar R.M. la directora, porque A. se había
acercado a la escuela en junio, previo a las vacaciones de invierno, a pedir que al
cambiaran a M a la otra burbuja porque L. su hermana había hecho una
denuncia por abuso a un miembro de su familia, y querían que la cambiaran a M.
para que no estuviera con S. En ese momento por el protocolo sanitario no
podíamos hacerlo y teníamos que generar movimiento de otro integrante del grupo
al turno tarde para que M pudiera pasar a la mañana y eso lo pudimos resolver
después del receso. En ese momento en una reunión interinstitucional, en un
encuentro con la gente de la salita, M habló con la trabajadora social, un poco
preocupada por este dicho de A. y ahí le cuenta la situación un poco más
ampliada, y M la convoca a L mamá de S. para conversar. Una vez que
tiene toda esa información, M. nos la cuenta a las docentes, pero hasta el
momento nosotras contábamos con esa información, sabíamos que L. había
hecho la denuncia y nada más. Como docentes tratando de acompañar con ese
conocimiento que teníamos, pero todavía S. no había dicho nada.
Preguntas del Defensor
- Quien primero se acerca a la escuela ¿es A.? Sí.
- ¿En junio? Sí
- ¿Quería cambiar a M. de escuela? En un primer momento, de burbuja. De
turno.
- Y luego de escuela? A fin de año, cuando S. nos cuenta a nosotras a sus
docentes sí, de escuela.

- ¿A. descreía de esta situación? Descreía de los dichos de S.
- ¿Usted sabe que se hizo una Gesell de S.? Si
- ¿De M. ? No
- ¿Sabe que ahí M. negó que estos hechos hubieran existido? No, no lo sé.
- Negó que a ella la hayan tocado, ¿lo sabe? No, no lo sé, porque no sabía de la
Cámara Gesell.
- Esa escena que Ud. describió cuando dijo que M. estaba desbordada, ¿puede
precisar? Se puso a llorar muy angustiada y empezó a gritar, el nono no, el nono
no, quiero ir con mi mamá.
6) N.V.L.
Tengo 31 años. Trabajo como tallerista en la escuela de xxx, hace
tres años. Ahora doy talleres diferentes, se van armando las propuestas según cada
año y cada grupo. Talleres de filosofía, de juego, de ESI, de matemática.
Conozco a A.S. porque fue mi alumna en el año 2021 en mi primer año en
la escuela. Mi primer año como era post pandemia y se trabajaba con grupos de
diez, L. estaba a la mañana y yo a la arde y teníamos 10 alumnos cada uno y
S. estaba en mi grupo.
Conozco a L. porque es la mamá de S. No conozco a M.
- ¿En qué grado estaba cursando S.? Tercero, a la tarde.
Ese año como había que dividir el grupo en dos no había talleres, y era curricular
como es a la mañana en la escuela, se hacía lo mismo a la mañana que a la tarde.
- ¿Y a P.M.? Sí, también era alumna mía en ese momento. Iba con S.
- ¿Sabes por qué estamos acá? Sí. Porque escribimos un informe con L. en
ese año, después de que S, nos relata una situación en donde nos cuenta una
situación. Nos pide un día hablar, L. le pregunta que necesitaba y ella cuenta
que nos tenía que contar algo íntimo. L. le pregunta si le había pedido permiso
a su mamá para contarnos, y ella dijo que no, entonces L. le sugiere que le
pregunte a su mamá si nos podía contar. Y dos o tres días después nos pide de
conversar, con L. no nos veíamos casi dentro de la escuela. Nos sentó a las dos
en el aula de tercer grado, nos agarramos de las manos las tres y S. nos empieza
a contar que su abuelo la tocaba cuando se quedaban en la casa de M. que ellas
se escondían abajo de la cama y que él siempre las encontraba y les tocaba las
partes. En todo el relato S. estaba con su cabeza agachada llorando, y muy
angustiada, en todo momento nosotras le dijimos que ella era muy valiente por
estar diciendo algo que le parecía que no estaba bien que le hayan hecho. Que la
felicitábamos y que la íbamos a acompañar en lo que ella necesitara y que le
agradecíamos por haber confiado en nosotras. S después de eso quería
contárselo a sus compañeros, lo que le había pasado. Y con L. intentamos de
cuidarla, que no era necesario que todos los compañeros supieran, que en algún
momento ella lo iba a poder decir pero que no era momento de contarlo,
intentando cuidarla. Porque también sentíamos que estaba todo raro con M., S.
estaba muy angustiada porque su prima no la apoyaba en lo que habían vivido.
Ellas tenían una relación muy apegada, estaban todo el tiempo juntas. Cuando yo
entré a la escuela S. no sabía escribir. Escribía muy poquito, reconocía muy
pocas letras, y como yo tenía muchas horas disponibles porque trabajamos horario
reducido, me propuse que S. aprenda a escribir. En ese momento vivía cerca de
la escuela y la citaba a S. en un horario particular un ratito antes en la escuela
para poder reforzar el estímulo de alfabetización. A ella y a otros chicos en otros
espacios individuales. Y había una traba, S. no avanzaba en su proceso de lecto
escritura. Y una de las primeras cosas que empieza a escribir era “M. te amo”. Y
en todos lados escribía “M. te amo”. Después de que nos cuenta todo, empieza a
escribir “V. te quiero”. Y una vez que ella es escuchada en su casa y puede
contar todo, mágicamente empieza a escribir. No solamente esas cosas, sino que
empieza a reconocer más letras, a estar más entusiasmada en su participación. Le
buscamos un espacio en ese momento, ella es muy habilidosa para hacer tela, y
comenzamos con su mamá para que pueda tener un espacio por fuera de la escuela
como un estímulo más.
- ¿Dijo quién era este abuelo que la tocaba? No, que era el abuelo de ella y de M.
y que vivía en la casa de M. Y que todo pasaba cuando los papás de M. se iban

a hacer compras.
- ¿Cuándo ella dice que quería contar algo, le preguntaron por qué quería
contarlo? No. No le preguntamos. Y de hecho después no volvimos a hablar del
tema, porque hay que ser cuidadosos también hasta donde el niño quiera contar.
- ¿Y ustedes con esa información que hicieron? Nos solicitaron del equipo
directivo que escribamos un informe relatando lo que nos había dicho que había
pasado.
- ¿A M. también la conocÉs? Sí, fue mi alumna hasta que la familia decide
cambiarla de turno, al turno mañana. Por todo lo que estaba pasando, porque no
querían que esté más con S. Sé eso, porque nos lo dijo la directora en ese
momento. Yo nunca hablé con la familia de M., no tuve ni conversaciones, solo
de pasillo y de saber que son sus papás.
- ¿Con L. la mamá de S., hablaste? Tuve más conversaciones por este
proceso de lectoescritura de S. para ir informándole, para ir preguntando como
estaba, recomendarle libros para que lea.
- ¿Y sobre lo que contó S. hablaste con L. ? Después de este año, cuando
empezó a activarse todo lo del juicio, pero en ese momento nunca hablé.
- ¿El vínculo entre M. y S. eran muy apegadas? Sí, porque S. tenía
dificultades en el aprendizaje y M.- era muy buena alumna y todo el tiempo
estaba para ayudarla, se sentaban juntas, jugaban juntas. Después de que esto pasa
S. estaba muy preocupada porque M. no la iba a querer más. Y estaba muy
angustiada, no entendía como su prima habiendo vivido lo mismo no estaba
diciendo lo que le había pasado. Cuando pasa todo y M. empezó a ir a la mañana
y S. a la tarde, notábamos de que a las actividades que eran grupales la familia
de M. no la mandaba a ella. Y si habían salidas, su familia no la mandaba. Pero
un día hubo una actividad en la escuela donde se juntaron las dos burbujas y S.
me pide de hablar con M. Y estábamos en escuela y se la lleva a M. al aula.
L. estaba lavando los pinceles y yo estaba cuidando a los chicos en el aula de al
lado. Cuando me acerco al aula estaban sentadas una frente a la otra y S. le
decía por que no estaba diciendo lo que les había pasado. Y M. no contestaba. Y

me acuerdo que S. lloraba, pero era muy clara en lo que le decía, “¿por qué me
estas tratando de mentirosa?” Y M. le dijo si el abuelo nos hacía mimos, y S. le
dijo, sí, pero esos mimos no están bien, no son mimos de abuelo. Y M. estaba
convencida de que esos mimos eran de abuelo, y S. decía, pero esos mimos no
están bien, si nosotras no escondíamos, ¿por qué no contas? M. entró como en
shock, gritaba y pedía por su mamá. Yo me fuí a buscar a M., en ese momento
ya estaba el Vice Director con el grupo y con L. estábamos las dos intentando
contener la situación y la fuimos a buscar a M. para que pueda estar con M.
en su shock. Era la primera vez que se veían después de un montón de tiempo y
M. pedía por su mamá, y S. estaba muy tranquila y le decía que esos mimos no
estaban bien.
- ¿Ves a S. ahora? Me la cruzo
- ¿Cómo la ves? La veo mejor. Yo creo que después de que pudo hablar tuvo un
cambio en su actitud, su mamá empezó a estar más atenta, su papá también.
Habíamos tenido una conversación con L. porque S. a veces venia
despeinada, por ahí no venía muy arreglada. Y a partir de ese momento ella
empezó a estar más arreglada, más peinada. Empezaron a buscarle actividades por
fuera de la escuela. Yo ví un cambio muy grande en L. y en S. y en el
acompañamiento a ella. S. empezó a escribir, le encanta la matemática, empezó
a estar más animada. Yo la veo bien. La veo poco, pero la veo bien.
Preguntas del Defensor
- ¿M. fue su alumna? Sí
- ¿Se sentaban juntas con S. ? Sí
- M. era buena alumna. ¿Qué quiere decir? En el sentido de que era una niña que
en tercer grado ya estaba alfabetizada, en matemática podía resolver problemas,
entonces la podía ayudar y hacer de apoyo a su prima por decisión propia. Ella
elegía sentarse al lado para ayudarla muchas veces e ir guiándola en la escritura.
- ¿Y esto con qué frecuencia sucedía? La mayoría de las veces que estábamos en
la escuela. No me acuerdo cuantas veces se sentaba juntas o separadas, pero sí que
elegían siempre trabajar juntas y jugar juntas.

- ¿Se juntaron las burbujas y S. pidió hablar con M.? Sí, porque no tuvo
oportunidad de hablar en otro momento
- ¿Y S. decía que M. la trataba de mentirosa? Sí
- ¿Y en ese momento entró en shock M. y pidió por si mamá? Sí
puede contar como fue eso de shock? Ella gritaba que se quería ir con su mamá,
que llamaran a su mamá. Lloraba y pedía por su mamá.
- ¿Escuchó decir algo en ese momento a M.? M. decía que eran mimos de
abuelo.
- ¿M. no la apoyaba? Sí. S. le decía por qué no decía la verdad, y M. decía
que eran mimos de abuelo, y S. le decía que no eran mimos de abuelo.
- ¿Sabe que M. tuvo una Cámara Gesell? No.
- ¿Sabe que allí negó todo esto? No. No tuve más contacto con esa familia
entonces no sé lo que pasó.
- ¿Recuerda de ese informe, al final, una conclusión en relación a M? No me
acuerdo lo de M.
- ¿Por una preocupación? Sí, estábamos preocupadas porque nos parecía que, si
una de las niñas estaba diciendo lo que vivían juntas, no entendíamos por qué la
otra niña no estaba pudiendo decirlo, y había tanta negación por parte de la
familia. Yo no tuve contacto con la familia, no sé, pero por lo que hablaban en el
equipo docente hablábamos de que querían sacarla de la escuela.
- ¿Pero personalmente no tuvo relación con la familia? No
- ¿Y dijo entonces que no sabe que M. tuvo Cámara Gesell? Sí, perdón, sé pero
no sé qué dijo. Cuando tuve la reunión con el Fiscal me contaron que tuvieron las
dos niñas Gesell, pero no sé cuál es el contenido de ninguna de las cámaras.
- ¿Entonces sí sabe que S. tuvo una Gesell? Sí. Y que M. también.
7) Reproducción Cámara Gesell de P.M.
(Previa discusión y acuerdo de partes)
8) Silvia Elena Ceballos – D.N.I. N° XXX
Licenciada en psicología hace casi 20 años de la Universidad de Córdoba, me he
desempeñado como perito de parte y de oficio y ahora en este momento y desde el
09/03/18 gané un concurso y tengo el cargo de psicóloga de cámara Gesell. El
trabajo consiste en tomar exposiciones informáticas a niños y niñas menores de 16
años.
No conozco a N.L. ni a M. Sí a S., porque le tomé la entrevista
en Cámara Gesell.
Una Cámara Gesell es un dispositivo que consta de una sala en donde estamos la
niña o el niño, y la profesional. Nadie más puede ingresar a esa sala, Tiene un
espejo, de un lado: es espejo y en la otra sala están las partes observando,
abogados, juez, fiscal, defensor de menores. Ese dispositivo se usa para no re-
victimizar a los niños, supuestas víctimas. El rol del psicólogo es obtener un relato
confiable, preciso, lo más completo posible y específicamente nosotros en Río
Negro de acuerdo a la acordada 163 del STJ estamos obligados a utilizar el
protocolo Nich. Que consta de una entrevista donde se sugieren preguntas desde el
principio hasta el final. Yo siempre utilizo este protocolo. He realizado 350 o 400
Cámaras Gesell en mi carrera, también en Córdoba como perito de parte. Además,
he tomado exposición informativa en una oficina, como perito de oficio, en la
localidad de El Bolsón, así que no llevo la cuenta.
- ¿Tiene formación específica en recepción de este tipo de entrevistas? Me falta la
tésis para ser especialista en psicología jurídica. Hice la carrera de especialización
en psicología jurídica y me falta solamente presentar la tésis, entre otros cursos
que hice, de maltrato, abuso sexual, violencia de género, psicotrauma, catástrofes
individuales y colectivas.
- Ud. realiza una entrevista en Gesell, luego de esa entrevista ¿cómo continua su
trabajo? Tengo que hacer un informe sencillo. Los primeros años en los que yo
ingresé desde el 2018, a fines del 2021 cambiamos. Llegamos a un acuerdo con
todos los psicólogos, antes hablábamos de credibilidad el relato, y ahora a partir
de fines del 2021 tenemos una plantilla (porque es un acto jurídico, no
psicológico, entonces no podemos interpretar, simplemente nuestra tarea es
describir como estaba el niño o la niña, lo que dijo, si estaba orientado en tiempo
y espacio, lúcido, si tenías las capacidades cognitivas para brindar testimonio).
- Por S., ¿recuerda en qué fecha fue la entrevista? En agosto. Debe haber sido
el 18 de agosto del 2021.
- ¿Cómo fue esa entrevista con esa característica que nos dijo del informe? En ese
momento todavía hablábamos de credibilidad. La niña entró desinhibida sin
ningún inconveniente, se la veía como una niña alegre, y ansiosa por contarme lo
que había pasado. El protocolo Nich se utiliza para respetar y garantizar el
derecho de las partes, yo me ajusté al protocolo. Le pregunté por su familia, por la
escuela, lo que la niña hace. Ella muy desinhibida. Le pregunté la fecha, ya a los 8
es muy importante que tengan la orientación temporal. La cuestión del tiempo
estaba alterada porque a todos nos pasó con la pandemia. Podía estar alterada por
la edad de la niña, porque hubiera vivido algún hecho traumático, no lo sabemos
porque la Cámara Gesell no es una pericia. Y luego de todo eso, la niña me
empezó a contar. La idea es, tal como lo piden las partes, que el niño o niña den
detalles de tiempo modo y lugar. De tiempo, dice que le pasó cuando ella tenía 8
años, después que los había cumplido, que es la edad que tenía al momento de la
Gesell. Respecto del lugar la niña hace un dibujo que no pude encontrar, pero
explicó dónde estaba la computadora, la silla, describió las cosas que había en ese
lugar y las dibujó. Y respecto a los detalles de modo, la niña lo reconoce al
imputado como “nono”, dice que la tocó. Yo le doy una muñeca de trapo y
entonces le pido que me muestre. Ella me mostró donde la tocó, las partes íntimas,
y yo le pregunto una pregunta que es habitual, si es por encima o abajo de la ropa,
y dijo por abajo de la ropa. Y me cuenta que ella vio cómo la tocaba a M.
Previamente me dice que el nono la empujó a ella y que la agarró a M. y también
la tocó. La conclusión a la que llegué es que fue un relato muy preciso, muy
completo. Niños que no han vivido esto no tienen cómo inventarlo, de donde
sacaría una niña de 8 años que le tocaron las partes íntimas, que le tocaron por
debajo de la ropa.
El lenguaje era adecuado para su edad, tenía una dicción correcta, se le podía
entender bien, más allá de que el sonido era defectuoso. Pero la dicción, el
lenguaje eran correctos para su edad cronológica.
- Ud. resaltó en dos oportunidades que ajustó su procedimiento al protocolo Nich.
En este caso, en esta entrevista realizada a S., ¿Ud. lo aplicó? Por supuesto.
- En un momento hace un corte y regresa a los minutos, ¿Para qué es ese corte?
Así está implementado este dispositivo. Yo tengo que cortar e ir a la sala donde
están la Fiscalía, la Defensa y el Juez, para ver si tienen preguntas. Entonces yo
anoto las preguntas, adapto lo que las partes quieren saber, para poder hacérselas a
la niña. Y por eso es la interrupción.
- ¿Conoce a P.M. ? Le tomé una Cámara Gesell.
- ¿Recuerda cuando se llevó adelante? También en época de pandemia, pero ya a
fines de diciembre, porque ya usábamos la plantilla, y fue a fines del 2021.
- ¿Ajustó su intervención al protocolo Nich? Sí, por supuesto, estamos obligados a
hacerlo.
- ¿Cuáles fueron las características de esa entrevista? M. entró desinhibida,
quizás un poco temerosa. Que con el transcurrir de la entrevista ella me dice,
vengo a aclarar, yo tome nota textual y dice al final de la entrevista “vengo a
defender a mi abuelo”, Pero en el comienzo siempre orientada en tiempo y
espacio, una nena desinhibida extrovertida, con un lenguaje acorde quizás un poco
más adultizado. Yo no puedo creer lo que me dijo mi prima. Reconoce los
vínculos, que es prima de S., que el imputado es su abuelo. Dió detalles, pero
en realidad en un momento se quiebra, se angustia y llora, pero dice tengo miedo
de lo que le vaya a pasar a mi nono. Yo puse en el informe que el relato era
coherente, sin embargo, no es consistente, porque por momentos M. se
contradice. En términos generales M. no vino a una Gesell, vino a defender
a su abuelo.
- ¿Y por qué eso es una contradicción? A lo que ella hace mención es a los
tocamientos. Sin embargo, S. dice que lo vio también.
- Y el estado de M. ¿cuál era? Estaba muy angustiada. De hecho, en un
momento rompe en llanto por el miedo. Ella dice tengo miedo de lo que le vaya a
pasar a mi mamá.
- En el informe ¿Ud. consignó cual era el estado emocional de M. ? Sí
- ¿Recuerda qué puso? No.
(Se le exhibe el informe)
Cuando entra se la ve desinhibida y es una niña. En general está bien. Se la ve en
el momento de la Cámara Gesell. Dice tengo miedo de lo que le vaya a pasar al
abuelo. Se quiebra y se ve que llora. Pero está deprimida, es simplemente
descriptivo.
Preguntas del Defensor.
- ¿Ud. confeccionó un informe respecto de S.? Sí
- ¿En el de S. consignó que no parece un relato contaminado? Sí
- Y en relación a M. , ¿Ud. hizo el ejercicio de si sabía lo que era decir
verdad? Sí, lo hacemos siempre.
- ¿Y qué contestó? Ambas niñas podían diferenciar lo que era verdad de lo que era
mentira. A veces lo pueden expresar con sus propias palabras y a veces, otros
niños por madurez o lo que sea, tengo que hacer un juego mostrando objetos a ver
si es verdad o mentira lo que son los objetos.
- ¿Y en el caso de M. ? Ella puede diferenciar verdad de mentira.
- ¿Ud. le preguntó a M. si alguien le había dicho lo que tenía que decir? No
recuerdo, pero supongo que sí porque es lo que se debe hacer. Pero es mi
costumbre preguntarlo.
- ¿Recuerda Ud. lo que dijo M. respecto de si alguien le había dicho lo que
tenía que decir? No lo recuerdo específicamente, pero seguramente me dijo que
no.
- En relación a S. , cuando Ud. hace referencia a la ropa por encima o por
debajo, ¿Ud. llega a la respuesta a través de una pregunta sugestiva? No
- ¿Eso lo afirma? Absolutamente. Está en el protocolo Nich. Le ofrezco una
muñeca una niña cualquiera, dice me toco las partes íntimas, nadie de la sala sabe
qué está entendiendo por partes íntimas.
- En relación a la ubicación temporal entre S. y M. , ¿Ud. consignó que
S. estaba desorientada, en su informe? No. Desorientada en el tiempo no. No
se perdía. En realidad; y con respecto a ciertas cuestiones.

Preguntas del Fiscal
- ¿Cuándo se perdía la niña? Por eso, descontextualizado; una niña de 8 años en
un lugar que recién conoce; por momentos se perdía, pero dijo con toda claridad
después de su cumpleaños de 8 y que lo que había pasado era cuando tenía 8 años.
Por eso aclare que por momentos no podía por ejemplo determinar la fecha
exacta.
9) R.M.A. – D. N.I. N° XXX
Tengo 45 años, soy docente desde el año 1999, estoy trabajando actualmente en
xxx. Y
antes de eso directora de la escuela primaria de xxx, por 8 años y 5
meses. Dejé de trabajar allí en junio del 2022. (Manifiesta que no le comprenden
las generales de la ley)
A L. la conozco como madre de la escuela, vecina de XXX, la
conocí primero por su hijo L. que iba a la primaria, y después por S. cuando
empezó primer grado. S. es todavía alumna de la escuela.
- ¿Cómo era el rol de L. como madre en el ámbito escolar respecto de S?
Una madre presente, que acompaña. Tuvimos varias conversaciones en general,
pensando en el bienestar de S. , ella siempre muy interesada. Es su hija más
pequeña así que me parece había un cuidado en particular.
- ¿Cómo era S. como alumna? Ella entró en primer grado, costó un poco el
tema de la alfabetización concretamente pero ya en segundo se fue alfabetizando.
Bien.
- ¿Sabes por qué estamos acá? Sí. Lo sé porque me enteré por una psicóloga que
trabajaba en la salita en su momento, y después L. me contó un poco de que se
trataba y ahí nos pusimos al tanto de la situación como escuela.
- ¿Recibieron información por L. o de alguna otra manera? La primera
informa-ción fué por la psicóloga de la salita que acompañaba a L. y a S.
Después, por L.
- ¿Y después por alguien más? Sí, por A. que también era mamá de la
escuela, que se acercó un día a contar la situación sin ser muy explícita, sino que

simplemen-te dijo que estaban pasando una situación complicada y que querían
que M. cambiara de turno. Pero no dió demasiada información así que en ese
momento no supimos de qué se trataba.
- Con A. ¿hablaste respecto de la situación de M. ? Ella vino a manifestar
a la escuela que había una situación familiar complicada, que L. había hecho
una denuncia a un familiar, y que quería que M. cambiara de burbuja, porque
estaba junto a S. en la misma burbuja. En ese momento había una burbuja a la
mañana y una a la tarde. En ese momento se acercó a manifestar el pedido de
cambio, para que M. estuviera en el turno mañana. Quería cambiarla porque por
esta situación que estaba viviendo la familia era mejor que no estén juntas
- ¿Y qué hicieron como escuela? Escuchamos atentamente, hicimos hincapié en
cuidar a las infancias, porque muchas veces las situaciones de adultos son una
cosa, pero las niñas en la escuela estaban muy bien. Cuando se pudiera hacer un
movi-miento los íbamos a tener al tanto, pero teníamos que conseguir que se
pudiera cam-biar otro niño de burbuja en el turno tarde, entonces era algo que
teníamos que coordinar.
- Y toda esta situación, ¿la consignaron en algún lado? La Fiscalía nos pidió un
informe por lo tanto elaboramos un informe de situación, de los datos que tenían
de las conversaciones. La escuela con las dos maestras, V. y L.
- ¿Te acordás que consignaron en ese informe? Un poco el acercamiento de
A., la conversación con la psicóloga, con L. Y las maestras hacen un
relato concreto de situaciones con las niñas en el aula.
- ¿Con M. alguna vez hablaste? No
- ¿Alguna vez estuviste con ella relacionado a esto? No, fueron las maestras
directa-mente con las niñas. M. tuvo como una instancia o crisis emocional en
un momento, y ahí si estuve yo calmándola, en ese momento porque lloraba
mucho estaba muy angustiada.
- ¿Sabés en que circunstancia fue eso? En una conversación que había tenido con
S. en el aula donde estuvieron las maestras presentes. En ese momento cuando
se angustia tanto M., lo que se hizo fue llamar a su mamá.

- ¿Vino la mamá? Sí
- ¿Hablaste con ella? Le explicamos esto, que había tenido una conversación con
S. , que se había angustiado muchísimo y que hacía un pedido explícito de que
ella fuera a buscarla.
- ¿A. dijo algo? Se angustió bastante, que la situación estaba completa, que
ella también estaba angustiada, que seguramente eso estaba influyendo también en
la vida de M. ; no recuerdo tanto porque estas situaciones pasaron hace un año y
medio.
- Con A. , ¿había alguien más ese día? Ese día, estaba sola
- ¿Y el anterior, cuando ella les cuenta a Uds. esa situación? También, estaba sola
- ¿Alguna vez fue el padre de M. ? Sí, tuvimos una charla con ambos en la
escuela, a raíz de una situación y los llamamos y vinieron los dos.
- ¿Cuál situación? Una mamá del grado de M. y S. me pidió una reunión
urgente, y se acercó a la escuela y planteó que su hija le había contado que M. en
una salida de la escuela le había dicho que su abuelo la toqueteaba o algo así. Esas
son las palabras de esta madre, que su hija le había contado. Entonces esta madre
consideró que era algo grave y pidió una reunión. Yo la escuché y
automáticamente es donde solicito reunión con A. y el padre, porque yo
tenía que dar conocimiento de esta situación.
- ¿Ellos que dijeron? No mucho. Manifestaron que al año siguiente la iban a
cambiar de escuela.
- ¿La viste actualmente a S.? Sí, me la cruzo
- ¿Cómo la ves ahora? Bien, las veces que la ví, bien, ella es muy amorosa es muy
expresiva así que siempre que me ve viene a saludarme, me da un abrazo.
Preguntas del Defensor
- ¿Podría por favor precisar con más detalle, esto que manifestó recién como
“crisis muy emocional”? Es una niña que lloraba a los gritos. Básicamente lloraba
a los gritos, pedía por su mamá, y eso, lloraba mucho. No sé si está bien
determinarlo co-mo una crisis, es lo que me sale para resumirlo o explicarlo.
- Eso ¿cuánto habrá durado? Duró bastante, más de media hora estuvo llorando,

eso es lo que nos llamó la atención.
- Y en su cuerpo ¿cómo lo exteriorizaba? ¿en su respiración? Estaba agitada, tenía
muchas lágrimas, los ojos muy hinchados, su cuerpo como muy inquieto. Como
que calmaba, y volvía, pasó varias veces eso. La acompañamos, estuvimos ahí, le
dimos agua, la tranquilizamos. Recién cuando llego A. fue que logró
tranqui-lizarse
- ¿Estaba parada, sentada?, ¿cómo pasó? En algunos momentos estuvo sentada.
Empezó la situación en un aula y después ya pasó a la dirección como un espacio
más cuidado, más íntimo, estaba todo el grado, todos los demás niños y niñas.
Lle-gamos a la dirección, la sentamos, le dimos agua, que se tranquilice.
- Eso ¿en media hora más o menos? Sí
10) Andrea Liliana Maccione
Soy licenciada en psicología recibida en la UBA desde el 2016, soy psicóloga
forense en el CIF de Bariloche y principalmente mi tarea está dedicada a la
atención de víctimas de abuso sexual en el espacio del cuerpo de investigación
forense. Allí lo que se realiza es una pericia psicológica forense siguiendo todos
los pasos periciales y la aplicación de técnicas de test proyectivos y la aplicación
de la escala de gravedad del trastorno de estrés pos trauma, la versión forense.
Con todo ese protocolo que se sigue se estructura la pericia forense que después se
envía a la fiscalía.
- ¿Conocés a N.L? Sí, la mamá de A.S.P.
- ¿A S.? Si a S. también en ocasión de haberla entrevistado.
- ¿Conocés a M.L. ? No
- A L. y a S. ¿las conoces solo por este desempeño tuyo como psicóloga?
Si, las entrevisté en abril del 2022 en el Cif.
- ¿En qué consistió esa entrevista? S. se presentó acompañada por ambos
padres, por lo que esperó un rato en la sala de espera y se mantuvo en primer
término una entrevista con la mamá de S. La Sra. N. refirió que en junio
del año anterior, 2021, habían realizado la denuncia por abuso y que al poco
tiempo la niña había sido citada a entrevista testimonial en Cámara Gesell. Desde

que habían reali-zado la denuncia manifestó que su familia de origen se había
enojado con ellos, se habían enemistado y que había tomado conocimiento
recientemente que su hermana mayor había realizado una denuncia años atrás por
abuso también respecto del señor M. y en relación a su hermana menor.
Mencionó respecto del imputado que había sido pareja de su madre, que desde
hace aproximadamente 20 años ya no compartían ese vínculo, pero sí el hombre
continuaba viviendo en el lote en común donde vivían las hermanas de la señora
N.
A pesar de que ya no eran más pareja de la mamá de N. si compartían el lote
en el cual convivían. En cuanto a la sintomatología que presentaba su hija al mo-
mento de la entrevista, refirió que la observaba muy sensible, con pesadillas noc-
turnas y que durante la madrugada siempre se pasaba a la cama de ellos, porque se
despertaba de un modo exaltado y asustado. Había asistido durante un tiempo a
entrevistas psicológicas en la salita del barrio XXX, pero como la
psicó-loga de ese espacio había renunciado se encontraban a la espera de un turno
con un profesional del hospital zonal.
Después de esto, la señora se retira e ingresa S. al espacio del consultorio, se
mantiene una entrevista con ella. En ese momento tenía 9 años, cursaba cuarto
gra-do, refirió que vivía con sus papás y con uno de sus hermanos y que tenía
cuatro hermanos más. Manifestó tener una muy buena relación con su grupo
familiar y conviviente, se describió como una alumna muy aplicada muy
responsable, y mani-festó que tenía solo dos amigas porque el resto de sus
compañeros solían cargarla o hacerle bullying con el tema de su exceso de peso. Y
que estaba interesada en ins-cribirse en un taller de tela a la brevedad.
En cuanto a la situación de la entrevista, tenía conocimiento de por qué
había sido citada, refirió que los abusos se iniciaron cuando ella tenía 8 años y que
habían ocurrido en varias ocasiones. Identificó al imputado la pareja de su abuela
materna, expresó que no se animó a contar los abusos inmediatamente porque en
alguna opor-tunidad esta persona les había manifestado tanto a ella como a su
prima P.M. que tenía la misma edad, que si se lo contaban a alguien
les iba a hacer una cosa de la que nunca se iban a olvidar. S. indicó que nunca
entendió bien a qué se refería pero que igual sintió temor frente a esa frase y no se
animó en el mo-mento a contarlo. Expresó que los abusos consistían en
tocamientos de las partes íntimas de ambas niñas por debajo de la ropa, y que
ocurrían siempre en la casa del imputado. Su madre las solía llevar a la casa de su
tía A. en ocasión de que ella estaba realizando un curso de manejo entones
para que su tía la cuidara. Porque compartían el lote tanto sus tías como L. Y
que tanto ella como su prima le tenían miedo a L., entonces por lo general
solían esconderse, pero L. advertía donde estaban y las introducía en su casa.
Sus tías estaban haciendo actividades de la vida diaria y no advertían lo que estaba
ocurriendo. Los abusos eran en el interior de la casa, cuando él las entraba a su
domicilio comenzaba a ejercer los tocamientos en las partes íntimas, que algunas
veces estaban las dos niñas, algunas veces S. sola. Muchas veces cuando
estaban las dos, sentaba a una en una silla y comenzaba a ejercer los tocamientos
y la otra niña presenciaba los abusos a los que estaban sometiendo a su prima.
Si bien ella no se animó le expresó a su mamá que no quería ir más a la casa
de A. , su mamá se sorprendió y le preguntó por qué, qué pasaba, y así se
ani-mó a contarle los sucesos de abuso que estaba padeciendo. M. (M)
nun-ca se animó a contarlo y al momento de la entrevista indicó que la familia de
su pri-ma defendía a L. con lo cual ella dijo es más fácil contarlo, y suponía que
eso pa-saba porque compartían todos, el mismo lote donde Vivian. En cuanto a la
sintoma-tología, al momento de la evaluación pericial, refirió que sentía miedo de
que el imputado matara a algún integrante de su familia, sentía temor nocturno, no
podía conciliar el sueño, presentaba pesadillas, tenía miedo de estar sola y
experimentaba alto monto de angustia. En relación a la evaluación pericial se
observó que S. presentaba un desarrollo acorde a su edad cronológica, se
mostró muy empática con la situación de la entrevista, confiada, colaborativa,
presentó un desarrollo reflexivo y deductivo notable para su edad, las funciones
intelectivas básicas no presentaron alteraciones al igual que el curso del
pensamiento que se presentó normal. Sí, en las pruebas gráficas se observó que
este distanciamiento con sus primas le generaba gran daño emocional porque era
muy apegada, compartían mucho de su crianza, que su grupo familiar funcionaba
a modo de espacio de contención y cuidado para S., era un espacio donde ella
se sentía contenida.
Respecto de la aplicación de la escala de grado de gravedad postrauma,
arrojó positivo porque presentaba sintomatología de re-experimentación, esto es
que el suceso traumático retornaba al psiquismo de la víctima. Evitación, los
intentos que ella hacía por quitar estos pensamientos y alto monto de activación,
es decir crisis de angustia. Por lo cual se consideró que puntuaba para un cuadro
de estrés postrau-mático vinculado con abuso sexual.
- El relato de la niña ¿qué características tenía? Era un relato claro, coherente, rico
en detalles, aportó muchos detalles, no solo podía describir cómo era la casa, el
lugar donde ocurría, en qué momento, en qué etapa, sino un dato fundamental que
es cuando pueden hablar de cuestiones subjetivas. Cuando ella decía le teníamos
miedo, nos escondíamos, pero nos descubría, o que no entendía bien a que se
refería. No resulta ser una frase clara para un niño, pero subjetivamente esto tuvo
para ella una lectura que lo asoció con el miedo y el terror, son todos datos
fundamentales que dan todo lo que tiene que ver con fabulación, manipulación.
Ningún niño de esa edad puede inventar un relato así a nivel de sensaciones
subjetivas. Además, fue un relato fluído donde ella podía ir y venir, había
correlato entre su relato verbal y gestual, sus emociones tenían que ver con lo que
ella estaba relatando.
Otro aspecto importante es que tenía pensamiento deductivo y reflexivo para dest-
acar, porque ella menciona que su prima nunca las había podido contar a las sitúa-
ciones de abuso. Ella intenta entender la lógica de esto diciendo que quizás es
porque la familia de M. lo apoya a L, entonces pueda tener temor a
perder el amor de sus padres, ella cuenta esto. Quizá porque comparten el mismo
lote y se pueden quedar sin casa o lugar donde vivir. Es importantísimo el
pensamiento que ella intenta armar en relación a este silencio de su prima. Y
habría que ver los moti-vos de por qué una niña pudo relatarlo y otra no. En
general los motivos que hacen que una víctima relate es, por un lado, sus
características de personalidad, pero en el caso de abusos sentirse confiada con un
entorno que le crea, no con un entorno que le ofrezca una pérdida como puede ser
de la credibilidad, o del amor, o de la confianza. Habría que ver en el caso de
M. qué se estaba jugando, pero S. pudo hacerlo porque tuvo un entorno
que le creyó y la contuvo. Es el primer puntapié inicial.
- ¿A M. la viste alguna vez? No
- En relación a tu experiencia en esta temática, ¿cómo se significa en una niña de
8 años, una situación de esta naturaleza, lo que cuenta S. que vivió? Lo que
marco siempre es que el abuso es siempre traumático, desarrolle o no el niño
sintomatolo-gía, siempre es traumático porque tiene que ver con el avasallamiento
de un adulto que sabe de qué se trata y que pone en primer lugar su satisfacción en
una posición de perversión, por sobre un niño que queda arrasado como sujeto.
Los abusos en el 99.5% de los casos provieneb del ámbito familiar cercano del
niño, del ámbito de confianza de aquel adulto que debe ofrecerle protección y
cuidado. Es ese adulto el que lo somete a la situación de abuso, por eso decimos
que queda avasallado psíqui-camente, no entiende lo que le está ocurriendo. Por
eso algunas víctimas tardan años en darse cuenta que eso que vivieron no era un
juego ni acto de cuidado ni broma, sino que era un abuso. Muchas veces son los
talleres de ESI los que ayudan que es-tas víctimas entiendan que fueron víctimas
de abuso. Pero muchas veces los niños en una primera instancia no comprenden lo
que están viviendo porque ese adulto que los está sometiendo es de su entorno
familiar. Además, los abusos están enmar-cados en el secreto, en la amenaza, con
lo cual el sometimiento y la culpa se in-tensifican. Por eso algunos niños tardan
años en poder relatarlo y muchas veces cuando no lo pueden poner en palabras, el
cuerpo habla con sintomatología, puede ser que un niño que ya controlaba
esfínteres comienza a hacer pis de nuevo, o S. que empieza a estar más
sensible porque llora más o aparece la ira, emociones extre-mas que aparecen
cuando era un niño que tal vez era más estable a nivel emocional. Aparecen los
terrores nocturnos sostenidos en el tiempo, este miedo a permanecer solo durante
la noche, esta cuestión persecutoria de que alguien los pueda atacar. En la medida
en que el niño no lo puede poner en palabras -porque no se anima o porque su
entorno lo dejó de lado, o porque no sabe cómo se cuenta, o no entiende que le
pasa- el que habla es el cuerpo. Y ahí dependemos otra vez de adultos que sepan
entender esta sintomatología, la escuela, un pediatra, un familiar, alguien que se
dé cuenta. En este caso de S. , su mamá le preguntó por qué no quería ir más a
lo de S., y es donde ello armó el terreno fértil para que ella pueda sentirse
confiada y contarlo. Lo cierto es que para que un niño pueda relatar un abuso no
es un relato común, no es un simple relato, se tiene que dar un trabajo por parte
del yo de esa víctima un trabajo psíquico para que pueda ubicar ese hecho
traumático que vivió, ubicarlo en algún lugar de su historia psíquica. Que pueda
llegar a entender algo de lo que tenga que contar. No es cualquier relato. Hay un
compromiso psí-quico y físico que es traumático.
Preguntas del Defensor
- ¿Ud. habló de test proyectivos? Sí
- Los test proyectivos ¿no son recomendables en el ámbito jurídico? Son recomen-
dables.
- ¿Conoce a Ariel Torres? Sí
- ¿Por qué? Por el ámbito judicial, ha ido a declarar como testigos y he leído
algunas pericias de él como perito de parte
- ¿Qué profesión tiene? Psicólogo.
- En su informe habló de datos suficientes (que puntúan para evitación)? Sí
- ¿No dijo cuáles son esos datos? Sí, dije.
- ¿Qué pruebas hizo Ud.? Los test proyectivos y la escala de gravedad de estrés
postrauma, que evalúa re-experimentación, evitación y activación o elevación de
actividad que es la angustia.
- Respecto de lo que refirió al inicio de su informe de la sintomatología que pre-
sentaba S., que le dijo la Sra. L. , que, para conciliar el sueño, pasaba a la
ca-ma. ¿Usted no corroboró que S. tuviera dificultad para conciliar el sueño?
Si, se corroboró.

- ¿Ud. lo corroboró? Se corroboró.
- ¿Cómo? En la entrevista con la niña.
- ¿Tiene alguna constancia más que los dichos de L. ? Con el análisis de la en-
trevista pericial forense que tiene todo un protocolo.
- ¿Y ahí qué resultado dió? Que era un relato claro, coherente, sin contradicciones,
que era compatible con el relato de la niña. El análisis del relato. Es una
entrevista, se evalúa el relato.
- Lo mismo con “no lograría dormir sola” ¿en base al relato de L.? En la entre-
vista pericial se evalúa el relato.
- ¿Ud. sabe que S. tuvo cámara gesell? Sí, además lo manifestó la madre
también en la entrevista.
- ¿Sabe si M. tuvo cámara gesell? No, no sé.
- ¿Ud. definió que es una alumna aplicada? Sí
- ¿Lo corroboró con la escuela? No.
Preguntas del Fiscal
- ¿Es tu función como psicóloga corroborar en la escuela lo que te transmite una
niña en una entrevista? No, en absoluto, sino diríamos que el relato carece de
signi-ficado si no tenemos todos los soportes externos. Y justamente, cuando uno
está formado en la materia sabe el valor que tiene la entrevista pericial, como
también sabe el valor que tiene la entrevista testimonial en el espacio de cámara
gesell, sino tendríamos que citar un montón de actores para que ese relato sea
creíble. Y justa-mente la formación en la materia de abuso sexual indica todo lo
contrario, por eso los protocolos para mantener las entrevistas forenses, que son
semidirigidas.
- En todo tu tiempo en el CIF ¿cuántas pericias de esta naturaleza realizaste? No
tengo número, pero son tres entrevistas por días así que es un número alto.
- ¿Alguna vez fuiste luego de una entrevista a corroborar a algún lugar la informa-
ción que te daban? No, para nada. Porque además caería la importancia del valor
de la entrevista. Es como pensar que si una niña no tiene síntomas de abuso
entonces no fue abusada, no tiene lógica.

- ¿Que es un test proyectivo? Son test que se utilizan con víctimas que vienen de
atravesar situaciones traumáticas, lo que ofrece es que a través de solicitarle al
sujeto la realización de un gráfico, sabemos por la formación que tenemos, todo lo
que el sujeto proyecta en una actividad tan simple y lúdica como puede ser un
gráfico. Proyecta frustraciones, defensas, temores, puede hablar sobre sus vínculos
más temidos y más cercanos. Una de las técnicas que se utiliza es persona bajo la
lluvia donde se trabajan aspectos traumáticos que pueden venir desde el exterior,
porque además del gráfico se le pide un relato. Entonces cuando el sujeto termina
de realizar las técnicas proyectivas tampoco se sirve tan desarmado
defensivamente y se puede retirar del consultorio de un modo que no sea tan
angustiado o deses-tructurado, como otras técnicas que arrasan más el psiquismo,
se juegan otras cues-tiones que tienen que ver con la angustia u otros mecanismos
más violentos.
- Con S. ¿utilizaste alguna otra herramienta? Test proyectivos, el de la familia
y el de persona bajo la lluvia
- ¿Y cómo se completa esa pericia? Con la escala de gravedad del estrés
postrauma. Es un protocolo que consta de dos instancias donde se van evaluando
sintomatolo-gía física y psíquica o emocional que puede presentar la víctima, y a
partir de esto se vuelca en un protocolo y eso da valores. Y a partir de los valores
que arroja, se ve si la escala de re-experimentación se encuentra elevada, si el
suceso de evitación también está presente, y la elevación de la activación o
angustia también está pre-sente. Y S. puntuaba para todas estas escalas.
- ¿Desde cuando estás en el CIF? 2016
- ¿Cómo llegaste ahí? Por un concurso en el que salí primera.
- ¿Quiénes eran los candidatos? Varios. En segundo término, este profesional que
nombró el defensor pero hubo oposición para que ingresara.
- ¿En segundo lugar salió Ariel Torres? Sí.
Finaliza la prueba de la Fiscalía.
11) M.S.A. – D.N.I. N° xxx
- ¿Conoce a M? Es mi papá

- ¿A P.S.? Mi sobrina
- ¿A N.L.? Es mi hermana
(Se le hace saber el derecho de abstención. No le comprenden las generales de la ley)
Tengo 36 años, me domicilio en XXX
- ¿Cómo está compuesta su familia? Vivo con mi pareja P.L. y mis
hijas C. y M. C. tiene 18 y M. 11.
- ¿Vive alguien más en el terreno? Sí, mi hermana B. con su marido D.,
atrás mi papá y al costado mi hermano D. con su señora V. y sus hijos.
Vivimos 4 familias en ese lote
- ¿Puede describir donde vive L.? Es tipo una casilla de un ambiente, tiene la
puerta, una mesita de luz, una heladera sin puerta que la usa como armario, arriba
tiene una tele, su cama al costado, arriba un ropero con ropa, sus herramientas, y
tiene un mueblecito con más herramientas y su computadora frente a la ventana.
- ¿Cuántos ambientes tiene? Uno
- ¿Las dimensiones? Será de 3 metros por 2. Es tipo casilla rodante.
- Respecto de la ubicación de su casa en relación a la visibilidad con la de L.
¿cómo es? Tengo la puerta que sale a atrás de la casa de él, tengo dos ventanas que
dan al fondo.
- ¿Qué distancia hay entre ambas casas? Unos cuatro metros.
- ¿Y de la ventana de su casa al interior de L.? ¿Se alcanza a ver? Sí, tiene una
ventana que se puede ver si está sentado en la computadora, pero no más allá.
Tiene dos ventanas a los costados que son chiquitas como ventilación.
- De la casa de B. a la de L. ¿qué distancia hay? Será de la puerta de B.
unos 10 metros
- ¿Y de la casa de D. a la de L.? También 10 metros. Pasa, que B. vive
al borde del terreno de mi casa y D. al otro lado del terreno. D. como
que vive al costado de mi papá y yo adelante.
- ¿Cuántos hermanos son de L. y H.? Dos, D. y yo
- ¿Y Ud. tiene más hermanos? Sí. L. la mayor, después L, H, C. y B.
- ¿Y ellos son hijos de quién? L. tiene su papá C., y el resto son de otro
papá.
- ¿Y con quién se criaron? B. y C. se criaron más con mi papá. Mi mamá
se separó del papá de L., no recuerdo mucho porque yo nací en el 86.
- ¿Ud. vivió con L.? Sí, convivimos un tiempo. Yo hasta los 8 años conviví
con mamá y papá los dos juntos, después ellos se separaron y yo me quedaba más
con mi papá que con mi mamá, porque yo me llevaba mal con mis hermanos.
- ¿Cómo era el trato de L? Conmigo bien. Me hacía más las mañas a mí porque
era su hija la más chica, y con mis hermanos ponía más límites. Se enojaba
cuando hacían macanas.
- ¿Y cómo se enojaba? No sé, insultaba, no me acuerdo mucho como reaccionaba,
pero me acuerdo que se enojaba y con mi mamá porque no podía poner límites.
- ¿Te pegaba? Alguna vez me pegó porque me porté mal o porque no hice caso.
Hi-ce un berrinche cuando ellos iban a hacer las compras
- ¿Y de L.? No recuerdo.
- ¿Cuál es la actividad laboral de L.? Lo que recuerdo es que fue portero del
xxx mientras fuí al jardín. Después trabajó en el XXX que
está en xxx. Construyó la otra parte del xxx y después hizo unos
bungalows enfrente que también pertenecían al mismo dueño. Trabajó en xxx y después en el xxx, siempre de albañil. Hacía de
todo un poco. Electricista, ponía el agua, el gas. Todo lo que tenía que ver con la
construcción.
- En la casa de L. ¿había herramientas? Sí, las usaba para trabajar, siempre
trabajó de albañil.
- ¿Cambiaron a M. de escuela? A M. la cambiamos de escuela, se
adap-tó re-bien, hizo amigas enseguida, le encanta participar en los actos, le
encanta ser principal, ella quiere participar en todo. Es buena compañera por lo
que me han di-cho, tiene muy buenas notas, aprende rápido, estudia bastante y si

no entiende mu-cho pide ayuda.
- ¿La cambió de escuela? Sí, la cambié a XXX, la cambiamos con mi
marido P.L.
- ¿De qué escuela? La sacamos de XXX
- ¿Por qué? Cuando pasó lo que pasó con L., empecé a sentir que miraban mal
a C., que era la responsable de llevarla y atraerla a la escuela. Era incómodo
compartir actos y cosas que a nosotros nos gusta estar presentes como familia, en-
tonces nos sentíamos incómodos. Yo me sentía mal así que con mi marido decidí-
mos cambiarla a M. de escuela porque ella ya sabía lo que estaba pasando con
S. Yo había avisado en la escuela que tenía intenciones de cambiarla, hablé
con la directora M., le dije que quería cambiarla, ellos me pidieron que espere
que si podían solucionar las cosas. Les dije si la podían cambiar al turno mañana
para que no haya ciertos roces o cosas que puedan decirnos en la calle, y la
cambiaron. Y la maestra de la mañana le pedía que haga cartas para S. Y M.
me dijo que ella no quería, no tenía ganas de escribirle, entonces pedí que no
insistan en que tenga una relación, porque si ella no tenía ganas de hablarle que no
lo haga. Pero ellas me decían que M. tenía que entender que S. necesitaba su apoyo o ayuda. Y yo dije que M. era chiquita y no tenía que tener
esa responsabilidad. Pero un día me llamaron de que M. se había puesto
muy mal, lloraba y pedía que la vaya a buscar, le pregunte qué había pasado y dijo
que las dejó hablando con M. , S. le quiso contar a M. lo que estaba pasando y
M. se puso mal y quiere que la ven-gas a buscar. Cuando llegué, M. estaba
llorando y nos dijo que ella quería irse.
Yo llegué a la escuela, me hicieron entrar a la dirección y me dijeron ahora la
traemos a M. Que S. contó lo que había pasado con el nono y ella se puso
muy triste y empezó a decir que no era cierto y empezó a llorar, M. le
empezó a decir que era mentira, S. pedía que le crea, M. salió, me la trajeron y
me dijo que ella se quería ir de la escuela, que la lleve a la casa. Le dije que se
tranquilice que nos íbamos a ir. Salimos de la escuela, le pregunté si estaba bien,
si me quería contar algo, me dijo que no, que ella se pone triste porque dicen

cosas de su nono, y a ella no le gustaba que digan mentiras. Su papá me pregunta
y le digo después te cuento. Cuando llegamos a la casa, bajamos y le pregunté si
estaba bien si quería ir al cumple que teníamos ese día, porque la veía triste. Me
preguntó si era por eso que con la tía L. ya no compartíamos. Yo le dije que
esas eran cosas de grandes, que lo íbamos a arreglar nosotros. Al otro día no fue a
la escuela porque ese día se apretó los dedos con la puerta del auto así que por dos
o tres días no fue.
- ¿Respecto de las mentiras a qué se refería? A lo que decía S. del nono, S. le
dijo que el nono la había tocado, entonces que ella no le creía, que era mentira.
Ella me decía es mentira, yo no le creo a S., nada más.
- Hasta ese entonces ¿habías hablado con M. de eso? Cuando L. me contó lo
que había pasado le pregunté si me quería contar algo, después de unos días
cuando S. ya le había dicho en la escuela. Con L. nos encontramos un
domingo, me dijo que iba a hacer la denuncia, me llamó y me dijo que baje a su
casa que nece-sitaba hablar conmigo de algo urgente de S. y M. Entonces
pensé que era una pelea y fuí. Era medio de noche cuando llegué a la casa de
L., C y L. se van atrás.
- ¿Quiénes son? C. es hija de L. y L. es la nuera o ex nuera, viven ahí
en el mismo terreno. C. ahora tiene 24.
- ¿Y entonces? Me contó que el día miércoles S. se había quedado conmigo
porque L. tenía curso de manejo, y no tenía quien la cuide a S. Entonces me
preguntó si la podía cuidar yo, y también estaba Uriel el nieto de L., sus papás
hacían un curso entonces me pidieron si también se podía quedar. Los llevé a mi
casa, L. la fue a buscar a la noche y como siempre S. no se quería ir de mi
ca-sa. Siempre L. le insistía en irse, a S. le gustaba ir a mi casa. Le gustaba
ir a jugar, siempre me decía “me encanta tu baño, tu casa, a mí me gustaría tener
una casa así, la cama que tiene M.”. Por ahí M. tenía cosas que me daban mis
patrones y a ella le gustaban. Entonces ese día L. la buscó, y ese día S. a la
noche le cuenta cuando ella le estaba revisando la cabeza de que el nono la había
tocado. Eso dijo L. que dijo S. Que el nono la había tocado y que era difícil

para ella de-cirlo por la relación de hermanas porque además yo soy madrina de
sus dos hijos, pero que ella iba a hacer la denuncia. Que el jueves a la mañana la
llevó a S. al médico y ahí le dijeron que sí, que la tenían que seguir viendo, y
entonces ahí me dijo que también S. le había contado que también a M. la
había tocado mi papá. Y ahí se me vino el mundo abajo porque uno piensa
cualquier cosa.
Entonces le pregunté a L ¿qué hago, qué tengo que hacer? Me dijo que espere
que ella me iba a decir lo que había que hacer. Que ella iba a hacer la denuncia el
martes porque ella quería hablar también con D. Que le crea a S. y que
haga la denuncia, que si mi papá había hecho algo malo lo tenía que pagar. Yo le
dije eso. Que esperaba que salgan las cosas bien, que íbamos a estar en contacto.
Pero des-pués fueron pasando cosas que nos alejaron obviamente porque era
incómodo, por-que de un lado estaba mi papá y del otro mi hermana,
- Y ese día ¿habló L. con D.? Sí. Ese día yo me fuíwes33 de lo de L.
me dijo que estaba todo bien, que nos íbamos a seguir viendo y que ese mismo día
iba a hablar con D. Yo salgo de su casa, me voy a mi casa mal y le cuento a
mi marido L. y a C. lo que había pasado. L. me dice “yo no le creo nada
a S” y yo le digo bueno, pero hay que ver, viste que es una nena, y yo que
hago ahora. Entonces espero a que mi hermano D. llegue, y cuando llegó
viene di-recto a mi casa a verme y me dice ¿hablaste con L.? Sí. ¿Te dijo lo
del nono? Sí. ¿Qué hacemos? Hablemos con él a ver que pasó. Entonces salimos
los dos y nos fuimos a hablar con mi papá, él estaba sentado en su casa mirando
tele y nosotros le contamos lo que L había dicho. Y él se quedó helado y dijo
“¿qué le paso?, ¿por qué? Que L haga lo que tenga que hacer, pero yo no hice
nada, yo estoy tranquilo”. Y ahí yo ya estaba mal, llorando. Pero yo a mi papá en
ningún momento le dije que L. me había dicho algo de M., porque a
D. no le dijo de M., solo de S. Después de eso quedamos a la
espera de ver que iba a pasar con la denuncia.
- ¿Ud. le preguntó a M. si tenía algo que contarle y M. no dijo nada? ¿Cuándo
pudo conversar con M. ? Cuando pasó esto de que L. me dice lo de mi papá, a

las semanas llega M. y dice que S. le dijo que su mamá estaba enojada con
noso-tros y que no la dejaba venir más a casa. Y cuando pasa esto que S. le
cuenta a M. en la escuela, le pregunté y le dije que necesitaba que me diga la
verdad. Le dije “Nosotros te creemos a vos, siempre vamos a creerte, vos tenés
que decirnos la verdad de si paso algo. Si alguien te tocó necesito que por favor
me digas”. Y ella me dijo que nadie le había hecho nada. “A mí nadie me tocó”.
Después me llamaron a fin de año de la escuela y me dijeron que tenían que
hablar conmigo porque una mamá de una compañera de M. se acercó a la
escuela a hablar diciendo que M. dijo que su nono la había tocado. Yo le
pregunté si era la mamá de V. y me dijeron que no me podían decir, pero
que S. le contó a V. en una salida lo que estaba pasando con su nono. Y
yo le pregunté a M. ese día, después de que nos llamaron de la escuela. Le
pregunto y M. me dijo que con V. hablan “porque S. le contó cuando
fueron a la cancha de atletismo lo que ella dice del nono, y yo le dije que era
mentira porque ella siempre miente. Porque ella siempre dice que tiene como 10
pop it y es mentira”. M. sabía que no era cierto. Le remarqué de nuevo a la
directora y la maestra que yo la iba a cambiar de escuela a M. porque no
quería que siguiera esta situación y que le pregunten cosas que para la edad de ella
no tenía por qué hablar.
- ¿Por qué no hiciste una denuncia? Porque yo le creí a mi hija. Yo desde el
momen-to que hablé con M. me dijo que no es cierto. Aparte M. jamás
cambió la actitud que tenía hacia mi papá. M. desde que es chiquita cuando lo ve
a mi papá lo abraza, todas las noches lo saluda con un beso, lo acompaña a la
puerta, jamás cambió la actitud, ni de antes, ni desde que pasó esto. Ella sigue
siendo igual de cariñosa con mi papá que con todas las personas que la rodean.
L. me comenta que ella piensa que fue un día que C. la buscaba a S. y
M. que estaban jugan-do con tierra afuera.
- ¿A S. le gustaba ir a tu casa porque iba a jugar con M.? Sí
- ¿Y L. la llevaba? Sí, a veces la invitábamos nosotras a jugar e iba conmigo, o
subía con C. también.

- ¿C. alguna vez comentó algo de esto? No, con C. nunca hablamos.
Nun-ca me dijo nada. Nunca se tocó el tema con C. ni con los otros chicos,
ellos seguían yendo a casa a visitar, pero nunca se habló del tema.
- ¿Con qué frecuencia iban a jugar a la casa del nono? No iban mucho porque yo
les decía que no fueran porque mi papá dormía, no quería que fueran a molestarlo,
no iban siempre a la casa de mi papá. Por ahí M. iba con L. (hija de D,
de 15 años) pero pasaban por ahí o jugaban por ahí, estaba mi papá afuera, estaban
ahí cuando mi papá usaba las herramientas, pero no es que siempre iban a la casa
porque en sí, no había nada. No hay mucho para jugar. No tiene baño ni cocina.
Come con nosotros mi papá, con D., B. o en mi casa.
- ¿Que recuerda sobre ese día? Yo recuerdo que C. las buscaba a las chicas
que estaban afuera y las chicas entraron, tomaron la merienda y se fueron.
- ¿Vinieron corriendo? No. Ellas andaban jugando, terminaron de jugar con barro,
terminaron de ordenar se lavaron las manos tomaron algo y se fueron. S. se fue
con C. o con L., no me acuerdo.
- En lo de D. ¿Recuerda Ud. que alguna vez se haya hablado de que el nono
tenia los pantalones abajo? No, no recuerdo que se haya dicho eso en la casa de mi
hermano.
- ¿De algún cuchillo? No
- ¿De amenazas que le haya hecho él a las nenas? No
- ¿Uds. y las nenas se quedan solas? No. En el 2018, yo dejé de trabajar y tenía un
quiosco en mi casa así que siempre estaba con ellas, trabajaba ahí y no salía más
que para ir por ahí a comprar, pero siempre se quedaba C. o mi hermana
B. al cuidado del kiosco. Mi marido se quedó sin trabajo en el 2018 y él
estaba en la casa también.
- ¿Con quién vive ahora L.? Con J. (nosotros le decimos J., pero se
llama D.). En ese momento no estaba J. , se había ido a vivir a buenos aires
porque se había separado, porque hubo un problema con los hijos de L. con él
y enton-ces J. se había ido a xxx a trabajar y L. se había quedado
con los chicos.

- ¿Qué problemas hubo? Se peleaban, discutían, se decían cosas.
- ¿Ud. vió eso? Sí, lo he visto y también me ha contado mi mamá que se han
agarra-do a los golpes porque se llevan mal, que estaban discutiendo y se
agarraron del cuello y que L. lo había echado a J. de la casa. Se separaron
varias veces porque a L. le molestaba un poco que J. tomaba o que no
podían progresar, entonces como que, en ese momento, L. se había quedado
sola con los chicos y S. Que yo le decía a veces que no me gustaba por ahí que
iban a jugar a las cartas a la casa de mi mamá y se quedaban hasta tarde y después
S. dormía hasta las 4 de la tarde, y yo le decía que ella tenía que participar de las
clases virtuales que ha-bía en la escuela. A S. le costaba leer.
- ¿Cuánto tiempo hacía que estaban separados en ese momento L. y D.?
Unos meses creo que había sido. No recuerdo. Pero si me acuerdo que J. no
estaba acá cuando paso todo, estaba en xxx. Estaba trabajando allá pero
después de un tiempo volvió. Después que pasó esto de la denuncia y todo volvió,
pero no me acuerdo si pasaron dos meses o cuanto, porque no nos veíamos.
L. nos contaba siempre los problemas que tenía con su marido, un día dijo que
ella le pegó a él porque estaba tomando y decía cosas. Y yo he ido a la casa de
L. y él se iba a la pieza escondido a dormir con cerveza, salía al baño, se
volvía a acos-tar.
- ¿S. tenía celular? Usaba el celular de los grandes
- ¿Y respecto del celular? Mi mamá nos contó una vez que la encontró viendo
imá-genes de personas desnudas y le comentaron a L. para que le saquen el
celular, porque la nena buscaba en el celular. Y mi mamá me dijo, “yo le dije a
C. que no puede ser que la nena vea esas cosas”, pero por ahí cuando yo iba
a lo de L. y por ahí estaban mirando películas de grandes que por ahí pasaban
escenas, S. las veía. S. miraba porque los chicos estaban mirando y ella
estaba ahí.
- ¿Quiénes vivían ahí? J, L., B., L. (la novia de B.), C., A. y L., y S.
- En relación a que no quería que fueran a jugar a lo del nono ¿Tenían prohibido?
No, no tenían prohibido, pero yo les decía que no vayan a molestar. Porque le
tiene herramientas, serruchos, son cosas delicadas, las máquinas grandes que
cortan, en-tonces yo les decía que no fueran a jugar ahí teniendo un patio tan
grande.
- ¿L. le había prohibido a S. ir a la casa del nono? No sé si le prohibió, lo
que sí sé, es que nunca le gustó que ninguna de las nenas esté sola con un varón.
Cuando ella se iba a trabajar que C. quedaba durmiendo en su casa y su
marido queda-ba ahí, L. la hacía levantar a C. para que se vaya de la casa
porque J. se quedaba ahí. O sea, nunca le gustó que las chicas estén con
varones. Siempre le re-calcamos que a ella no le gustaba que S. se quede con
sus hermanos sola, S. con varones no podía estar sola
- ¿Y eso por qué? Porque ella siempre tuvo eso de que podía pasarle algo. Ese
miedo de que a S. le pase algo. Nunca la dejó que se quede sola con sus
hermanos.
- ¿Hay alguna razón por la cual L. esté sentado acá? No
- ¿Cómo lo explica Ud. siendo la mamá de M.? La verdad que no sé por qué
mi papá. No entiendo por qué. Quizás sea porque era el más débil, quisieron lasti-
marlo, no sé. No entiendo por qué a él, podría haber sido mi hermano, mi marido,
porque S. también estaba en mi casa. La verdad que no entiendo.
Preguntas del Fiscal
- ¿Quién es el nono? M.L. , mi papá
- ¿Quién le dice nono? Todos.
- ¿Cuándo fue la primera vez, si lo recordás, que vos hablaste con M. de lo
que te contó L. ? No recuerdo el día, recuerdo que fue después de que S. le
dijo a M. en la escuela, que M. estaba llorando, que el nono le había hecho eso.
Que yo le pregunté a ella si le había pasado algo. No le dije a M. “a vos te
pasó algo”.
- ¿Fue después de la escuela, ese hecho que a vos te llama? Ahí le pregunte a ella
si mi papá le había hecho algo
- Antes de eso ¿habías hablado con tu hija? Le pregunté si alguien le hizo algo o la

tocó, pero no le pregunté sobre el nono.
- La pregunta directa del nono ¿fue después de lo de la escuela? Si, cuando la fui a
retirar porque lloraba.
- ¿Te acordás en qué fecha o época del año fue lo de la escuela? En noviembre.
- ¿Si te digo xxx? Sí, porque fue el festejo del cumpleaños
de un sobrino.
- ¿Y cuándo cumple? El cumple fue el XXX
- ¿O sea que el XXXfue esto de la escuela? Sí, que me llamaron para
que la vaya a retirar
¿Y antes de esto no habías hablado con M.? Le pregunté si alguien la tocó o
le hizo algo.
¿Te acordás en qué fecha fuiste a la Fiscalía? 01/09/2021.
¿Estuviste conmigo? Sí
¿Te acordás que me respondiste cuando yo te pregunté si habías hablado con M.
sobre eso? No recuerdo.
¿Recordás si nos dijiste que M. te dijo “a mí el nono nunca me hizo nada”? No
recuerdo haberte dicho eso.
- ¿S. alguna vez entró a la casa del nono? Que yo la haya visto a S. adentro,
no.
- ¿Que lo sepas, que te hayan dicho? Que L. me dijo que un día fueron a jugar
con M. , sí.
- ¿M. te dijo? Sí, que habían jugado en la computadora.
- Y cuando M. estuvo jugando en esa computadora, ¿vos estabas? Yo estaba mi
casa.
¿En la casa del nono? No. Porque ellas estaban jugando afuera y daban vueltas y
se ve que ahí fueron a la casa de mi papá. Pero yo no voy mucho a la casa de mi
papá.
- Y M. , ¿cada cuánto iba a jugar a esa computadora? No, no iba mucho. Sabia
como usar computadoras, pero no iba mucho a la casa de mi papá, porque yo le
decía que no me gustaba que fueran a molestar, porque por ahí él estaba
descansan-do. No sé cuántas veces habrá ido M. , pero sí sé que por ahí iba
pedirle algo a su casa. Pero no a jugar a la computadora.
- ¿M. te contó que estuvo en la casa del nono jugando a la computadora con
S.? Sí, me dijo que habían estado jugando a la computadora con S. en la casa
del no-no.
- ¿Una vez o más veces? No, una vez.
- Cuando L. te llama a su casa y te cuenta, ¿cuál era su estado emocional?
Estaba triste. No lloraba, pero estaba triste.
(El Defensor informa que desiste de la testigo B.)
12) P.A.L.A. – D.N.I. N° XXX
- ¿Conoce a M.L. ? Sí
- ¿A N.L. ? Sí, mi cuñada
- ¿A A.S.? Sí, la hija de L.
(Se le hace saber abstención. No le comprenden las generales de la ley)
- ¿Conoce a A. ? Sí, es mi señora
- ¿Qué edad tiene? 36 años
- ¿Dónde se domicilia? XXX
- ¿Cómo está formada su familia? Nosotros con A., mi hija C. y
M. - ¿Dónde vive L? En la parte de atrás de mi casa
- ¿Sabe por qué fue convocado hoy? Sí. Porque está involucrada mi hija igual al
ser nombrada. Nombrada por L. o por S.
- ¿Involucrada a qué se refiere? Que ella también es parte de este juicio, a ella
tam-bién la nombraron. Yo lo que hablé con ella después que me enteré todo esto,
ella en todo momento me negó todo y no es fácil tampoco.
- ¿Cómo lo vive como padre? Mal. Pero al hablarlo con ello me quede más
tranquilo porque ella en todo momento me dijo que no había pasado nada. De que
el nono había abusado supuestamente de las chicas, que las había tocado.
- ¿Cómo sabe que se decía eso? Por la denuncia que le llegó a él. Pero en sí, yo lo
habló con M. y en todo momento me negó todo
- ¿Cómo fue esa conversación? Fué fuerte. Yo no sabía cómo hablarle. Por más
que soy callado no sabía cómo, ni por dónde empezar, así que antes de ir a la
escuela un día le pregunté si había pasado algo, si tenía algo que contarme. Y M.
me dijo que no. Después bueno, ella ahí se enteró, porque S. le dijo en la
escuela que el nono la había tocado.
- ¿Ahí se enteró M. lo que decía S.? Sí, pero yo me enteré un domingo a la
noche por A. Ese día llegamos al centro y L. la llamó para que vaya a
su casa que tena que contarle algo. Y cuando volvió me dijo que S. había dicho
que el nono la había tocado.
- ¿Ud. fue a esa reunión? No, yo me quedé en mi casa. Fue A. Bajó ella y
después cuando volvió me contó. Yo le dije que no le creía.
- ¿Por qué decías eso? Porque he estado en la casa de L. y he visto cosas que
no son normales. Un día bajamos a tomar mate y estaba ella con S., y de
repente se escuchan gritos y unos ruidos. Y de repente dice “no, son B. con
L. que estaban en la pieza”. Y no son ruidos normales, es obvio que estaban
teniendo relaciones. No me molesta tampoco, pero para mí no es normal que lo
hagan estando la nena ahí. Estábamos todos ahí. Y se escuchaba que estaban
teniendo relaciones. Para mí no es normal que mi hija esté escuchando. Está bien
que lo hagan es su casa, pero para mí no es normal.
Si hubiese pasado algo M. viene enseguida y nos cuenta. Empieza a las vueltas
hasta que lo larga.
- ¿Cómo es M. ? Es muy sentimental, ella si dijo algo malo viene y pide
disculpas, fue sin querer, es muy sentimental. Entonces yo creo que si hubiese
pasado algo ella no lo aguanta.
- ¿Qué hiciste con esa información? Yo no lo podía creer. Lo hablamos con A., y todo el tiempo traté de mantenerme a un costado por las dudas. No soy
nadie para juzgar, pero tampoco quería meterme en el medio. Es duro, porque no
puedo cubrirlo a él si es verdad, si es mentira y yo le hago algo. Yo no puedo
hacerle nada si yo no sé la verdad.

- ¿Pero hablaste con M. después? Sí, y ahí me quedé tranquilo cuando ella me
dijo que no había pasado nada.
- ¿Cómo fué ese momento antes de la escuela de la charla? Fuerte. Antes de irnos
a la escuela la paré a ella, y le dije si tenía algo que contarme, si había pasado algo
con alguien. Que no íbamos a dejar que nadie la toque ni nada, ella dijo que nunca
pasó nada, que estaba segura. Me preguntó qué me pasaba, y me quedé con eso.
- ¿Cómo te sentiste cuando hablaste? Un alivio.
- ¿Y sino, que hubieras hecho? No sé. Hubiera hecho la denuncia
- ¿Y por qué no la hiciste? Porque confió en mi hija.
- ¿En la escuela como andaba en ese momento? Bien. Iba a la escuela de XXX. Ella llegaba, venía feliz, iba feliz, siempre fue igual. En relación a las
notas, siempre inteligente.
- ¿Te contó A. luego que hablaron con L. ? Sí, me dijo que L. había
hecho la denuncia, que ella le dijo que haga lo que tenga que hacer, que era su
hija. Como todo. Que teníamos que esperar a ver qué pasaba.
- ¿En relación a lo que se decía de L. ? No; en si yo trataba de escuchar lo
menos posible porque estaba M. en el medio. Entonces trataba de no meterme
mucho, escuchaba, pero trataba de no hablar.
- ¿Vos tomaste conocimiento luego de que la escuela la llamara a A.? Sí, yo
estaba trabajando.
- ¿Pidieron cambio de turno? Porque yo no quería que se crucen por lo que estaba
pasando.
- ¿Te enteraste porqué la llamaron a A. ? Porque S. le contó a una nena,
y la nena le preguntó a M. si también la habían tocado y ahí se largó a llorar y
ahí la llamaron a A.
- De lo que vos conocés de L., ¿es un hombre que amenace a las personas? No.
yo llevo más o menos 20 años con A, y nunca pasó nada, nunca tuvimos
problemas, nunca lo ví reaccionar tampoco, nada.
- ¿Cómo lo podría describir a L. como persona? Excelente, es buena persona,
trabajador.

¿Por qué no hiciste denuncia por M.? Porque le pregunte a M. y me dijo que a
ella no le había pasado nada.
El Fiscal no hace preguntas.
13) M.L.D. – D.N.I. N° xxx
(Se le hace saber sobre su facultad de abstención)
- ¿Cómo es tu papá? Mi papá, desde que recuerdo siempre estuvo a mi lado, al
lado de mis hermanos, tenemos seis hermanos que no son legítimos, son hijos de
mi ma-má. Estamos yo y A. que somos hijos de él. Y lo recuerdo siempre
al lado nuestro, en todo momento, desde que somos niños hasta ahora.
- ¿Puede precisar más como es él en relación al cuidado y trato con ustedes?
Siem-pre trabajó, trató de dar todo lo que pudo a pesar de que éramos varios en
casa, recuerdo que mi mamá igual trabajaba, que nos quedábamos con nuestro
hermano más grande. Siempre trató de estar con nosotros, lo recuerdo en los actos
de la es-cuela a veces, muy de vez en cuando, pero iba. Después estaba con
nosotros en todo momento.
- ¿Que apellido es A.? M.
- ¿Dónde trabajó su papá? En el XXX después también hacía changas
con otros amigos, siempre de albañil.
- ¿Usted convivió con estos seis hermanos? No con todos. Con B, C.,
con H., con L. Con los otros no.
- ¿Y estos cuatro refiere que no son hijos de L? No
- ¿Y con quién se criaron? Con mi papá. Desde que yo tengo memoria la familia
de nosotros estaba constituída por seis y ellos dos, mi mamá y mi papá.
- ¿Cómo era el trato que tenía tu papá? Nos trataba bien, lo que sí, lo veíamos
poco porque él trabajaba desde muy temprano, se iba a las 08.30 de la mañana y
volvía muy tarde. Tomaba mate con mi mamá y cortábamos leña y cosas así.
Trabajaba hasta las 6 o 7 de la tarde.
- El trato con B, C, H. y L ¿cómo era? Prácticamente todos
iguales. Había un poco por ahí de controversia con Cristian, porque era el más
conflictivo en la escuela, siempre tuvo problemas y mi mamá también estaba

cansa-da con él porque traía problemas. Pero con el resto era para todos iguales.
- ¿Cómo se llama tu mamá? C.H.
- ¿Viven juntos L. y H.? No, ahora no
- ¿Hace cuánto que no? Yo recuerdo que yo tenía 8 o 9 años cuando se separaron,
tengo ahora 31.
- ¿Era una persona violenta L. con Uds.? No
- ¿Con L? No, con ninguno.
- ¿Dónde se domicilia usted? En XXX
- ¿Y L.? xxx. Es otro terreno al lado. Los terrenos están
unidos.
- ¿En ese lugar, viven los dos? Sí. En el mismo terreno
- ¿Cómo está distribuido el lugar? Mi casa es de 11x7 está en el fondo del terreno
casi, al lado vive mi papá a unos 20 mts. más o menos, en una casita de chapa. Es
una casilla rodante vieja, le sacamos la rueda e hizo su casita ahí. Esa casa debe
medir unos 5x2.
¿Ud. conoce esa casa por dentro? Sí
¿Cómo es? Es un solo ambiente. Mi papá tiene una cama, en frente una mesita de
luz. A los pies tiene una alacena con cosas y arriba el televisor. Del otro lado tiene,
la cabecera de la cama, una repisa, donde tiene herramientas y esas cosas.
Adelante al lado de la puerta está la computadora y al costado de la computadora
hay otra repisa con herramientas.
- ¿La cama cómo es? De una plaza.
- ¿La mesa de luz? Tendrá 60x40.
- ¿Ud. mencionó que había una alacena con cosas, con un televisor arriba? Sí, a
los pies de la cama.
- ¿La computadora dónde está? En la entrada, cuando vos abrís la puerta.
- ¿Está sobre algo? En una mesa de colegio, como un pupitre.
- ¿Queda algún lugar en el pupitre además de la computadora? Hay un estante al
costado con repisas, frente a la computadora da la ventana, y para atrás tiene una
silla que es con rueditas que se puede mover, que llega a un metro para atrás. La
computadora era mía, yo se la regalé, es antigua. Tiene el monitor, el teclado, el
mouse, el CPU abajo al costado y nada más que eso.
- Y de ese lugar a la cama, ¿qué distancia hay? Un metro, un metro y medio.
- ¿Dónde almuerza y cena tu papá? En mi casa, o en la casa de A.
- ¿Eso es siempre así? Sí, siempre fue así, desde que dejó de trabajar, la puerta de
mi casa estuvo abierta para él, para que vaya a comer.
- ¿Él llega a la hora del almuerzo? Sí
- ¿Dónde almuerza? En casa, a veces yo llego de trabajar y está comiendo en casa.
O con A.
- ¿Suele comer en su casa (de Á)? No, es rarísimo.
- ¿Vos sabés por qué estas sentado acá? L. me llamó un domingo, no me
acuerdo que fecha era ahora, porque tenía que contarme algo. Me acerqué a su
casa y me dijo que mi papá había tocado a S. y que ella la había llevado al
médico, y que le habían dicho que sí, que era cierto. Y que el martes ella iba a
hacer la denuncia.
- ¿Los médicos le dijeron que sí? Sí, que sí la había tocado. Eso me dijo.
- ¿Sabes adónde vio esos médicos? Me dijo que había ido a la salita del barrio.
- ¿Cómo siguió eso? En ese momento yo iba a buscar a mi señora al trabajo, que
trabaja en el supermercado. Después de charlar con L. la fui a buscar a mi
señora, C.V. y volví a mi casa. De ahí hablé con A. ese día, le
pregunté si L. había hablado con ella. A. vive en frente de casa, pero
como a la izquierda, en el mismo terreno. A. me dijo que L. sí le había
contado lo que había pasado, hablamos entre los dos y fuimos a hablar con mi
papá porque él no sabía nada.
- ¿Y ahí que hicieron? Le contamos eso de que L. iba a hacer una denuncia.
¿Cómo lo tomo L. ? Se sorprendió mucho, pero dijo que si L. tenía que hacer
algo que lo haga porque era lo que correspondía. Él aseguraba que él no había
hecho nada y que la justicia seguramente se iba a encargar de que saliera todo a la
luz.
- ¿Cuánto tiempo estuvieron ahí hablando con L.? Y habremos estado 40
minutos.
- ¿Ud. recuerda este domingo, cómo lo podemos ubicar en el año? No, no me
acuerdo.
- ¿Y cómo sabes que era un domingo? Porque mi señora ese domingo que la
busque sale a las 9, porque los domingos ella sale a esa hora, y yo salí corriendo
para ir a hablar con L. porque mi señora se enoja cuando llego tarde a
buscarla.
- ¿No te acordás si era verano, invierno? No, me parece que era en agosto, junio,
julio. No era verano, pero tampoco era que teníamos nieve.
- En esa charla con L, ¿quién más estaba? Cuando yo llegue a su casa iba
salien-do mi sobrina, la nuera de mi hermana que es la novia de uno de los chicos,
y S. Estaban saliendo, yo no sabía por qué, pero seguro que se iban a comprar.
Y cuando L. me llamó le dije que ponga la pava que iba a ir un ratito que me
tenía que ir enseguida. Pero solo estábamos nosotros dos.
- ¿Se mencionó a M. en esa conversación? No
- ¿Quién es M.? Mi sobrina, hija de A.
- Entonces ¿L. no mencionó a M. en esa charla? No
- Después de esa conversación con L. ¿qué sucedió? Yo le preguntaba a mi
herma-na A., porque ella era la que más al tanto estaba. Si había hecho la
denuncia, si se sabía algo. Me dijo que L. había hecho la denuncia y que había
metido a M., que había dicho que también estaba M. Esto fue una
semana des-pués. Después me dijo que ella iba a averiguar a ver qué tenía que
hacer. A. me dijo que S. en la denuncia había mencionado que estaba
con M.
- ¿No sabe que dijo S. de M.? No, en ese momento no lo sabía.
- ¿Ahora? Sí, me enteré con el transcurso del tiempo.
- ¿Y S. que contó que le pasó? Dijo que mi papá la había tocado, y que también
había tocado a M.
- ¿Ud. suele hablar con M.? Sí, se la pasa en casa porque tiene una buena
rela-ción con mi hija.

- ¿Cómo es M.? Es una nena súper amorosa, introvertida, es muy sincera,
cuando llega a casa siempre pregunta cosas de cómo estamos. Es una nena
hermosa, muy contenida.
- ¿La ha encontrado con alguna mentira? No, no, a M. no.
- Y respecto de S., ¿ha tenido trato? Sí, pero poco, porque vive a dos cuadras
de casa.
¿Y ella como la ve en razón a estas características? Se crió en un ambiente total-
mente diferente. Ella es hija de J. y los otros nenes son de otro papá. El
polaco, A.J.
- El polaco, o el papá, a estos momentos que estamos hablando, ¿vivían con
L? No.
- ¿Dónde vivía? Estaba en xxx, porque se había peleado con mi
hermana.
- ¿Cómo fue eso? Mi hermana estaba cansada porque él siempre se acostaba con
olor a alcohol, ella estaba cansada de dormir con una persona que tenga olor a
alco-hol. En un momento ella le pegó y lo echó de la casa, no tenía donde
quedarse y terminó yéndose a ver a la familia en xxx.
- En relación a L. , que nos dijo Ud. que vivía en ese momento ahí, ¿M. y
S. iban a ver a L.? Sí, cuando iba L. a casa y venía S. venía M. con
ella.
- ¿Hay espacios donde no haya casas en ese terreno? Sí
- ¿Ese espacio se ve desde su casa? Sí
- ¿Y la casa de L., se ve desde su casa? Sí
- ¿Ud. estuvo presente en alguna ocasión en la cual se haya comentado que L.
tenía los pantalones abajo? No, no.
- ¿El terreno de quién es? Mi parte es mía. Por una equivocación de tierras y vi-
viendas, que a mi papá le habían dado el terreno para que lo compre, y cuando mi
papá termino de pagar el terreno el que había pagado era el de al lado. Y yo le dije
que yo me quería hacer cargo de ese terreno, que yo lo quería comprar y hacerme
mi casa ahí. Y al lado había un viejito al que le comentó lo que había pasado, una

vez que el vecino se fue mi papá se fue para el otro terreno.
- Con lo cual, ¿L. no podría echarlo del terreno porque es suyo? Claro, es mío.
El Fiscal no realiza preguntas.
13) Ariel Torres
- ¿Conoce a N.L. ? No.
- ¿A M.L. ? No
- ¿A A.S.P. ? No. Solo por las entrevistas.
Soy licenciado en psicología y psicopedagogía. Primero me recibí como psico-
pedagogo en 2002, luego hice la licenciatura en psicopedagogía, posteriormente
estudié la licenciatura en psicología y terminé en el 2010. Después hice una diplo-
matura en psicología cognitiva, después una especialización universitaria en psi-
cología forense de la UBA. Y luego la maestría en el Hospital Italiano de Buenos
Aires.
- ¿Qué intervenciones tuviste en la causa? En principio ví la Cámara Gesell de
S. en video, en el marco de esta causa. Y luego participé de la Cámara Gesell
de Mila-gros, que ahí si pude observarla.
Ese informe ¿a qué se refería? Sí, en general yo hago una descripción de la
entrevis-ta, luego si hago el análisis más exhaustivo de la misma.
- En función del desarrollo de la entrevista, ¿cuáles eran las características? En
prin-cipio siempre destaco la importancia que tiene la presentación en el sistema
de Cá-mara Gesell a los niños y niñas que son entrevistados. Tal vez es parte del
protocolo, pero la forma de presentación es importante, porque no es lo mismo
decir que el sistema de Cámara Gesell es para que la persona no tenga que volver
a repetir lo que está diciendo, a decir que del otro lado lo están mirando o
escuchando. La visión persecutoria a mi entender profesional creo que condiciona
de alguna manera el re-lato.
Por otro lado, aclaro que una de las cosas que se establece, no es que se está
diciendo si la niña miente o no miente en la Cámara Gesell, no es el objetivo en
absoluto. O decir si los hechos pasaron o no. No es de incumbencia del psicólogo
hacer eso. Si lo que nosotros tenemos que verificar es qué características tiene ese
relato, y en función también al procedimiento que lleva a cabo el profesional
encargado de to-mar la Cámara Gesell. En principio, una de las cosas que se
advierte a mi entender, es que falta profundidad para poder comprender los hechos
que se investigan. El principal objetivo de la Cámara Gesell es poder tomar
conocimiento de hechos fác-ticos, que se pueda comprender la modalidad, el
tiempo y espacio en que suceden los supuestos hechos. Y en función de lo que
aparece en la Cámara Gesell entiendo yo que carece de profundidad. A mi
entender hicieron falta preguntas que nos ayu-darían a comprender más el hecho
que se está investigando.
- ¿En qué situación carece de profundidad? S. en la Cámara Gesell refiere que
la tocó el tío, que fue por debajo de la ropa. Después dice que estaban jugando
unos jueguitos. Después vuelve a decir me agarró, me tocó, me empujó. Y no sé si
refiere algo más del hecho en cuestión. Después todo lo que transcurre en la
entrevista tiene que ver con el espacio físico, el espacio temporal que tampoco se
presenta de mane-ra clara, y no mucho más. Entiendo yo que, teniendo en cuenta
la importancia del hecho se necesita saber más. Cómo comienza la situación, que
pasó primero, cuál fue la conducta de la persona imputada, como responde S.
ante esto, qué es lo que pasa con su ropa, si ella puede identificar que ropa llevaba
puesta en ese mo-mento, si hubo algún dialogo o frase que el adulto en ese
momento incluyó en esa situación, cómo finaliza eso. Una cosa que dice S. es
que en un momento quiso darle un beso y ella le pegó y se fué. Eso es todo el
relato, y entiendo yo que todas esas preguntas que ayudarían a conocer más en
detalle el hecho, no estuvieron. Por eso, no tiene que ver con las características de
la niña sino más que nada con una cuestión de falta de profundidad en las
preguntas. Tampoco se refiere ahí con que parte de su cuerpo, el adulto la tocó.
- ¿Porque sería importante saber cuál fue la conducta? Para entender la
metodología que lleva a cabo el imputado básicamente. Y conocer los hechos que
se están inves-tigando. La Cámara Gesell es la instancia donde se toma testimonio
de lo que su-puestamente sucedió, por lo que la profundidad es un aspecto
necesario para cum-plir con ese objetivo. Después hay otras sustancias que no

tienen que ver con el tes-timonio en sí, pero tomar conocimiento por el testimonio
es en ese momento.
- ¿Por qué sería importante sabe qué paso con su ropa? Para tomar conocimiento
de si la ropa se la sacó, no se la sacó, si esto como ella dice fue por debajo o por
arriba, tener conocimiento de todos estos aspectos que hacen al hecho.
- ¿Por qué sería importante saber si hubo algún diálogo? Porque es parte de
detalles de los criterios que se utilizan para poder entender el hecho que se está
investigando. Si hay diálogos, si el dialogo es congruente con lo que está pasando
en la situación, si hace referencia a algún tipo de amenaza. Eso es parte de los
detalles.
- ¿Y por qué es importante cómo finaliza? Para saber cómo concluye la escena.
Para tomar conocimiento de qué es lo que pasa, como es que finaliza ese hecho
que se está investigando.
- Y lo de que le dió un beso, ¿por qué? Para saber qué es lo que hizo el imputado
en esa situación, cuál fue la conducta hasta incluso física, que ella entendió por
querer darle un beso, no es lo mismo en la boca en la cabeza o en el cachete u otra
parte del cuerpo.
- ¿Todo esto que está destacando se cumplió? Yo no lo advertí.
- De la Gesell de S. ¿se mencionó alguien más? Sí, con relación a M.
Respecto de ella dijo que le había pasado lo mismo.
- ¿Y que estaba con M. ahí? Si
- ¿Hace referencia alguna vez a la hora? Sí, dice que fue alrededor de la 1 o 2 de
la tarde. Y ahí le hizo una pregunta la entrevistadora de como sabía que era ese
horario, y la niña le dijo que se estaba fijando la hora a cada rato.
- ¿Se le preguntó si tenía o no reloj? No recuerdo
- ¿Pero que se fijaba la hora a cada rato? Sí.
- ¿Mencionó S. a quién le contó? No escuché bien si al hermano o a la
hermana.
- ¿Mencionó algún nombre? Puede ser C.
- ¿Y en relación a la mamá dijo algo? Que no le había dicho nada

- ¿Y ahí se indagó más? No lo recuerdo.
- Para realizar este trabajo, ¿consultó bibliografía o cómo hizo en función de la
parte técnica? La parte técnica primero los autores que se recomiendan en este
caso, y que de hecho han sido convocados por este Poder Judicial para dar
formación en este tema, es por ejemplo M. Que es uno de los autores que
más ha investí-gado sobre los testimonios infantiles y que tiene una perspectiva
neuro psicológica de los testimonios que puede dar cuenta de cómo funciona la
memoria de niños de esa edad. Y hay otros criterios también que se tienen en
cuenta para el análisis de entrevistas, que son los criterios CBCA, que yo tomo
algunos de los aspectos que se mencionan en esos criterios. En principio esos dos
elementos son fundamentales, hay otros más que también hacen a la comprensión
de los testimonios infantiles, pero los que principalmente tomo yo para hacer el
análisis son ellos.
- ¿A qué conclusiones arribó? Es un poco la síntesis de lo que he mencionado. La
presentación de la Cámara Gesell con una perspectiva persecutoria, la ausencia de
detalles que se entiende que son necesarios para poder comprender la modalidad
de los hechos, alguna frase que tal vez -no como algo sumamente importante- no
es común en los niños de su edad, que S. dice en un momento “río para no
llorar”, una cosa así. Son un poco las cuestiones que yo tengo en cuenta para
poder hacer las conclusiones puede que alguna se me pierda.
- ¿Y esa frase que lo hace pensar? Lo tengo como alguna de las cuestiones que
apa-recen en la entrevista, no mucho más.
- ¿En relación al aspecto temporal? Que no es claro. No es indagado. Se podría
ha-ber utilizado algún recurso para poder determinar con más certeza el tiempo en
el que sucede.
- ¿Cuál recurso? Por ejemplo, asociación a algún evento cercano, cumpleaños,
navi-dad, año nuevo.
- En relación a la reacción de la madre, ¿dijo algo Ud. en esa conclusión? Que me
llamó la atención que ante una situación así, por lo menos S. manifiesta que su
mamá no dijo nada.

- Y eso ¿cómo lo toma Ud. como profesional? Llama la atención porque si uno lo
toma como cuál es la reacción, sobre todo por lo que he visto hasta ahora en la
experiencia dentro y fuera de este ámbito, lo más esperable es que haya una
reacción respecto a eso.
- ¿Y se indagó en esa entrevista? No lo recuerdo. Creo que no pero no lo puedo
de-cir con certeza.
- En relación a la cantidad y calidad de información suficiente ¿Qué conclusión
sa-có? Que la misma no es suficiente.
- Del análisis hecho ¿puede concluir que se cumplió con el objetivo de la
entrevista? No, no se cumplió.
- ¿Mencionó Ud. algo en relación a lo que S. decía de M. en el informe? Creo
que consigné en ese momento que sería importante entrevistarla a M. para tener
el conocimiento desde su perspectiva.
- ¿Sabe si se la entrevistó a M. ? Sí. Porque en esa Cámara Gesell sí participé.
- ¿Y de esa Cámara en carácter de que participó? De perito de parte.
- Respecto de esa entrevista, ¿cuál fue su análisis? Una de las cosas que me llamó
la atención, primero que M. aparece claramente con conocimiento de que sabía a
lo que iba, tenía conocimiento del motivo por el cual estaba ahí. Que la había
mencionado S. Obviamente esto es una información que proviene de los
adultos, no es algo que pueda obtener por sí sola. Y sí me llamo la atención la
reacción que ella manifiesta frente a los dichos de S. cuando se entera que
había sido la persona acusada de esta situación con S. Y la reacción es de
mucha angustia, ella comen-ta que se pone a llorar, que tuvieron que llamar a la
madre, la reacción es como significativa.
- ¿Y qué dice ella en relación a lo que dice S.? Que ella no vió eso. Que en nin-
gún momento vió que la estaba tocando de la manera en que S. decía. Que era
mentira, que no había pasado.
- Respecto de este trabajo, ¿qué metodología especifica empleo? Soy parte de la
Cámara en el sentido de que puedo participar cuando se pueden hacer las
preguntas. Y luego lo mismo que en la anterior. Se elabora un informe que es

breve, no tenía mucho más que decir.
- Y la conclusión a la que arribó ¿cuál fue? Que la reacción de ella es congruente
con lo que estaba contando. Ella manifiesta angustia y lo manifiesta no solo
verbal-mente, sino que se la observa que está angustiada. Es congruente lo que le
pasa y lo que pasa en la entrevista con lo que ella está contando.
- En relación al acontecimiento que describe, ¿recuerda lo que concluyó? No
recuer-do en detalle.
- ¿Usted esto nos dijo que lo consignó en el informe? Sí
- ¿Si lo viera lo reconocería? Sí
(se le exhibe informe de M.)
- ¿Cuál fue la conclusión? Que fue congruente el estado emocional con lo que la
ni-ña contaba, y que el relato se describe en un tiempo y espacio que ella logra
iden-tificar.
- ¿Y en relación al episodio, como lo vive ella?
(lee conclusión)
- ¿Ud. maneja test proyectivos? Sí
- ¿Son recomendables en el ámbito jurídico? No
- ¿Por qué? Las técnicas que se utilizan que son instrumentos diagnósticos, para
que tengan rigor científico tienen que tener dos cuestiones fundamentales. La
confiabili-dad y la validez. Estas se realizan con investigaciones y es lo que
permite dar crédito que la conclusión a la que se está arribando. La confiabilidad
es la consistencia de la técnica temporalmente, o sea que una técnica es confiable
cuando se evalúa, por ejemplo, una persona en un estado de estrés, se evalúa hoy
y esta persona estaba con ese estado de estrés y en 6 meses los resultados tienen
que ser iguales o simila-res, con un margen de error muy pequeño. Y la validez
tiene que ver con si la técnica mide lo que pretende medir. Las técnicas
proyectivas no se conservan porque no hay evidencia científica ni investigaciones
que permitan arribar a conclusiones que sean realmente confiables y válidas. En el
ámbito jurídico, la APA no las prohíbe ni nada por el estilo, pero dice que, si se
mencionan en los informes o en alguna au-diencia, tienen que expresar los
profesionales los límites que tienen esas técnicas. Porque una de las características
de estas técnicas es que dependen de la subjetivi-dad de la persona que está
evaluando. Y en el ámbito jurídico teniendo en cuenta el tiempo que los peritos
tienen para evaluar a las personas, si hay algo que hay que minimizar es
justamente la subjetividad. Por eso hay varios escritos que hablan de que no es
aconsejable en el ámbito jurídico. En el ámbito clínico puede ser que se utilicen
más porque uno conoce más a la persona, tiene más amplitud de tiempo, y tal vez
cotejar las conclusiones que se den en las técnicas es mucho más factible que en
un ámbito jurídico que el tiempo es acotado y se necesita tener más objetivi-dad.
Por eso se desaconseja.
- ¿Participaste alguna vez de algún concurso? Sí, para psicólogo forense
- ¿Cómo fue la terna? Finalizó todo el proceso del concurso. Yo estaba en el
primer lugar.
- ¿Sabe quiénes más participaron? La perito oficial actual, la Licenciada Maccione
y no sé quiénes más.
- ¿En qué año fue esto? 2016.
- ¿Y cómo siguió ese concurso en relación a Ud.? Yo decidí personalmente no
continuar, lo avisé en ese momento al Superior Tribunal, y la Licenciada
Maccione sé que tomó el cargo.
Preguntas del Fiscal
- ¿Cuantas Cámaras Gesell habrás realizado? Más de 400
- ¿Seguís haciendo? Sí
- ¿Cómo actuarías hoy si un niño o niña de 8 años te pregunta que hay detrás del
espejo? En caso que me lo pregunte consignaría que hay personas que son parte
de la entrevista y que de alguna manera son partícipes.
- ¿Cuántas veces viste y escuchaste la Cámara Gesell de A.S.?
Una vez.
- ¿La viste toda? Sí, por lo menos la videograbación pude ver. No recuerdo si ahí
finalizó la Cámara pero el video al menos lo ví entero.
- ¿Viste un momento en que se corta, la psicóloga sale y vuelve a ingresar? No

recuerdo eso.
- En tu experiencia ¿es habitual que el psicólogo salga de la Cámara Gesell y des-
pués reingrese para continuarla? Al finalizar la primera parte de la entrevista sí.
- Me dijiste que no recordás si se produce esa interrupción cuando vuelva a salir.
¿Recordás esa continuación? No.
- ¿En tus conclusiones de la Gesell de S., decís “faltaron preguntas y carece de
profundidad” y uno de los motivos es porque decís, por ejemplo, que no se le pre-
guntó a la niña si hubo dialogo con el adulto? Sí.
- ¿Y también decís “carencia de detalles importantes como la cronología de los
he-chos, qué pasó antes”? Sí.
- ¿También decís “qué pasó durante” y que “no se indagó sobre qué pasó
después”? Sí.
- ¿Cuestionas que no se indaga dónde se encontraban antes de ir a la casa del tío?
Sí.
- ¿Decís que S. no es clara en el aspecto temporal? Sí
- ¿Recordás qué responde S. respecto del aspecto temporal, para que no sea
cla-ro? Ella habla del tiempo de ese día que era 1 o 2 de la tarde, que se estaba
fijando la hora todo el tiempo. Creo que hace mención a algo más pero no lo
puedo precisar con detalle.
Sobre la Gesell de M.
- Cuando comienza la Gesell de M., la psicóloga ¿le hace referencia a que
había gente detrás del vidrio? No lo recuerdo
- ¿Te acordás si M. dijo algo en referencia a su voluntad de estar en esa en-
trevista? Dijo que no quería estar.
- ¿Y respecto del aspecto temporal, qué aporta M. ? No recuerdo.
- ¿Recordás si dijo algo distinto respecto del aspecto temporal, de lo que dijo
S. ? No, no lo recuerdo.
Sobre la Gesell de S.
- Decís que faltaron preguntas de la psicóloga? Sí
- ¿Haces clínica o consultorio? Sí

- ¿Y atendés niños? Sí
- ¿De 8 años? Sí
- ¿Utilizas con esos niños métodos de espacio de juego? Sí
- En esos juegos ¿se incluye la posibilidad de que dibujen? En los juegos no, pero
se pueden tomar gráficos aparte.
- Esos dibujos, ¿los mirás con mirada clínica o profesional? Sí. Pero hay dos as-
pectos que podemos evaluar. Aspectos formales que es lo que tienen que ver con
la aprehensión, cuanta energía pone a la hora de dibujar, si es débil o fuerte, la
oraliza-ción de la hoja, y demás. Yo no hago interpretaciones subjetivas sobre los
dibujos, no lo empleo en la clínica.
- Si un niño se dibuja libremente; si se dibuja, por ejemplo, llorando ¿Indagás
sobre eso? Sí totalmente
- Suponiendo que tenés esta información, ¿la complementás de alguna manera?
Por ejemplo, se dibuja a ella llorando ¿qué herramienta psicológica utilizas?
¿Haces preguntas? Sí
- ¿Que son las escalas E-G-F? Las escalas lo que hacen es indagar acerca de sinto-
matología especifica. En este caso estrés postraumático.
- ¿Se utiliza eso? Sí
- ¿Es recomendable? Sí, obviamente son recomendables. Hay que ver a quién se le
pregunta.
Preguntas del Defensor
- ¿Por qué es importante saber a quién se le pregunta? Porque sobre todo en
ámbitos forenses, (porque en el ámbito clínico la intencionalidad del adulto es
clara y quie-ren atención al niño o niña), pero en ámbito forense obviamente es
más delicado el tema, por lo cual es necesario recabar mayor información. Si yo
necesito saber el estrés postraumático de una niña está bien entrevistar a la madre,
pero también ver si hay otros datos de profesionales, médicos, que den cuenta de
que la niña ha pade-cido algún tipo de sintomatología congruente con el estrés
postraumático, por ejem-plo. Es necesario complementarlo en otras instancias.
Las partes indican que el Licenciado Lozano no será convocado por el Fiscal ni

tampoco con la Defensa.
Declaración del imputado
Primeramente, me llamo M.L.A. nací en xxx, me crié con mi
abuela. Mis padres fueron humildes, buenos y sinceros. Me considero una persona
honesta, jamás he estado preso en 66 años que tengo. Jamás tuve problemas con
nadie. Soy una persona pacífica, me gusta hablar, dialogar. Soy un hombre que
siempre trabaje, desde los 10 u 11 años. A los 16 años me fuí de mi pueblo a
XXX, estuve 10 años ahí. En el año 78 o 79 volví, íbamos para xxx a visitar a mi hermano, y
un pariente que estaba acá en Bariloche me dice
que necesita gente para hacer una obra, que si me quería quedar. Me quedé y en
ese transcurso del tiempo fui a trabajar al km 7 en una obra, donde había un
muchacho que vivía ahí en el barrio, y vivía con la hija, H., que fue la mujer
que yo conocí. Empecé a ir a su casa, empezamos a hablar. Y nos juntamos a vivir.
Cuando yo la conocí a H. ella tenía cuatro hijos, L., H., C. y
B. , yo no sabía que B. existía porque estaba internada en una casa que se
llama G. de Menores, porque ella vivía sola y no la podía atender,
necesitaba cuidados porque nació con labio leporino. Cuando yo me junte con
H.L. tendría 7 años u 8. Los otros eran más chicos. Ellos Vivian en una
casita de 4x4 dormían to-dos en una cama. Fueron pasando los años y trabajando
ampliamos la casa, la ayudé con los chicos. L. siempre fue conflictiva, siempre
tuvo problemas. Se iba los viernes y volvía los domingos a la tarde, o salía un día
de semana y todos los fines de semana cambiaba de novio. Entonces empezamos
con los problemas con H, que ella llegaba a la casa con amigos a comer, a
tomar, a escuchar música, yo tenía que levantarme a trabajar todos los días a la
mañana e iba cansado a trabajar. Y esos fueron los problemas que tuvimos con ella
hasta que me separé de H.
Jamás de mi vida toqué a L, jamás en mi vida les pegué a ellos porque yo no
era el padre.
La tuve que llevar a vivir conmigo porque los peleaban mucho. Y los crié yo a
A. y a D. Y jamás le dije a mi hija “mira, tenés que acostarte
conmigo porque hace frío”, o ni tampoco llegaba borracho y le decía “vení a
dormir conmi-go”. Cada uno de nosotros teníamos una cama.
Toda mi vida trabajé, en distintos lugares y cuando no tenía trabajo en
construcción hacía changas, sacar basura, sacar nieve. Pero jamás le hice algo a
nadie. Hasta que ahora no sé qué pasó. Porque ella siempre me trató bien, siempre
yo fui el referente del padre que ella no tuvo. Compartíamos almuerzos,
compartíamos cumpleaños, compartíamos cenas. Había una fiesta en la familia y
estábamos todos. Siempre fue así. Cuando llegaban a mi casa o a la de mis hijos
nos saludábamos todos con un beso, cuando se iban también. ¿Qué pasó ahora?
No sé. Me denuncia de que yo le toqué a la hija. ¿A la hija le pasó algo? Sí, pero
yo no fui. Yo no la toqué nunca. Que ella iba a mi casa con mi nieta a jugar a la
computadora, sí. Si yo las senté en las piernas, sí, para enseñarles cómo se usaba
el mouse, pero jamás las toqué ni a ella, ni a M. , ni a nadie.
No sé por qué hicieron esto conmigo, porque, así como caí yo podría haber caído
cualquiera de los que vivimos en el terreno. No lo entiendo. Pero que yo le toqué
la hija, o que le hice algo a mi nieta, nada. Nunca la toqué. Todo lo contrario. Si
ellas iban a jugar a la casa de A. o D., y si iban a mi casa, sí, habrán
ido dos o tres veces, pero yo nunca las toqué. Nunca les hice nada malo.
El Defensor no realiza preguntas.
Preguntas del Fiscal
- ¿Tiene algún apodo? Me dicen el nono
- ¿Nos dice que A.S.P. estuvo en su casa, una, dos o tres veces? Sí
- ¿Qué hacía ahí la niña? Iban a jugar a la computadora con mi nieta M.
- Las veces que estuvo ¿fue siempre con M. ? Sí, siempre con M.
- Entonces, ¿una dos o tres veces M. y S. estuvieron en su casa jugando a la
computadora? Sí
- ¿Fue más de una vez? Más de una vez. Dos o tres veces que me acuerde yo.
- ¿Cuántos años tiene M. ? 11
- ¿Cuantos años tenía M. cuando iba con S.? 8 o 9
- ¿Recuerda esa una o dos o tres veces, que momento del día era? Cuando salían
de la escuela, al mediodía.
- Cuando iba S. con M. a su casa a jugar a la computadora ¿Ud. estaba allí?

- ¿Había alguien más? No
- ¿Y Ud. dice que la subió a S. a sus piernas? No. Ellas se ponían así de
costado se ponía una acá y una acá (hace referencia a las dos piernas)
- Entonces ¿se subía a sus piernas en alguna de esas oportunidades? Sí, pero yo no
las toqué, jamás les hice nada a ninguna de las dos.
- ¿Conoce una persona que se llama S.O.N.I. ? Sí, es sobrina
de D.
- Cuando habla de sus hijos dijo “jamás en mi vida les pegue”, ¿eso es así? A
A. una sola vez le pegué porque se portó mal. Pero a la mamá no.
- Nos dice que las chicas, S. y M. ¿iban a jugar a la computadora? Si
- ¿Ud. tenía teléfono celular en ese momento? Sí
- ¿Y en ese teléfono tenía jueguitos? No
- ¿Alguna de las dos niñas usaba su teléfono celular en esas oportunidades que
fue-ron a su vivienda? No
- ¿Alguna de las dos niñas tenía una tablet? No, nunca le ví.
- Esas veces, que usted no recuerda cuántas son, que fueron las niñas a su casa,
¿qué período de tiempo fueron? ¿Cuánto tiempo ocurrió? Una vez por mes.
- ¿Y era cuando M. tenía 8 o 9 años? Sí.
1. d) Culminada la producción de la prueba, comenzaron los Alegatos de clausura.
Fiscalía: “Voy a requerir la declaración de responsabilidad del Sr. M.L.A. por el hecho acusado, porque considero y estoy convencido de que existe
certeza respecto de que, efectivamente, M. ejerció violencia sexual contra la
niña A.S.P. cuando ella tenía entre 7 y 8 años de edad. Y eso en el
período comprendido entre principios del año 2020, hasta el 23 de junio del 2021.
En algún momento de ese espacio temporal ocurrió el ataque que nosotros
podemos presentar, porque es el que pudimos circunstanciar en cuanto al modo,
más allá de tener la sensación, e íntima convicción de que fueron más de estos

hechos. Pero nos tenemos que atener a lo rendido en la prueba, que es lo que
ocurrió en estas tres intensas jornadas de debate.
Y este examen que hago de la información que se produjo, sigue lineamientos
especiales que tienen que ver, primero, con la perspectiva de infancia y niñez,
considerando que la víctima es una niña y lo era en ese momento. Pero también la
violencia de género, porque es un hecho que fue cometido en ese contexto. Toda
agresión sexual en contra de una mujer por parte de un hombre, forma parte de un
hecho cometido en ese contexto, más aún, considerando la profunda relación
asimé-trica de poder entre quien agrede y quien es su víctima, como es este caso.
Para yo realizar este examen, parto de la develación, cuándo y por qué cuenta
S. lo que le venía sucediendo, y puntualmente este hecho. Y lo cuenta cuando
dice que no quiere ir más a lo de A. Una niña de 8 años que le dice a su
madre “no quiero ir más a lo de la tía” y era un lugar donde ella disfrutaba mucho
ir. Lo dijo la propia A., le gustaba desde el baño hasta los juguetes que
tenía. A S. le gustaba ir a ese lugar, quería ir, le parecía atractivo para visitar y
disfrutar. Pero no quería ir más a un lugar donde ella disfrutaba, donde la pasaba
bien, donde todos los que de-clararon en el juicio pudieron confirmarlo. Entonces
produce la debelación diciendo “no quiero ir más a ese lugar” ¿y por qué? Porque
este lugar, el nono la había tocado en sus partes íntimas. Y después de la
develación ¿qué le pasa a S. ? Todo le pasa. Y también lo dicen todas las
personas que fueron declarando. Toda su familia menos L. y D. que le
creen, todo el resto de su familia, que era todo para ella, se enojan, le dan la
espalda, y se produce algo aún más significante, que es la ruptura del vínculo que
tenía con su prima M., que para ella era todo. Y esto también lo reflejan las
docentes. De hecho, recordemos que una de las primeras escrituras que puede
hacer S. luego de esto inclusive, es, en el pizarrón “M. te amo”.
Y el siguiente episodio que sucedió respecto de la visita a esa casilla del fondo del
terreno del señor M. con estas características tan especiales, que todos descri-
bieron de manera similar y que confirmó el propio M. , ocurrió. M. fue en
más de una ocasión a esa casilla del señor M. a jugar en esa computadora y a

subirse en sus piernas, como él la colocaba. No hay discusión sobre esto, no está
controver-tido porque está reconocido por el propio imputado.
Entonces veamos, cuando lo cuenta S., ¿Qué es lo que va sucediendo después?
Y aquí es donde hay un indicador contundente que tiene que ver con la
persistencia del relato. Aún ante esas graves consecuencias que había sufrido en su
subjetividad con sus 8 años, y lo que se “había provocado” por su develación
-pero en realidad porque el señor es responsable de haber atacado a una niña
sexualmente, no porque sea responsabilidad de la niña- aún ante esa develación
siempre mantiene el mismo relato, y lo persiste. Aún ante advertir las
consecuencias de que su familia esté eno-jada porque piensan que miente, que
haya perdido el vínculo con M., que a M. la hayan tenido que cambiar de turno,
que haya tenido que enfrentar a M. con sus crisis de angustia; aun así, S. se lo
cuenta a A, lo cuenta en la Cámara Gesell, se lo cuenta a Maccione, y
quiere contárselo a las maestras. Y así lo hace con N.V. y B.L..
A Amaranta le hizo referencia al episodio, y también vuelve a insistir que están to-
dos en la familia enojados por esto, y que está angustiada porque la familia de su
prima no le habla. Y esto no los cuenta Amaranta, sobre que ese es su foco de
mayor angustia, más allá del trabajo que hizo. También le confirma el suceso
indicando quién, y nos dice algo más Amaranta: que S. le dijo que en la
Cámara Gesell no había podido contar que le había ido bien, que se sintió
cómoda, pero que igual-mente había estado nerviosa. Entonces tenemos que S.
en todas estas instancias volvió a hacer el mismo relato, aun ante ese cuadro que
había sucedido luego de que se lo contara a su mamá L.
Yo no ví tampoco ninguna controversia respecto de que S. efectivamente en
esas circunstancias le cuenta a su mamá que le pasó esto, y que le cuenta a todas
estas personas que estoy refiriendo, la misma situación. Ahora bien, pensemos en
L.: ¿Hay controversia respecto de que L. recibe ese relato? Nadie lo
cuestionó. L se entera una noche de esta situación, toma conocimiento y al
día siguiente hace lo aconsejable, va a ver un médico para plantear la situación.

Los médicos le dicen que sí, que existe la posibilidad y sospecha, y que si no hace
la denuncia la iban a hacer ellos. Ella duda en hacer la denuncia por lo que
implicaba familiarmente. Entonces se refuerza con lo segundo: llama a sus dos
hermanos, D. y A., y les cuenta lo sucedido. Y sus hermanos le dicen
“no te creo, hace lo que tengas que hacer, si tenés que denunciar, denuncia”.
Entonces tampoco se ve ninguna in-tención extra de L. de poder denunciar,
para con algún fin utilitario distinto al de legítimamente haber recibido una
información, absolutamente disruptiva, abso-lutamente angustiante, que le
referencia su propia historia de vida de 35 años de silencio, de ocultar lo que
padeció y sufrió en su infancia, para ponerlo en palabras y poder llevarlo adelante.
Y hace lo que tiene que hacer, lo denuncia, lo que puede, lo que sabe en ese
momento, para que la Justicia y nosotros nos ocupemos. Entonces tampoco hay
cuestionamiento respecto de que L. pudo haber tenido alguna in-tención
utilitaria, ni por un terreno o un auto ni por una disputa familiar, para in-tentar
influir en su hija para que cuente algo, que nadie vio influencia, nadie habló de
que su relato tenga aspectos de fabulación o contradicciones, y L. hace lo que
tiene que hacer. No veo la controversia que hay sobre esta escena.
Veamos la que sí puede haber: entiendo que el cuestionamiento puede llegar a
transitar respecto de la calidad de la información, respecto de ciertos actores parti-
culares, pero resaltando la amplitud probatoria que nos significa. Tenemos que si-
tuarnos en el relato de esa niña de 8 años que va a una Gesell y cuenta. Entonces
me pregunto y me respondo: ¿S. lo cuenta? Sí, cuenta una situación de
violencia sexual por parte del acusado que la toca por debajo de la ropa en sus
zonas íntimas y lo muestra en la muñeca. Dice en qué momento pasó, trata de
circunstanciarlo en tiempo y dice dónde estaban, y dice que estaba arriba de la
pierna -que el señor reconoce que estaba arriba de su pierna-, mirando la
computadora. La Cámara Gesell ¿Está bien hecha? La verdad que no lo sé. Estuve
presente, por supuesto no soy prueba, ¿hubo oportunidad para que todas las partes
presentes realizaran preguntas? Sí. ¿Se hicieron? Sí. ¿Preguntó con la suficiente
profundidad Ceballos? Tal vez no. Ella dice que utilizó todos los protocolos

establecidos para llevar adelante su entre-vista como muchas que ha llevado
adelante. ¿Fue objetiva Ceballos en su declara-ción ante el Tribunal? Tal vez no.
Tal vez algunas repuestas que ella realizó respecto de su intervención e
interpretación tal vez no fueron objetivas. Por eso empezamos a situar otros
actores distintos respecto de lo que nos dicen o no, de la valoración o de lo que
ellos ven sobre la situación. Pero volvamos a cuál es la función de Ceba-llos:
entrevistar y obtener esa información. Torres lo cuestiona. Pero lo cierto es que la
información central y la que estaba procurando con esa perspectiva de infancia de
una niña de 8 años, está, porque hay un hecho circunstanciado, hay una persona
que lo lleva adelante, hay un lugar y un modo que es propio y constitutivo de un
delito, que es tocar a una niña en sus partes íntimas, por debajo de la ropa. Esto
está, eso surge.
¿Alguien cuestionó lo que dijo S. ? No. ¿Alguien dijo “esta niña está
mintiendo”? No. Lo que cuestiona y cuestiona Torres, es a la psicóloga que
entrevista. No hizo ningún mínimo cuestionamiento respecto del relato de la niña
en Cámara Gesell.
S. nos cuenta que M. estaba presente. Yo no puedo contar cuál fue la
estrategia respecto de M. , pero si quiero garantizar que la llevamos delante de
manera ade-cuada e intentamos con la debida diligencia reforzada actuar sobre esa
situación. S. cuenta qué fue lo que ocurrió y dice que también lo hacía con
M. Y que estaban las dos presentes.
M. ¿Qué nos dice? M. dice muchas cosas. Primero confirma. Por eso cuando en
el alegato de la Defensa dice que “M. no dice nada”, no es cierto. M. dice
mucho. M. dice que fue a ayudar a su abuelo; y recuerda todo de ese día. Todo.
Desde el principio hasta el final. Pero cuenta un día M. Y sabemos, por el Señor
M. que fue más de una ocasión que sucedió eso. M. recuerda un día que
estuvieron jugando en la computadora. M. dijo que fueron más veces que
estaban en mi casa sentadas en mis piernas jugando a la computadora. M. dice
no ví nada; eso no significa que no haya ocurrido, que no haya advertido o que no
haya podido interpretarlo, como le dice a S. frente a las maestras, que esos eran
“mimos de abuelo”. Y S. le dice que no son mimos de abuelo. Entonces M.
no vio nada, o vió y no lo significó de la manera que le están preguntando como
una agresión por parte del abuelo y eso también lo explicó Maccione en términos
generales respecto de todos los niños, respecto de cuál es su proceso subjetivo en
relación a este tipo de situaciones, y nosotros operadores -por esa perspectiva de
género y de infancia que tenemos que aplicar- también lo sabemos. Sabemos lo
que puede significar para una niña de esta edad una agresión de parte de un
familiar directo a quien quiere mucho o a quien por lo menos debería tener este
vínculo que también fue explicado por esta relación asimétrica de poder, contarlo,
significarlo y saberlo, y poder expresarlo. Sobre todo, porque ella va a ayudar a su
abuelo, como lo expresó.
Volvamos a Torres. Torres hace una descripción, a mi criterio, bastante imprudente
en algunos puntos. Le pregunto cuántas veces vio la Gesell, y dice que la vio una
sola vez; le pregunto si estaba al tanto de cuando se hace el corte y el regreso y
dice que no lo recuerda. Si viene a hablar y criticar tan esforzadamente a una
colega que se dedica a esto, tendría que tener al menos la previsión de volver a ver
la Gesell, y cuando se le hagan preguntas poder responder, y no decir “no
recuerdo”. Y ¿por qué dice “no recuerdo”? Porque la última parte de la Cámara
Gesell es esencial: Torres se presenta diciendo que S. dice que quien hizo esto
fue su tío. Entonces, no sé qué Cámara Gesell vió. Sobre todo, S. quien cuenta
quién fue el que lo hizo, so-bre todo en la parte final donde hace todo el desarrollo
vincular con el abuelo, que él dice que no recuerda. O no la vió entera, o vió una
parte, o supongamos en el mejor de los casos, que no lo recuerda. Pero me parece
imprudente no recordar as-pectos centrales de la entrevista que el viene a criticar
sobre la información que surge. Cuando todos vimos la Cámara Gesell, sobre todo
la parte final donde ella cuenta quién es el nono, cuál es el vínculo, con quien está,
que su abuela estuvo de novia, cuenta todo. Pero para Torres es el tío. Y centra su
cuestionamiento en la en-trevistadora y no en las respuestas de la niña. Torres
habla respecto de situaciones que dice que no ocurrieron. Dice que es significativo
que le digan a la niña que en-frente están todas estas personas, también se lo dice
a M. , pero eso no lo valora él. Y esto es una metodología de Ceballos, a mi
criterio por la perspectiva de infancias, que tiene que ver con garantizar la
información a los niños respecto del acto que se lleva adelante, y no ocultarlo. No
sé qué cuestionamiento es ese. Torres dice que no se pregunta dónde se
encontraban antes de ir a la casa del tío: no sé qué Cámara Gesell vió, minuto
12:35, M. cuenta que fueron a lo del nono a jugar y que antes habían estado en lo
de A. Lo cuenta. Dice Torres, que no se le pregunta si hubo un diálogo con
el adulto, y si se le preguntó, y la niña contestó en el minuto 16:46 ¿y decía algo?
“Creo que no, no me acuerdo” dice S. Se cuestiona que no se sabe cómo
pudieron salir de la casa, pero S. dice que salieron corriendo. ¿Cronología de
los hechos? Torres dice que no está: y si está todo explicado por la niña, tal vez no
de la manera en que Torres pretende, pero está el antes, durante y después. Pero
para Torres no hay nada respecto de lo que ocurrió antes. Y, del as-pecto temporal,
dice Torres que ve esa inconsistencia en S. , pero es la misma in-formación que
trae M. Y sobre M. , Torres dice que está bien. Cuando a M. se
le pregunta cuándo ocurrió este único hecho que ella relata, que fue de día y que
hacía mucho calor. Que ese día jugaron a los jueguitos, ella miraba tele. O sea que
mientras M. miraba tele, un televisor distinto a la computadora, S.
jugaba a la computadora. Pero para Torres, esto es coherente. Para mí hay una
falta de objetividad en Torres, advierto que hay contradicciones e inconsistencias,
con el respeto profesional que le tengo. Una imprudencia al momento de traer esta
información, que lo completo, respecto de los test proyectivos. Torres los cues-
tiona, pero nos dice que no están prohibidos. Dice que hay quienes no lo
proponen. Que él no los usa, pero después termina diciendo que sí los usa, tal vez
no en una pericia forense claro, pero después en el día a día, si usa estos test con
los dibujos que hacen los niños en el consultorio y la evaluación que hace de esa
situación como disparador.
Maccione también fue clara en que no uso solamente los test proyectivos, fue un
complemento de todas las herramientas que dice Torres que son adecuadas. Enton-
ces cuestionar la conclusión de una profesional que tal vez tenga la misma

experien-cia y formación que él respecto de esta temática, por su forma de trabajo,
a mí también me parece falta de objetividad. Sobre todo, en esta ciencia como es
la psicología, o profesión o disciplina. Maccione dió explicaciones, defendió su
intervención y nos dijo principalmente que se llega a las conclusiones por el relato
de la niña, más allá de los tests, la exploración de antecedentes y demás. Y
Maccione nos habla de estas características del relato y de estrés postraumático
que no fue contro-vertido que eso haya existido, o al menos no por ahora, al
menos Torres no lo hizo.
En todos estos hechos, cuando nosotros nos enfrentamos al desafío de establecer
una estrategia, una presentación y el acompañamiento con los familiares, hacemos
esta evaluación objetiva de cada una de estas circunstancias para ir conformando
nuestra teoría del caso, y poder presentarlo en el debate. Yo estoy convencido de
que toda la información rendida en el debate y que se presentó, da cuenta de que
el Sr. M. la atacó a A.S.P. en su domicilio, en las fechas
indicadas y del modo descripto. Esto es un abuso sexual simple, previsto en el
Artículo 119 1° párrafo del Código Penal está establecido, y así pido que sea
declarado responsa-ble por este hecho.”.
Defensor: “Vamos a pedir que se absuelva al Sr. M, porque como dijimos al
inicio de estas tres jornadas, no cometió ningún ataque sexual contra S. Contra
nadie, tampoco contra M. La etapa de los alegatos está prevista en el Código, ló-
gicamente. El juez ya tiene toda la prueba en su cabeza, su cerebro, su psiquis.
Nosotros proponemos aquí un análisis de esa prueba y que funda, a nuestro modo
de ver, la declaración de absolución que solicitamos. Pero el juez sabe lo que pasó
delante de sí. Y la prueba es un todo, no es parcial. Aquí llegará el día tal vez
donde un ciudadano inocente se siente frente al magistrado y el fiscal, en
definitiva, frente al Estado, y diga su verdad de lo que pasó y cómo sucedieron
efectivamente las cosas, y esos dichos se valoren y se tengan en cuenta. Eso es
muy importante porque todos somos inocentes, el señor L. es inocente, hasta
tanto se lo declare culpable con grado de certeza, y se le debe creer porque es
inocente y eso se debe desvirtuar por parte del Estado. Pero los dichos del Señor,
que fueron con total sinceridad por-que no tiene nada que ocultar, contó su vida
entera, con todo lo que significa estar sentado ahí, testigos, más un acusado. Contó
con sinceridad que no tocó a S. Esto Usted lo escuchó en esta audiencia. Que
no tocó a S, que no tocó a M. De eso no se dice nada, no se valora esa
profundidad, porque no hay certeza. Yo soy Defensor, no hay certeza, pero
también hay otro principio para valorar, que es superar la duda razonable. No se
superó la duda razonable. No hay certeza. ¿Por qué? Porque la prueba es completa
y ese análisis debe ser realizado de manera completa. No se analizó nada de lo que
dijo A. , que es la mamá de M., que se suponía que estaba en riesgo, que
había sido atacada y eso quedó absolutamente clarificado que no paso así, por la
voz de la propia M. No se valoró lo que dijo P.L, papá de M, que
le cree a M. Y estuvieron de acuerdo en que L. hiciera la denuncia y que se
investigara, el propio L. lo dijo, que se investigue. Por eso cuando M. va a ese
espacio de la Gesell, dice “mi abuelo no me hizo nada”. Y dice “si mi abuelo no
hizo nada va a estar bien”, claro, porque ella sabe que el abuelo no hizo nada.
“Pero yo no sé lo que le va a pasar y eso me pone triste”. Por eso yo también le
decía a Ud. Sr. Magistrado, en la primera audiencia, cuando presentaba nuestra
visión de estos acontecimientos, que esto generalmente no se da, que haya alguien
presente como testigo en un hecho de abuso sexual, ni en ninguno de los tipos
previstos en el 119, y menos aún de niños. Pero en este caso sí. Estaba M. Para
esta Defensa eso era transcendental, para que se sepa la verdad. El Licenciado
Torres dijo en el informe “sería importante que sepamos el testimonio de M”,
las maestras dijeron lo mismo. Pues bien, M. declaró en Gesell y negó que L.
la haya tocado a S., y que a ella no le pasó nada. Sus padres lo dijeron. Yo les
pregunté ¿por qué no hicieron la denuncia ante tamaña situación? Porque S.
había dicho que también había sido tocada M. “Porque hablamos con M,
cuando ella nos contó”. Dejaron que expusiera libremente M. ¿Cuándo paso
eso? Después de que montara la crisis de llanto muy emocional en la escuela. Y
ahí hablaron y preguntaron qué había pasado, y contestó que nada. Entonces por
eso es importante esta propuesta que humildemente hacemos ante Ud. sobre la

absolución, porque hay que escuchar a M. Uno, dos, tres días. M. siempre
estuvo ahí, dijo L. Y si siempre estuvo ahí, los días que hayan sido, en
cualquier día que haya sido, M. hubiera contado. M según sus maestras es una
chica inteligente, la ayudaba a S. Y de eso no dijo nada. Y es muy claro mi
sentir en que una persona que esté sentada ahí, no se le meritúe todo. ¿Esto no hay
que verlo? Esta M. ahí de testigo, M vino y declaró que no pasó. No es, “no ví
porque no estaba mirando”, es que no pasó. Sino M. lo hubiera contado y
hubiéramos trabajado todo junto, M. y S. Pero M. dijo que esto no pasó.
Respecto de los dichos de S. en Gesell, se hizo algún mérito, y ahí también hay
información importante que no se merituó. Yo tengo anotado, al inicio dijo “mi tío
me tocó a mí” ni bien empezó la Gesell, y sin haber establecido esa relación de
confianza que se busca establecer en la Gesell, directamente fue a decir eso. Dice
“me tocó a mí, también tocó a mi prima”. ¿A cuál prima? A M. M dijo que no
la tocó a S, en la Gesell. Esto no se valoró. S. dice “también tocó a mi
prima M”, y M. no lo dijo y tuvo su Gesell. Acá hay un dato para evaluar la
credibilidad y coherencia interna del relato. “No me acuerdo nada más, esto no se
lo dije a mi mamá”. Lo dice en la Gesell. Esto lo va a poder escuchar en el minuto
12 del CD (no del sistema virtual). Después dice en el minuto 14:32, cuando la
Licenciada habla de la parte de adelante y de atrás, y lo identifica en el muñeco,
eso todos lo vimos. Luego yo le pregunté a Ceballos qué tipo de preguntas se
realizan, si hay preguntas sugestivas, dijo que no, pero dió un dato. La pregunta
tiene información que no había salido de la boca de S., dijo: “y te tocó ¿por
arriba de la ropa o por abajo de la ropa?” Y ni lo de abajo, ni la ropa, lo había
dicho S., pero acá la profesional dijo que esas preguntas no las hizo. ¿No las
hizo, o no se acuerda? Repitió que no las hizo. Pero esa información tiene que
salir de la niña, no de quien le pregunta. Yo necesito que esto alguna vez se
analice y se vea, porque estoy en anticipo jurisdiccional de prueba cuando está
sentada la profesional que va a intervenir, y uno le dice “que las respuestas salgan
del entrevistado, que no sean sugestivas”, pe-ro después esto pasa igual, una y otra
vez.

Dijo S, “cuando me tiró, la agarra a mi prima” ¿Cómo te tiró? Me tiró. ¿Mire
si no se iba a acordar de esto M.? “La trajo a mi prima y la empezó a tocar a
ella”. Y M dijo que esto no pasó, que era mentira. “Nono no, nono no” dijo en la
escuela. ¿Vos lo querías al nono? No. ¿Y antes? No. Y resultó ser acá que lo
quería al nono. Eso surge de la conclusión mía de la prueba, que sí lo quería al
nono. ¿Y ahora có-mo te sentís? Mal. Y a M. ¿qué le pasó? “Lo mismo”, minuto
32.19 del CD de la Gesell. “La tocó”, ¿en dónde? “en las partes”, ¿qué partes? “en
las partes íntimas”. M., la testigo que estaba ahí, dijo que no.
¿Fue de día o de noche? Dijo S. al minuto 22:17, “no, a la mañana no fue, a la
tarde, tipo 1 o 2”. ¿Cómo sabés eso? “porque yo siempre miraba a la hora”, ¿tenés
reloj? “no”. ¿Y dónde mirabas la hora? “En la hora del celular de mi mamá”. Y
resulta que, en esa casa, no estaba la mamá, tampoco el celu de la mamá, o el que
tenía hermana, y tampoco estaba la hermana. Entonces ¿de dónde sacaba la hora si
no tenía reloj, y para saber la hora siempre miraba el celular de la hermana o la
mamá, si ellas no estaban ahí? ¿De dónde la sacó? Lo dijo a medida que iba
relatan-do. Pero de esto no se dijo nada. Y hace a la coherencia interna del relato.
No hay confirmación de hora. Yo no voy a pedir que se me diga a qué hora ocurrió
el hecho, es más, no puedo lograr que en el lapso temporal se me precise un día
circunstanciado en la vida de una persona que está sometida a un proceso penal, se
me dice que eso es constitucional, pero nunca gano ese planteo. Pero sí, que se
analice que la nena no tenía manera de ver la hora porque no tenía reloj, porque no
estaba su her-mana ni su mamá, ni el celular de ninguna de ellas. Lo que digo es
que se analice que los dichos no tienen corroboración con un dato objetivo para
analizar la coherencia interna del relato. Eso para M. es importante.
¿Y qué pasó después? “Primero a mí y después a mi prima. Nos fuimos
corriendo”. ¿Con qué se corroboró este dicho? Con nadie. Porque era importante,
porque A. estaba ahí, creo que ha quedado claro cómo estaba todo
distribuído en un solo terreno, y en definitiva se veía. Y se dijo bajo juramento que
nunca llegó corriendo, dijo A. ante usted bajo juramento de decir verdad,
que nunca llegó corriendo, ni M., ni S. “Me quería dar un beso”, y ese beso

¿se indagó? Torres dijo que no. Y era importante porque la mente rellena la
información que no tiene, y el beso se transforma en un beso vaya a saber dónde,
según la mente que la significación que le dé a quien está hablando. Pero en el
derecho penal no existen las suposiciones, hay que aclarar. ¿Dónde se quería dar
el beso? No se aclaró. Es importante.
“Le pegué así”, un hombre de 66 con una nena de 8. Esto tampoco se analiza para
ver la coherencia interna del relato. “Y me fuí corriendo con mi prima”, ambas
corrían, en mi análisis, pero A. dijo que no. Coherencia interna del relato.
¿Y a dónde se fueron corriendo? “A la casa de mi tío D.”. Y acá estuvo D.
M. y acá eso no se corroboró. ¿Y por qué tu mamá sabe? “Porque yo se lo
conté ese mismo día o después se lo conté a mi hermana, me reía para no llorar”.
Esta frase le llamó la atención al Licenciado Torres, porque era más una palabra
de grandes que de esa edad a los niños. “porque no me gusta llorar” ¿Y cómo se
llama esa hermana? C. O sea, a la primera persona que S. le contó esto,
era a C.
C. es la hija de L., o sea la hermana de S. Y dice que a la
primera persona que le contó fue a C. No vino a declarar C., no la
trajeron de testigo. Y ello supuestamente según S., es donde se produce la
primera develación. Eso no se corroboró, no se contrastó para analizar la
coherencia interna del relato.
¿Qué te dijo tu mamá cuando le contaste? “Nada”. Y esto también le llamó la
atención a Torres, porque no es normal, que, ante un tamaño hecho de abuso, la
madre no le diga nada. Y ante informe de la Licenciada Ceballos, que condujo la
entrevista, dijo que no recordaba que pasaba, que dió precisiones, siempre hay
precisiones totales, y esto a mí me llama la atención, cuando son testigos que hay
que investigar en profundidad. Cuando son testigos que aporta la Defensa siempre
hay suspicacia. Desde lo jurídico, afecta. Me pasó con O., otra causa, en la
que también trajimos otra declaración de Gesell, y resulta que también eso era
relativo, lo que decía ahí. ¿Por qué? Si son personas que vienen a decir su verdad.
Yo quiero que un día se equilibre y se vean las dos declaraciones por igual, ni a
favor ni en contra, lo que es, lo que corresponde.

Ahora, ¿qué dijo? que había precisión en circunstancias de tiempo, modo y lugar.
“En circunstancias de tiempo la niña se perdía”, esto se lo tuvimos que hacer
decir, porque resulta ser -que, podía pasar- que no lo recordaba. Si la niña se
perdía, ¿por qué no se dijo eso espontáneamente? Es la profesional que lleva
adelante la Gesell, si la niña se perdía, se perdía ¿por qué no se le va a dar esa
información al Magistrado? Y, después, lo mismo paso con la lectura del “no
parece un relato contaminado”, eso es lo mismo que decir “si parece un relato
contaminado”, es lo mismo que decir nada. Entonces yo podía decir como
abogado, que sí parece un relato contaminado, porque no tengo información
científica que avale que el relato no esté contaminado.
Respecto del análisis que hizo el Licenciado. Torres de esta Gesell, dijo que se
realizó con una notable ausencia de profundidad la entrevista general, que había
una perspectiva persecutoria, ausencia de datos para comprender la modalidad de
los hechos, carencia de datos importantes, que no hay un engranaje temporal en el
hecho. ¿Por qué miraba la hora a cada rato? El aspecto temporal no es claro, pero
podría haber utilizado la Licenciada algún recurso, alguna asociación de una
fecha, cumpleaños, navidad, año nuevo. Algo para ubicarla un poco más. Le
sorprendió a Torres que la madre no le dijo nada. No es suficiente, dijo, la
información. “La entrevista carece de información suficiente en orden a la calidad
y cantidad de detalles”. Y finalmente “sería importante contar con el testimonio de
M., que fue supuestamente testigo del hecho y víctima del imputado a fin de
esclarecer las investigaciones”. Finalmente dijo que “no se cumplió con el
objetivo de la entrevista. Pues bueno, M. vino a declarar.
Luego, dice L. que fue a consultar a los médicos y los médicos le dijeron que
sí. ¿Qué médicos? La mente rellena la información que no tiene, eso no puede
pasar en derecho penal. C. no vino, a quien S. dice que se lo develó
primero. ¿Qué médicos? Ninguno. En el derecho penal no se supone nada. Ningún
médico, pero se mencionó por parte de la acusación.
Dice el Fiscal que no hay controversia de que S. le cuenta a L. Nosotros lo
que estamos diciendo, lo que dice M., lo que dice la prueba, es que M. no

cometió el hecho que se le atribuye. ¿Y qué pasó? ¿Cómo vino todo esto? L.
convoca a A., a D., y les cuenta, y ellos le dicen que haga la denuncia.
¿Qué hicieron D. y A.? Llega A. a la casa y lo encuentra a
L., su marido, que dijo que no le creía nada a S., y estaban hablando de su
hija señor Magistrado. Que después no le preguntó nada L. Pero sí, cuando
pasó lo de la escuela, y ahí hablaron, ¿y qué le dijo? Que no la había tocado, que
no le había hecho nada y que era mentira todo lo que S. había dicho. Por eso
no hicieron denuncia. No porque son unos padres desaprensivos, porque le creen a
su hija, y por eso trataron de que no estuviera más en la escuela con S., trataron
de cambiarla de burbuja y luego de escuela, para preservar su integridad psíquica.
¿Y qué hicieron D, y A.? Fueron a hablar con L., que estaba en su
casa atrás, una humilde casa. Todo lo que necesita un ser humano para vivir. Una
casilla, una cama, un techo. Nada más. Eso es todo lo que se necesita y L. lo
tiene. Come en la casa de D. o de A. esto Ud. lo escuchó. Y también
dijo, ahí en ese mismo momento, en ese primer momento de la sindicación de él
como autor, que él no había hecho nada, lo negó. “Si quiere que haga la denuncia
yo no tengo nada que ver”. Eso pasó, así comenzó a suceder. Luego L. dice
que va a la salita -esto podemos tener constancia respecto de Amaranta Ferraria, la
psicóloga de la salita-. Yo por eso le preguntaba a L. si ella le había
preguntado a S. si el abuelo la tocó, y ella decía que no recordaba. Y ella decía
que no recordaba, y yo le pedí por favor a Ud. Magistrado, que estuviera atento a
esta pregunta que yo estaba haciendo, para cuando viniera Amaranta Ferraria. Y lo
hacía porque esperaba tener esta información que finalmente salió de la propia
señora sin que yo le preguntara, porque es información que trajo el Fiscal.
Amaranta cuenta que la madre le dijo que ella no le permitía ir a S. a esa casa,
y eso no es así, porque sí le permitía. L. sí le permitía ir a S. a la casa de
A. Dice Amaranta Ferraria que la madre le dijo que no le permitía a S.
ir a ese domicilio, a la casa de este señor. Que cuando tuvo conocimiento de que
había estado en la casa de este señor, le había preguntado si había pasado algo
-dice Amaranta que le dijo L.- y que la niña le había dicho que no. Eso acá

tampoco se argumentó. Pero hay dos cosas acá. Una, si pasó algo. O sea, hay una
pregunta ahí. No es que hay una niña que viene y cuenta algo espontáneamente
como debiera ser una develación como supuestamente S. se lo dijo a C.
Hay una pregunta, es importante para el derecho de defensa. “Si pasó algo”. Pero
la respuesta, también, según la psicóloga, fue “No”. Había dicho que no. ¿Qué
pasó después? Que luego se siguió preguntando, y que la niña habría dicho que
tenía miedo que su padre hiciera algo y que fuera preso. Pues bien, hoy el señor
sabe que Digno A. fue echado de la casa por N.L. porque se
acostaba tomado. Es más, se dijo acá que se agarraba a trompadas con los hijos de
L. y que por eso se fue, lo echaron de la casa, y eso no fue desmentido. Y se
fue a xxx. Cuando esta denuncia se hizo A.D. no estaba en
Bariloche. Por lo cual S. no podía pensar jamás que su padre hiciera algo o que
fuera preso. Eso S. en Cámara Gesell no lo dijo, no lo va a escuchar en ningún
segundo, son rellenos de la mente, no información de calidad.
Luego, yendo normalmente a la escuela, “S. tenía dificultades en el aprendizaje
y M. era muy buena alumna”, dijo la Sra. V. “Todo el tiempo estaba para
ayudarla, se sentaban juntas, jugaban juntas, esas eran las dos primas”. Resultó
que S. pide hablar en la escuela con las maestras y cuenta de que el abuelo la
habría tocado a ella y a M.. Y M le dijo que era una mentirosa”. Ahí es el
primer momento que M sabe de esto, en ese primer segundo, le dijo que era una
mentirosa. No es “che, como vas a decir esto del nono”, le dijo “eso es una
mentira”. Y ¿Qué pasó? “Y M. entró en shock”, dijo V. “Empezó a gritar
quiero a mi mamá, y gritaba, gritaba, gritaba”. “En ese momento me fui a buscar a
M. , la directora, y con L. estabamos tratando de contener la situación, era la
primera vez que se veían después de un montón de tiempo y M. pedía por la
mamá”. “Ella gritaba, quería ir con su mamá, lloraba, lloraba y pedía por su
mamá”. “Y si, estábamos preocupados -hablando de M.- porque nos parecía que,
si una niña decía que lo vivían juntas, no entendíamos por qué la otra niña no
estaba pudiendo decirlo, por qué había tanta negación”. Y ahora sí se entiende Sr.
Juez, porque ahora ya el juicio está terminando, ya la prueba se produjo. Porque

M. decía la verdad, que eso no había pasado. Por eso entró en este shock de
tristeza, exaltación, llanto, angustia. Y hoy ya se sabe que sus padres escucharon a
M. y como negó que hubiera pasado algo, no hicieron denuncia. Hoy todo se
sabe. Pero hicieron bien esas maestras en estar preocupadas. Pero la Defensa fue
la que pidió que se haga la Gesell de M.
B.M.L. en el mismo sentido, dijo que estaba preocupada por M.
“Sabía que el abuelo las iba a buscar y se escondía debajo de la cama”. Eso acá
fue negado por A, ¿Que se quedaban solas? Nunca. Y a partir de allí se le
habría contado a su mamá. Pero S. en Gesell dijo que se lo contó a C, y a
C nadie la escuchó. Dijo L. “la busca a M, se la lleva al salón donde
estuvimos hablando junto con V, veo que M. tiene cara de desesperación
entonces las empiezo a escuchar, M. empezó a negar esa situación”. En ese
instante Sr. Juez, cuando recién se entera M. lo que estaba diciendo S. , lo
empezó a negar. “Llamamos a M. la directora, que acompañara, llamamos a su
mamá, enseguida vino. A. descreía de la situación, de los dichos de S.”.
“Se puso a llorar muy angustiada, empezó a gritar, gritaba el nono no, el nono no,
quiero ir con mi mamá.” ¿Y cómo siguió? Con R., la directora. Ella dijo, “M.
tuvo como una crisis muy emocional en un momento, estuve yo calmándola,
lloraba mucho, estaba muy angustiada.” ¿Sabes cuándo se produjo esa crisis? “Si
en una conversación que había tenido con S en el aula, y en ese momento
cuando se angustia tanto M llamamos a su mamá. Vino su mamá, y le dijimos
que había tenido una conversación con S. , que se había angustiado muchísimo y
que hacia un pedido muy explícito de que ella fuera a buscarla. A. se
angustió bastante”. Yo le pedí precisión de detalles de “crisis muy emocional” y
R. dijo que era “una niña que lloraba a los gritos, literal lloraba a los gritos,
pedía por su mamá, lloraba mucho, estaba en una crisis, duró bastante, eso fue
también lo que nos llamó mucho la atención, más de media hora estuvo llorando.
Estaba agitada, los ojos hinchados, se le hincharon rápidamente, su cuerpo muy
inquieto, como que calmaba y volvía, pasó varias veces eso. Recién cuando llegó
A. pudo tranquilizarse. Empezó la situación en un aula y después ya paso a

la dirección. La llevamos la dirección, la sentamos, le dimos agua para que se
tranquilice”. Mire la escena Sr. Magistrado, cuando recién en ese instante inicial
en que M. internaliza en su alma y su psiquis lo que le dijo S., ella dijo “No, es
mentira”. Y monta en esta crisis emocional, que la ven las maestras. Y que eso
hace a la credibilidad de lo que dice M., que M.L.A. no tocó a A.S.P.. Es una nena inteligente, si le hubiera pasado algo no lo ocultaría.
Eso pasó ahí en la escuela, pero luego el 19/12/22 M. vino a Gesell, y le
preguntaron por qué estaba ahí, y ella dijo “porque lo acusaron de tocar a una
nena, mi prima”. Esto tampoco se merituó. No dijo “porque tocó a una nena”, dijo
“porque lo acusaron”. ¿Y vos como te enteraste? Minuto 5:30. “Ella me lo contó
un día en la escuela” en esa crisis muy profunda emocional. “Me puse como
loca”, ella dice en Gesell lo que confirmaron V, L. y R. “Me puso
como loca y no supe que hacer”. ¿Cómo te pusiste loca? “Me puse a llorar”. ¿Y
había grandes ahí? “Sí, mi directora”. ¿Y qué hicieron? “Llamaron a mi mamá”.
Todo lo que dijimos acá. ¿Y por qué te pusiste así? “Porque a mi abuelo lo re
quiero, nunca me creería eso”. ¿Viste algo? Minuto 6:24, “No. Ese día me acuerdo
que estuvimos jugando los jueguitos, yo mientras miraba la tele, pero nunca
escuché nada, nunca vi nada de eso, porque lo estaba mirando en serio”. O sea, no
pasó. Minuto 6:50, “Un día a S. la invité a jugar a mi casa, nos encantaba estar
con él”. Pero S. dijo que no lo quería antes al nono, y después tampoco. “Dijo
que mi abuelo la tocó” -minuto 7:23- “pero yo no le creía, le decía que era
mentira”.
“Nunca ví que le hiciera algo así” minuto 6:50. “Nunca ví que mi abuelo le haga
algo”, minuto 13:06. ¿Quién te pidió que vinieras? “Mi mamá me contó que S.
me nombró y me dijeron que tenía que venir a aclarar las cosas”. ¿Quién te con-
venció de venir? -fíjese la pregunta, por qué profesionales dicen esto, pregunta
sugestiva- pero la niña dijo “mi mamá me dijo que yo era valiente, que tenía que
hablar acá nomás con vos”. ¿Alguien te dijo lo que tenías que decir? “No”. ¿Por
qué te molestó? “No le creo, le dije a mi mamá. No le quiero hablar a S.”. ¿Ve
que todo esto tiene coherencia interna y externa? Eso es lo que quiero significar.
Respecto de esto Torres dijo en su conclusión “que el relato a la entrevistada se
presenta de manera congruente con el estado emocional de la niña, se observa cla-
ramente la descripción de un acontecimiento anclado en un tiempo y lugar, en el
que M. no advierte la presencia de un hecho abusivo”.
Y después, el Licenciado Torres respecto de la pregunta que surgió ayer sobre los
test proyectivos, no habló de ningún colega. No habló de una conclusión o de un
informe de una colega. Eso no sucedió. Fue una pregunta general en función de
los test proyectivos. Porque yo tenía ese dato, por eso lo preguntaba. Y la
Licenciada me decía que había que estar formado; yo recojo ese guante porque me
quiero formar. Ahora, la pregunta era porque yo tenía información. Pero esto
existe en el mundo científico de los test proyectivos. Los test proyectivos son
recomendables en el ámbito jurídico ¿sí o no? La licenciada contestó que son
recomendables. Nosotros habíamos estudiado el tema, y se dice que los test
proyectivos no son recomendables en el ámbito jurídico puesto que son
apreciaciones subjetivas del entrevistador y que si se llevan adelante tiene que
mencionarse este aspecto -en el ámbito jurídico- porque para corroborarse la
información tiene que contrastarse con datos. Y aquí el Licenciado Torres no
habló de ningún profesional ni de ninguna conclusión de una pericia, porque no
analizó la pericia de Maccione. Simplemente dijo que si hay test proyectivos
compulsar eso que se obtiene de los test proyectivos con datos objetivos de la
realidad. Habló en general, no cuestionó a nadie. Habló por ejemplo del insom-
nio. ¿Por qué es importante? Porque precisamente se dice que hay sintomatología
de estrés postraumáticos entre otros. Pero estamos hablando de abuso sexual, ¿eso
es exclusivo de abuso? No se aclaró, no se dijo nada. Si dijo Torres que hay que
saber cuáles son esos datos. Dijo “yo no hago interpretaciones subjetivas de los
dibujos, lo aplico en el ámbito clínico, no en el ámbito jurídico. No es aconsejable
en el ámbito jurídico. En el clínico uno puede cotejar con mayor objetividad, por
eso se desaconseja en el ámbito jurídico, porque tiene mucho de la subjetividad de
la persona que entrevista”. Eso fue sencillamente lo que Torres dijo. Porque la
conclu-sión tiene que tener rigor científico, y si es en base a la subjetividad no hay

rigor científico.
Entonces por eso era importante que Vuestra Señoría pudiera tener esta
información, de que, si se habla de test proyectivo y se basa en el relato sin
contrastarla, no se puede solo con el relato decir que había dificultad para
conciliar el sueño, sin alguna constatación externa, como un estudio del sueño.
Eso es lo importante de lo que nosotros decimos del test proyectivo. Que se
constate lo que se consigna en el informe. “Que no lograría dormir sola, y durante
la madrugada se pasaría a la cama de ellos”. Por estos datos sin corroboración, es
que luego se dice que se han encontrado datos suficientes, pero no se dice con qué
prueba se corroboró. Es solo en base a un relato.
En relación a A., a D. y L. han sido todos contestes en cuanto a la
ubicación de las casas en el terreno, de cómo vivían, que han confiado en lo que
les decía M., que su padre les negó que él hubiera hecho esto, y que hagan
la denuncia para que se investigue. Entendemos nosotros que el mérito de esta
prueba hace consolidar y corroborar la inocencia del Señor M. Lejos de haber
certeza, pero como digo, voy a decir que cuanto menos no se ha superado la duda
razonable. Yo digo que no hay certeza, pero ese estándar no se ha superado. En
consecuencia, por estos argumentos, luego de haber realizado el mérito de la
prueba producida, voy a solicitar que Ud. luego de su reflexión absuelva al Sr.
M.L.A, respecto de los hechos por los cuales fuera sometido a este
juicio oral y público.”.
Concedida la última palabra al imputado, Sr. M.L.A,; el mismo
manifiesta: “Yo no hice nada, soy inocente.”
Finalmente, el Defensor solicitó que se incorpore la denuncia que reconociera
N.L., como evidencia.
1. e) Concluída la audiencia en orden a la responsabilidad el Tribunal pasó a deli-
berar y concluyó lo siguiente:“Destaco en primer término que he analizado toda
la prueba producida en éste juicio con perspectivas de género y de niñez.
Así, luego de valorar los testimonios recibidos en la audiencia a la luz de la
sana crítica racional, considero que he adquirido la certeza necesaria para fundar

un veredicto de responsabilidad, de que los hechos intimados por la acusación (de
abuso sexual simple) existieron y que M.L.A. es el autor de los
mismos.
Siendo común en este tipo de casos que los elementos de cargo nunca
abundan y que la dificultad probatoria siempre aumenta, máxime cuando la
principal manifestación incriminatoria proviene de la propia víctima del delito.
Ello, por cuanto éstos hechos de abuso ocurren habitualmente en lugares en los
cuales no tienen acceso otras personas. Pero en función de la amplitud probatoria
que exige nuestro Código procesal han concurrido diversos testigos que han
podido reforzar los dichos de la niña A.S.P. quien declarara a través
del sistema de Cámara Gesell.
En el presente caso el relato de la víctima, -en contra de lo que propone el
Sr. Defensor- es creíble y verosímil, es detallado y se ha mantenido inalterable en
el tiempo. Además, se encuentra respaldado por los demás testimonios escuchados
en el juicio oral.
En efecto, en oportunidad de presenciar la Cámara Gesell, pude advertir
como la niña A.S.P. aportó los detalles de aquello que le tocó vivir;
e indicó su preocupación por su prima M.
Sus manifestaciones fueron confirmadas por las declaraciones de las
testigos N.L.V. (su madre), sus docentes N.V. y B.L.; y la Directora de su colegio, R.M.
La Licenciada Ceballos, quien le recepcionara la Cámara Gesell, si bien en
primer témino indicó que la “cuestión del tiempo” estaba alterada en la niña;
luego aclaró que “éso a todos nos pasó con la pandemia”. Aclaró en tal sentido
que: “Podía estar alterada por la edad de la niña, o porque hubiera vivido algún
hecho traumático; éso no lo sabemos porque la Cámara Gesell no es una pericia”.
Luego de ello fué clara al indicar que seguidamente: “luego de todo eso, la niña
me empezó a contar. La idea es, tal como lo piden las partes, que el niño o niña
den detalles de tiempo modo y lugar. De tiempo, dice que le pasó cuando ella
tenía 8 años, después que los había cumplido, que es la edad que tenía al momento

de la Gesell. Respecto del lugar la niña hace un dibujo que no pude encontrar,
pero explicó donde estaba la computadora, la silla, describió las cosas que habían
en ese lugar y las dibujó. Y respecto a los detalles de modo, la niña lo reconoce al
imputado como “N”, dice que la tocó. Yo le doy una muñeca de trapo y
entonces le pido que me muestre. Ella me mostró donde la tocó, las partes íntimas,
y yo le pregunto una pregunta que es habitual, si es por encima o abajo de la ropa,
y dijo por abajo de la ropa. Y me cuenta que ella vio como la tocaba a M.
Previamente me dice que el Nono la empujó a ella y que la agarró a M y
también la tocó. La conclusión a la que llegué es que fue un relato muy preciso,
muy completo. Niños que no han vivido esto no tienen cómo inventarlo, de donde
sacaría una niña de 8 años que le tocaron las partes íntimas que le tocaron por
debajo de la ropa. El lenguaje fué adecuado para su edad, tenía una dicción
correcta, se le podía entender bien, más allá de que el sonido era defectuoso. Pero
la dicción y el lenguaje eran correctos para su edad cronológica”.
A la vez que las profesionales Andrea Maccione y Amaranta Ferraria
confirman el daño psicológico que la niña A.S.P. ha sufrido como
consecuencia de éste hecho. Concretamente Maccione indicó que: “En cuanto a la
situación de la entrevista tenía conocimiento de porqué había sido citada; refirió
que los abusos se iniciaron cuando ella tenía ocho años y que habían ocurrido en
varias ocasiones. Identificó al imputado, la pareja de su abuela materna. Expresó
que no se animó a contar los abusos inmediatamente porque en alguna
oportunidad esta persona les había manifestado tanto a ella como a su prima
P.M. -que tenía la misma edad-, que si se lo contaban a alguien, él
iba a hacer una cosa de la que nunca se iban a olvidar. S. indicó que nunca
entendió bien a que se refería, pero que igual sintió temor frente a esa frase, y no
se animó en ése momento a contarlo. Expresó que los abusos consistían en
tocamientos de las partes íntimas de ambas niñas por debajo de la ropa, y que
ocurrían siempre en la casa del imputado. Su madre las solía llevar a la casa de su
tía A. en ocasión de que ella estaba realizando un curso de manejo entones
para que su tía la cuidara; porque compartían el lote tanto sus tías como L. Y

que tanto ella, como su prima, le tenían miedo a L. entonces por lo general
solían esconderse, pero L. advertía donde estaban y las introducía en su casa.
Sus tías estaban haciendo actividades de la vida diaria y no advertían lo que estaba
ocurriendo. Los abusos eran en el itinerario de la casa cuando él las entraba a su
domicilio, ahí comenzaba a ejercer los tocamientos en las partes íntimas. Que
cuando lo contó le expresó a su mamá que no quería ir más a la casa de A.
su mamá, ella se sorprendió y le preguntó por qué, qué pasaba, y así se animó a
contarle los sucesos de abuso que estaba padeciendo. M. nunca se animó a
contarlo y al momento de la entrevista indicó que la familia de su prima defendía
a L. con lo cual ella dijo que es más difícil contarlo, y suponía que eso pasaba
porque compartían todos el mismo lote donde vivían. En cuanto a la
sintomatología al momento de la evaluación pericial, refirió que sentía miedo de
que el imputado pudiera matar a algún integrante de su familia, sentía temor
nocturno, no podía conciliar el sueño, presentaba pesadillas, tenía miedo de estar
sola y experimentaba alto monto de angustia. En relación a la evaluación pericial
se observó que S. presentaba un desarrollo acorde a su edad cronológica, se
mostró muy empática con la situación de la entrevista, confiada, colaborativa,
presentó un desarrollo reflexivo y deductivo notable para su edad; así como las
funciones intelectivas básicas no presentaron alteraciones, al igual que el curso del
pensamiento que se presentó normal. Sí en las pruebas gráficas, se observó que
este distanciamiento con su prima le generaba gran daño emocional porque era
muy apegada compartía mucho de su crianza, si bien su grupo familiar funcionaba
a modo de espacio de contención y cuidado para S., que era un espacio donde
ella se sentía contenida. Respecto de la explicación del grado de gravedad post-
trauma, refirió que el mismo arrojó positivo porque presentaba sintomatología de
re experimentación, esto es que el suceso traumático retornaba al psiquismo de la
víctima. Así como también se observaba síntomas de evitación, refiriéndose los
intentos que ella hacía por quitar estos pensamientos; y existía también un alto
monto de activación, es decir crisis de angustia. Por lo cual se consideró que
puntuaba para un cuadro de estrés postraumático vinculado con abuso sexual”. En

igual sentido Ferraria confirmó que la niña le relató que había sido víctima de
abusos, trabajó con la niña sobre la angustia que sufría por ello; así como por la
distancia que se había generado en la familia, que estaban todos peleados y que su
prima no le hablaba o a veces la trataba mal. Le había contado también que estuvo
en la Cámara Gesell y le dijo que: “le había ido bien porque había podido contar
lo que le había pasado, que se había sentido cómoda. Que venía como más
tranquila porque antes estaba nerviosa.”
Reitero; este cuadro probatorio confirma la versión de la niña A.S.P. y me persuade de la
autoría del Sr. M con relación al hecho por el que
ha sido acusado.
Ello aún luego de analizar la versión de la Defensa asentada esencialmente
en que el hecho no ocurrió; de acuerdo a los propios dichos del imputado M.L.A.; y a la prueba de la Defensa: la declaración de la hija M.A.S. , de P.A.L.A. (esposo de A),
la declaración del hijo M.L.D. , de la niña P.M. y del
Licenciado Ariel Torres.
Hechos de esta naturaleza, en muchos casos, como en éste en concreto
generan un verdadero cisma, un quiebre en las relaciones y consecuentemente, en
las decisiones que se adoptan.
Lo cierto, en tal sentido, es que no advierto analizando éstos últimos
testimonios una reacción temprana que resguarde debidamente los intereses de la
niña M. Y los relatos aparecen, más bien desde la ya mencionada “toma de
posición”. Sobre el análisis más en concreto; de estas posiciones, así como de la
Cámara Gesell de la niña M.; me referiré en extenso y daré mayores
fundamentos al momento de la sentencia integral.
Por lo que reitero; mi decisión referida a esta declaración de
responsabilidad. Deberá consecuentemente fijarse en los plazos correspondientes
la audiencia pertinente para la segunda parte del juicio; en la que se realizará el
juicio de cesura.”
Esta decisión fue comunicada a las partes en la audiencia celebrada el día 18 de

Septiembre del corriente año, momento en el cual se otorgó el plazo de 5 días para
que ofrecieran la prueba a producir en la segunda etapa del juicio.
2. a) El día 2 de Noviembre de 2023 se dio inicio a la audiencia de cesura, estable-
cida en el Artículo 174 del C.P.P., y se produjo la siguiente prueba:
Iniciada la audiencia, el Fiscal indicó no tener nueva prueba para ofrecer,
remitiéndose a la producida en debate.
Produciéndose a continuación la prueba ofrecida por la Defensa; a saber:
1. S.B. , D.N.I. N° XXX.

En cuanto a las partes, refirió conocer a N.L.L. , a A.S.P. y a M.L.A.. Sostuvo que no tiene impedimento de decir verdad,
juró verdad y que no tiene interés directo sobre el resultado del juicio. Informó
que conoce a N.L. del barrio y porque es su prima, a A.S.
porque es la hija de N.L., y a M.L. de toda la vida, porque era
amigo de la familia. Informó que tiene 43 años de edad. Explicó que S. es hija
N.L. y de A.J. , que el vínculo de parentesco entre S. y M.L. se debe a que L. es hijastra de L., pero no tiene parentesco de sangre
alguno con S, ya que M es el padrastro de la madre de S. En cuanto a N.L. , contó que son primas ya que la madre de L. es prima hermana
de su padre, por lo que son primas segundas. Sobre la persona imputada señaló, lo
conozco desde que tengo uso de razón, lo conozco desde que era chiquita, porque
era amigo de mis padres, siempre tuve trato con él. Recordó y dijo, cuando era
chica, M. vivía con la madre de L. y, cuando se separaron, se fue a vivir a
nuestro terreno que mis padres tienen, que le cedieron un espacio. Indicó que, allí
vivió con sus dos hijos más chicos, y a partir de ahí estuvimos siempre juntos en
el mismo terreno, compartiendo cosas, salidas, nos ha cuidado. Expresó, a mí
particularmente me ha cuidado cuando era chica cuando mi mamá tenía que salir o
hacer alguna cosa, de noche nos hemos quedado con él, si mi mamá se iba a un
velorio, y como éramos chiquitos él se quedaba con nosotros. Comentó que, yo en
ese momento no tenía una idea de qué estaba bien o qué estaba mal, porque mis
papás, obviamente para ellos era tabú el contarte o decirte que si te tocan está mal,

que si un tío te hace algo no lo digas porque qué van a decir; y ahora que soy
grande y recuerdo todo lo que pasó, no tengo ningún recuerdo, ni algo malo que
me haya pasado con él; no recuerdo una incomodidad o que me haya tocado y
ahora sé que no estaba bien, o que me haya dicho algo incómodo, o que me haya
hecho sentir incómoda. Agregó, nos hemos quedado solos toda la noche, yo era la
más grande de mis hermanos, y nos quedábamos tomando mates, jugando a las
cartas hasta que me daba sueño, mis hermanos se acostaban, y jamás tuvo una
mala intención hacia mí. Contó, hemos hecho juntadas en la casa de mis papás
con amigos de ellos, hombres, y expuso, me decía a mi hermana y a mí “no pasen
por ahí nenas, nenas vayan para allá, no estén acá”, porque había hombres y
estaban tomando. En el relato mencionó, cuando íbamos a pasear, también íbamos
solas con él, mis hermanas y su hija, nos llevaba al Lago Moreno, hacíamos
senderos, pasamos por el monte, volvíamos a casa. Cuando él trabajaba en el
XXX, que era portero, no recuerdo si eran los fines de semana o en
vacaciones, nos llevaba con él al jardín y hacíamos campamentos, poníamos las
colchonetas en el medio del salón, y después lo ayudábamos con mis papás a
limpiar el jardín; también cenábamos juntos con su familia, la nuestra, jugábamos.
Expresó, nunca noté algo extraño que no debería haber pasado, hablo con los
recuerdos que tengo ahora, y que sé lo que está bien y lo que está mal. Siempre
estuve cerca, ahora no vive en mi terreno pero vive al lado, y siempre tuve
contacto con él y su familia. En cuanto al trabajo del acusado en el jardín xxx
indicó que lo supo porque iba con él, mi hermana iba al jardín y él era el portero
del jardín. No tengo el recuerdo exacto de la edad que tenía yo, era muy chica y
mi mamá trabajaba y tenía que llevar a mis hermanas, lo único que recuerdo es
que llevaba a una a upa y a la otra arrastrando, las tenía que cambiar yo, llevarla y
como pudiera, a una ni la peinaba, iba así nomás, como llegara al jardín, por eso
no tengo una noción exacta de edad. Manifestó, mis hermanas estaban en época
del jardín, yo estaba en la primaria y tenía que llevarlas al jardín donde él
trabajaba como portero, y me iba a la escuela; y a la salida lo mismo, tenía que ir
buscarlas al jardín y volver a mi casa, pero no tengo una edad exacta de cuánto

tenía yo, era chica. Sabía que trabajaba todos los días ahí porque lo veía todos los
días, cuando iba a buscar a mis hermanas y las dejaba. Informó que el jardín
Arcoiris está ubicado en XXX y no supo precisar cuánto
tiempo trabajó allí. Relató que el acusado hacía programa de radio, apuntó que
esto lo sabe porque para ese entonces había nacido su hermana, E., a quien le
buscaban un segundo nombre, y contó, una noche estábamos en el patio del jardín,
escuchando la radio y, en un momento dado, L. saludó a mi ahijada, S.E.A., y a partir de eso eligió ahí el segundo nombre. Señaló que
recuerda perfecto ese día, que estaba en la radio y le puso el segundo nombre a mi
hermana, eso sucedió en el 88, que nació mi hermana la más chica. Aclaró que
escuchaba ese programa porque sus papás lo escuchaban, y uno estaba obligado a
escuchar, en ese momento era mirar lo que ellos miran o escuchar lo que ellos
escuchan, no había opción como ahora, se hacía lo que los papás dicen. Contó que
el programa era de humor, pasaban música de diferentes estilos y que L. era el
conductor del programa de radio. Manifestó que el imputado trabajó en obras, que
ha hecho carpinteria y herreria en su casa, trabajos que nosotros le hemos pedido,
supo que trabajó en el XXX, en XXX ubicado en el
centro, que era un anexo de XXX, y que sabía que trabajaba en obras por cómo
llegaba a la casa, con el cemento, los materiales, pero no lo vi que estaba
trabajando en obras. Acerca de la familia del acusado, refirió que conoce la
familia y que está formada por A., la hija, y D. ellos son con los que
más trato tengo; el entorno que he vivido es con ellos tres. Respecto de H.
dijo, la conozco del barrio y porque es familia de mi papá, convivía con L.
cuando los conocí, tuvieron dos hijos, A. y D., tenía hijos de una
relación anterior, 5 o 6 hijos, que se criaron con ella. Explicó que H. y L.,
cuando se separaron, A. y D. se fueron con su papá, y que cuando
éstos convivían los niños estaban con los dos, y lo supo porque iba a su casa y
compartían cosas; aparte ya había recibido a mi hermana de ahijada, entonces la
convivencia era más cercana. En cuanto a cómo era el trato de L. con esos niños
respondió, no recuerdo porque era chica, no puedo decirle porque eran más

grandes que yo, entonces yo no tenía trato con los chicos, no jugaba con ellos
porque eran más grandes. Agregó que en ese momento ibas con tu mamá o tu papá
a algún lado, y te quedabas sentado al lado de ellos y ni te movías, cuando
salíamos no tenías trato con la gente o con otros chicos, nos quedábamos al lado
de los papás y compartir con los adultos, callados, nada de andar hablando ni
opinando nada que no te corresponda, y si capaz que hablabas algo, ya te miraba
con una cara que te quedabas callado y no hablabas más. Afirmó que no tenía el
trato con los chicos en ese momento, sé que convivían ahí porque los veía, pero
nunca tuve el trato cuando era chica no lo recuerdo, después de grande si. Sobre el
comportamiento de L. durante el tiempo que vivía en el espacio prestado, no
cambió nada de lo que conocía o sabía del trato hacia nosotros, al contrario, ahí
fue cuando empezó a cuidarnos; cuando él vivía con su otra familia, con su mujer
y los chicos no venía a cuidarnos a casa, sino que cuando vino al terreno, al estar
en el mismo terreno y nos quedábamos solos, él se ofrecía o mi mamá le pedía que
nos vigile, nos mire, y él se quedaba con nosotros, y somos cuatro mujeres y un
varón. Refirió, también como a modo de favor o agradecimiento pero los cuidaba
igual, y con sus hijos, porque compartíamos todo juntos. A preguntas del
Ministerio Público Fiscal acerca de cuántas hermanas tiene, la testigo refirió que
son cuatro, tiene tres hermanas más, soy la mayor y la más chica tiene 35, E.,
después de mí está mi hermano, los tres que siguen están entre 40 y 43 años. Se
dio por finalizada su declaración.
2) R.R.J., D.N.I. N° xxx
Señaló, conozco a N.L.L. porque es mi cuñada, está casado con su
hermana mayor, C.L.. Conozco a S. porque es sobrina, es la hija de
N.L., a M.L. lo conozco porque es mi suegro. No obstante, no
tiene impedimento para decir de verdad y tampoco tiene intereses en el juicio.
Respecto de L contó, lo conozco desde hace 36 años, a través de la hijastra
mayor de mi señora, en el xxx. Dijo que está siempre alegre,
es trabajador, cuando necesito pido un favor y siempre dice que sí; cuando lo
conocí primero trabajaba en XXX y después en la construcción. Indicó

que lo sabe porque cuando andaba con la hijastra, él trabajaba ahí en el jardín que
queda en XXX y lo veía cuando iba a buscar a su hijastra.
No recuerdo el tiempo que trabajó allí, calculo un año porque me fui al servicio
militar y cuando volví estaba trabajando en la construcción; estuve en el servicio
militar durante 7 meses. En cuanto al trabajo en la construcción, lo sabe porque
siempre trabajó y siempre cuando necesito una mano en plomería lo ayudo, pues
como hago gas y plomería, cuando L. necesita ayuda en plomería lo voy a
ayudar. Indicó que esto ocurre en la actualidad, lo ayudé en XXX que está en el
xxx donde estuve trabajando con él como una semana, pero él estuvo más
tiempo porque ahí L. hacía albañilería y de todo y detalló, a veces trabajaba solo
o con mi cuñado. Agregó, luego, trabajó con los mismos dueños en XXX, que
está en la calle Morales, meses y años, y ahí también lo fui a ayudar con el gas.
Contó que actualmente L. hace trabajitos, hace 2 meses me hizo un trabajito,
colocó cerámicos en un baño, yo lo llevé a hacer el trabajo. Refirió que tiene 2
hijos, D. y A. a quienes conozco y viven con l., xxx
A. vive en el mismo terreno porque L. le dio una parte de tierra y otro le
dio a B, a mi cuñada, que se están haciendo la casa. Esto lo sé porque voy a
verlos a veces, a B., a D., a su cuñado y a L. Describió que la casa
donde vive L. es una casilla tipo rodante, chica, tiene todas sus herramientas,
una cama, colchón, televisor, calefactor, todo, se está haciendo la casa, está
levantando los postes. Acerca de L. dijo que tiene más hermanos, L.,
B, C, H, uno que le dicen C., no me acuerdo el nombre, pero
está en México y contó que se criaron con su madre y con L, los crió a todos; y
esto lo sabe porque eran chiquitos cuando fui, hace 36 los conozco.
3) P.E.O. , D.N.I. N° xxx
Sobre las partes del proceso informó, conozco a N.L. porque somos
vecinas, a S. la conozco porque la cruzo por la calle, la veo, sé que es hija de
L. y a M.L. lo conozco de hace muchos años porque es amigo de
marido y es vecino. Señaló no tener intereses en el resultado del juicio; juró
verdad. En relación a la persona imputada expresó, conozco a L. del barrio,
conmigo siempre fue buena persona, no sé hace cuántos años, pero cuando llegué
al barrio ya estaba, vivía con H. , e iba a la casa de ellos y hablaba. No
recordó los años que hace que lo conoce y dijo que ya tenía a mis hijos chicos,
B. ya había nacido, hoy tiene cerca de 30 años; L. ya había nacido cuando
fue L., pero no me acuerdo cuántos años, pero cuando iba a la casa eran todos
chiquitos. Acerca de cómo llegó L. a la casa, señaló, llegó un día que se peleó
con Haydée y me pidió permiso para vivir en mi terreno, le di permiso porque
como siempre nos ayudamos unos a los otros los vecinos; estuvo un tiempo y se
fue al lado, al terreno dividido, se hizo su casa y está con los hijos. No recordó los
años que estuvo en su terreno. Consultada sobre cómo era L. el tiempo que
estuvo en su terreno, dijo era buen vecino, cuando iba a trabajar, miraba a los
chicos porque quedaban solos y eran chiquitos. Indicó que nunca tuvo queja de
L. por parte de sus hijos e indicó que los chicos lo veían como un tío, un vecino
más. Supo que trabajó en xxx, como portero y hacía
changas por fuera del trabajo, en XXX, de albañil y dijo que lo sabe porque lo
veía salir con el balde. Agregó, como vecino es bueno, salgo, nos saludamos y que
tiene hijos, D. y A. que viven en el mismo terreno que él, y B.
también vive ahí. A preguntas del Dr. Govetto, expresó que N.H. es el
hijo de H, no sé como se llama el papá de L., no tuve vínculo. Soy la
madre de S.B., no es la prima del papá de L. Se dio por finalizada
su declaración.
4) C.L.A. , DNI N° xxx
Sobre las partes involucradas en el presente expresó, conozco a N.L. porque es mi hermana, S. es mi sobrina y M.L. es mi padrastro. No
tiene interés en el resultado del juicio, no tiene impedimentos de decir verdad y
juró verdad. Sin perjuicio de ello, se le hizo saber que en virtud de ser hija del
imputado, no está obligada a declarar y puede optar por no responder preguntas.
Informó que no es hija de sangre de L. Acerca de la persona del imputado
contó, para nosotros desde que llegó a nuestra familia, porque llegó con mi madre
teniendo siete hijos, se terminó el hambre, se terminó el frío. Es un padre para

nosotros, es un abuelo para todos los nietos, para mis hijos sobretodo. Desde que
él llegó a nuestra familia, estuvimos en contacto siempre, en los cumpleaños, en
fiestas siempre compartiéndo y él fue una persona siempre presente. Explicó que
se terminó el hambre porque cuando mi madre se juntó con él, vivíamos en una
casa de 2x2, prácticamente no teníamos cama donde dormir, teníamos apenas un
tachito para calentarnos. Después que él llegó a nuestra familia eso se terminó,
porque él trabajó siempre, una persona muy trabajadora y así, con el tiempo,
agrandó la casa; mi madre tenía un comedor, mis hermanos tenían una habitación
donde dormir, hasta huerta, supieron lo que era una huerta, porque él fue una
persona de tener muchas habilidades, conocimientos en todo, y siempre trató de
progresar. Manifestó que el frío se terminó porque teníamos un simple tachito
donde calentarnos, nosotros éramos chicos, mi madre trabajaba y estábamos solos
y a veces no tenía leña, y cuando él llegó se terminó porque a veces buscaba la
leña, o la compraba; mi madre estando sola no le alcanzaba para darnos de comer
y comprar la leña. Informó que, conocí a L. cuando tenía 15 años, el resto de
sus hermanos eran más chicos, N.L. , N.H., C. quien en
realidad es hijo del mismo padre, y B, pero no están reconocidos por el padre.
Los reconoció mi padrastro, M.L. en el año 1984. Consultada sobre hasta
cuando vivió en la misma casa con L., manifestó, hasta los 16 años que tuve mi
primer hijo y también me quedé sola, así que tuve que trabajar para ayudar a criar
a mi hijo. Señaló que, lo único que salía por aquella época era el trabajo con cama
adentro, entonces ellos me propusieron cuidar a mi hijo mientras yo trabajaba, y
así fue, me puse a trabajar con cama y ellos criaron a mi hijo. Esa crianza fue
hasta los 6 años de mi hijo. Sobre las edades que tenían sus hermanos cuando
conocieron a L., la testigo refirió, no recuerdo el mes, pero L. tenía entre 9 y
10 años, H. 6 o 7 y así para abajo, y aclaró, yo no soy hija del padre
verdadero de ellos, somos hermanos por parte de madre, ellos son 6 del mismo
padre y todos se llevan un año, un año y un mes entre ellos, son muy seguidos. En
cuanto hasta qué momento L vivió en la casa con L, señaló que fue hasta
que se juntó con su primer pareja, tendría 18 años. Sobre el trato de L. para con

la testigo dijo, conmigo siempre una persona amable, buena, cariñosa, porque
siempre fue cariñoso con todos; respecto de sus hermanos afirmó, para mí era un
trato bueno, normal, siempre estaba pendiente que a mis hermanos no le falte la
comida, que tengan sus cosas para ir a la escuela, que tengan estudios, que no les
falte el calzado, siempre atento a que a ninguno le falte nada; agregó, si bien no
era lujo pero era lo necesario. En referencia a las actividades que actualmente se
dedica L., expuso que cuando le sale algún trabajo, él es una persona que sabe
hacer de todo, tiene conocimiento en gas, en agua, en luz, en carpintería, si tienen
que hacer abertura las hace, tiene que hacer una cabaña la hace, tiene que una casa
la hace, tiene la capacidad del conocimiento. Él ahora no tiene trabajo en blanco
pero cuando le salen changas y las hace, es una persona capacitada. En lo atinente
a cómo está visto el acusado en el barrio, informó, como un buen vecino, como
una buena persona; siempre fue una persona bondadosa, si alguien necesita algo y
él puede colaborar, colabora, ayuda; le piden reparación de algo hasta es capaz de
de arreglar un auto, tiene conocimiento en todo. Añadió, a todos nos ayudó en
algún momento a hacer distintas cosas en nuestras casas, con nuestros hijos,
inclusive es el padrino de mi sobrino mayor. Expresó que conoce a D. y a
A. porque son sus hermanos, viven en la calle XXX, en el terreno
que tiene A. en la parte de atrás que tiene su casita, y D. tiene el
terreno de al lado. Consultada por el representante del Ministerio Público Fiscal
sobre los nietos de L. y cuantos tiene la testigo, respondió, tengo 8 nietos,
N. es mi nieta. Acerca de si el acusado ha sido un abuelo para N., dijo si,
en los momentos que compartimos si, para mí es así; como lo fue para mis hijos,
es para mis nietos, o sea él sería el bisabuelo. Acerca del trato de L. con N.
refirió que si, las veces que compartimos siempre fue de Noni, el Nono, con
mucho cariño. Para todos nosotros es el N. Se dio por finalizada su
declaración.
Seguidamente el Dr. Nelson Vigueras hizo saber que desiste de los testimonios de
S.M.C. y del Licenciado Luciano Lozano.
2. b) Finalizada la recepción de la prueba, se dió lugar a los alegatos sobre la pena.

Habiendo sido cedida la palabra al Sr. Fiscal Martín Govetto, él mismo indicó:
“Mi posición respecto de esta dificil tarea para los jueces de determinar cual es la
pena que corresponde, y nosotros también Ministerio Público para requerirla, ya
que la escala penal es amplia para un delito de abuso sexual simple en estos
términos; que parte de los 6 meses y llega a los 4 años. Si bien, no puedo pedir
más de tres, porque al momento de acusar fije dicha pretensión punitiva, a los fi-
nes de conformar un tribunal un colegiado o con una sola persona. Los linea-
mientos que nos derivan de algunos fallos jurisprudenciales que conocemos todos,
algunos más viejos C., B. aún más antiguo (del Superior Tribunal de
Justicia el último; el primero del Tribunal de Impugnación), son lineamientos que
nos hablan de desde dónde se tiene que partir para evaluar los agravantes y los
atenuantes. La mitad está fijado para esto en dos años y tres meses, también el
artículo 41 el Código Penal nos confirma otros lineamientos legales respecto de
qué se debe tener en cuenta al momento de evaluar la pena que puede llegar a
corresponder. Entonces, nos habla de la naturaleza de la acción, los medios em-
pleados, la extensión del daño y los peligros causados. Necesariamente no puede
estar esta pena establecida cerca del mínimo, porque hay dos situaciones muy
especiales, entre otras, que son las que nosotros tuvimos como lineamientos al
momento de plantear el caso, que tiene que ver con que es un hecho de violencia
de género,o sea fue una acción dirigida hacia una mujer, y también a una niña, con
esa perspectiva de infancias que nosotros planteamos para examinar los hechos y
valorarlos. Pero lo cierto es que ella tenía, S. tenía entre 7 y 8 años cuando
sufrió este ataque. Entonces necesariamente estas dos situaciones, de su carácter
de mujer y de niña muy pequeña, menor de edad, ni siquiera adolescente, son
elementos que tienen que ser considerados como agravante. Porque la elección del
pederasta, porque esa es la definición, un pederasta es quién ataca a niños, niñas y
adolescentes con fines sexuales, la elección de su víctima estuvo también dirigida
especialmente a esa muy corta edad, y la procura de la impunidad, que de hecho
sucedió durante bastante tiempo hasta que se pudo develar. Y dónde ocurrió,
cuando hablamos de los medios empleados y la naturaleza de la acción. Dónde

ocurrió, en su domicilio, en el domicilio del acusado, el señor M., ámbito de
mayor protección que puede tener su máxima situación de intimidad, y
desprotección para las niñas que concurrían creyendo que en ese vínculo de
abuelo, de Nono que tenía podían jugar a los jueguitos con la computadora. Y allí
es donde la tocó con sus manos, en la zona de la vagina, de la cola, por debajo de
la ropa interior. Por eso, ésta modalidad de la naturaleza de acción es aún más
grave que un tocamiento que podría haber sido en otra parte del cuerpo, y por
encima de la ropa, o sea que esta modalidad también, la forma en que llevó
adelante el ataque son modalidades agravantes, porque para eso está la escala de 6
meses a 4 años. Entonces todas estas particularidades, considero que tienen que
ser evaluadas, como agravantes. La extensión del daño, de esto podríamos hablar
en extenso, obviamente me voy a remitir a lo que dijeron los profesionales, que
son los que saben y los que pudieron advertirlo, que no solo, como nos dijo la
Licenciada Maccione, le provocó ese estrés postraumático este ataque, si no
también nos dio los detalles de qué manera, nos habló de alto monto angustia,
miedo a la oscuridad, temor de que el señor pueda matar a alguien, temor a estar
solo en la calle, crisis de llanto, pesadillas nocturnas, todos estos indicadores, cito
a la Licenciada que evaluó como de estrés postraumático, nos hablan de la
extensión del daño. Pero también, lo voy a referir hoy, y creo que lo hemos visto
con los testigos que han declarado por parte de la defensa, esa ruptura familiar que
provocó el señor con su ataque. Principalmente por ese vínculo tan cercano y tan
especial para S., que era con su prima M., a quien después del caso, después
de la violación le escribía en el pizarrón “M. te amo”. Y que los padres
decidieron sacarla de esa escuela porque la violencia sexual infantil, intrafamiliar
también provoca esa rupturas en todo ese contexto, y que no tienen, a criterio
nuestro, pero así ha sido decidido también por la responsabilidad decretada,
directa vinculación con el ataque que llevó adelante señor M. en contra de
esta niña, sabiendo todos los vínculos y buscando esa protección ficticia en todo el
círculo familiar. Escuchamos algunas personas que vinieron a declarar que hace
unos 35 o 40 años el señor se comportaba, o al menos no hubo, situaciones que

ellos verificaran o que advirtieran de hechos de esta naturaleza. Se puede
contrarrestar con los propios dichos de L. cuando nos dijo que ella fue víctima
de este tipo de ataques en su niñez por parte del señor. Otras investigaciones que
estamos en curso que no voy a mencionar, pero que se derivan de esto de la edad,
de la educación, de las costumbres y los motivos que determinaron a delinquir.
No hay ningún atenuante en cuanto a la edad del señor, no es un joven irreflexivo,
ni un adolescente claramente, es una persona en su estado de madurez con un
trayecto de desempeño, inclusive al cuidado o en ámbitos de cuidado de niños
como es un jardín de infantes. Tiene educación, tiene costumbres de trabajo
estable, nadie ha dicho acá que tenga algún problema que le altere alguna decisión
que tenga que tomar, así que los considero que son situaciones, o contextos que
juegan en contra, como agravantes en definitiva de toda la situación. Finalmente
la peligrosidad, también me quiero referir porque el artículo 41 así lo indica,
cuando nos habla de las circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión que
demuestren su mayor o menor peligrosidad;. M, la nieta, expresó, y así lo
dijeron los testigos, que en realidad lo que estaba haciendo M. eran mismos
de abuelo. Lo considero un elemento extremo de la peligrosidad que demuestra,
de manipulación y de acercamiento a esos niños, niñas para llevar adelante estos
actos, que esto sí lo resalto, a mi criterio y siempre lo voy a decir son perversos.
Señor Juez, voy a pedir que se le imponga la pena de 3 años de prisión, está un
año por debajo del máximo, con también 3 años de pautas de conducta la primera.
La primera es la de fijar el domicilio, mantenerlo, someterse al control y cuidado
del patronato de manera mensual, la prohibición de acercamiento y de contacto
hacia la niña A.S.P. , por todo ese periodo, acercamiento a una
instancia no inferior de 200 metros, la prohibición del abuso de alcohol y del
abuso de estupefacientes, la realización de un curso respecto del abordaje de la
violencia de género; el IAPL no hace o no brinda ese curso que han dispuesto para
condenados por este tipo de delitos por abuso sexual, así que eventualmente se
propondrá cuál es el organismo que dicta este tipo de cursos, entiendo que la
Municipalidad de Bariloche lo está haciendo, también la Legislatura de Río
Negro, así que la realización del curso sobre esto, la inscripción de esta sentencia
en el registro provincial especial previsto para este tipo de eso. Hay atenuantes
que no valoré, pero que los valoro que tienen que ver con la ausencia de
antecedentes, es primario, es atenuante que valoro, y el trato de buen vecino con
quienes se domicilian de las inmediaciones, esas dos situaciones las valoro como
atenuantes.
Cedida la palabra al Sr. Defensor Nelson Vigueras, él mismo indicó: “Desde el
punto de vista de la defensa, también resulta extremadamente difícil fundar un
pedido pena, en tanto y en cuanto hemos sostenido que M.L.A. es
inocente respecto a los hechos que se le han atribuido. También es difícil para esta
parte, de sobremanera difícil, cada vez que uno tiene que argumentar pidiendo una
pena para quien considera ser inocente, aunque el señor magistrado lo haya
resuelto. Y en ese marco, nosotros entendemos que, en esta instancia de la
división precisamente del juicio, lo que se debe tener en miras, especialmente en
función de la normativa internacional y nacional, es en fin que tiene la pena. En
definitiva, en el fin de la pena es que transita y se desarrolla todo lo que nutre en sí
al derecho penal, y ese fin de la pena es la reinserción social, la resocialización.
En definitiva, lo que se ha llamado la teoría de la prevención especial positiva, es
decir, pensando en la persona respecto de la cual se le ha impuesto la declaración
de responsabilidad. Ese es el fin de esta audiencia, la dirección de la valoración de
los factores que se deben analizar debe llevar, a mi modo de ver, inexorablemente
enmarcado este concepto de prevención especial positiva, pensando en el ser
humano que ha sido declarado responsable, pensando en él. Traerlo al proceso
físicamente a M.L.A. , y quién es y cuánto tiempo es el que se necesita
a los fines de que sean vivos también, presentes, los fines de la ley 24660 en su
artículo 1, que habla de que sea lo necesario para que comprenda la gravedad de
sus hechos, la sanción impuesta el valor de las normas. Es muy difícil estar
sentado en este lugar, porque de lo que se ha evidenciado en esta audiencia, M.L.A. no necesita ser resocializado, no necesita ser reinsertado, está
insertado en la sociedad, forma parte de esta sociedad. Es un buen vecino, es un

buen abuelo, es un buen padre. Esto es de sobremanera importante, no necesita
ninguna reinserción. Están las normativas a las que hay que ceñirse, y la
normativa internacional que me hago referencia, concretamente en la Convención
Americana sobre Derechos Humanos, en su artículo 5.6, habla precisamente que
el fin es la resocialización, y también lo hace el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, en el artículo 10.6, casi con idéntica terminología, la finalidad
de las penas tendrá como fin esencial la reforma y la readaptación social de los
condenados, eso dice la normativa internacional respecto de la cual nuestra
nuestra Nación adhirió por el 75 inciso 22 en la reforma del 94, y que se insertó
este principio dentro del artículo 18, que habla de que las cárcel de la nación serán
para seguridad y no para castigos. Si la pena tiene un fin resocializador, no del
activo y también la ley 24660 se hace eco de estos principios.

Los factores de valoración que efectivamente están previstos en los artículos 41 y
40, el 40 se hace referencia al hecho de sí. El hecho en sí, para poder subsumir esa
conducta en ese tipo penal previsto en abstracto, ya fue analizado. Y aquí se dijo
algo que no está contemplado en el tipo penal previsto en abstracto de 119 primer
párrafo, cuya subsunción nosotros no cuestionamos oportunamente y ahora
tampoco, pero no habla, el tipo penal no habla ni requiere como resultado la
separación de la familia. Aquí también importa la aplicación de los principios que
hacen al aspecto objetivo del tipo, porque se le atribuye un daño que no está
previsto en la norma en abstracto, no en la norma de fondo que está alojada allí,
que es la libertad sexual. Entonces, no hay relación de imputación objetiva
respecto de M.L. entre la eventual acción, que ya se tendría en esta primera
etapa como corroborada, y el resultado de separación de la familia. Con lo cual, si
no está previsto para el tipo penal en abstracto, no puede ser tomada a los fines de
la individualización de la pena como extensión del daño causado, porque sería una
contradicción, un suicidio dialectico que el legislador permitiera, o no
permitieron, no previera como un requisito para que se conforme la tipicidad
objetiva, que no pide la extensión de un daño a terceros y sí se tuviera en cuenta
para individualizar la pena. Se afectaría el principio de legalidad constitucional y
el principio de lesividad que hace exclusivamente al bien jurídico que las normas
tutela, o protege en abstracto respecto, en este caso, de S., única y
exclusivamente, pero no del resto de la familia. De eso yo voy a solicitar que no
sé contempla, a los fines de una agravación, en punto a la extensión del daño. El
“M. te amo” no es un resultado previsto en la norma. Entonces qué habrá
eventualmente una relación de causalidad, pero no hay relación de imputación
objetiva, es decir, la creación de un riesgo jurídicamente desvalorado, y que ese
riesgo sea el que se produce en el resultado; ambos deducidos del fin de
protección de la norma, que es la libertad sexual, no la unidad de la familia.
Entonces, este concepto es al que me voy a oponer, a que este argumento que se
tenga como agravante. También la extensión del daño, en punto a que no podía
dormir, que no podía andar por la calle, tenía miedo a que mate a alguien. Porque
ninguno de esos extremos se corroboraron, no se probó, no fue parte del objeto del
proceso, es más la propia Licenciada Maccione dijo que ella no corroboró, que
sólo se trató del relato sin corroboración. Entonces, no se lo puede dar por hecho,
y el Licenciado Torres dijo que inexorablemente se deben acreditar esas
manifestaciones, puesto que si no son sólo y simplemente un relato. Y acá, para
fijar e individualizar la pena, como dice el fallo C., que voy a invocar, se
debe despojar de todo tipo de sensibilidad, en el sentido de que hay que estar el
objetivo, exclusivamente el objetivo, no a lo subjetivo. No se probó este supuesto
estrés postraumático, producto de que generara esas consecuencias, eso no se
probó, es solo una argumentación sin fundamento. Luego se dice que se va a partir
de la mitad, pero no se dice por qué. Se invocó el fallo B., pero ese fallo en
C., en la página 19, dice el fallo a la luz de los principios reseñados, el
citado precedente no obliga de ninguna manera que siempre deba aplicar la
agravante a partir del punto equidistante. Es que, justamente, como sostiene la
sentencia, la índole o intensidad del injusto permite considerar que el ilícito
culpable, no solo constituye el presupuesto de punibilidad de la conducta, sino
también la base para la graduación de su gravedad. Porque nos encontramos con
una escala penal que parte de 6 meses a 4 años, se dice del Ministerio Público

Fiscal que la mitad está fijada en 2 años y 3 meses, pero esa mitad la está fijada en
2 años y 3 meses, porque nuestro sistema no adhiere, es un sistema de pena
flexible, no adhiere a un sistema fijo que diga que está fijado en 2 años y 3 meses.
Entiendo que lo que se quiere decir es que la mitad de esta escala es 2 años y 3
meses. Claro, pero qué hacemos, dónde están los 6 meses a 2 años y 3 meses en la
vida de M.L.A. Aquí se está produciendo una afectación al principio
de legalidad, porqué se explota por el aire toda la diferencia entre 6 meses a 2
años y 3 meses, sin ningún fundamento, no se dice por qué en el caso concreto, en
este ilícito culpable, en esta parte objetiva de la conducta ya tenía como
responsable M. En ese caso concreto se debe, conforme lo que se ha
manifestado el grado de culpabilidad arreglado por el autor en el hecho, partir de 2
años y 3 meses se esfumaron, no existe más, pero no se dice por qué. Entonces
nosotros, en función de esto, lo que pretendemos es que prime el principio de
legalidad, y que se parta de los 6 meses, que es el mínimo en la escala penal. El
mínimo para que M. pueda tener una pena justa a partir de ahí, y luego que se
tenga en cuenta también en principio de lesividad; cuál es el grado de afectación
al bien jurídico que la norma pretende tutelar o proteger allí en el 119 primer
párrafo. Cuál es la intensidad de afectación de ese bien jurídico, nosotros a nuestro
modo de ver, es el absolutamente mínimo y necesario para quedar atrapado en el
tipo penal. Es la conducta mínima que se requiere, realizada en concreto, un
tocamiento, ya con eso queda subsumida la conducta en el tipo penal. Pero es lo
mínimo y necesario, si no sería una conducta atípica, el señor juez ya ha resuelto.
Pero, dentro de la acreditación del injusto culpable, es absolutamente lo mínimo
que se necesita para quedar atrapado allí y merecer una sanción entre 6 meses y 4
años. No ha hecho más nada, de hecho nosotros decimos respetuosamente no ha
hecho nada, pero se ha tenido como que sí. Entonces ese como que sí ha existido,
es lo mismo necesario para quedar atrapado en el tipo penal previsto en abstracto,
6 meses. A partir de allí, tenemos otro factor de la valoración de sobremanera
importante, es la inexistencia antecedentes penales que fue tomado como
agravante, pero no se dice desde los 2 años y 3 meses cuánto va cada agravante,

cuánto suma la edad, a la educación, las costumbres, que todas fueron valoradas
como negativas, es decir como agravantes. Pero en qué oscilación va de 2 años y 3
meses cómo va subiendo la agravante de la edad, y por qué es un agravante;
porque es una persona grande, no es irreflexiva, sí, pero por qué no es atenuante, o
sea no se fundó, no se dijo cuánto suma. Cuánto suma la educación que también
fue agravante, las costumbres también fue agravante, la conducta precedente.
Todos estos agravantes que, a nuestro modo de ver, no se han fundado, pero no se
ha valorado con la calidad de primario que merece ser valorada, a nuestro modo
de ver, la inexistencia de antecedentes penales que da cuenta de su calidad de
primario, como venimos sosteniendo. Entonces, debe tenerse presente, también,
los principios que rigen la individualización de la pena. El principio de humanidad
de las penas, porque las penas no son para causar daño y deben ser tan leves y
humanas como sea posible, mientras sirvan a su propósito, que no es causar daño;
y cuál es el fin de la prevención especial positiva, la reinserción social, no causar
daño. El principio denominado también, que a mí me cuesta decirlo como
defensor pero lo escriben insignes profesores del derecho penal, de proporciona-
lidad de la pena porque me hace acordar a la a la teoría absoluta en la pena, por
eso lo digo. Proporcional, la proporcionalidad, es la razonabilidad me permito
pensar, pero dice así la proporcionalidad entre la gravedad demostrada por el autor
en el hecho, y la sanción que se debe imponer debe ser proporcional. A nuestro
modo de ver, primero, porque no se funda porque saltamos de los 6 meses a los 2
años y 3, y de los 2 años y 3 no se individualiza cada uno de los factores cómo va
subiendo. No se ha fundado acabadamente este principio de razonabilidad de los 2
y 3 a los 3 años. Principio razonabilidad, principio de lesividad, el grado de
afectación al bien jurídico, nosotros entendemos que es el mínimo para quedar
atrapado en el tipo. En definitiva, nosotros hemos presentado a quién es
verdaderamente M.L, con la edad que tiene, que nació el xxx, un
hombre trabajador de toda su vida, desde chico lo dijo cuando él declaró y esto lo
voy diciendo al solo efecto que por cuestión de la memoria no quiero omitir. La
audiencia de visu que el señor magistrado en inexorablemente debe llevar adelante

para la fijación de individualización de la pena, es un hombre que estuvo siempre
a derecho, concurrió puntualmente a cada una de las audiencias. Declaró, y
declaró, a mi modo de ver, con respeto por el tribunal, con respeto por la sala, con
respeto por el señor fiscal, con respeto por S.; eso es lo que yo entiendo y que
solicito se valore en la audiencia de visu. Porque es un hombre que trabajó desde
muy pequeño, cuando declaró contó que se fue a Neuquén, que después se quedó
acá, que empezó a trabajar en obra. Los testigos probaron en esta audiencia y en la
anterior, que es una persona que crió hijos que no son de él, ese es un dato
importante, y a dos le dio su apellido, se terminó el hambre y el frío. Miren la
profundidad de esas palabras para los seres humanos que en ese momento eran
niñitos y tenían hambre y frío, y cuando llegó L. a la vida de esos niñitos eso se
terminó. Los crió como sus hijos, luego a sus propios hijos, D., A. y a
B. también, D. está en otro terreno, pero a B. y a A. les dio
parte de su terreno. Bueno sí, es el padre, claro, pero yo quisiera ver cuánto hacen
eso, parte de su terreno y todos sabemos en la casilla en la que vive L. , digna
por cierto. Pero en lo mínimo y elemental y básico, pudiendo tener todo un terreno
para él y haberse construido una casa para él exclusivamente, siendo albañil. Sin
embargo eso muestra quién es M.L. a los fines de la individualización de la
pena. Un hombre trabajador, un buen vecino, acá eso fue destacado por el
Ministerio Público Fiscal, un buen vecino, una persona que comparte. Quienes
vivieron bajo el mismo techo están, han manifestado a mi modo de ver, el
agradecimiento que tienen con él; esa es la persona de M.L. Luego, M.
también fue escuchada por el señor magistrado en esa gesell. M. fue muy
elocuente al negar la existencia de los hechos, y la reacción que tuvo
inmediatamente al enterarse, que explotó en llanto porque no quería creer que se
acusara en tamaño hecho que no existía. Lo dijeron las maestras, eso es
importante porque cuando se habla de mimos de abuelo, la mente rellena la
información que no tiene, porque si no es un suicidio mental, aunque sea con
información errónea. M. dijo, son mimos de abuelo, o sea, ahora un abuelo no
puede hacerle un mimo a un nieto, porque esa conducta podría interpretarse, a ojo

vista de un potencial acusador, el Ministerio Público Fiscal que esté viendo esa
escena, como un escenario de actos preparatorios para luego abusar sexualmente.
Mimos de abuelos y nada más, dicho por M., cuya declaración fue analizada por
el Licenciado Torres, que también le dijo al juez que eran dichos creíbles. Mimos
de abuelo, y es eso un abuelo presente, un abuelo que cuida a sus nietos, e incluso
a los hijos de la vecina cuando le prestaron el terreno. Son mismo de abuelo,
buenos mimos de abuelo, no la suposición de que son para generar un escenario
propicio para acometer sexualmente contra una persona y violentar el jurídico
protegido de su integridad sexual. Eso no se probó, pero se dijo señor magistrado,
y estamos hablando de la individualización de la pena, fijar la pena un ciudadano
concreto, M.L. En relación a las pautas que establecen las reglas
orientadoras del artículo 41, cuando habla del peligro causado, no se dijo nada, y
voy a solicitar que se aplique el artículo 8, porque si no se fundó, hay que estar a
la norma más favorable al imputado. La educación, las costumbres, la conducta
precedente del sujeto, entiendo que es de sobremanera, para los atenuantes, la
calidad de los motivos que lo determinaron a delinquir, nada se dijo. Esto es
importante, porque por algo está previsto por el legislador, la calidad de los
motivos que determinaron a delinquir, no lo supo, nunca el Ministerio Público
Fiscal no lo fundó, voy a solicitar que se publique el artículo 8. La reincidencia no
tiene. Cuando se habló de las las circunstancias de tiempo, lugar, modo y ocasión
que se demuestran su mayor o menor peligrosidad, pero esto es un derecho penal
de autor, claramente, pero está previsto ahí. Se ha encontrado una vuelta jurídica a
los fines de decir pero en definitiva, la peligrosidad a los fines de analizar
potencialmente cuál sería la conducta de una persona en la misma circunstancia en
tiempo lugar, modo y ocasión que demuestren que en esa circunstancias
nuevamente pueda volver a cometer. Acá fue ese ese mismo hecho, o por lo
menos subsumido en ese tipo penal. Esta es la intención de esta frase. Con lo cual
es absolutamente, que no lo voy a plantear, pero por lo menos es absolutamente
inconstitucional porque es un derecho penal de autor, y estamos hablando de
derecho penal de acto el que rige nuestro sistema. Pero qué acredita en M.L.
que en la mismas circunstancias de tiempo, modo y lugar vuelva a cometer
el mismo hecho, porque ese es el sentido de esta frase, ninguno; al contrario, M.
habla de mimos de abuelo, los nietos, las personas que la criaron de chiquita, la
señora S.B. dijo, yo hoy soy grande, y sé lo que está bien y qué está
mal, y M.L. siempre estuvo bien conmigo. Ahí hablan de circunstancias de
tiempo, lugar, modo y ocasión y qué demostraron, que no lo hizo. Entonces esta
idea de casi una presunción iuret et iuret, es decir no admite prueba en contrario,
de tiempo, modo, lugar y ocasión que demuestren su mayor o menor peligrosidad,
no la hay, no se fundó. Los datos objetivos que existen son al contrario, no lo hizo
en esa mismas circunstancias de lugar, modo y ocasión, con lo cual es un
atenuante, o sea no se ha demostrado ninguna peligrosidad. Y voy a solicitar se
tenga en cuenta, señor magistrado, el legajo del señor C., el MPF-VI-
00365-2017, a los fines de que se valoren estos principios de las penas que hemos
citado, la no necesariedad de partir del medio que es B. , los conceptos allí
vertidos, a los fines de que, en definitiva, no se fundó de que se partió de la mitad.
Decir que la pena, el monto de la pena, debe estar de acuerdo al grado de
culpabilidad develado por el autor en el hecho, al grado de culpabilidad, nosotros
decimos es el mínimo. Por qué decimos esto, porque una pena que supere el grado
de culpabilidad, a nuestro modo de ver, con lo que así quise al pedido de tres años,
más allá de grado culpabilidad, es una pena que se transforma en cruel. Se habla
de pena, inhumana y degradante, son conceptos distintos, por supuesto pero están
prohibidas esas penas por la normativa internacional; concretamente por el
artículo 5.2 de la Convención Americana, “No debe ser sometido a torturas ni
apenas u otros tratos crueles”, nosotros decimos nadie debe ser sometido a penas
crueles, qué es la inteligencia de esta norma. El idéntico sentido se manifiesta el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el artículo 7, y es que si la
pena sobrepasa el límite de la culpabilidad, que es el límite del poder punitivo del
Estado, es una pena cruel; y es lo que se pretende evitar. Para eso está la
Constitución, para eso están los tratados internacionales, para eso está nuestra
legislación interna. Por eso lo comentamos sobre que, el respeto irrestricto al

principio de culpabilidad constitucional, al principio de lesividad, al principio de
legalidad, por lo que decía en relación a la extensión del daño causado; y en
función de lo que se ha producido tanto en la instancia del debate público
tendiente a la declaración de responsabilidad penal, en esta audiencia de
individualización de la pena, las características personales del señor M.,
entendemos que el tiempo mínimo que prevé la legislación para lograr el fin , en
definitiva, que la comprensión de la norma, la gravedad de sus actos, ese mínimo
establecido en el tipo penal previsto en abstracto, en el artículo 119, primer
párrafo, de 6 meses así lo solicito.
Finalmente, se declaró cerrado formalmente el juicio indicando que las partes se-
rán notificadas por la Oficina Judicial de la audiencia, a los fines de transmitir el
veredicto sobre la cuestión relacionada con la pena.
2.c) El día 9 de Noviembre del corriente año, se dió lectura a la siguiente
resolución, relacionada con el veredicto con relación a la pena: Ahora bien, luego
de la deliberación y en lo que respecta a la pena, surgió el interrogante: ¿Cuál es la
pena justa que corresponde aplicar al Sr. M.L.A?
A los fines de resolver la pena en concreto; debo considerar el contradictorio que
se concretó. En tal sentido el Fiscal planteó que en función del delito por el que se
ha declarado la responsabilidad de un delito de abuso sexual simple; la escala
penal parte de los 6 meses hasta los 4 años; que en su caso se limita hasta los 3
años en función de que al momento de acusar fijó su pretensión en 3 años a los
fines de conformar un tribunal unipersonal. Cita luego los lineamientos de los
fallos jurisprudenciales C. (del Tribunal de Impugnación) y B. (del
Superior Tribunal de Justicia provincial), respecto de desde dónde se tiene que
partir para evaluar los agravantes y los atenuantes. E indica que la mitad está
fijada para este caso en dos años y tres meses. Para luego indicar que el Artículo
41 del Código Penal plantea otros lineamientos legales respecto de qué se debe
tener en cuenta al momento de evaluar la pena que puede llegar a corresponder.
Entre ellos, cita la naturaleza de la acción, los medios empleados, la extensión del
daño y los peligros causados. Evalúa así que necesariamente no puede estar esta

pena establecida cerca del mínimo, porque hay dos situaciones muy especiales,
entre otras, que son las que nosotros tuvimos como lineamientos al momento de
plantear el caso, que tiene que ver con que es un hecho de violencia de género,o
sea fue una acción dirigida hacia una mujer, y también a una niña, con esa
perspectiva de infancias.
Refiriendo que S. tenía entre 7 y 8 años cuando sufrió este ataque. Por lo que a
su criterio necesariamente estas dos situaciones, (su carácter de mujer y de niña
muy pequeña, menor de edad, ni siquiera adolescente), son elementos que tienen
que ser considerados como agravantes. Siendo la elección del pederasta, en
concreto la elección de su víctima estuvo también dirigida especialmente a esa
muy corta edad, y la procura de la impunidad, que de hecho sucedió durante
bastante tiempo hasta que se pudo develar. Luego se refiere a dónde ocurrió,
cuando hablamos de los medios empleados y la naturaleza de la acción. Dónde
ocurrió, en su domicilio, en el domicilio del acusado, el señor M., ámbito de
mayor protección que puede tener su máxima situación de intimidad, y
desprotección para las niñas que concurrían creyendo que en ese vínculo de
abuelo, de Nono que tenía podían jugar a los jueguitos con la computadora. Así
como a qué parte del cuerpo la tocó con sus manos, en la zona de la vagina, de la
cola, por debajo de la ropa interior. Por eso, ésta modalidad de la naturaleza de
acción es aún más grave que un tocamiento que podría haber sido en otra parte del
cuerpo, y por encima de la ropa, o sea que esta modalidad también, la forma en
que llevó adelante el ataque son modalidades agravantes, porque para eso está la
escala de 6 meses a 4 años. Entonces todas estas particularidades, indicó que
tienen que ser evaluadas, como agravantes. Al referirse a la extensión del daño, se
remite a lo que dijeron los profesionales, que son los que saben y los que pudieron
advertirlo, que no solo, como señaló la Licenciada Maccione, le provocó ese
estrés postraumático este ataque, si no también nos dio los detalles de qué manera,
refirió un alto monto de angustia, miedo a la oscuridad, temor de que el señor
pueda matar a alguien, temor a estar solo en la calle, crisis de llanto, pesadillas
nocturnas, todos estos indicadores, citó la Licenciada que evaluó como de estrés

postraumático, involucran la extensión del daño. Pero también, en función de lo
declarado por los testigos que han declarado por parte de la defensa, se ha
concretado esa ruptura familiar que provocó el señor con su ataque.
Principalmente por ese vínculo tan cercano y tan especial para S, que era con
su prima M. , a quien después del caso, después de la violación le escribía en el
pizarrón “M. te amo”. Y que los padres decidieron sacarla de esa escuela porque
la violencia sexual infantil, intrafamiliar también provoca esa rupturas en todo ese
contexto.
Valoró las manifestaciones de testigos que vinieron a declarar que hace unos 35 o
40 años el señor se comportaba, o al menos no hubo, situaciones que ellos
verificaran o que advirtieran de hechos de esta naturaleza. Y a ello contestó que
éso se puede contrarrestar con los propios dichos de L. (la madre de la niña)
cuando nos dijo que ella fue víctima de este tipo de ataques en su niñez por parte
del señor M.
Consideró también que no hay ningún atenuante en cuanto a la edad del señor, no
es un joven irreflexivo, ni un adolescente claramente, tratándose de una persona
en su estado de madurez con un trayecto de desempeño, inclusive al cuidado o en
ámbitos de cuidado de niños como es un jardín de infantes. Tiene educación, tiene
costumbres de trabajo estable, nadie ha planteado que tenga algún problema que le
altere alguna decisión que tenga que tomar, así que los consideró como
situaciones, o contextos que juegan en contra, como agravantes en definitiva de
toda la situación. Finalmente con relación a la peligrosidad; valoró que M. , (la
otra nieta), expresó, y así lo dijeron los testigos, que en realidad lo que estaba
haciendo M. eran mismos de abuelo. Considerando ello como un elemento
extremo de la peligrosidad que demuestra, de manipulación y de acercamiento a
esos niños, niñas para llevar adelante estos actos, que considera perversos.
Valora como atenuantes la ausencia de antecedentes, es primario, y el trato de
buen vecino con quienes se domicilian de las inmediaciones.
Solicitando consecuentemente que se le imponga la pena de 3 años de prisión,
pena que está a un año por debajo del máximo, con también 3 años de pautas de
conductas. Siendo la primera, la de fijar el domicilio, mantenerlo; someterse al
control y cuidado del patronato de manera mensual; la prohibición de
acercamiento a una distancia no inferior de 200 metros y de contacto hacia la niña
A.S.P. por todo ese período; la prohibición del abuso de alcohol y
del consumo de estupefacientes; la realización de un curso respecto del abordaje
de la violencia de género; y, la inscripción de esta sentencia en el registro
provincial especial previsto para este tipo de eso.
La Defensa indicó en primer término la dificulltad de requerir pena para quien
consdera inocente; más allá de la declaración de responsabilidad dictada.
Entendiendo que debe primar en ésta instancia en función de la normativa
internacional y nacional, el fin que tiene la pena. Que es la reinserción social, la
resocialización. En definitiva, pensando en el ser humano que ha sido declarado
responsable, pensando en él; traerlo al proceso físicamente a M.L.A., y
quién es y cuánto tiempo es el que se necesita a los fines de que estén presentes
los fines de la Ley 24660 en su artículo 1°, que habla de que sea el tiempo
necesario para que comprenda la gravedad de los hechos, la sancion impuesta, el
valor de las normas, en definitiva. Concluyendo que por lo que se ha evidenciado
en ésta audiencia M. no necesita ser reinsertado.
Con relación a las pautas de los Artículos 40 y 41 del Código Penal, considera que
deben referirse al hecho en sí mismo, a aquél por el cual se lo declaró responsable,
y en tal sentido considera que se ha valorado como agravante, algo que no puede
ser considerado, porque no se refiere a la tipicidad, como lo es la disolución
familiar. Siendo que lo que se sanciona como peligro es la libertad sexual.
Con relación a que se tenga como agravante también la extensión del daño en
punto a que no podía dormir, que no podía andar por la calle, que tenía miedo;
considera que esto no ha sido corroborado; que la propia Licenciada Maccione lo
reconoció; reforzado ello por lo indicado por el Licenciado Torres.
Considera asimismo que sin perjuicio de la escala a la que se refiriera el Fiscal y a
cuál sería la mitad; lo cierto es que nuestro sistema no adhiere a un sistema de ése
tipo; sino que se trata de un sistema de pena flexible.

Y que lo que pretende es que prime el principio de legalidad y que se parta de los
seis meses que es el mínimo. Para que M. pueda tener una pena justa a partir
de ahí y luego que se tenga en cuenta también en principio de lesividad. Que
consideramos que es el absolutamente mínimo y necesario para leer para quedar
atrapado en el tipo penal.
Considerando, en su caso; que se debió haber indicado cuánto sumaba, en su caso,
cada agravante. Y que no se ha valorado adecuadamente la calidad de primario;
que merece ser valorada la inexistencia de antecedentes. Así como el principio de
humanidad de las penas, porque las penas no son para causar daño y deben ser tan
leves y humanas como sea posible, mientras sirvan a su propósito; y cumplan con
la reinserción social; respetándose la proporcionalidad, si b ien considera que más
adecuado es referirse a la razonabilidad. Que considera no se verifica en el pedido
fiscal al no individualizarse cuánto suma cada uno de los factores.
Que debe valorarse que se trata de un hombre trabajador de toda su vida, desde
chico.
Refiriendo en definitva que no se han acreditado diversos extremos planteados; y
que en consecuencia debe estarse al mínimo legal previsto por el Artículo 119
primer párrafo del Código Penal de seis meses.
Puesto a resolver; considero en primer lugar que tal como lo indiqué al momento
de analizar la responsabilidad; debo realizar también éste análisis con perspectiva
de género y de niñez, teniendo enn cuenta que la víctima ha sido una niña (S.)
de -por entonces- entre 7 y 8 años de edad.
Se ha valorado la carencia de antecedentes de M., y consecuentemente su
carácter de primario. Así como los fallos C. (del Tribunal de Impugna-
ción) y Brione (del Superior Tribunal de Justicia provincial), respecto de desde
dónde se tiene que partir para evaluar los agravantes y los atenuantes. Así como el
representante del Ministerio Público Fiscal indicó que la mitad está fijada para
este caso en dos años y tres meses.
Sin perjuicio de entender el suscripto, que ésta referencia sería de aplicación para
personas con antecedentes según el fallo B.; pero que en atención a la

referencia al fallo C., éste debe ser el aplicable en función de la valoración
de primario que reconocen ambas partes.
Por lo que realizo a continuación la valoración de las pautas de los Artículos 40 y
41 del Código Penal para el presente caso.
En primer lugar, el referido a la elección de la víctima, que estuvo dirigida
especialmente a una niña de muy corta edad, y consecuentemente a la procura de
la impunidad, que de hecho hasta que se pudo develar ocurrió bastante tiempo; y
respecto de quien tenía un cierto ascendiente por su relación con la abuela de la
niña; de modo que lo trataba como “n”.
Luego la referncia al lugar dónde ocurrieron los hechos; que se trataba del
domicilio del acusado, del señor M; coincidiendo con el Fiscal con relación a
que dicho lugar implicaba un ámbito de mayor protección. Un lugar en el que
puede tener su máxima situación de intimidad, y desprotección para las niñas que
concurrían creyendo que en ese vínculo de abuelo, no había riesgos.
Con referencia a la extensión del daño, los mismos han sido claramente detallados
por las profesionales intervinientes, las Licenciadas Andrea Maccione y Amaranta
Ferraria. Que en concreto; la Licenciada Maccione, indicó que no solo, como
señaló le provocó ese estrés postraumático este ataque, si no también que se
evidenciaba un alto monto de angustia, miedo a la oscuridad, temor de que el
señor pueda matar a alguien, temor a estar solo en la calle, crisis de llanto, y
pesadillas nocturnas. Todos estos indicadores, que evaluó como de estrés
postraumático como consecuencia del abuso sexual, e involucran, en
consecuencia, la extensión del daño. Si bien la Defensa indicó que la Licenciada
Maccione le indicó que no los había corroborado; lo cierto es que la Licenciada,
por el contrario, indicó que lo corroboró en la entrevista, así como indicó los
estudios que concretó, así como el análisis de la escala de estrés post traumático.
Considerando que la valoración que realiza del testimonio del Licenciado Torres
para el caso; no es determinante. Ya que en principio; con relación a la Cámara
Gesell no podía recordar ciertos extremos; la crítica al modo de realización de la
misma no era concluyente; y concretamente respecto de la intervención de la

Licenciada Maccione, reconoció la realización de estudios como los que concretó
dicha Licenciada.
Con relación a la ruptura familiar; sin perjuicio del planteo formulado por la
Defensa con relación a que ello no es integrante de la tipicidad; obviamente es un
elemento a valorarse, con relación al daño psicológico que se ha concretado en la
niña, en su relación con su prima M. , quien no siguió siendo compañera de
escuela. Siendo éstos extremos acreditados también por las Licenciadas actuantes
ya referidas, así como las maestras N.V. y B.L.; y la Directora
de su colegio, R.M.; que declararon en oportunidad del juicio.
Valoro como atenuantes la ausencia de antecedentes, así como las consideraciones
de buen vecino y de persona trabajadora que se han producido en ésta etapa.
Es por todas éstas consideraciones efectuadas que partiendo del mínimo legal; me
voy a apartar para considerar que la pena justa a imponer a M.L.A. es
la de dos años y seis meses de prisión; con el cumplimiento de las siguientes
pautas de conducta por el mismo plazo: la de fijar el domicilio, mantenerlo;
someterse al control y cuidado del patronato de manera mensual; la prohibición de
acercamiento a una distancia no inferior de 200 metros y de contacto hacia la niña
A.S.P., por todo ese período; la prohibición del abuso de alcohol y
del consumo de estupefacientes; la realización de un curso respecto del abordaje
de la violencia de género; y, la inscripción de esta sentencia en el registro
provincial especial previsto para este tipo de eso.
Dentro del plazo legal; serán notificados por mail de los términos de la sentencia
integral.
En su mérito, habiendo oído la Acusación Fiscal acompañada por la Querella, y la
Defensa, y en un todo de acuerdo a las reglas de la sana crítica racional, este
Tribunal, por unanimidad, RESUELVE:
I. DECLARAR A M.L.A. , AUTOR PENALMENTE
RESPONSABLE DEL HECHO MATERIA DE ACUSACION Y DEBATE, QUE
CONFIGURA EL DELITO DE ABUSO SEXUAL SIMPLE, CON COSTAS
(ARTÍCULOS 45 Y 119 PRIMER PÁRRAFO DEL CÓDIGO PENAL Y
ARTÍCULO 266 DEL CÓDIGO PROCESAL PENAL).
II. CONDENAR AL NOMBRADO A LA PENA DE DOS (2) AÑOS y SEIS (6)
MESES DE PRISIÓN DE EJECUCIÓN CONDICIONAL BAJO EL CUMPLI-
MIENTO DE LAS SIGUIENTES PAUTAS DE CONDUCTA POR IDÉNTICO
PLAZO: FIJAR Y MANTENER EL DOMICILIO; CONTROL DEL I.A.P.L. DE
MANERA MENSUAL; PROHIBICIÓN DE ACERCAMIENTO A 200 MTS. Y
DE CONTACTO POR CUALQUIER MEDIO CON LA VÍCTIMA A.S.P.; LA REALIZACIÓN DE UN CURSO PARA LAS PERSONAS
INVOLUCRADAS EN CAUSAS PENALES SOBRE VIOLENCIA DE GÉNE-
RO EN EL I.A.P.L.; PROHIBICIÓN DE ABUSO DE ALCOHOL Y EL CONSU-
MO DE ESTUPEFACIENTES; Y, LA NO COMISIÓN DE NUEVOS DELITOS.
III. CONCRETAR LA PERTINENTE INSCRIPCIÓN DE ÉSTA SENTENCIA
EN EL REGISTRO PROVINCIAL DE CONDENADOS POR DELITOS
CONTRA LA INTEGRIDAD SEXUAL (REPROCOINS), CONFORME ARTÍ-
CULO 191 DEL C.P.P..
IV. PROTOCOLIZAR Y FIRME QUE QUEDE, COMUNICAR Y REMITIR AL
JUZGADO DE EJECUCIÓN N° 12 DE ESTA CIUDAD.-

ALVAREZ
MELINGER
Marcelo Oscar
2023.11.17
09:49:14 -03'00'
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