Fallo Completo STJ

OrganismoFORO DE JUECES/ZAS PENALES 3° CJ - BARILOCHE
Sentencia463 - 01/08/2025 - DEFINITIVA
ExpedienteMPF-BA-00485-2022 - Z. P. M. C/ T. J. C. S/ ABUSO SEXUAL
SumariosNo posee sumarios.
Texto Sentencia
En la Ciudad San Carlos de Bariloche, Provincia de Río Negro, al día 1° del mes
de Agosto del año 2025, el tribunal integrado por los Dres. Marcos Burgos, José
Bernardo Campana y Marcelo Alvarez Melinger, dicta sentencia en el Legajo Nro.
MPF-BA-00485-2022 caratulado “Z. P. M. c/ T. J. C. s/ Abuso sexual” a fin de resolver
la situación de J. C. T., D.N.I. N° xxxx, domiciliado en xxxx de esta ciudad, teléfono xxxxx,
nacido el xxxx en esta ciudad, jardinero, de 58 años de edad, no sabe leer ni escribir.

El Juez Marcelo Alvarez Melinger dijo:
La audiencia del juicio de responsabilidad se desarrolló durante los días 22, 23
y 26 Mayo del año 2025. Intervinieron el Sr. Fiscal Jefe Dr. Martín Lozada, el
acusado J. C. T. y su letrado defensor el Dr. Manuel Segundo Mansilla.
El día 22 del corriente mes y año se llevó adelante el juicio sobre la pena en el
cual intervinieron por la Fiscalía el Dr. Martín Lozada, el acusado J. C. T. y su
defensor particular el Dr. Jorge Alejandro Pschunder con la Dra. Karina Chueri
en su carácter de asistente.

Juicio de responsabilidad:

Alegatos de apertura a cargo del Fiscal Jefe Dr. Martín Lozada.
El Fiscal inició su alegato explicando que: “el Ministerio Público Fiscal de la
provincia de Río Negro ha venido solicitando el juicio de J. C. T., acusado de
haber cometido hechos reiterados de abuso sexual en perjuicio de S. M.,
nieto de su pareja R. Z. Decimos que el acusado aprovechó la confianza que
le otorgaba su rol de abuelo y cometió actos gravísimos contra la inocencia, la
dignidad y la integridad sexual de S.
Esto sucedió desde que el niño tenía cinco años de edad. Hoy vamos a tener la
posibilidad de escuchar a S., quien nos va a contar con su propia voz lo que vivió.
Concretamente, una historia marcada por años de abuso, de manipulación sutil,
pero cruel y continuada en el tiempo, y de imposiciones que afectaron profundamente
su desarrollo desde muy pequeño. Lo cierto es que nos referimos a un patrón, no a
hechos aislados, sino a un patrón sostenido de violencia sexual, durante el cual el
agresor utilizó la cercanía familiar como un escudo, como medio para normalizar lo
inadmisible y para ocultar y perpetuar en el tiempo estos actos de abuso y estos
ataques sexuales. Aunque la víctima no recuerda con exactitud cada uno de estos
actos, por tratarse de abusos reiterados y prolongados en el tiempo, sí vamos a poder
escuchar de boca de S. algunos hitos temporales muy puntuales que él recuerda, ciertos
ataques sexuales que él ubica en el tiempo y ubica en el lugar y ubica claramente en su
vida. Con base a estos recuerdos, hemos podido ubicar dos periodos de tiempo extensos,
cada uno de ellos, pero separados por un tiempo sin agresiones perpetuadas en su
contra, pero todos ellos con una forma comisiva clara y agravada sobre todo en la
segunda etapa. Decimos que se trataron de dos periodos. El primero. El primero de
ellos. La mayoría de los abusos se cometieron en el domicilio del imputado y de la
abuela del menor, ubicado en xxxx, en el barrio de la ciudad de Buenos Aires. Los
abusos se cometieron en el domicilio del imputado y de la abuela del menor, ubicado
en xxxx de esta ciudad, sitio al cual S. concurría habitualmente y en muchas oportunidades
quedaba bajo el cuidado de T.
Los primeros ataques ocurrieron en el año 2011, cuando S. tenía 5 años de
edad y se extendieron en forma irreiterada hasta que él tuvo aproximadamente
7 u 8 años de edad. En ese periodo, T. aprovechaba estar a solas con el niño para
desvestirlo, para desvestirse, él también, para tocar sus genitales y obligarlo a
masturbarlo, ejerciendo violencia psicológica mediante manipulación sobre
S. Le decía, por ejemplo, que se trataba de un juego que debían mantener
en secreto y se valía del rol de pareja de la abuela, con quien cohabitó y cohabita
desde hace 30 años, de la diferencia de edad y de la asimetría de poder existente
entre uno y otro.
En el Segundo período, conforme los dichos de S., que vamos a tener la
posibilidad de escucharlo en un rato, y que por supuesto forman la columna
vertebral o la pieza basal sobre la cual se construye la acusación, los abusos se
reanudaron hacia aproximadamente el 1 de diciembre del año 2017, cuando
S. tenía para entonces entre 12 y 13 años de edad. En esta segunda etapa
decimos que los ataques fueron más graves. El primero de ellos ocurrió mientras
estaban a solas en el domicilio del imputado, acostados mirando televisión. En ese
contexto, siempre en el domicilio de xxxx, en ese contexto T. le introdujo el pene en
la boca a S., lo que marcó el inicio de los actos de abuso con exceso carnal perpetrados
en su contra. Para manipularlo aún más, le dijo, ¿por qué volviste a hacerme esto?,
atribuyéndole plena responsabilidad a la víctima de los actos que entonces
estaba protagonizando. Desde entonces, esta modalidad se repitió en múltiples
oportunidades, cada vez que el acusado se encontraba a solas con S. Otro
hecho puntual que S. recuerda ocurrió en el invierno del año 2020, cuando
él tenía 14 años de edad. Sucedió en esta oportunidad, y a diferencia de las
anteriores, en un domicilio ubicado en calle xxxx., mientras T. estaba
cuidando ese domicilio. Este domicilio de la calle xxxx era un domicilio de la
mamá. La mamá se había ido, el domicilio había quedado solo, y la mamá,
P., le pidió a T., ¿me podés cuidar el domicilio? T. le dijo que sí.
Pues bien, este es el domicilio de xxxx. Mientras T. estaba al cuidado del domicilio,
comparece a ese domicilio, S., una noche, nevaba, estaba mojado. En esa oportunidad,
el acusado le dijo que se sacara la ropa y se metieron en la cama. Allí tomó la mano de
S., la colocó en su pene, y luego volvió a introducirle el pene en la boca. Este episodio
no solo va a ser narrado por S., sino que además va a poder ser corroborado y ratificado
por su madre, P., y por sus hermanas, D. y M., quienes recuerdan perfectamente ese día,
las condiciones climáticas reinantes y la presencia puntual del imputado en ese lugar.
Por último, vamos a poder escuchar también de boca de S. que en este raíz
delictivo, otro hito temporal, lo constituye el abuso sufrido entre el 1 y el 4 de
abril del año 2021, alrededor de las 23 horas, durante las celebraciones de Pascua
que en ese año 2021 transcurrieron durante ese periodo de tiempo. En esa puntual
ocasión su madre y una de sus hermanas salieron hacia el centro de la ciudad,
desde la calle xxxx, en pos de participar de la fiesta del chocolate. Entonces S. volvió
a quedarse solo con T. en el interior de ese domicilio y una vez más allí T. lo sometió,
le hizo masturbarlo y le introdujo una vez más el pene en la boca. En este último
periodo de tiempo decimos que lo amenazaba con que si efectivamente llegase a
contar o llegara a contar los hechos lo iba a mandar al CAINA, generándole por
supuesto temor, zozobra y angustia al niño.
Bien, vamos a probar los hechos de la acusación a través de evidencia que en lo
fundamental constituye el testimonio de la víctima, del testigo único, víctima
S., quien es un joven que está deseoso de poder contar, sin que medie la
presencia del acusado por supuesto, sobre esto podemos volver más adelante,
está deseoso de poder narrar los hechos traumáticos que lo tuvieron como víctima
desde los cinco años de edad, no sin sufrimiento psíquico y emocional evidente.
También vamos a poder escuchar a su mamá P., que estuvo hasta recién en la
sala, aportando datos que permiten corroborar los dichos de S., datos que
le brindan fundamento y que sirven de apoyatura cierta a las manifestaciones del
joven, del hoy joven. Escucharemos también a su hermana D., quien recibió
de S. noticias de los hechos perpetrados en su contra, también
escucharemos a su hermana M., quien estuvo presente a la hora del momento
en el cual le transmitieron estos hechos a la mujer de T., la abuela de los
niños, T. es el abuelastro de los niños. Y vamos a trabajar también sobre las
declaraciones de un psiquiatra que lo viene tratando hace mucho tiempo a
S., es un psiquiatra del Hospital Zonal, Galíndez Tuero, la psicóloga de la
sala del barrio a quien S. le llevó adelante la revelación, que se llama la
licenciada Bonzi, y finalmente con la licenciada en trabajo social Lorena Ramírez,
quien también estuvo trabajando el caso con S., pero fundamentalmente
con su entorno, su calidad de trabajadora social.
Consideramos que la prueba del Ministerio Público Fiscal es sólida, es congruente
y es suficiente para acreditar más allá de toda duda razonable cada uno de los
hechos contenidos en la acusación. Y sabemos, porque hemos entrevistado a los
testigos de la defensa, que la defensa tratará de argumentar que todo esto se trata
de un complot, de una supuesta maniobra orquestada por la madre de S., por las
hermanas de S., y por una enemistad histórica existente entre la mamá de S. y su
propia mamá, la concubina del señor T. desde hace 30 años atrás. De toda forma,
consideramos que estas teorías son extremadamente fantasiosas, lo van a poder
corroborar ustedes, son insostenibles, son inconsistentes frente a la coherencia, la
firmeza, la solidez del relato de S.y los elementos de contraste que venimos a traer
a este juicio.”.
La línea de la defensa a cargo del Dr. Manuel Segundo Manislla.
El Defensor refirió que: “Se entrevistó con J. C. y R. la concubina.
Prácticamente tres años. Hablaba y le preguntaba el motivo del porqué de la acusación.
Porque son hechos muy graves. R. va a revelar la verdadera historia, lo que sucedió en esta
familia. El fiscal dice que es fantasiosa. Ello con relación a una situación que vivió en su
adolescencia; y que le causó problemas en su vida. Uno de los testimonios de la fiscalía que
hoy no fue nombrado, será muy importanmte: Andrea Maccione, por la pericia por la que la
ofrecieron como testigo, porque es muy importante. Pido que estén atentos a los testigos
porque la historia que quieren revelar es muy distinta.”.
El imputado manifestó que por ahora no haría uso de su derecho de prestar declaración.

Etapa de prueba y testimoniales recibidas:

1) S. E. M.: El joven comenzó su declaración a preguntas formuladas por el Sr. Fiscal
Jefe y luego hizo lo propio a preguntas formuladas por el Defensor.
Contános un poco cómo se compone tu familia, S., por favor. Bueno. Mi
familia se puede dividir en dos etapas. La pre-denuncia y la post-denuncia.
Contanos un poco de la pre-denuncia. La pre-denuncia está conformada por mi
madre, mis dos hermanas, mi abuela, mi abuelastro, mis dos tíos y primos.
Contanos cómo se llama tu abuelastro y tu abuela, por favor. Mi abuela se llama
R. B. M. y mi abuelastro se llama J. C. T. Bien. ¿Tu mamá? Mi mamá se llama P. M. Z. Bien.
¿Por qué dividís pre-denuncia y post-denuncia? Lo divido porque en el medio que está la
denuncia tiene una consecuencia que es fragmentar a la familia, a mi familia. ¿Cómo quedó
dividida o fragmentada tu familia a partir de entonces, S.? A partir de que hice la denuncia,
somos mis dos hermanas y mi mamá y yo. ¿Y con el resto de la familia qué pasó? El resto
de la familia está del lado de mi abuelo. Bien. Correcto. S., ¿vos sabes los motivos por los
cuales estás acá sentado? Sí. Hemos conversado ya en algunas oportunidades y como te
dijimos en esas otras oportunidades, este es el momento en el cual nosotros te vamos a
preguntar muy puntualmente en relación a una serie de hechos que constan en una denuncia
que fue formulada por tu mamá. Nos gustaría saber puntual y concretamente acerca de
hechos que vos podrías haber sufrido o sufriste de naturaleza sexual, ataques sexuales,
si esto efectivamente fue así y desde cuándo habría ocurrido esto, que nos podés contar.
Bueno, yo desde que tengo conciencia, tengo recuerdos de situaciones en las que
mi abuelo abusaba de mí, psicológica y sexualmente. Dijiste, S., que desde
que tenés recuerdos, ¿cuándo ubicarías en el tiempo esos recuerdos? ¿Qué edad
tendrías en ocasión de esos primeros recuerdos? Cinco años. ¿Qué te acordás?
¿En qué consisten esos recuerdos? Recuerdos en los que nos acostábamos juntos
y por debajo de las sabanas yo lo masturbaba.
¿Eso ocurría dónde, S.? En la casa de mi abuelo. ¿Te acordás dónde es la
casa de tu abuelo? ¿Te acordás si en esas ocasiones había alguien en el interior de
la casa? Sí, estaba mi abuelo, mi abuela y mis dos hermanas. Pero mis dos
hermanas estaban del otro lado de la habitación. Estaban en la salida de la
habitación de la cocina y en la cocina estaban mi abuela y mis dos hermanos.
Contanos un poquito cómo es esa casa. Es muy precaria. Mi abuela tiene una
estabilidad mental muy deplorable que hace que siempre esté sucia su casa.
¿Es de un ambiente o más de un ambiente? Más de un ambiente. ¿La cama donde
vos estabas está tapada por alguna cortina, por algún cortinado, por algún biombo
o es un ambiente único? Está tapada por una cortina de tela. ¿Vos recordás este
suceso de cinco años consistente en esto, ubicado en la cama? ¿Qué hacía T.
para entonces? ¿Cuál era su comportamiento? ¿Se desnudaba, se sacaba la ropa, se
mantenía vestido? En este recuerdo que se me viene a la mente, él está en ropa
interior, tapado en la cama y yo estoy acostado con ropa interior igual al lado de
él, en la misma cama. ¿Recordás si te decia algo? Sí. Me silenciana. shhhhh
Pedía que bajase la voz. ¿A eso te referís? Sí. ¿Eso sucedió una vez o sucedió más
veces, S.? Eso sucedió muchas veces. Perdí la cuenta ya. Cuando decís
muchas veces, ¿te referís a una frecuencia aproximada de...? ¿Aproximada? Es
que está dividido en dos partes. La primera parte es donde no tengo cuasi
conciencia, que es donde él hace lo que quiere conmigo. Después en el medio hay
una pausa y después hay otra parte en la que... Quedémonos en la primera, antes
de la pausa, en esa primera. No sabría decirte con cuánta frecuencia, pero sí tengo
muchos recuerdos. En todas esas ocasiones, ¿qué sucedía? ¿Qué comportamientos
llevaban adelante? Yo lo masturbaba. ¿Y él por su parte? ¿Se dejaba masturbar o
llevaba adelante algún acto en particular? Sí, él quería que yo lo masturbara. ¿Te
lo pedía? Sí.
¿Recordás si, además de esa situación que hiciste referencia, en otras de las tantas
había gente o también se llevó adelante estando vos solo con T.? Tengo un
recuerdo muy lúcido, en el que esta casa de mi abuela, de un monoambiente
separado por una tela. Esa tela separaba la cocina de la habitación donde dormían.
Y yo estaba en la habitación donde dormían, acostado con mi abuelo. Y mis
hermanas, mis dos hermanas, estaban en la cocina con mi abuela. Y se iban a
bañar porque. No, no recuerdo muy bien por qué se iban a bañar juntas, pero
tenían que cerrar la cortina para que nosotros no lo viéramos desnudas. Y antes de
que cierren las cortinas, mi abuela y mis hermanas me dicen ¡Ojo con lo que vas a
hacer! Y yo les digo, miren, tengo las manos acá. Mi abuela siempre fue cómplice
de mi abuelo.
¿Tu abuela estaba en conocimiento de los hechos que llevaba adelante tu abuelo
respecto de vos? Sí. ¿Por qué lo decís? Porque una vez, ya en la segunda parte del
abuso, mi abuela me confiesa que habló con mi abuela y que no quería hacerlo
más. ¿Eso fue en la segunda etapa? Sí. Bien, ahora vamos a ir sobre la segunda
etapa. Dijiste que los hechos comenzaron cuando vos tenías 5 años. ¿Se habrían
prolongado hasta cuándo, S.? Yo calculo que hasta los 6-7 años. No sabría
decirte con certeza. ¿Siempre en el mismo lugar? ¿Esta primera etapa? Sí. ¿Qué
hacías vos en ese domicilio de la calle xxxx, barrio xxxx? Yo vivía ahí.
¿Vivías ahí? Con mi mamá, mis dos hermanas, mi tía, mi abuela y J. C.
¿Tu mamá trabajaba? Sí. ¿Se iba del domicilio? Sí. ¿Tu abuela trabajaba? Sí. ¿Se
iba del domicilio? Sí. ¿Sucedió que ustedes se quedasen al cuidado de J.
C.? Sí. ¿Durante cuánto tiempo viviste o vivieron en ese domicilio? ¿Te
acordás? Desde que nací hasta los 6-5 años. Bien. ¿Ahí ustedes se mudaron? Sí.
¿Se mudaron a dónde, S.? Al xxxx. Bien. Y una vez que se fueron a vivir
al xxxx, al barrio xxxx, ¿seguiste yendo a la casa de tus abuelos? Sí, pero ya los
veía con muy poca frecuencia, casi nula. ¿A cuánto ibas? Para las fiestas de Año
Nuevo y Navidad y los cumpleaños. Contanos de la segunda etapa.
Hiciste referencia a que hubo una primera etapa, luego hubo un periodo de tiempo
en donde no se suscitó ninguna circunstancia y luego dijiste hay una segunda
etapa. Bien. Bueno. Al finalizar la primera etapa, empieza una pausa. En esta
pausa yo me obsesiono con mi abuelo. Fantaseaba con lo que él me hacía de chico.
Y siempre lo veía con una mirada de sexual, como lo sexualizaba mucho. Y
bueno, eso fue incrementando con el tiempo y los recuerdos que tenía cuando
tenía 5 años cada vez se hicieron más presentes.
Hasta que una noche mi mamá y mi abuela estaban en Bolsón y yo había
terminado la primaria. Yo tenía unos 12 años y era de noche y yo estaba acostado
en una cama de una plaza que estaba separada por una mesita de luz, la cama en la
que estaba mi abuelo. En la calle xxxx, la casa de tu abuelo. Sí. Y de nada,
yo empecé a hablarle, preguntarle cosas.
Y en algún momento mi voz empezó a temblar, mis manos también empezaban a
temblar, sudaba frío, sentía una excitación sobrenatural. Y con mi voz temblorosa
le digo, quiero que me des un regalo. y me pregunta qué regalo y yo le digo te
quiero chupar la pica y ahí empezó la segunda etapa y esta segunda etapa estuvo
marcada si tuviese que definir en palabras estuvo marcada por qué clase de actos o
de hechos sexo oral sobre todo con qué frecuencia. S., bueno, una vez al
mes a veces hasta dos. El tiempo que nos dejaban solos, nosotros aprovechábamos
para tener sexo antes de decir su pena en mi boca. Sí, esto ocurría en la casa de tu
abuelo.
Si recordás algún hecho de esta naturaleza tal cual vos lo acabas de denunciar que
se haya producido en otro lugar diferente al de la calle xxxx. Si hubo una,
una, una, una, una condición en un diferente escenario: era invierno y estaba
nevando mucho y yo planeo ir desde el xxxx, el barrio, hasta el
xxxx. ¿Qué hacías en xxxx? S., vivía con la pareja de mi
mamá y mis hermanas y mi mamá, C., sí, sí, pero a pasear y, bueno, yo pase.
Calcule todo para que cuando llegue a la casa, porque para llegar a la casa de mi
abuela tenían que pasar por el frente de mi casa, que en ese momento en el
invierno nosotros nos íbamos a vivir a la casa de la pareja de mi mamá para no
pasar tanto frío, y mi abuelo se quedaba cuidando mi casa. ¿La casa ubicada en el
xxxx? En el xxxx. Entonces, para llegar al xxxx, tenían que pasar por el
xxxx y yo calculé todo para que ya, cuando esté a la altura del xxxx, esté oscuro
y no pueda seguir andando en la calle solo.
¿Vos sabías quién estaba dentro de la casa del xxxx? Sí. ¿Quién estaba? Mi
abuelo. Bien. ¿Recordás cuáles eran las condiciones meteorológicas de esa noche?
Tarde, noche, estaba nevando bien. ¿Qué pasó entonces, S.? ¿Llegaste al
domicilio? Primero llego, abro el portón, camino hacia la puerta, golpeo y no sale
nadie ni hace ruido; vuelve a golpear y, por la ventana, me doy cuenta que prende
la luz y abre mi abuela la puerta y me dice: hola, ¿cómo estás? ¿Qué haces acá? Y
yo le digo: nada, y voy a la casa de la abuela, pero me quedé muy mojado y tengo
mucho frío. ¿Puedo pasar un ratito acerca de mi ropa? Y me dijo: sí, sí, pasa, pasa,
y bueno, ahí también tuvimos sexo otra vez. Bien. ¿Te quedaste a dormir esa
noche ahí? Sí, bueno, me quedé toda la noche, pero no dormí. ¿Y al día siguiente?
Al día siguiente fuimos a la casa de mi abuela y ahí sí pude dormir.
¿En esta segunda etapa ibas frecuentemente a lo de tu abuela? Sí. ¿Ibas solo o
acompañado? Iba solo; mi intención era quedarme sola con mi abuelo. ¿Lograbas
quedarte sola con tu abuelo? Muy rara vez. ¿Y las raras veces que te quedabas
eran aprovechadas para llevar adelante estas actividades? Sí, aunque también él
me daba indicios de que quería hacerlo, por más que haya personas viéndonos.
¿Qué clase de indicios te daba, S.? Me tocaba en las rodillas. ¿Algo más?
No. ¿Recordás si te decía algo? Sí, me decía que si yo fuera mujer sería la mujer
más linda que se hubiera cogido, bien, con posterioridad a este suceso del barrio
xxxx, esa noche de frío y de nieve.
¿Recordás si se produjo algún otro tipo de actividad sexual por parte de él respecto
de vos? ¿Cómo? Con posterioridad a este hecho ubicado en xxxx. ¿Tuviste
algún encuentro con el acusado T.? ¿Fuiste víctima de algún otro ataque
sexual por parte de T.? Durante la segunda etapa. Sí, contanos, por favor, si lo
recordás. ¿Qué recordás al respecto, S.? Recuerdo que una vez había un
evento en el centro, en el Centro Cívico, y mi mamá y mi hermana D. fueron al
centro, al festival que había; no me acuerdo mucho qué era, y mi hermana M.
vivía con su pareja, así que no estaba en casa. Yo me quedé solo y dije: bueno, lo
voy a ver, a ver qué onda, y cuando llego y lo veo, era de noche. Ya tuvimos sexo,
lesión sexual; después me trató muy bueno. No es que fue la única vez que me
trató así, pero es como cuando te hacen sentir que solo te buscan para algo y
cuando ya tienes algo no sos nada.
¿Te referís al antes y al después de la relación sexual? Sí, al principio me da besos,
me dice cosas tiernas, pero una vez que él eyacula me dice: bueno, andá a acostarte
a tu cama. No sabes, que mejor andate, así, no sospechas a tu hermana ni a tu mamá.
¿Te amenazó de algún modo? Y esta vez, que yo tenía 12 años, que fue el inicio
de la segunda etapa, a la mañana del día siguiente me dijo: estos dos, no se lo
contás a nadie, porque te van a mandar a Caina y a mi mamá, porque te van a
mandar al Caina y a mí me van a mandar preso; y en el Kainá van a pasar cosas
mucho peores de las que pasás acá. Bien, ¿qué te generó esta advertencia en
relación al Cainá y a las cosas peores? ¿Te generó alguna emoción en particular?
Que yo recuerde me incentivaba a contárselo a alguien, porque lo que, como yo lo
sentía, es que ponía mucho peso sobre mí y yo quería quitarme ese peso lo más
antes posible, y él, amenazándome con estas dichas, y eso me ponía aún más peso
y hacía que yo más quisiera hablar de lo que pasaba, y en este, en ese sentido...
S., ¿pudiste contarle a alguien lo que te venía sucediendo con tu
abuelastro? ¿Tuviste la posibilidad de narrárselo a alguien, de expresárselo?
¿Cómo fue? Sí, yo, en el no sé, el año, pero tenía 13 años, y conocí a una chica por
internet que se llama M. y nos hicimos amigos mucho tiempo, todo virtual;
nunca lo vimos en persona, y se convirtió en mi pareja, y ella fue la primera
persona a la que le conté, y con posterioridad sí se lo conté a otra persona.
¿Pudiste contárselo a alguien? ¿Pudiste charlarlo con alguien en algún espacio en
particular? Sí, en la secundaria se lo contaba a mis amigas, pero yo siempre
cambiaba el relato para que no parezca abuso sexual. Yo siempre, porque yo sabía
que lo que él me estaba haciendo era ilegal y que podía ir preso, así que yo no les
decía a mis amigas: "Ay, no sé, mira, hoy cogí con él de nuevo", por regusto. Esto
lo hacías para defenderlo a T., no sé, si defenderlo, protegerlo; creo que más
que nada para protegerme a mí, porque si alguien denunciaba eso yo tendría que
haber hecho lo que estoy haciendo ahora, lo cual es horrible.
S., ¿pudiste transmitirlo a alguien, a algún profesional con el cual hiciste
terapia o tuviste actividades terapéuticas y charlas y demás? Bueno, yo, en la
segunda etapa del abuso, desarrollé un cuadro de depresión y mi familia lo notaba,
y al ya no aguantar mi estado deplorable, buscaron una psicóloga y encontraron,
en la salida, Arrayanes a Victoria Bonzi, y bueno, les pidieron un turno para que
me atienda a mí, Victoria Bonzi, una sesión para ver si puede ayudarme en algo o
algo así. Recordando, ¿cuándo fue esto? Si tuviese que ponerle fecha, ¿cuándo fue
aproximadamente? No. Y entonces, y bueno, me explicaron: bueno, vas a tener
que ir con un psicólogo, te va a hacer bien, y yo fui; y lo primero que hice, al
cerrar la puerta, fue contarle que mi abuelo había usado de mí, y ahí ella llamó a la
trabajadora social y le comentó lo que yo le dije, y me preguntaron si había pasado
algo en las últimas 48 horas para tener ADN como evidencia, y yo les dije que no,
que nos pasaba hace un tiempito, pero creo que desde que empecé terapia no lo
volví a hacer más con él.
¿Tuviste conocimiento en relación a la, o una, denuncia penal, la formulación de
una denuncia penal? ¿Cómo te enteraste de la existencia de una denuncia de estos
hechos? ¿Sabés quién la hizo? Mi mamá. ¿Pudiste hablar con tu mamá acerca de
esto? ¿Recordás cuándo lo charlaste y en qué contexto? Bueno, no, no, no sabría
decir en qué contexto, pero sí, algo hemos hablado de eso, S. Respecto de
la segunda etapa, dijiste que tenías entre 12 y 13 años cuando se inicia. Hiciste
referencia a la fiesta del chocolate. Si, ¿tienes, podías ubicarlo en el tiempo
aproximadamente? Yo tendría 15 años. Muy bien. ¿Tu mamá trabajó en el
Bolsón? Sí. ¿Tu abuela también? No.
La primera pregunta que te quiero hacer, S., es... ¿Cuántos hijos tiene J.
C. con R. Z.? Dos.
Una de las chicas se llama B. y el otro chico se llama S. D. T.?
Sí. Es correcto.
Esos hijos que tienen en común tanto R. con J. C. vivieron siempre,
pasada la adolescencia, en este domicilio que vos indicás, que es xxxx? Sí.
Estuvieron siempre ahí los chicos? Sí.
Es correcto que te cuidaba B.? No recuerdo, era muy chico.
¿Hasta qué edad estuviste en la casa de xxxx, en el domicilio de R.?
Yo te voy a decir domicilio de R., se va a dar por entendido que xxxx. Así no te
repito todo el tiempo el domicilio de xxxx.
¿Hasta qué edad estuviste en xxxx? Seis, cinco años.
Después te mudaste a la casa de tu mamá, a la casa de tu padrastro, digamos?
Bueno.
Claro, después de ahí, ¿dónde te fuiste a vivir? ¿Algún lado te fuiste a vivir, a la
casa de P.? Sí.
¿Dónde era ese domicilio? En el xxxx.
Pero previo al xxxx, ¿fuiste al domicilio de P. y al domicilio de tu
padrastro? No, no tengo un padrastro.
¿La pareja que era de P., de tu mamá? No, nos fuimos directamente al
xxxx.
¿Te fuiste directamente al xxxx? Sí, ni siquiera sé de qué padrastro me estás
hablando.
S., ¿tu mamá tiene conflicto con tu abuela, eso es correcto? Tu mamá es
P. Z., ¿no?
¿Con conflicto a qué te refieres?
Problemas.
¿Problemas como cuáles?
¿Odia tu mamá a su mamá?
¿Yo cómo voy a saber eso?
Yo quiero que me respondas si vos sabés si tu mamá odia y tiene problemas con tu
abuela, con R.? No puedo hablar del nombre de ella, no sé lo que ella siente.
Pero sí puedo decir que nunca tuvieron una muy buena relación, por ambas partes.
S., vos sabés si tu abuela fue violada en la época de su adolescencia?
R.? No
Conocés el papá de P.? No
Vos en tu adolescencia hablaste de que tenías una novia que se llamaba M.,
eso es correcto? Sí
M. fue tu novia dijiste también? Sí, salía a andar por skate, bajar al centro,
iba a todos los lugares con M., nunca nos vimos en persona, luego fue mi
pareja
¿Tuviste alguna otra novia aparte de M.? Sí
¿Y después te separaste de esa novia? ¿Qué novia? ¿M.?
No, la otra novia, ¿cómo se llamaba la otra novia? La otra novia se llamaba J.
¿Y con J. andaba para todos lados? Eh, no sé a qué se refiere con para todos lados
Salí por Bariloche, salí a diferentes lugares Ah, no, no.
¿Con J. no salías a ningún lugar? No, era una relación secreta La ruptura de esa relación
con J. esa relación secreta que decís. A raíz de eso tuviste que ir al psicólogo? No
¿Actualmente estás yendo al psicólogo? Sí
¿Estás yendo al psiquiatra también? Sí
¿Estás siendo medicado? Sí
¿Desde cuándo tomas medicación? Tomo medicación desde que tengo 16 años
¿Anteriormente tu mamá no te daba medicación? No
¿Te autolesionaste, S.? Sí
¿Fuiste al colegio primario? Sí
¿Y el secundario? Lo estoy completando ahora
¿En la escuela primaria y en la escuela secundaria tuviste educación sexual? En la
primaria
Al comienzo, cuando comenzaste a hablar de los hechos que describió acá
Fiscalía, S. Vos hablaste de dos etapas? Sí
De dos etapas, bien. Una etapa dijiste que los hechos ocurrieron en una casita que
era muy chiquitita. En xxxx, domicilio xxxx? Sí.
¿Y hablaste de una cortina? Sí.
¿Esa cortina es transparente? No.
¿No recordás cómo era la cortina? Era una cortina de tela blanca.
¿Tela blanca? Bueno, medio amarillenta porque era muy vieja.
¿Y había una sola cama en esa pieza, en ese monoambiente que dijiste vos? No,
había dos camas. Estaba la cama de dos plazas donde dormían mi abuela y mi
abuelo. Y había una cucheta y una cama en una plaza donde dormíamos yo con
mis hermanas y con mi tía.
¿Ese monoambiente del cual vos hablaste, las dimensiones? ¿Se podría decir que
de 3x2, 4x2? ¿Las dimensiones del monoambiente? No, no sé bien.

2) P. M. Z.:
P., ¿hiciste una denuncia penal en algún momento? Sí.
¿Recordás cuándo la hiciste? Sí, la hice apenas pude salir del alto donde estaba
cuidando a mi hijo, en las fechas del año 2022. Bueno, fechas exactas no, pero sí,
está todo con fecha y horario.
¿Cómo te enteraste de que S. había sido víctima de abuso sexual, tal como
surge la denuncia? Que él era víctima de abuso sexual por un tratamiento que él
fue a hacer en la salita de Arrayanes, donde lo atendían psicólogos y bueno, ahí en
su tratamiento, él dice que fue abusado y bueno, me lo comunican a mí, pero sin
decirme quién, solamente que era víctima de abuso.
¿Te acordás el nombre de los profesionales que allí intervenían, P.? Bonsi,
Romina la clínica, la doctora clínica y bueno, Lorena Ramírez, que era nuestra
asistente social por el área correspondiente.
¿Cuál fue el motivo por el cual S. inició ese tratamiento en la salita de Arrayanes?
Bueno, fue por su comportamiento depresivo, no querer comer, una conducta
bastante llamativa de la tensión, extrema delgadez y bueno, no quería comer, no
quería levantarse.
¿Y esa circunstancia motivó que ustedes se acercaran a la sala? A pedir ayuda, sí.
Estábamos saliendo de la pandemia, estábamos ahí y era difícil acceder a los
especialistas, entonces mis hijas hicieron una carta donde pedían y solicitaban
ayuda psicológica para su hermano y así fue que atendieron a mi hijo, lo recibieron,
lo empezaron a asistir y ahí comenzó su tratamiento él en la Salita del Arrayanes.
Durante este tratamiento dijiste, surge la noticia de que él era víctima de abuso
sexual? Sí, en el tratamiento salió.
En algún momento, luego de este develamiento en relación a que había sido
víctima de abuso sexual, ¿pudiste conversar con S. en relación a quién
había sido el autor de esos hechos de abuso sexual? S. llegó
extremadamente en un estado muy crítico de salud ante los especialistas, al lugar
donde yo lo llevé a atenderse y me habían aconsejado no presionarlo ni indagar
ninguna de esas situaciones que lo haga estar peor de lo que ya estaba.
Bien, entonces no le preguntaste? Solamente le dije que estaba para ayudarlo y no
se tocaba mucho el tema, trataba solo de ayudarlo.
Para entonces S. seguía yendo a la sala? Sí, seguía en su tratamiento.
Cómo se produjo el develamiento de la identidad, qué recordas de esto, de la
identidad del agresor sexual? Bueno, fue quizás por esas situaciones en las cuales
se sintió expuesto, que obviamente nosotros no sabíamos quién era su agresor. Lo
llevamos y hacemos un agasajo a una de mis hijas, a la mayor de ellas, D.
Z., la cual egresa del secundario y hacemos un agasajo familiar, donde está el
agresor. Obviamente nosotros no sabíamos y eso detonó su intento de suicidio, en
la cual después de que él se bancó todo lo que es la situación del agasajo hacia mi
hija, todo.
¿Estaba presente T.? Sí.
¿Fue en la casa de T. el agasajo? Sí y S., fue a acompañar a su hermana.
¿Y qué pasó durante ese agasajo o con posterioridad decías sobre S.? ¿Qué
impacto tuvo? Él estaba bastante nervioso, bastante incómodo, lo ví durante todo
el tiempo, pero yo sabía lo que mi hijo estaba pasando, entonces no me parecía
anormal, sino estaba dentro de lo que él estaba padeciendo y que estaba haciendo
un esfuerzo, ya que él se había aislado bastante de salir o hacer algún tipo de
actividad fuera de la casa.
¿Qué sucedió con su comportamiento con posterioridad a este agasajo? Como
digo, sí, termina el agasajo, bueno, por razones de salud de mi hijo S., él se
va conmigo, donde yo vivía en ese momento, en xxxx, es el barrio donde vivía.
¿Estabas viviendo con C. ahí? Ahí tenía concubinato, sí, concubinato con C.
y bueno, lo llevamos ahí a nuestro domicilio en ese momento y S. se
escapa durante la madrugada de la casa de ese domicilio. Yo al darme cuenta que
ya no estaba en la casa por mi pareja, al encontrar la ventana abierta, nos dimos
cuenta que él se había ido y mis hijas me llaman por la mañana, que S.
había llegado muy temprano a la casa, a mi casa del barrio xxxx, donde había
entrado al baño y se había cortado.
Lo ven salir, muy apurado del baño, salir hacia la calle porque mi baño está afuera
en el barrio xxxx, es un baño que está en construcción y estaba del lado de
afuera. Entonces lo ven salir a él, así de una forma rara y me avisan que lo vieron.
Yo empiezo a ir para el xxxx, para ver si lo encontraba y durante el trayecto me
habla la doctora Bonsi, que es la psicóloga de S., que estaba en la guardia
del hospital donde él había ido a pedir ayuda por la situación que él presentaba de
corte. Él pedía ayuda cuando estaba en crisis, en alguna situación, me avisaron que
él estaba, entonces yo en vez de ir para el xxxx me fuí al hospital.
Si nos tenemos que ubicar en el tiempo a esto que nos estás contando, diríamos
que fue y que se produjo cuándo? El agasajo fue, que recuerdo, el 16 de Diciembre
del 2021 y sería el Viernes 17 por la mañana que acontece toda esta situación y
que estamos ahí en la guardia para poder ver cómo estaba S.
Vos fuiste a la guardia? Yo fui a la guardia, sí.
Podés contarnos qué pasó, si te lo encontraste o no te lo encontraste a S.? Y
cuál fue el intercambio en el caso de que lo hayan tenido? Sí, ya estaba en la
guardia, ya había sido asistido, estaba vendada a sus manos.
Tenía vendadas las manos? Tenía vendadas las manos.
Por los cortes? Sí, una de las manos más que nada y estaba como cuando tenía
crisis, no hablaba mucho conmigo y yo respetaba su momento, no le hice
preguntas ni nada y ahí enseguida entra la doctora y nos dice que tenemos que
llenar un formulario ya que S. está en un estado que no puede estar más
que ahí siendo asistido, y debe quedarse internado; y por la cuestión de que él es
menor de edad, yo tengo que también internarme con él y haciéndome responsable
de todo lo que implica una internación, siendo él menor de edad y la en sala de
hombres.
¿Lo internaron en sala de hombres? Lo internaron en sala de hombres.
¿Estuviste con él durante ese momento? Durante toda la internación de ahí
inmediatamente, llené los papeles que me dijo la doctora y pasamos a la sala. Ya
nos pasaron a la sala.
Cómo fueron esos momentos, esos primeros momentos en la sala que nos podés
contar? Bueno, S. al ser asistido ya le habían dado medicación y había
hablado con sus profesionales de ahí que lo hacían estar más tranquilo. Yo no
trataba de hablarle, no trataba de irritarlo o tocar un punto, nada, solamente estar
ahí y acompañarlo. Él sólo durmió ese día, solamente estuvo durmiendo.
Conversaste con él? ¿Se suscitó algún intercambio con él? No era aconsejable.
Algún conflicto con él? No era aconsejable en ese momento, sólo era dejarlo
descansar y a la hora que nos ingresaron, él ya estaba re cansado así que no había
dormido en la noche anterior y sólo durmió hasta el otro día del Sábado que
acontece la situación donde él devela.
Cuéntanos un poquito del Sábado, por favor? Bueno, el Sábado él dormía
solamente y despertaba para las medicaciones que lo hacían las enfermeras. Yo en
ningún momento interactuaba con él, sólo estaba ahí acompañándole y ese Sábado
él se demoraba para desayunar. El desayuno se da cerca de las 10 y le dije que por
favor desayune algo porque eran muchas horas las que él ya estaba ahí y que tenía
que tratar de agarrar fuerzas.
S. sólo empezó a llorar y miró la taza pero no la tocó y cuando yo lo veo
angustiado y llorando, intervienen los doctores, la gente que estaba ahí ya
preparada y dispuesta para atender a S. En cualquier caso o situación yo estaba
avisada que pidiera ayuda de ellos y ellos venían a atenderlo. Quedan con él,
hablan con él.
Cuando esto pasaba yo me hacía un costado para que los especialistas hablaran
con él y así fue, durmió otro rato, estuvo ahí, yo sin interactuar hasta la hora de la
merienda. En la hora de la merienda, vuelvo a insistir que estaba la merienda y que
coma algo y que habían venido sus hermanas a verlo. S. ya había dormido
suficiente supongo, estaba como más despabilado pero a la vez estaba irritable
para hablar todo el tiempo, las pocas palabras, los pocos momentos que yo pude
intervenir con él, estaba irritable y me contestó que no quería ver a nadie, que es
más, no quería que yo esté ahí tampoco, pero bueno yo le explicaba que yo debía
estar ahí porque él no podía quedarse solo en salas de hombres y para que él
cumpliese su internación tenía que estar yo.
Entonces yo salía un rato a ver si me habían traído algo para comer, ya que eran
varias horas de internación junto con mi hijo y a ver si mis hijas me habían traído
algo. Él queda enojado y se queda con una mezcla de angustia y enojado ahí en la
sala y yo salgo un ratito encargándolo con las enfermeras que estaban ahí y poder
salir afuera del pasillo para poder recibir lo que me hubieran traído o demás.
Cuando ingreso prácticamente enseguida porque no podía dejar a S. solo en la sala
de hombres y más allá de que habían enfermeros y todos ahí no estaban para atender
solo a S., habían otros enfermos ahí, entonces era yo quien estaba a cargo de S.
Entonces volví prácticamente inmediato y le digo que yo había visto a las chicas
que le habían mandado saludos, y él estaba totalmente como que no reaccionaba a
lo que yo le decía, y vino y se sentó a mi lado y estaba, era como que quería hablar
conmigo pero a la vez estaba enojado, entonces yo dije que se acercara al lado
mío, es mi hijo, dentro de todo nosotros siempre estuvimos demostrándonos
afecto, solo que en su tiempo de estar mal, bueno, eran contadas esas veces. Él me
abraza pero me empieza a abrazar fuerte, muy fuerte y yo le digo que me estaba
lastimando, le digo "me estás lastimando, volvéte a tu cama" y en eso viene una de
las enfermeras a retirar la taza de la merienda y ve que nosotros estamos así con
S. y yo le digo "él me está lastimando", y ella primero pensó que estábamos
bromeando, que era un juego o era un chiste lo que yo le estaba diciendo.
Y como me estaba apretando mucho el cuello, yo le dije "basta, salíte, andáte a tu
cama" y ahí S. se para y se va a su cama y yo quedo en la cama del acompañante
y cuando estaba por pedir ayuda, por pararme a pedir ayuda pero a la vez viendo
su situación, cómo él reaccionaba, él se tira de lleno de la cama, entonces ya ahí lo
vieron las enfermeras y me dijeron "ya lo vimos, déjanos, ahí vamos a ver cómo
hacemos", yo me quedo acostado siempre mirándolo y S. venía como hacia mí,
como si quisiese, no sé qué quería hacer realmente, no entendí su reacción, sólo
sé que era un momento difícil para él y yo solo estaba ahí y veo cómo lo reducen
los enfermeros porque él quería venir hacia mí, le decían que no, que se quede en
su cama, que trate de relajarse y que trate de calmarse y S. me miraba y se reía y a
la vez estaba en una situación que yo nunca había vivido antes con él.
Así que veo cómo lo reducen, me pongo mal, me afecta verlo como lo agarran
entre dos o tres para ponerle una inyección y le dicen que ahora trate de relajarse y
que iba a estar todo bien y yo sólo lo miraba de pie ahí al lado, mirando todo,
cuando ví que él ya estaba tranquilo en la cama me acerco y le digo "¿por qué
llorás?" y yo le digo "porque no sé cómo ayudarte, no sé por qué estás así" y él me
dice "yo estoy por tres razones así", por tres razones, me las enumera; me dice que
una de ellas es porque yo trabajaba mucho y nunca estaba mucho con ellos, la
segunda es que yo les pegaba mucho, así lo dijo él, les pegaba mucho y la tercera
y la más pesada de todas es que donde yo lo dejaba le hacían de todo.
Entonces cuando él me dice "donde me dejaba", yo obviamente concluí que era en
la casa de mi mamá, que era donde más se quedaban y le dije "¿dónde está la
abuela?" y me dijo "sí, el g. me hacía de todo", cuando él me dice que el g.
le hacía de todo yo no le pregunté más nada, solamente le dije que esa persona ese
día moría para mí y que nunca más lo iba a tocar y que yo iba a estar para él y lo
iba a defender y hasta el día de hoy con S. no tocamos ese tema.
¿No volviste a hablar con S. de este tema? ¿Hiciste una denuncia con este
conocimiento? Yo tenía en claro y rigurosamente no dejarlo a S. en la sala,
así que ni bien pude, sí, salí e hice la denuncia, pero la denuncia que yo pudiese
hacer no iba a hacer hasta que S. decidiese hacer también una denuncia, no
iba a avanzar en nada, solamente iba a estar la denuncia de que él me había
develado que él lo había abusado y demás.
Te comunicaste con tu mamá, con la abuela de S., pareja de T. y le
contaste quién había abusado de S.? Yo seguía la situación de internación
con S. por más que había salido unas horitas a hacer la denuncia, volvía a
estar en esa situación de tener que estar con él y estaba lejos de pensar que ella
pudiese hacer algo o contárselo a ella, pero después que salimos, que estamos de
alta, yo voy a mi domicilio y decidimos contárselo a mi mamá que estaba en las
grutas en ese momento.
P., cuando decís "decidimos", ¿a quién te referís? A mis hijas, M. y
D., decididimos las tres, sí, porque estaba muy nerviosa, sólo lloraba y ellas
me ayudaron a hacer la llamada; tampoco sabía usar mucho las redes o el teléfono,
la tecnología, entonces ellas hicieron videollamada.
Tu mamá estaba en Las Grutas? Sí.
¿Fue una videollamada? No recuerdo bien, solo sé que yo estaba a un costado y
escuchaba su voz y miraba yo el piso porque era muy fuerte todo para mí.
¿Podés contarnos? Escuchó sí, la conversación y yo también estoy en ese diálogo.
¿Cómo fue el diálogo? ¿En qué consistió? Contános por favor? Le dije que
estábamos ahí en una situación difícil para decirle a ella y me quebré en llanto y
siguió una de mis hijas, M., que ella dice "bueno, vos sabías que S.
había sido víctima de abuso y bueno, ahora sabemos quién es, alguien muy
cercano a nosotros, lamentablemente muy cercano" y empieza a dar como indicios
de esa conversación, pero lo termina diciendo mi mamá y dice "¿quién, el g.?"
y le decimos todos, que sí, a coro.
A ver, si entendí bien, antes de que ustedes le dijesen la identidad, ¿tu mamá
reaccionó y preguntó "¿quién el g.?" antes de que ustedes le comunicaran
efectivamente de quién se trataba? ¿Recordás cuál fue la reacción de tu mamá ante
esta noticia? Llorar histéricamente, se la escuchaba llorar escandalosamente y
bueno, todos llorábamos del otro lado también del teléfono. Fue muy triste y
estábamos muy lejos, así que recuerdo que fue muy angustioso para ella, para
nosotros y dijo que en unos instantes seguramente llegaba una de mis tías, que era
la que le estaba dando alojamiento ahí donde estaba y que iba a hacer el viaje para
volver, para volver de Las Grutas.
¿Volvió de las grutas? Volvió de Las Grutas .
¿Qué sucedió acá en Bariloche una vez que regresó? Cuando ella regresa, está
siempre de nuestra parte, vamos a decir.
Les creyó? Sí, nos creyó y vino inmediatamente de la terminal para mi casa con
mi hermana y mi sobrinita, que estaban de viaje juntas.
¿Sabés si esta noticia repercutió de algún modo en ese momento en la relación
existente entre tu mamá y T.? Ella me da a entender que lo que había hecho
esa persona estaba mal y que iba a hacer algo para no estar más con él. Nos
mostraba estar de nuestro lado.
Sabés si tomó alguna medida en particular? Sí, sé que lo desalojó de su casa;
estábamos ese día, nos había pedido que estemos como testigo y, como forma de
también ella tener valor, yo ví cómo le tiraba sus cosas hacia la calle y ni siquiera
lo dejó entrar y fueron gritos y situaciones que yo no quería ver, así que no salí ni
nada, ellos se manejaron así, él fue desalojado de alguna manera, de esa forma.
Este apoyo a ustedes, este desalojo, este creerles a ustedes, ¿se mantuvo en el
tiempo o después tu mamá cambió de opinión y cambió de actitud? ¿Podés
contarnos eso por favor, P.? Lamentablemente sí, cambió de opinión en un
lapso de tiempo donde nos empezó a hacer el vacío, empezó a ignorar nuestras
llamadas, mensajes y así llega el mes de Abril, que es el cumpleaños de mi
sobrina, donde todos estaban invitados, mis hijas, aún en la situación que
estábamos, se hacía el cumpleaños de mi sobrina y fueron ellas y ahí se dieron
cuenta de que mi mamá estaba con mi padrastro otra vez como si nada y
totalmente mostrándole otra cara ya a mis hijas.
Mantuviste el vínculo con tu mamá? No, se rompió durante los años que van desde
el año 2010 y hasta el momento de efectuada la denuncia, Enero del 22.
Tuvo T. la posibilidad de estar junto a S., ya sea solo o acompañado, en el interior de
su domicilio de xxxx? Después de la denuncia, entre el año 2010 y la denuncia? Sí,
muchísimas veces.
Por qué? Contanos, por favor, primeramente, ¿por qué? Porque yo me había
separado recientemente del papá de S., prácticamente no tenía donde vivir, me
recibió mi mamá en ese domicilio de xxxx; estoy ahí un tiempo.
En qué año habrá sido eso? ¿Qué calculás? ¿Cómo 2010? Con los aproximadamente
5 años de S.
Te vas a vivir con tu mamá? Sí, me voy a vivir unos días, pero nuestra relación no
era buena, siempre fue mala y duró poco la convivencia con ella; a los pocos días
tuvimos un intercambio de palabras y me he echa del domicilio junto con mis
hijos, por lo cual yo tengo que arreglármelas para conseguir un terreno y una casa,
todo así como lo estoy contando, y en esa emergencia, y mientras eso duró, yo
consigo el domicilio de Barrio xxxx, donde hasta la fecha es mi propiedad.
A partir del momento en que te vas a vivir, que se van a vivir al Barrio xxxx,
¿seguían concurriendo a la casa de tu mamá y de T. vos o tus hijos? Sí, porque
duró un poco el enojo de mi mamá; fue un cambio de palabras, siempre
interrumpían las crianzas de mis hijos, siempre opinaba sobre ello, entonces eran
cosas de convivencia. Mi situación de estar ahí en el Barrio xxxx era precaria, no
teníamos calefacción, no teníamos ningún tipo de comodidades adecuadas para
los niños, estaban solo en un catre en el que tiramos en cama y una forma de vivir
bastante mala, entonces siempre recurría a mi mamá, a la ayuda de ella.
Con qué frecuencia iban a lo de tu mamá y a lo de T. vos o tus hijos? En la
semana, tres veces a la semana y a veces todos los días.
A veces se quedaban a dormir tus hijos, incluso S. en ese domicilio? Sí.
Sucedió alguna vez que luego de dejar a tus hijos en casa de tu mamá y de T.
vos regresaras y advirtieras que los chicos estaban solos con T.? Sí, muchas
veces, también era la razón de pelea con mi mamá.
¿Por qué era razón de pelea, P.? Porque se generaba una situación de convivencia,
donde hay niños; bueno, por ahí ellos rompían algo, desordenaban, comían algo
que no tenían permiso de comer o hacían algo que les molestaba a T. y, bueno,
obviamente eso recaía sobre mí y yo recaía sobre mi mamá por decirle "yo te los
dejé a vos" y cuando vengo, los chicos están solos, vos me dijiste que ibas a estar
y muchas veces venía y no estaban.
T. los cuidaba a los chicos? Muchísimas veces, dependíamos mucho de la casa
de mi mamá ya porque no teníamos los medios como para vivir del todo en xxxx.
Podés contarnos acerca de S. y de su conducta a partir de los cinco años?
¿Fuiste percibiendo a partir de los cinco años de S., aproximadamente,
alguna conducta en particular? ¿Lo viste alguna vez herido? ¿Lo viste en una
situación traumática que te llamara la atención? Sí, muchas veces. S.
empezó a hacerse caca y pis encima.
¿A qué edad? Más o menos a los cinco años, empezó a presentar esas situaciones.
Bueno, él, cuando yo le preguntaba por qué siendo un chico inteligente y habiendo
aprendido a ir al baño, por qué se dejaba hacer caca y pis. Y sí, no sé, yo trataba de
higienizarlo y arreglar la situación y lo veía a él cada vez que le pasaba eso, muy
afectado, como si él no hiciese algo malo, como si él no hubiera querido hacer
algo malo. Y le ocurrían esos accidentes de hacer caca y pis.
Y, a veces, no sé si él manejaría la situación, pero era como que directamente se
hacía, nada más.
Recordás si en algún momento se autolesionó? Sí, cuando yo me doy cuenta a los
14 años que lo empiezo a llevar para que lo revisaran, él ya tenía cortes en los
brazos, todo marcado en sus brazos.
Le preguntaste alguna vez por qué se cortaba? Sí.
Qué te dijo? Él me dijo que tenía mucho dolor y que era la forma que, cuando él se
cortaba, sentía alivio, se desahogaba.
P., vos trabajaste en El Bolsón? Sí.
Tu mamá trabajó en El Bolsón? Sí, también.
Te acordás en qué año trabajaron en El Bolsón ustedes? 2017, 2018. Ella trabajó
más tiempo ahí. Iban las dos juntas, se alternaban. Nos alternábamos.
En dónde trabajaban? Trabajamos a la entrada del Bolsón, en una casa de familia,
de la familia W., conocida de ahí del Bolsón, y cuidábamos a una ancianita.
Cómo era el régimen? ¿Cuánto tiempo ibas vos y cuánto tiempo iba ella? En
realidad era 15 y 15, pero las primeras instancias de ese trabajo fueron mucho más,
ya que mi mamá hacía tiempo que estaba cama adentro y no conseguían
compañera o que ella saliese, entonces fue bastante prolongado. La primera vez
que fui, en vez de 15, fueron casi el mes, 20 días y monedas, y después sí eran
cada 15 días.
Durante este período de tiempo, 2017, 2018, en el cual vos y tu mamá iban
alternadamente al Bolsón, tus hijos, incluido S., ¿seguían yendo al domicilio de
T.? Sí, ellos contaban que sí.
Estuviste en pareja con una persona que se llama C.? Sí.
Durante qué periodo de tiempo? ¿Te acordás? Sí, más o menos en el 2015.
Estuviste con C. en el año 2020? Sí.
Viviste en su casa? Sí.
Dónde quedaba la casa de C.? En xxxx, no tenía número la calle.
En el periodo en el que vos vivías en la casa de C., ¿quién quedó en la casa del
xxxx? En mi casa del xxxx, dejó encargado a T., por ese tiempo que, aparentemente,
era definitivo, que nos íbamos, nos mudamos todos al xxxx; él quedó a cargo de
mi casa.
Le pediste a T. que cuide la casa? Le pedí que cuide mi casa, la mascota que tenía
en el lugar y demás.
Y efectivamente lo hizo? Sí, se aceptó gustoso.
Sabés si en este periodo de tiempo en el que T. cuidaba tu casa del xxxx, porque
vos estabas viviendo en lo de C., S. fue en algún momento a la casa del xxxx? Sí, sí.
¿Podés recordar en qué momento en particular, si había alguna circunstancia que
te hace recordar esto? Fue una intensa nevada; estábamos ahí, la convivencia no
era buena con C., ninguno de mis hijos, pero S. era el que más le
costaba aceptar sus reglas, sus pautas, y me dijo que se iba enojado a mi casa del
xxxx. Como era una nevada fuertísima y ya estaba todo lleno completamente de
nieve, yo pensé que era un berrinche y a las cuadras, cuando viera que era muy
difícil todo, iba a volver, pero no volvió, se fue a mi casa del xxxx.
Cómo sabés que fue a tu casa del xxxx? Fue a mi casa del xxxx porque
después de varias horas, que yo vi que no volvió, estaba preocupada de que
S. se había llegado a lo de mi mamá o se había ido al xxxx, más allá que
él me decía que se iba a ir al xxxx, a su casa. Yo empecé a llamar, en este caso a
T., y empecé a averiguar de si él había llegado y me dijo que sí, que él estaba
ahí y que S. había llegado todo mojado.
Sabés si volvió esa noche o al día siguiente? No recuerdo bien.
Qué nos podés contar acerca de tu relación con tu mamá, con la pareja de T.?
Cómo es esa relación o cómo ha venido siendo hasta el día de hoy, P.?
Bueno, mi mamá es mi mamá pero nuestra relación no ha sido buena. Yo no me
crié con ella, me crié con mi abuela desde los 11 meses que mi mamá me abandonó.
Tu mamá te abandonó? Sí, me crió mi abuela, pero siempre la busqué y mi mamá
siempre fue a lo de mi abuela, así que me dio como que la veía y cuando yo tenía
10 años me traía a vivir con ella. Y desde ahí, bueno, fue la primera semana de
conocerla como mamá y de convivir con ella. Me rompió una ceja con un martillo,
solamente porque yo había aplastado una frazada que ya estaba cerrando una
ventana, en la cual T. fue testigo de esa violencia que ella tenía hacia mí, ese
enojo hacia mí. Cuando yo crecí pregunté por qué ella me odiaba tanto y me dijo
que yo era producto de una violación y yo le representaba algo horrible en su vida.
P., ¿sabés que tu mamá sostiene que todo esto es un invento, que es una
ficción, que es un complot para perjudicarlo a T., pero en el fondo que es para
perjudicarla a ella, que se la agarran con T. para perjudicarla a ella? Sí, sé que
ella piensa así por mensajes de audio que le hizo de amenaza a mis hijas, donde yo
los tuve que escuchar. Donde le decía "pendejas de M. tu mamá es una mierda y
hace todo esto para hacerme la vida imposible", siempre me hizo la vida imposible.
Y es como ella me ve, como alguien malo para ella.
Qué esperas de este proceso penal, P.? Si te tuviésemos que preguntar, ¿cómo te
gustaría que termine todo este largo derrotero tuyo, de tu hijo, por acá? Que se
haga la justicia que se tiene que hacer a favor de mi hijo.
Cuando te vas de la casa de Barrio xxxx , ¿te vas directamente al xxxx o te vas a
otro lugar? Empecé a pedir ayuda, no tengo todavía mi casa en el xxxx.
No tenías tu casa en xxxx, te fuiste a las 34 hectáreas, xxxx, ¿no recordás? Pedí ayuda
en una iglesia que estaba asistiendo hace poco a las hermanas de la iglesia, me dejaron
pasar unas noches hasta que, bueno, conseguí mi casa en xxxx.
En ese tiempo tu pareja era C.? En ese momento estaba sola, cuando me mudé al xxxx.
En qué momento C. era tu pareja, en qué año? En el 2015 en adelante.
Vos dijiste que muchas veces T. se quedaba solo con los chicos, estos chicos
eran tus hijos más tu hermana B. y C. T., S. D. T.
Ahora, cuando vos te referís "chicos" eran tus hijos y era tu hermana B. y
S. D. T. Mi hermano S. D. T. no estaba en el domicilio,
ya que vivió al lado y mi hermana B. T. no estaba nunca, siempre estaba
con los novios o diferentes situaciones.
También dijiste que R. es tu mamá y que tenés una relación conflictiva con
R., ¿eso es cierto? Lamentablemente sí.
Y en una de esas discusiones que tuviste con R., ella te dijo que eras producto
de una violación. Yo le pregunté "¿por qué ella estaba tan enojada en toda mi vida
conmigo?" y ella no respondió eso.
¿Conocés a tu papá, P.? Y no... "soy producto de una violación."
Esta denuncia que vos realizaste, hablan de hecho del 2011 al 2021, lapso de 10
años. En ese lapso de 10 años, P., no notaste nada raro en S., ¿no viste nada, no
viste ningún... no te pareció nada raro en ese lapso de 10 años?
Desde el 2010 en adelante, sí, como dije, vi a mis hijos, a S., afectado por
una situación de hacerse caca y pis encima y así otras conductas.
En ese lapso de los 10 años, no le preguntaste en la escuela o en algún lugar si
S. había comentado que había sido víctima de abuso sexual por parte de
T.? Jamás usaría un nombre porque no sabía qué él era hasta que él me lo
confiesa, solo le preguntaba si alguien le había hecho daño, si yo estaba ahí para
ayudarlo y defenderlo. Siempre fue esa mi conducta, como cualquier mamá, "algo
te pasó, bueno, ¿qué es lo que te pasó?" y siempre él estaba al borde de decírmelo,
pero nunca me decía nada, hasta que lo dice en un tratamiento psicológico. A mí
nunca me dijo antes de ese tratamiento psicológico que a él le habían hecho algo,
solo lo manifestaba en su cuerpo, haciéndose pis y caca. En la adolescencia yo le
pregunté a S. si había tenido novia; dijo que había tenido una novia, por lo que yo
entendí, virtual y otra secreta, que era M.
¿La conociste a M.? No, no conocía a M., y la situación que él haya podido vivir o
no, como cualquier adolescente, no me la dijo.
¿Vos nunca te enteraste que él haya tenido novia? No.

3) D. M. Z.:
D., ¿S. es tu hermano? Sí.
Qué edad tenés vos? Tengo 25.
Sos la hermana mayor? Sí.
Sabés en función de qué circunstancias, por qué motivos se inició la terapia de
S. en el centro de salud del barrio Rayanes? Sí. Por lo que creíamos, que él estaba
muy depresivo, no comía, dormía todo el tiempo. Esa era nuestra preocupación,
que, o sea, no sabíamos el motivo, porque él estaba así cuando inició.
¿Cuándo habrá sido esto? Si lo ubicamos en el tiempo, ¿cuándo pidieron ayuda?
Eh, más o menos, no sé si antes o en la pandemia.
Me refiero a 2019 o 2020? No recuerdo muy bien.
Cuando decís "pedimos", ¿a quién te refieres? A mí y a mi hermana. Recuerdo que
hicimos un correo electrónico. Ella hizo uno. Y yo fui a hablar para que pudieran
ayudarlo.
Te acordás con quién hablaste? Con Victoria. Victoria Bonsi.
Y a partir de ese primer correo electrónico, luego, charla; con posterioridad,
S. inició el tratamiento? Claro, sí.
En algún momento te enteraste del hecho de que S. había sido víctima de
abuso sexual? Sí, años después de cuando empezó la terapia.
¿Podés contarnos cómo fue esa circunstancia, por favor? Yo estaba en el trabajo.
Mamá me llama porque a mi hermano lo habían internado. Y me cuenta que había
sido mi hermano lo que le estaba pasando, que había sido abusado.
Te dijo quién era el autor de esos abusos? Sí.
Quién era? J. C..
Cómo le dicen a J. C.? El G.
Esto sucedió cuándo aproximadamente? ¿Este llamado que te hace tu mamá? En
el 2021.
Te acordás aproximadamente en qué mes? No. En diciembre, sí. Me acuerdo porque
lo último que compartimos con mi familia fue mi egreso.
Tu egreso de secundaria? Sí. Yo me egresé en el 2021. Diciembre.
Y mi hermano cae al día siguiente en internación. Y luego habló de lo que le había
pasado.
Esa celebración, en ocasión de tu egreso de secundaria, ¿se llevó adelante en
dónde? ¿En qué lugar? En la casa de mis abuelos.
Estaba T. presente? Sí.
¿Estaba tu hermano presente en esa reunión? También.
Conversaste con S. acerca de los hechos que le tocaran vivir? Me refiero a
los hechos de abuso sexual sufridos por S.? Sí.
¿Una vez? ¿Más veces? Varias veces.
Contános un poco qué fue lo que te dijo, qué fue lo que te transmitió a S. en esas
varias veces en las que conversaron, por favor? Que el g. era muy violento con él,
que muchas veces lo había masturbado, le decía insultos y me lo había manoseado
desde que él era muy pequeño. Y también que le había obligado a que le practique
sexo oral.
Esto te lo dijo S.? Sí.
¿Cómo estaba S. cuando te contaba esto? ¿Cuál era su estado de ánimo?
Muy angustiado, nervioso, en ocasiones muy triste. A veces lo podía decir
tranquilo, otras veces no, no era así.
Hizo referencia a situaciones de, llamémoslo, abuso psicológico? Sí, también con
los insultos, que lo trataba de mujer.
¿Que T. lo trataba de mujer a S.? Sí. O sea, le decía que si mi hermano
hubiese sido mujer, sería muy hermosa, cosas así. Y, bueno, eso en la intimidad.
T., tu abuelastro, en los momentos en donde ustedes estaban con él, ¿llevaba
adelante tareas de cuidado para con ustedes? Sí.
¿Con qué frecuencia iban a la casa de T.? Casi todas las semanas, porque
estábamos mucho tiempo solos y para no estar tanto tiempo solo, porque mamá
trabajaba mucho, nos íbamos a donde mis abuelos.
Tu abuela trabajaba también? En ocasiones, sí, en ocasiones no.
Te acordás a qué hora solías llegar T. a la casa? Cinco y media.
Por qué te acordás de esto? Porque era muy puntual el horario en el que él llegaba.
Y, además, porque a veces, en ocasiones, mi abuela se ponía nerviosa porque tenía
que tenerle la comida preparada. Como que todo estábamos preparando para que
él llegara y pudiera comer.
Te acordás si al llegar T. a ese domicilio, les efectuaba alguna solicitud a
ustedes en particular? Sí, a mí y a mi hermana. Nos pedía que nos vayamos afuera
a jugar o a comprar.
Esto era siempre que llegaba o a veces? Cuando estábamos solos, era siempre. O
sea, solos con él. Si estaba mi abuela, no mucho.
Cuando estaban ustedes solos, T. le pedía a ustedes, a las dos hermanas? Sí.
En esos momentos S. se quedaba solo con T.? Sí.
Tu abuela, en lo que va de la tarde, de las 17.30 en adelante, ¿solía salir o
permanecía en su casa? Solía salir. No le gustaba mucho estar en su casa.
Por qué no le gustaba? Calculo porque no se llevaban bien y donde vivíamos todos
era muy precario. Había mucha miseria. No solo pobreza, sino miseria también.
Estaba todo siempre sucio y era bastante feo vivir ahí.
Sabés a qué se iba a hacer tu abuela a partir del momento en que llegaba T. a
la casa? A veces salía a hacer trámites, como apagar la luz y eso, en un Rapipago.
O a veces salía a ir de compras, verduras y cosas para la casa. O si no, se iba a la
casa de algún familiar.
Con qué frecuencia iban ustedes a la casa de tu abuela y de T.? ¿Con qué
frecuencia iban? ¿A dónde, T.? Sí. Casi todo el tiempo.
Cuando vivían en el barrio xxxx, visitaban a tus abuelos? Sí, también.
Cuánto quedaba tu casa del xxxx a la casa de tus abuelos? ¿Cuánto tiempo de
distancia había? Unos 15 minutos.
Tu mamá y tu abuela trabajaron en El Bolsón? Sí.
Cuál era el período de tiempo, si te acordás? Calculo que en el 2019. Si no me
equivoco.
Te acordás si iban juntas o iban separadas o se alternaban? Iban separadas, o sea,
iban cada 15 o 20 días, pero sí, el último día que le tocaba a mi abuela, mamá solía
ir para aprovechar y hablar y estar juntas.
D., cuando tu abuela estaba trabajando en El Bolsón, ¿ustedes seguían yendo
y seguían visitando a T., a tu abuelo? Sí.
Seguían siendo, ¿con qué frecuencia? No tan seguido, no todos los días, pero
solíamos ir como tres veces a la semana, o si no, los fines de semana.
Sabés, D., si en alguna oportunidad, cuando ellas estaban en El Bolsón o trabajando,
¿S. fue solo a visitar a tu abuelo? Sí, en ocasiones iba solo. Te contó S. si en algún
momento, cuando era víctima de estos ataques sexuales que nos has venido narrando,
fue advertido por alguien, fue visto por alguien mientras esto sucedía? Sí, por mi abuela.
Muy bien. ¿Podés contarnos un poquito cómo habría sido la escena, por favor?
Ellos estaban en la habitación, en la cama, y en la cocina los separaba una cortina.
Mi abuela fue a la pieza para, no sé, buscar algo y vio que J. C. estaba manoseando
a mi hermano.
Esto te lo contó? Sí, me lo contó. ¿S.? Sí.
Tu mamá tuvo una pareja? ¿Un novio? Sí.
Te acordás cómo se llamaba? C.
Te acordás, D., si en algún momento ustedes del xxxx se fueron a vivir a lo de C.?
Sí, me acuerdo.
Podrías ubicarlo en el tiempo aproximadamente? Estábamos en pandemia, más
o menos, en el 2020.
Para entonces, estando en lo de C., ¿no vivían más en xxxx? No.
Sabés si en este período alguien cuidó la casa del xxxx? Sí, el G.
Sabés por qué la cuidaba? Sí, porque teníamos mascotas ahí. Y además, el xxxx
no es un barrio muy seguro, que digamos. Entonces, sí o sí había que... o sea, sí o
sí tenía que haber alguien en la casa.
Sabés si en el periodo en el cual T. estaba al cuidado de la casa, S. fue a la casa
del xxxx, en donde estaba S.? Sí.
Qué nos puedes contar de esto, por favor? No recuerdo por qué motivo él tuvo
que salir. Sé que estaba nevando muchísimo. Estábamos en invierno. Y se había
alargado la lluvia también. Así que se hizo un barro tremendo. Se mojó mucho y
fue al xxxx. Mi hermano fue a nuestra casa del xxxx.
Ahí estaba J. C. ¿Cómo te enterás de esto? Porque ese día yo estaba donde
C. No recuerdo por qué motivo él salió. Sé que se fue bastante nervioso. Y
bueno, estaba muy feo el clima.
Y cómo sabés que fue efectivamente a la casa del xxxx, donde estaba C.?
Porque cuando él se fue le dije "cuando llegues, avísame" y hablamos por
WhatsApp y me dijo que estaba en el xxxx.
Recordás si había alguna condición en particular en esa tarde-noche que te permita
traerlo al presente? ¿Alguna condición en particular? Llovía mucho,
temporalmente estaba muy feo, por eso nos llamó la atención el hecho de que él
quiera salir.
Y te enteraste, corregíme, que estaba en la casa del xxxx junto con T.? Sí.
Eso por parte de S.? Sí.
Nos dijiste que ibas cuatro o cinco veces con tus hermanos a lo de T.? Sí.
Cuando llegaban a lo de T., ¿quiénes estaban en esa casa? Mi abuela, él y mi
tía a veces.
Cuál de tu tía? ¿B.? B.
Cuando hablaste de la casita de tu abuelo, de J. C., la casita del xxxx, dijiste que
estaba dividida por una cortina? Sí.
¿Recordás cómo era esa cortina? ¿Si era transparente o no? ¿Si era de algún color
en especial o de qué era la cortina? Era blanca con puntitos marrones o negros,
recuerdo.
Dijiste en tu declaración también que tu mamá trabajó 2018-2019 en Bolsón? Sí.
No recordás cuándo se fue a trabajar o fue ese lapso en el que trabajó? ¿2018-
2019? No recuerdo.
No recordás? No.
Seguramente te habrán comentado en la Fiscalía, cuando te entrevistaron, de que
esta es una situación en la cual imputás a la gente, de que esta es una situación en
la cual imputan hechos a J. C. de un lapso de 2011-2021, un lapso de 10
años en el que se cometieron los abusos. ¿En ese lapso de los 10 años vos no viste
nada? No sospechaste nada, no viste ninguna situación rara o algo que te llame la
atención? Nos llevamos muy poca diferencia con mi hermano, yo también era una
niña. Sí. No. Sí, después cuando me enteré de quién era el abusador, sí logré como
unir cosas que después de grande sí me llamaron la atención, como esto de que él
no quería que juegue con nosotras porque se iba a volver gay y nosotras, por ahí,
salíamos a jugar afuera y ellos se quedaban adentro.
Pero, ¿vos no viste nada raro? No. Más allá del hecho de que mi hermano se haga
pis, esté deprimido todo el tiempo y lo veamos afectado, no.
También dijiste que se quedaban todos a dormir en la casa de tu abuelo? Sí,
muchas veces, sí, a veces me quedaba yo, a veces se quedaba mi hermana.
Recordás cuántas camas había en la casa de tu abuelo? Una cama de dos plazas y
una cama de una plaza.
Y todos se quedaban a dormir en esas dos camas? ¿En esa cama de una plaza y en
la cucheta que decís vos? A veces nos quedábamos, sí, a veces compartíamos cama
con mi abuela o a veces dormían los que entrábamos en la cama de una plaza.
Recordás cuántas eran las dimensiones de esa casita? Si era 2x2, 3x2, 4x3, ¿sabés
a qué te estoy hablando? ¿De largo y de ancho? Sí, no recuerdo, digamos que era
chica.

4) M. E. P.:
¿Sabés cómo se inicia el tratamiento psicológico de S.? ¿Cuándo y en función de
qué circunstancias? No recuerdo bien cuándo. Sí, sé que mi hermano estaba muy
deprimido y yo fui la persona que se comunicó con el hospital zonal para que él
reciba asistencia psicológica.
Comienza a ir a los psicólogos en la salita de Arrayanes y ahí comienza todo este
proceso.
Te acordás cómo fue que pediste ayuda? Por correo electrónico.
Fuiste convocada o fueron convocadas a la salita? Fueron ellos a mi casa, creo, al
domicilio del xxxx.
Cómo estaba S.? ¿Cuál era el estado de S. que te o las motivó a pedir ayuda, M.?
S. no comía, no hablaba, se lastimaba, se auto lesionaba y todo el tiempo lo veíamos
triste.
Se autolesionaba cómo? Se cortaba los brazos.
¿Expresaba los motivos por los cuales se cortaba? ¿Alguna vez le preguntaste? No,
solamente decía que estaba triste y que era algo muy fuerte que no lo podía decir.
Te acordás la identidad, el nombre, el apellido de las personas que iniciaron el
tratamiento con S. en la salita? No, no recuerdo.
Te acordás cuánto duró ese tratamiento o si se mantiene hasta el día de la fecha?
Sí, se mantiene hasta el día de la fecha.
Sabés si durante el transcurso de este tratamiento surgió una noticia vinculada a
hechos de abuso sexual? Sí, a nosotras, cuando nos comentan que S. estaba en un
estado depresivo, nos dicen que era por un abuso sexual que estaba pasando, pero
no nos mencionan quién.
Vos te enteraste de esto por parte de quién? De mi mamá.
Pudiste conversar con S. acerca de los hechos que aquí nos traen? Me refiero a los
hechos de abuso sexual sufridos por S. No puntualmente, sí hablamos de cómo le
afectó sufrir abuso durante tanto tiempo. Sí mencionó que en un momento, cuando
éramos más chicos, mientras mi abuela nos bañaba, a él lo estaban abusando en la
habitación de mis abuelos.
Dijo quién lo estaba abusando? Sí, J. C. T.
Cómo le dicen a J. C. T.? G. El G.
S. te comentó alguna vez en relación a si fue visto o advertido por una tercera
persona en los momentos en los que era víctima de abuso? Sí, en esta situación
él dijo que mi abuela nos estaba bañando, ella ingresó a la habitación, los vio
pero se dio la media vuelta y fingió que no había visto nada.
Esto te lo dijo S.? Sí.
Recordás cómo era S. de chiquito? ¿Recordás alguna reacción de S., alguna
circunstancia, algo que te llame hasta el día de hoy la atención? Siempre fue
una persona muy aislada, siempre estaba triste, recuerdo que se hizo pis y caca
hasta los 10 años, más o menos, que varias veces la citaban a mi mamá en las
escuelas por esta situación de que S. se hacía pis o caca y que le costaba mucho
dormir; tenía muchas pesadillas por las noches.
Vos qué edad tenés, M.? 21.
Quieres decir, sos tres años más grande que S.? Sí.
Dónde vivían tus abuelos? En el barrio xxxx, en xxxx.
A lo largo de tu crecimiento, de niña y de adolescente, iban a lo de tus abuelos, vos
y tus hermanos? Sí, muy seguido.
Con qué frecuencia, aproximadamente? Íbamos casi cinco veces por día a merendar
con ellos, a verlos, a estar con ellos.
Durante estos hechos, ¿tenían trato con tu abuelo? Sí, todo el tiempo.
Era un trato fluido? Sí.
Era un trato fluido también el de S. con tu abuelo? Sí, por ahí, ellos compartían
tiempo juntos. Por ahí recuerdo mucho que siempre él marcaba que mi hermano
era gay o que no estuviera tanto con las nenas, que era mi hermana y yo, porque
se iba a volver gay. Pero sí, tenían trato.
Se quedaban a dormir en lo de tus abuelos? Sí.
T. estaba al cuidado de ustedes cuando estaban en el interior de ese domicilio?
Sí.
Sabés si en algún momento S. pudo haber estado solo con T. en el
interior de ese domicilio, calle xxxx, barrio xxxx? Sí, seguramente sí.
Nosotros estábamos con mi abuela casi siempre, estando presentes, pero ella a
veces salía a comprar, a hacer trámites o a visitar alguna tía, alguna amiga y
nosotros quedábamos a cargo de él.
Te acordás a qué hora llegaba T. a ese domicilio? Cinco y media,
aproximadamente.
Te acordás si a partir de la llegada de T. se producía la permanencia en ese
domicilio de tu abuela o, por el contrario, tu abuela salía una vez que T.
arribaba a ese domicilio? Una vez que él llegaba, siempre ella salía a comprar o a
hacer trámites.
Se quedaban a dormir en la casa de tus abuelos? Sí.
Tu mamá trabajó alguna vez en El Bolsón? Sí.
Te acordás en qué año, aproximadamente? Creo que fue más o menos entre 2018 y 2019.
¿u abuela trabajó en El Bolsón? Sí, trabajaban en el mismo lugar que mi mamá, se
alternaban.
Te acordás cuánto tiempo pasaba una y cuánto tiempo pasaba la otra? Creo que
entre alrededor de 15 o 20 días. Creo que entre alrededor de 15 o 20 días.
Pasó alguna vez que se haya quedado S. solo en lo de su abuela, sin
ustedes, junto a T.? Sí.
Contános un poco cómo era esa casa, M., por favor? Era muy precaria,
contaba con una habitación y una cocina, y un baño afuera. No tenía puerta, la
división de la habitación y la cocina estaba dividida por una cortina.
¿Sabés cómo se enteró tu abuela de los hechos que se le atribuyen a T.? Se lo
dijimos: yo, mamá y M., le hicimos una llamada. Ella estaba en Las Grutas y la
llamamos para contarle, porque ella iba a ser notificada, seguramente, cuando se
llegara la denuncia o algo así, por lo que preferíamos decirle nosotros primero.
Cómo se lo dijeron? La llamamos por teléfono y, bueno, yo no hablé mucho en la
llamada, más que un "hola, ¿cómo estás?" y eso. La que habló más fue mamá y
M., mi hermana.
Y cómo se lo transmitieron? bueno, mamá le dijo que él se iba, le contó más o
menos de la terapia y todo eso, que ya sabían lo que había pasado y que había sido
abusado; y mi abuela dijo "¿habrá sido el g.? o sea, nos preguntó a nosotros
'¿fue el g.?'"
Esto, antes de que ustedes transmitieran la identidad, ¿verdad? Sí, nunca dijimos
quién era.
Y ella se anticipó y les preguntó a ustedes si había sido el g.? Sí.
Esto te llamó la atención? Por supuesto que sí, porque siempre sospechamos que
él había sido abusado, ya que él tenía varios síntomas de una persona de un niño
abusado, pero nunca sospechamos de nuestro abuelo. Siempre fue del papá o de
otra persona externa a la familia, por lo menos, tan cercana. Y entonces, cuando
nos enteramos, fue algo muy shockeante; no podíamos creerlo, y mi abuela, sin
saberlo y al haberlo nombrado así, sin ninguna duda -digamos, sin preguntar si
había sido el papá primero, sin preguntar- ya que esa era la persona de la que
sospechábamos inicialmente, y eso, obviamente, me llamó la atención.
¿Qué actitud tomó tu abuela ante esa noticia que ustedes estaban transmitiendo vía
telefónica? Ella estaba en Las Grutas, dijo que se iba a separar y que nos iba a
apoyar y que nos creía. Esa fue su actitud.
Sabés si ella volvió de Las Grutas? Sí, volvió; no sé si a la semana, no recuerdo
cuánto tiempo pasó, pero volvió.
Se encontró con ustedes? Sí, apenas llegó, vino a nuestra casa.
En ese momento, ¿creía lo que ustedes le estaban transmitiendo? Sí.
Sabés si tomó alguna represalia y alguna medida respecto de T.? Sí, ese día lo
echó de su casa. Yo, esto lo recuerdo bien, porque cuando vino de Las Grutas, no
vino sola, vino con su hija; vinieron para la casa porque también le teníamos que
decir a mi tía y vinieron, también, en ese entonces, mi ahijada, la hija de B.,
así que, bueno, como le iban a decir algo tan horrible a mi tía y a mi abuela, iban a
hablar de eso; yo me llevé a la bebé para afuera, a la nena, para que no estuviera
en ese ambiente.
Sabés si esta actitud de apoyo y de credibilidad para con ustedes, seguido del
desalojo de T. de esa casa, esa actitud de apoyo, de credibilidad y de
confianza, permaneció o, por el contrario, se modificó con el tiempo? Se modificó
con el tiempo; no pasó mucho tiempo, igual, enseguida se modificó.
Tenés alguna explicación para esto? Sí, ella se empezó a aislar, no quería mucho
como hablar por WhatsApp y, que teníamos siempre una conversación fluida y
siempre hablábamos con ella; entonces ya era un inicio de algo raro, no quería
vernos, siempre estaba ocupada y eso también era muy raro, así que ya
sospechamos que no estaba de nuestro lado, ya, digamos, que no nos creía.
Sabés que actualmente tu abuela sostiene que todo esto es una confabulación, un
complot para hacerle daño a ella, hacerle daño a ella mediante esta acusación
falsa; dice ella respecto de T.? Tiene alguna opinión respecto de esto que dice
tu abuela de que ustedes son todos unos mentirosos? Sí, sé que ella cree que
somos mentirosos. Lo que no entiendo es por qué le haríamos daño a ella, por qué
haríamos eso tan feo a nosotros como familia. Nosotros nos quedamos solos,
somos yo, m., S. y mamá; nadie más, nos dio la espalda, porque
querríamos mentir, nos perdimos el crecimiento de nuestros primitos, nos
perdimos muchas cosas, sufrimos un montón; no es que elegimos esto o
inventamos esto para dañarla a ella, menos a ella, porque era alguien a quien
amábamos mucho; incluso al g.
Cuando decís "al g." es al señor. ¿vos viviste algún tiempo en la casa con tu
mamá y tus hermanos en la casa del barrio xxxx? Sí, cuando éramos chiquitos.
Y de ahí a dónde se fueron? ¿Al xxxx o a algún otro lugar? Antes vivimos en
otra casa, con el papá de S.
Recordás ese domicilio, ¿dónde era esa casa? Barrio, más o menos, no, domicilio
en barrio en xxxx.
Y después se fueron al xxxx? No, después estuvimos muy poquito y después nos
volvimos a la casa de mis abuelos
Y luego, ¿a las xxxx? Sí, y luego nos fuimos al xxxx.
Después se fueron al xxxx, bien. En la respuesta que dijiste, que la pregunta de
fiscalía dice "siempre íbamos a lo del G.", imagino que a la casa de J. C., barrio
xxxx? Sí.
Ahí en ese domicilio iban vos y tus hermanas? Sí.
Cuando llegaban al domicilio de J. C., ¿quiénes se encontraban en ese domicilio?
Mi abuela, en ocasiones.
R.? Sí, R.
Quiénes más? Nadie más.
Y nos podés decir dónde vivía B.? Sí, en xxxx.
B., la hija de J. C.? Sí.
Qué calle es xxxx? xxxx, no sé.
Estas veces que vos dijiste que íbamos a la casa del g., ¿nunca estuvo B. en esa
casa cuando vos fuiste? No, ella era adolescente, nunca estaba en su casa. A
nadie le gustaba estar ahí. Nosotros íbamos porque teníamos mucho amor a
nuestros abuelos. Ella, en su adolescencia, no vivía ahí, no dormía con sus padres.
Casi nunca estaba.
Recordás en qué época trabajó en Bolsón tu mamá y R.? R. trabajó, no recuerdo
cuánto, pero mucho antes que mi mamá. Mi mamá ya trabajó en el 2019, si no me
equivoco. Y R., no recordás de qué fecha, hasta qué fecha? ¿Cuándo comenzó a
trabajar en Bolsón y cuándo se vino de Bolsón? Cuando comenzó, no.
Y cuándo se vino para Bariloche? Luego que falleció la abuelita que cuidaba, pero
no recuerdo cuándo.
No recordás el año? No.
Y no recordás el año que se vino tu mamá tampoco para acá, de Bolsón para acá?
No; dijo que trabajó el 2019, no que volvió para acá.
Hablaste en su momento que la pareja de tu mamá se llamaba C.? Sí.
¿Dónde convivieron ellos? ¿Recordás el lugar donde convivieron con C.? Sí,
en el barrio xxxx.

5) Lorena del Carmen Ramirez:
Es trabajadora social. Trabaja desde 2013 en servicio social. Hasta 2019 en
Comallo y de ahí en Hospital Zonal Bariloche. Lo conoce a S. M. En
2020 en pandemia inicia actividades en el centro de salud del Arrayanes. Que
comprende el barrio xxxx. Reciben un mail de salud mental por el que
manifiestan que necesitaban orientación o atención, era un mail de la hermana de
S. con aislamiento con preocupación por cuestiones anímicas. Venían estas
situaciones anteriormente. Con la pandemia se profundizó esto mas. Se contactó
en pandemia por lo que me del centro de salud y nos piden una presentación en la
vivienda. No sabían detalles. Se acercan a la casa, tiene contacto con la hermana
luego entrevista Bonzi psicóloga del centro de salud. Se preguntaron con quien
convivían. Bonzi se aboco al espacio de seguridad con miedo desvalorizada. Poca
autoestima, una cuestión física que preocupaba también. En el proceso de habilitar
un espacio empezaron las preguntas y salir de la exclusión y la situación de riesgo.
Cuando podía expresar algo volvía a ese dolor y empezaban las ideas autoelesivas,
tuvo internaciones. Contaba el dolor, lo registraba en el cuerpo y ahí aparecían las
cuestiones de castigarse. Fue un proceso muy importante. Las entrevistas que ella
hacía eran mas dirigidas a la familia, como integrarlo, como salir del aislamiento.
En estudiar en poder hacer algún taller. Formo parte de un equipo de intervención
Victoria Bonzi también una medica. Galindez inicia después en las internaciones
su intervención. Ella estuvo del 2020 al 2022.
Vimos una persona muy vulnerada en una situación endeble muy conflictuado con
su físico. Muy dolido con esa cuestión. Un adolescente en una situación con
indicadores de riesgo. También desde lo emocional.
Desde el espacio terapéutico con la licenciada Bonzi cuando pone en palabras que
había sido victima de abuso sexual tuvo una recaída y termina internado.
Interviene un equipo distinto de atención primaria. Por atención aguda en salud
mental. Hay otros profesionales que intervienen. De esa internación surge ante el
develamiento si era o no conveniente hacer una denuncia. O si había que por su
estado de salud actual. Y quisieron compensar primero su estado de salud. La
denuncia penal lo veían como amenazante a su salud física. Porque volvía el
dolor físico. El castigo.
El secreto de una persona que lo daño por muchos años. Que puede haber
personas que lo defienden. Eso fue lo que paso en esta situación.
En principio fue registrar conscientemente que fue victima de abuso sexual. Y
después si en ella acompañar el proceso hablaron con profesionales de Ofavi
hasta que surge el nombre de la persona. Esto sucedió después.
Se enteró de forma posterior que efectuó la denuncia. Hablaban con P. como
podían acompañar y sostener. Fue una madre muy joven con situaciones de
violencia en su niñez. Sus hermanas también eran referentes para S.
Cuando S. podía decir algo la culpa la depositaba en su mamá. Por eso había
que acompañar a P. también. En este caso ordeno la denuncia. La necesitad
de la madre de denunciarlo. Esto paso y yo le creo a mi hijo.
R. Z. es la abuela de S. Tuvo contacto con ella. R. es convocada al centro de salud
y la entrevistó en una serie de entrevistas reconoce ser víctima de violencia económica
,psicológica y emocional. Que había intentado separarse varias veces. Dinamicas de
violencia. De reconocer que su nieto había sido abusado por su pareja a decir que
no iba mas y se puso a pensar y a darle otra oportunidad. Y pasar a negar la
situación. Surgieron amenazas de R. a P., a las hijas, a S. Una vez los habían
agredido. Habían solicitado intervención de SENAF. No podían andar tranquilos
por las calles tenían miedo que los siguieran. Puede nombrar indicadores de
una persona que sufrió por muchos años. Cuando fue abusado, dijo no duda
que lo paso. Para nada. Los vínculos que tuvo que reconstruir p. con sus hijos.
Una madre dañada que tuvo que acompañar a su hijo totalmente dañado. Y
una abuela que niega esto no es así, no es real. No cree sea un plan para
hacerle daño a R. y a su pareja. S. empieza a estar en tratamiento psicológico
2020 ahí comienza el tratamiento terapéutico.
R. dijo que se intentó separar varias veces de su pareja y que habría sufrido de
J. C. violencia psicológica emocional y económica.
Las amenazas se las dijo S. y su hermana que volvieron de la casa de su
abuela que aceptaba su abuela que habría sufrido el abuso y después cambia
R. Y van a pedirle asesoramiento y ahí se entera.
R. traía situaciones al espacio de entrevistas que su pareja la desvalorizaba,
muchos problemas de comunicación. Que no sabía como desarmar ese tipo de
dinámicas.
S. y su hermana preguntan que podían hacer con estas situaciones. En el
barrio xxxx también habían antecedentes de violencia en ese domicilio.
Ella asesoro como trabajadora social que podrían hacer una denuncia. No sabe
quién hizo la denuncia ella recomendó y sabe que la habían hecho. Sabe que
hubieron medidas cautelares de restricción y acercamiento.

6) Manuel Galíndez Tuero:
Es médico psiquiatra. En 2021 empezó a trabajar en el Hospital zonal. Conoce a
S. M. como paciente como paciente ambulatorio. En el trascurso del
2021. Al momento de su intervención presentaba un cuadro de índole afectivo,
como estado de ánimo decaído disminución del ánimo de la voluntad, con ideas de
autolesionarse que ocurrió en numerosas oportunidades, angustia, insomnio.
Irritabilidad, algún tinte persecutorio de amenazas de la mirada incómoda del
resto. Principalmente angustia e inestabilidad emocional. ël forma parte de salud
mental del hospital.
En ese primer momento intervinieron Victoria Bonzi junto a Lorena Ramirez.
Sigue siendo un caso complejo y fue. A lo largo del tratamiento de numerosas
intervenciones por autoagresiones e intervenciones por guardia. Fueron habiendo
evidentes síntomas, alucinaciones, que hacen posible el diagnóstico de
esquizofrenia. Parte del retraimiento social y la voluntad de hacer cosas se explica
con el cuadro que se asimila a la depresión. Esto fue lo que dió pie a la
medicación. Un esquema de distintos fármacos, con dosis altas. Luego tuvieron
que bajarla por una cuestión hepática a pesar de que no estaba estabilizado. En una
de las reiteradas consultas manifiesta que había sido abusado desde la infancia
hasta hacía poco tiempo. Las intervenciones intentan ser cuidadas para no relatar
una y otra vez acontecimientos traumáticos. Para contenerlo. Internaciones
involuntarias.
S. decide no abrir esas temáticas, sí tiene modos particulares de nombrarlo
“volver a Vietnam”. Representaciones vividas con lo traumático. Emociones
intensas que las revive, como si las estuviera viviendo y no como un recuerdo.
Momentos de angustia y de vergüenza en relación a los efectos que podía tener su
denuncia a nivel dinámica familiar.
En la actualidad ha logrado un momento de estabilidad, una disminución de un
malestar que le permite el funcionamiento. Hoy vive en una vivienda cedida por
su madre con cierta autonomía. Con apoyo. Del centro de salud y el bachillerato
donde concurre. Y con un dispositivo que acude y es acompañado por operadores
de salud mental, si toma medicación, si va a los turnos. Recordarles los turnos.
Está ubicado en tiempo y espacio. Le es difícil decir que el relato tenga una
distorsión. Porque todos mas allá de algún diagnostico percibimos según nuestra
concepción psíquica. Si puede decir que actualmente su lenguaje y el contenido de
las ideas le impresiona organizado y coherente. A diferencia de otros internos. Va
mas allá del diagnóstico. No tuvo rasgo característico de contenido delirante en su
cuadro. No hubo despliegue de ideas incoherentes.
No recuerda fechas de las consultas, eso está en la historia clínica.
Lo de la estabilidad entre comillas tiene que ver con una mejoría parcial de los
síntomas pero no hay una curación integra. Es hoy un funcionamiento mucho más
adecuado al que tenía antes.
No le habló S. de que haya tenido novia y no es llamativo en el terreno de
la psicosis que haya una relación compleja con la sexualidad. Es algo prudente en
la psicosis el contenido sexual porque suele desestabilizar. Hay cierta tendencia a
un tema difícil de atravesar y experimentar en el sentido amplio de la palabra la
sexualidad.
Si le habló de autolesiones. En numerosas oportunidades se autolesionó. Eso
consta en la historia clínica. Algunos superficiales y algunos que requirieron
sutura. Angustia y malestar también luego de realizar alguna denuncia. Atravesar
estas instancias tiene un costo subjetivo que lo lleva a un mayor nivel de
padecimiento.

7) Andrea Maccione: Psicóloga forense.
Soy licenciada en psicología. Recibida en la Universidad de Buenos Aires. Trabajé
durante 13 años como consejera de familia en el Juzgado de Familia número 7
de Bariloche y después, por concurso, ingresé en el cuerpo de investigación
forense en el año 2016 y desde ese momento cumplo funciones allí. Trabajo como
psicóloga forense realizando principalmente pericias a víctimas de abuso sexual.
En lo que va del año llevo realizadas 90 pericias.
A S. M. lo conoce? Sí, lo conocí en dos ocasiones que lo entrevisté.
Llevó adelante alguna actividad profesional respecto de él? Sí, la pericia
psicológica que se solicitó por parte de fiscalía.
Recuerda cuándo fue esto, licenciada? En diciembre del 2022.
Cuál fue la tarea que se le encomendó entonces, licenciada? Se solicitó evaluar a
S. M., por lo cual se realizó la entrevista psicológica forense en el
cuerpo de investigación forense. La misma consta de una entrevista semidirigida
y de la evaluación de sus funciones psíquicas, la evaluación semiológica y de la
aplicación de la escala de gravedad al trastorno de estrés post-trauma. Al momento
de la entrevista S. tenía 17 años. Refirió que convivía algunos días con su
madre y otros días con su padre. Tenía, dijo, dos hermanas por parte de madre,
cinco por parte de padre. Y había abandonado la cursada de la escuela secundaria
en ese momento. Refirió que cuando él tenía cinco años, sus padres se separaron.
Y hasta que tuvo aproximadamente nueve o diez años, se había interrumpido el
vínculo con su papá. Mencionó un vínculo complejo con ambos progenitores en
relación a su mamá. Refirió sentimientos de abandono, peleas y discusiones casi
diarias en la vida cotidiana. Mencionó en ese momento como una figura afectiva
muy importante a una de sus hermanas, a D., quien en ese momento tenía 22
años. Al momento de la entrevista manifestó que desde hacía dos años asistía a un
espacio terapéutico psicológico y a un espacio de atención psiquiátrica. Mencionó
que gracias a estos espacios terapéuticos había logrado avances, que con la
medicación habían logrado como calmar un poco sus estados de crisis. Y que en
la terapia psicológica estaba abordando temas vinculados con su baja autoestima y
con los conflictos familiares. Y refirió que desde temprana edad había sido
víctima de abuso sexual y de bullying por parte de sus familiares, lo que lo había
llevado a permanecer semanas en cama, había llegado a permanecer días sin
comer, con un estado de mal humor generalizado, de decaimiento, de tristeza.Al
momento de la entrevista se definió como una persona introvertida, que no le
gustaba estar con gente y que pasaba mucho tiempo solo. Para la Navidad del
2021, S. estaba internado en el hospital Zonal por haber tenido un intento
de suicidio. Ya era la tercera internación que tenía ese año. Las otras dos se
habían motivado por un estado generalizado de tristeza y por las autolesiones.
Y en esta última internación es cuando él le relata a su madre los abusos que había
padecido.A partir de acá, luego realiza la denuncia y menciona que no había
podido contarlo antes, en parte por la vergüenza que esto le generaba, por otro
lado, por proteger a alguien que formaba parte de su entorno, porque identifica
como abusador a quien era la pareja de su abuela materna, a quien ejercía el rol de
abuelo y lo llamaban el g. Por otro lado, porque contó que esta persona lo
tenía amenazado y si contaba algo, lo podían llegar a alojar en un internado y a él
lo podían llevar preso. Relata que cuando realizaron la denuncia, su abuela se
separó de él, pero luego se reconciliaron y comenzó, a partir de esta
reconciliación, a tratar mal a su nieto S. En cuanto a los abusos, refirió
que ocurrieron desde su temprana infancia hasta los 5 años, luego hubo un
impasse y retornaron entre sus 10 y 15 años. Ocurrieron muchas veces y la
mayoría de las veces, dice que sucedían en la casa donde vivía su abuela con su
pareja, que a veces había otras personas en la casa, pero que nunca los veían, salvo
en una ocasión que dice que su abuela entró en la habitación y lo vio a quien era
su pareja, masturbándolo a S., pero dice que se retiró de la habitación sin
decir nada.Los abusos dijo que consistían en tocamientos de las partes íntimas, en
sexo oral, llegando casi a la penetración. En este punto S. se detuvo y no
quiso seguir avanzando con el relato en relación a esto. Mencionó que cuando él
tenía 10 años, volvió a sentir en su cuerpo esas sensaciones placenteras y
excitación que había experimentado en la primera infancia. Es así que se le
solicitó a su abuelo que ejerciera tocamientos en sus partes íntimas, a lo que éste
accedió, y esto se mantuvo hasta sus 15 años. Relata que en toda esta etapa él
tenía sensaciones encontradas. Por un lado, sabía que esto que pasaba estaba mal,
porque era algo que siempre hacían a escondidas, pero por otro lado, dice que
experimentaba sensaciones placenteras y excitación, con lo cual por eso sus
sensaciones eran ambivalentes. Dijo que a partir de sus 9-10 años comenzó con
este estado depresivo, esta sensación de tristeza generalizada, de desgano, de
desinterés por realizar actividades. Cuando tuvo 12 años, obtuvo su primer celular
y fue ahí que comenzó a tener amigos por internet, con quienes compartía y les
contaba estas situaciones de abuso que le había vivido. Incluso dice que en
algunas ocasiones llegó a tener sexo virtual. Cuando se le consultó cómo era su
sexualidad en esta etapa de vida, al momento de la entrevista, refirió que cuando
estaba en la intimidad con otra persona, en un inicio se sentía cómodo, pero que
después, al rato, sobrevenía la sensación de culpa. Durante un tiempo a Camino
Abierto, pero mencionó que como asistían pacientes de salud mental y se
generaban situaciones de gritos y de violencia, no se sentía un par en ese grupo, en
una situación se sintió acosado por una compañera y fue ahí que decidió
abandonar su asistencia.En cuanto a la evaluación semiológica de las funciones
psíquicas, se lo observó orientado, lúcido, presentó un vocabulario y un lenguaje
acorde a su edad cronológica, su relato resultó claro y coherente, en cuanto a la
aplicación de la escala de gravedad del trastorno de estrés post-trauma, no
presentó al momento de la entrevista sintomatología de intrusión, esto es que todo
el tiempo los recuerdos de abuso invaden su mente; ni conductas de evitación, esto
es el esfuerzo que hace el sujeto para retirar de su psiquis estos recuerdos; ni
aumento de la activación en cuanto a la angustia, sí los había presentado en otras
etapas de su vida, pero no al momento de la entrevista.
La sintomatología que presentó al momento de la evaluación, era sintomatología
característica de una depresión grave, con tristeza generalizada, desgano, apatía,
sentimiento de culpa, insomnio, sueño intranquilo, esto de nunca poder conciliar
un sueño estable y profundo, conductas autolesivas en sus antebrazos e ideación
suicida.
También, bueno, hay que mencionar que había abandonado la escuela y había
aumentado de peso también.
En cuanto, quiero hacer algunos señalamientos en relación a mi evaluación, por un
lado, todas estas situaciones abusivas que vivió S., constituyeron un suceso
sumamente traumático para su psiquismo, más allá de que no haya presentado al
momento de la entrevista sintomatología compatible con estrés postraumático, sí
la presentó en otras etapas de su vida, no al momento. Como explico siempre, esta
sintomatología puede estar presente o no, o incluso puede presentarse a corto,
mediano o largo plazo luego del suceso o de los sucesos vividos por las víctimas.
Digo que fue un suceso sumamente traumático, primero por la cronicidad. Luego
porque se inició en una etapa muy temprana en su primera infancia, porque
observamos la asimetría de poder, esto es un adulto en el cual primaba la
satisfacción de sus deseos sexuales por sobre un niño menor de edad que era
ubicado como objeto. Por otro lado, esta cercanía, este vínculo familiar que
dificultó en S., tal como él lo dijo, la posibilidad de confesar, porque sentía
que tenía que protegerlo y que defenderlo. Y una escena que no es menor y hay
que señalar, es este momento en el cual la abuela advierte esta situación y en lugar
de sancionar e interrumpir el secreto que imprime el abuso, por el contrario lo
sostuvo, con lo cual S. se vio nuevamente vulnerado.
Otro aspecto que quiero mencionar es que los abusos sexuales en la infancia
siempre implican una detención en el desarrollo neurobiológico y pueden tener
múltiples consecuencias, tanto emocionales como fisiológicas. En el caso de
S., lo que observamos es una excitación precoz respecto de la sexualidad o
inapropiada para su edad. Acá es importante entender que esta respuesta que
ofreció el cuerpo no significa que el niño, en este caso S., haya aceptado o
disfrutado del abuso, sino que es una respuesta que el cuerpo ofrece, ya sea
entendida como una excitación o como una sensación placentera, pero es una
respuesta fisiológica que no está alineada con el desarrollo psicológico, emocional
o cognitivo del niño. Es decir, el cuerpo responde fisiológicamente al tacto,
aunque éste sea abusivo, no puede reconocer eso, pero esto no implica que hubo
consentimiento. Se trata solo de una respuesta corporal fisiológica manifestada
como una excitación o como una sensación placentera, pero no implica
consentimiento. Por otro lado, si la figura del abusador pertenece a su círculo
cercano, a su círculo de confianza, a su círculo afectivo, la víctima, en este caso
S., pudo asociar que el abuso implicaba atención y afecto. Estas son las
distorsiones que se pueden generar en abusos provocados desde tan temprana
edad. Es importante observar en el caso de él, cuando Freud desarrolla la teoría
sexual infantil, menciona que en los primeros años, en la primera infancia, se
desarrolla todo lo que es lo exploratorio. Lo exploratorio del cuerpo, de uno, del
otro, y aparecen las zonas erógenas. Estos son todos los orificios que existen en el
cuerpo y principalmente aquellos que presentan mucosas. Luego viene un periodo
de latencia que se extiende aproximadamente entre los cinco y los nueve o diez
años. Latencia en el sentido de que se reprimen los impulsos sexuales, aparece el
interés en el niño por los aprendizajes, se constituye el super-yo y aparece la
adquisición de normas sociales. Luego, con el ingreso a la pubertad,
aproximadamente entre los nueve y diez años, y si hubo un trauma, perdón, me
había olvidado de informar esto, si hubo un trauma, en ese periodo de latencia el
trauma queda como dormido, decimos, como en el inconsciente. Luego, cuando
ingresa la etapa de pubertad, entre los nueve y diez años, se levantan esas barreras
de los impulsos sexuales y el trauma retorna y puede retornar como
comportamientos sexuales inapropiados, como fantasías, bajo distintas formas.
Esto es exactamente lo que vemos en el caso de S., cuando menciona que a
sus diez años vuelve a sentir esa sensación de excitación, esa sensación placentera
de la que había sido víctima en su primera infancia. Esta sexualidad, esta
excitación precoz, inapropiada para su etapa de desarrollo. Por otro lado, quiero
mencionar que por todo este análisis que estoy haciendo, podríamos pensar en la
figura de corrupción, entendida como la exposición de un niño menor de edad a
situaciones sexuales que vulneran su integridad psíquica, moral y sexual, alterando
prematuramente su desarrollo. Psicológico y emocional. Por parte de un adulto
que ejerce el poder y que lo somete a generándole confusión en la adquisición de
nociones tales como el cuerpo, los límites, la intimidad, los vínculos, que son
todas las distorsiones que observamos en el caso de S. Y por último, y para cerrar
mi evaluación, un tema que no puedo dejar de mencionar son las autolesiones que
a lo largo de la vida de S. han estado presentes lamentablemente con mucha
frecuencia. Cuando se presenta un conflicto psíquico que la víctima no puede poner
en palabras, aparece el cuerpo como un canal de expresión, como una vía de escape.
S. en cada autolesión lo que experimentaba era alivio, era un modo de calmar su
ansiedad y por otro lado, hay que pensar que era un modo de recuperar el poder y
el dominio sobre su cuerpo. Un cuerpo que desde su temprana infancia había sido
manipulado y había sido abusado por un adulto que ocupaba un rol de confianza
en su entorno familiar. Se encontraba lúcido y orientado en tiempo y espacio a la
hora de la entrevista? Sí.
Puso en su conocimiento la existencia de ideaciones suicidas? Sí, fue lo que
motivó la última internación.
Y un aspecto que nos parece importante del Ministerio Público Fiscal en tanto
parte acusadora. En su informe usted indicó que no presentaba, S.,
síntomas de estrés postraumático. Y le consulto respecto a esto porque vuelvo
sobre la necesidad de aclararlo. Y la pregunta es si la depresión profunda, si las
ideaciones suicidas, si los repetidos intentos de quitarse la vida, si el aislamiento,
si las autolesiones y las restantes circunstancias que usted menciona en su informe
no resultan subsumibles, atrapadas en la sintomatología referida? Sí. Por eso
mencioné que S. desarrolló un cuadro más grave. Un cuadro de depresión
grave, con todas las características que mencioné. Esta sensación de tristeza
generalizada, desinterés por las actividades, desinterés por los vínculos sociales,
había abandonado la escuela, dificultad para dormir. Bueno, desarrolló un cuadro
más grave que abarcaba todas las áreas de su vida. Y teñía todas las áreas de su
vida con esta sintomatología.
Es cierto que usted ha sido convocada por el Ministerio público fiscal en la pericia
que realizó 28 de diciembre del 2022. En su conclusión general, doctora, la última
foja, yo lo voy a leer, lo voy a leer para que no genere confusión. Dice, a partir de
la presente evaluación no resulta posible establecer que la sintomatología
observada en el peritaje resulte consecuencia de los abusos sexuales denunciados?
Claro, es esto que venía explicando. No únicamente de esto, sino de toda la
situación también, por eso hablé de la situación de bullying, de la situación de
abandono por parte de su madre, toda la situación también conflictiva, familiar
que padecía S.

8) B. M. T.: Es hija del imputado. Solo quiere que se sepa la verdad.
B., ¿dónde naciste? Acá, en San Carlos de Bariloche, en casa, siempre
vivimos en la casa de mi padre.
¿Cuál es el domicilio de la casa de tu padre, cuándo nació el domicilio? xxxx.
¿Quiénes vivían en tu casa con vos? Desde pequeña vivimos mi hermano, mi
hermana, S. y P. Después mi mamá y mi papá. En ocasiones mi mamá
se iba a trabajar cama adentro, así que solamente vivía con mi papá y mi hermano.
Y en ocasiones mi hermana que a veces también vivía en Bolsón. Después
también en la adolescencia vivimos solo mi papá y yo por una temporada y
después con mi mamá, solo los tres.
¿Cómo era tu casa? ¿Nos podés describir cómo era tu casita, la casita de tu papá?
Sí, siempre vivimos por años en tipo un monoambiente dividido por una cortina,
digamos, que hacía que fuera pieza y cocina. Pero sería un monoambiente en
realidad.
Ese monoambiente del cual hablas cómo sería, 3x2, 4x2, de fondo, de frente? No
sé bien las medidas, pero creo que es un 4x3, algo así.
Y de esa cortina que hablas, ¿cómo era esa cortina? Blanca, media transparente,
con flores. No, no recuerdo nada más.
¿En esa infancia a la cual vos hablas, con quiénes convivían, habían otros familiares
que iban a tu casa o no? Sí, vivimos en temporadas también con mis primos, M. y
L., A.
También por temporadas iban a quedar familiares y cosas así, personas cercanas.
B., ¿qué me podés decir, qué le podés contar acá al tribunal en relación a
S. M.? ¿Cómo? Claro, ¿qué no podés contar de la vida a S.?
¿Cómo lo conocés a S. M.? ¿Cuál es tu vínculo con S. M.?
S. es mi sobrino. De chiquitito él era muy inteligente, yo siempre lo
felicitaba por eso. Tenía buenas notas, no sé, tímido, sensible. Después, en la
preadolescencia, también estuve en partes y en partes no con él. No sé, iba a la
escuela, hacía skatepark, conocí a una de sus novias.
¿Nos podés decir quién era esa novia de S.? D., no me acuerdo bien el apellido.
¿Iba muy seguido a tu casa, S.? No, no, ni de chiquito ni de grande tampoco.
¿Y cuando iba a tu casa, quiénes más estaban en tu casa? Tuve dos casas, la casa
de mi padre o la casa de mi matrimonio. En casa de mi padre hubo una temporada
que solo estuvimos yo y mi papá. Ellos no iban porque yo era preadolescente o
adolescente y quería estar sola. Como vivíamos en un buen ambiente, yo tenía la
música en alto. Ellos iban a la iglesia y yo escuchaba música heavy metal, así que
ellos no querían escuchar o compartir lo que yo escuchaba.
B., en esa visita que hacía S. a tu casa que vos describiste, ¿en algún
momento quedaste sola con J. C.? No, siempre estaba yo, yo por lo general
nunca salía de casa. O su mamá, o mi mamá, o sus hermanas.
En ese tiempo en el cual vos estabas con tus familiares, y en ese tiempo que estaba
S. en tu casa, ¿viste alguna situación rara, alguna situación particular que
te llamara la atención? No.
B., como vos sabrás, seguramente tu papá te habrá comentado, R.
también te habrá comentado, acá estamos en un debate en el cual se lo acusa, de
hecho es muy aberrante a J. C. ¿Vos qué nos podrías decir en relación a
esos hechos que lo están acusando a J. C.? Respecto a eso es lo que vengo
diciendo, que nunca vi ni escuché nada raro. Como vivíamos en un monoambiente
y siempre había gente circulando, es un medio imposible no haber visto, no haber
escuchado nada en caso de que pasase algo. Además ellos como eran chiquititos
siempre estábamos al pendiente, tanto como mi mamá, yo, o su madre, de
cualquier cosa, de si se lastimaban, de si se estaban peleando entre ellos, cosas así.
¿Nos podés decir si en ese tiempo tu papá, J. C., trabajaba o no? Sí, mi
papá siempre trabajó, desde que tengo memoria siempre tuvo la misma rutina, de
irse de siete y nueve. Siempre tuvo la misma rutina de irse de siete y media a
esperar el colectivo a trabajar de la mañana y de vuelta a casa tipo entre las cinco y
media y las seis y su rutina siempre fue la misma de llegar, comer y dormir o
llegar y si tenía que hacer alguna changuita o hacer un trabajo extra se iba y
después volvía y directamente a dormir.
Bien, tu mamá nos puede decir si tu mamá trabajaba. ¿Dónde trabajaba? Sí, mi
mamá trabajó en Bolsón por una temporada de aproximadamente 2012 a 2019 y
ahí fue que nos quedamos solas con mi papá.
Decís que tu mamá trabajó aproximadamente el 2012 al 2019 en Bolsón y en ese
tiempo también nos estás contando que vos te quedabas a solas con tu papá? Sí,
hasta el 2016 que nació mi hija y yo me fui a vivir con el papá de mi hija cuando
tenía más o menos ocho meses, nueve meses de embarazo, entre los siete y los
nueve meses de embarazo.
¿Cuántos hijos tenés, B.? ¿Uno, dos? Tengo dos, una hija de nueve y un
varón de dos.
¿Cómo se comporta J. C. con tus hijas? Lo ven como un abuelo presente y
le tienen cariño y afecto.
¿Nunca viste una situación rara en relación a J. C. con tus hijas? No.
¿Nunca un comportamiento extraño? No, de hecho en lo que mencionaba igual en
fiscalía cuando me preguntaron es que yo trabajo con niños así que tengo como
pautas y siempre estoy atenta a ciertas cosas. Tengo un pensamiento, digamos, de
siempre estar pendiente de los niños y si yo creyera que él fuese capaz de este
hecho, imagínate que mis hijos no estarían ni a dos cuadras de su casa.
Bien, ¿qué nos puede decir de la relación de R. con J. C.? ¿Cómo se
comporta J. C. con R.? ¿Cómo se comporta?
Claro, si es buena persona, si hay buen trato y respeto, si hay violencia o no? No,
siempre hubo respeto de mi padre hacia ella, de hecho la que tiene el control de la
relación de ellos es mi mamá. No, ellos siempre fueron muy unidos, compañeros
en algún sentido.
¿Nunca viste una situación violenta? No, de parte de que mi mamá por ahí lo tiene
como al pie cortito, en la manera de decir. Claro, pero no violencia física u otra.
B., ¿algo más que le quieras comentar al tribunal?
Seguidamente realiza preguntas la Fiscalía.
¿Sos la hija del acusado? Sí.
¿Cómo te llevas con él? Bien, tenemos buena relación, he hecho como siempre la
mayor parte de mi vida, me crié solo con él, sola con él. Tenemos una relación de
confianza, bien.
Dijiste que siempre estabas en el interior del domicilio de xxxx, que
nunca se quedó S. con él? Nunca estuvieron solos ellos, siempre estaba mi
mamá o estaba yo o estaba su mamá.
Bien, contanos un poquito de vos, ¿a qué te dedicas? Soy maestra de música,
trabajo en un instituto de arte, no sé qué más quiere saber.
¿Estudiaste? Sí, estudié, terminé la secundaria nocturna, no la terminé, llegué
hasta segundo año.
¿La primaria la hiciste en la escuela? Sí, la primaria sí.
¿Segundo año la hiciste en la escuela? Segundo año la hice en la escuela, sí.
Muy bien, contanos, ¿y ahora sos profesora, dijiste, de música? Sí.
¿Para ser profesora de música estudiaste? Estudié con maestros particulares, con
mi hermano, en la base del aprendizaje me la dio mi hermano.
Bien, ¿dónde vivía tu hermano? Al lado de nosotros, en el barrio, en la misma
dirección, digamos, pero en una casa al lado.
¿Y dónde más estudiaste? Fui a Creadores, pero muy poco tiempo, y después por
internet autodidacta.
B., dijiste que tenías dos hijos? Sí.
Uno que tiene nueve? Sí.
Y otro que tiene dos? Sí.
El que tiene nueve nació en el año 2016? Sí.
Dónde nació? En el hospital zonal de Bariloche.
Dijiste también que luego de tener ese niño te fuiste a vivir con tu pareja.? Sí, viví
hasta los tres años de mi hija y ahí nos separamos. Me fui a la casa de mis padres
otra vez.
Quiere decir que entre el año 2016 y el año 2019 no viviste en xxxx? No.
Digo esto porque parece una clara contradicción en relación a que siempre
estuviste en el interior del domicilio? No, no.
Te referías desde siempre hasta ese período, ¿no? Claro.
Entre el año 2016 y el año 2019? Claro. Desde siempre hasta el 2016 que nací.
Luego tres años en el cual no estuviste en ese domicilio? Claro. Tres años.
Después volví a vivir con ellos. Y cuando empezaron estos conflictos que, bueno,
mi hermana agredía a todos los familiares del entorno, digamos, familiar, a todo el
entorno, yo decidí apartarme e irme a vivir con mi actual pareja.
¿Eso cuánto fue? Fue en 2022 cuando comenzó esto.
Dijiste que lo felicitabas a S. porque tenía muy buenas notas? Sí, él era
muy aplicado en el colegio.
Quiere decir que tenías cierta frecuencia de trato con él? Sí, porque trataba mucho
con él. Por ahí él no tenía todos los recursos que hoy tenemos para poder terminar
los estudios. Y su mamá, al ser madre soltera y no trabajaba, yo siempre trataba
de, como, alentarlo y felicitarlo por sus buenas notas, porque siempre él hablaba
del colegio o que, al tener poca presencia también de su mamá. Él se levantaba
antes que sus hermanas y se iba solo al colegio, lo cual me parecía excelente.
Bien, después de su pre-adolescencia, nos escribíamos. Cuando él empezó a hacer
skatepark, yo tenía un programa de radio y conocía a su instructor de skatepark,
así que también lo alentaba y me gustaba que hiciera eso. Eso fue en el 2019.
Dijiste, B., que siempre estabas vos. ¿Efectivamente considerás que siempre
estabas vos en el interior del domicilio? Sí, en el período ese que te nombré.
Hasta el año 2016 y luego del 2019.
Siempre? ¿No había ningún momento en el que vos salías? Sí, salía, pero,
digamos, que yo pueda decir, bueno, que quedaron solos o fueron a visitarlo, no,
porque teníamos una sola llave y ponele, yo salía a comprar o salía, no sé, a hacer
algo, tenía que estar ahí cinco y media o un rato antes de cinco y media porque
llegaba mi papá y tenía que abrirle la puerta.
¿Quiere decir que vos estás en condiciones de decirnos que nunca, absolutamente
nunca, M., D. y S. estuvieron en el interior del domicilio sin quevos estés presente?
No. Ellos, o sea, siempre estuvieron cuando había.
Sobre todo ellos llegaron cuando estaba mi mamá.
Claro, vos dijiste que siempre estabas presente en el domicilio? Por eso. Sí, sí.
Esto lo ratificás? Siempre estuviste presente en el domicilio?
Siempre estuve presente en el domicilio, sí.
En algún momento S. te habló de una situación de abuso o algo por el estilo? No,
él siempre se quejaba o nos quejábamos por ahí del trato que tenía con mi hermano
mayor, que sí lo trataba de una manera violenta, digamos, y siempre él lo quería
compartir con nosotros, por eso, digamos, cuando él estaba presente, cuando mi
hermano estaba presente, sí estaba esa molestia. Después no tenía objeción de
compartir con mi papá o con nosotros, pero se sentía apartado, digamos, por ese
motivo de que mi hermano siempre ejercía violencia verbal hacia él.

9) R. B. Z.:
R., ¿nos puede decir dónde nació usted? En Bolsón.
¿Cuándo se vino a Bariloche? Cuando me junté con él, cuando me casé con él.
¿Nos puede decir el año? Más o menos en el 86. Sí, en el 86, sí. Hace 39 años que
estamos.
Usted dijo que se casó con . C. en el 86. ¿Y adónde se fueron a vivir?
Fuimos a la casa de mi suegro, al terreno de mi suegro, unos meses. Después nos
fuimos a alquilar a otra parte. Y después, hasta que nos salió al terreno, estamos en
el mismo lugar más de 36 años.
¿Dice usted que el terreno es el domicilio actual? Claro, claro. De xxxx y el
barrio xxxx.
Y cómo era esa casita del barrio xxxx? ¿Nos puede explicar? Era un poco más
grande que una caja de fósforo. Era de dos por dos, chiquitita, muy chiquitita. A
veces nos levantábamos, teníamos que sacar el colchón para afuera, para poder
estar ahí, adentro de la casa.
R., ¿usted tiene hijos? Sí, tres.
Quiénes son sus hijos, R.? Bueno, la mayor es P. Z., que lleva mi
apellido porque es solamente mía. O sea, él no es su papá.
Nos podría explicar eso? Dice que eso es solamente mío? Bueno, fue producto de
una violación cuando yo tenía 16 años, recién cumplido.
Eso fue acá en Bariloche, R.? Sí, porque yo trabajaba cama adentro, me
habían traído del campo. Yo trabajaba cama adentro y, en una de las salidas, me
pasó lo que me pasó. Y yo supe que estaba embarazada, que ella venía cuando
estaba de cinco meses y yo no sabía que estaba embarazada. Una doctora me dijo,
porque me llevó ella, porque hacían salud, porque yo iba a una escuela rural,
entonces hacían salud. Y yo fui porque me sentía mal, me sentía descompuesta. Y
todos los síntomas que uno tiene en el embarazo, yo no sabía lo que me estaba
pasando. Y ella me llevó porque no me acompañó ni mi mamá ni nadie. Porque yo
fui ahí porque venían los doctores rurales ahí y yo fui ahí. Y la doctora esa me dio
turno para que vaya a Bolsón y me haga los estudios. Y ella me dijo: “estás
embarazada.” Y yo le digo: “¿cómo?” Yo no sabía ni lo que me había pasado. Yo
no sabía lo que me había pasado.
Entonces P. quisiera saber si, en algún momento, conoció a su papá, si usted
pudo conocer a esta persona que la violó? Y no, no. Y no.
Cuántas veces usted fue a Fiscalía a entrevistarse con el doctor Govetto? Sí, me
parece que dos veces y, después, esta sería la tercera.
Qué le comentó al fiscal Govetto a usted? Bueno, yo en las preguntas que él me
hacía, yo siempre le contesté primeramente con la verdad, porque yo necesitaba
saber si había pasado o no, y para ayudar a mi nieto. Y, si no, no era, no podía
permitir una cosa así tampoco, pero siempre queriéndolo ayudar, siempre. Es más,
cuando pasó todo esto, también los ayudé. Yo trataba de separar, porque yo estoy
entre la espada y la pared. Ella es mi hija y mi nieto, y mi marido. Así que, para
mí, era muy difícil.
Cuando usted dice “yo lo quería ayudar”, ¿ayudar a S.? Ayudar a todos,
supuestamente a ella, porque estaba muy mal, porque yo soy madre y pasé muchas
situaciones, y yo sé lo que es sufrir por un hijo. Y quería estar con ella al principio.
Al principio yo estuve, es más, yo estuve con ella. Yo estuve ayudando, apoyando
de una manera. Yo vine de las Grutas, perdón que sea verborrágica, pero yo vine
de las grutas, porque me fui a ver a mi hermana, porque hacía 40 años que no iba a
San Antonio, y tenía una oportunidad de ir, y, aparte, mi hermana me había
invitado a ir, y yo me fui allá a Las Grutas, y yo me enteré de todo esto, porque
ella lo tenía todo, así como, escondidito, yo sabía que S. iba al psicólogo,
pero no sabía el porqué, porque ella no me lo decía tampoco, porque no me lo
quería decir, porque yo le preguntaba y no me lo decían. Y yo me enteré allá en La
Grutas cuando la bomba me explotó en la cara, porque ella, entre insultos y todo,
me dijo que era él, y mi reacción, ¿cuál fue? Que tuve ahí como una crisis, y
después me tomé el primer colectivo que encontré, porque no encontraba pasaje
para tren ni para colectivo, y, hasta que encontré una señora que me vendió el
pasaje, que fue el más caro del mundo, que me salió cuatro mil pesos el pasaje en
ese tiempo, y me vine para apoyarla, a ella y a todo, pero para ver, porque yo
nunca creí que él sería capaz de una cosa así, jamás creí eso, pero también le daba,
como le dije al fiscal allá, el beneficio de la duda, porque ella es mi hija, y a mí me
pasaron cosas, y es horrible. Entonces, a mí, nadie me creyó, hasta que, bueno,
ahora, después de muchos años, mi mamá me creyó. Bueno, ahí me dijo cómo
puede ser también, si yo era una chica que no hablaba con nadie, que si me
hablaban muy fuerte, lloraba, no salía a ningún lado, ¿cómo podía ser? Entonces,
el Espíritu Santo no era, entonces ahí ella entendió recién lo que me había pasado,
cuando, R., y yo siempre actuaré de la manera que me pareció correcta, que
primero, estar al lado de mi hija, aunque él era el hombre de toda la vida, pero
primero actuar como madre, como madre para, no sé, tratar de separar, porque a él
estoy un montón de años. Estoy porque lo quiero y porque somos compañeros y
porque el agradecimiento de ella, porque él me crió a mi hija, él me crió a mi hija
y después crió a mi nieto, y, siendo la persona mejor del mundo, no decir, “no, ella
es tu hija”; así que, para tu hija, no, primero son mis hijos. Él jamás separó esa
parte, jamás en la vida separó esa parte. Era mi hija y sus hijos, siempre, y yo, por
eso, yo estaba tan, como dijera, me destruyó la cabeza, que yo ni sabía ni dónde
estaba, cuando yo descubrí que era mentira, por todas las cosas que ella me dijo.
Muy bien. Señora R., usted dijo que T. había estado al cuidado de la casa
del barrio xxxx, ¿esto es así? Sí.
Dijo también que, al enterarse de la acusación, usted volvió inmediatamente de
Las Grutas? Sí.
Dijo que tuvo una crisis al enterarse, ¿esto es así? Sí, imagínate, de la manera que
me lo dijo, y yo viviendo con esa persona, y conviviendo, viendo a los chicos ahí,
teniéndolo ahí, nunca vi nada.
Dijo, señora, que en esta oportunidad a P. se le fue la mano? Sí. Dijo esto? Sí, sí.
Usted también cree que se le fue la mano a S., a M., a D.? También, también.
Que se le fue la mano a todos?. Sí. Sí, porque, mirá, D. es más manipulable y
M. es igualita, igualita que ella.
Dijo usted que P. le dejaba a los chicos en su casa como si fueran un
paquete, ¿esto es así? Sí
Bien, quiere decir que usted los recibía en su casa, los chicos? Sí, incluso recibía a
las chicas cuando venían golpeadas, porque ella las golpeaba. Yo las recibía ahí.
Señora R., dijo usted que era su niñera? Yo era prácticamente su niñera. Y
cuando a ella se le brotaba, se le reseteaba el chip, era cualquier cosa, agarraba a
sus chicos, sus bolsitos, sus tres bolsitos e iba por ahí.
Señora, usted hace 39 años que vive con el acusado? Sí, sí.
Usted dijo, y aquí termino, que cuando su hija P. iba a trabajar al Bolsón, se
llevaba a los tres niños, ¿esto es así? Sí, sí.
Quiere decir que, mientras su hija trabajaba, asistiendo a una anciana, también
simultáneamente cuidaba a los tres niños, ¿esto es así? Sí. Sí, cuando estaba con
ella, porque cuando no, ella me los dejaba. Se venía acá y después iba y cobraba
como si ella hubiese estado allá, pero la que había estado era yo. Y me duele
mucho tener que estar en este lugar y peleando con mi hija, y no peleando, sino
escuchando las cosas aberrantes de esa persona, porque para mí es doloroso, es
doloroso, porque yo no fui mala madre ni él, que él no tenía ni un derecho, porque
él no tenía ni un derecho ni siquiera de decir, “bueno, te compro un par de
zapatillas para tu hija,” él no tenía ni una obligación, de nada, de nada tenía. Y, sin
embargo, me apoyó, y él apoyó a ella principalmente, cuando con ella era chiquita,
cuando nací primero con una, después con la otra, y después con el otro, y el
marido, incluso, el marido de ella que estuvo ahí en mi casa, estuvo en nuestra
casa. Y qué obligación tenía, y por qué ellos están haciendo lo que están haciendo.
Quiero saber, porque no, discúlpeme, que yo me tomo un poquito más de tiempo,
pero ¿por qué tantas personas van a venir a hablar de él, si era un reverendo hijo
de la madre, ¿entendés? Mis hermanas, incluso, mi mamá, mi mamá me está
llamando para venir; mi mamá tiene 80 años, mi mamá dice “yo voy a ir a decir,”
porque no puede ser que sea tan, yo le dije: “no, mami, no, porque está enferma,
encima.”. A raíz de esto, se empeoró un poquito más, porque ella no puede creer,
porque ella la crió también, ella, parte, hasta los 9 años, ella la crió, y no puede
creer, la conoce, porque a ella también le hizo varias jugadas malas, y la conoce,
pero nunca pensó que se iba a hacer esto.

10) A. I. M.:
Vive en el Barrio xxxx. Ella viene como vecina de la familia T. lo conoce
de toda la vida del barrio. Con la familia T. no tiene ningún problema. Vive
toda la vida en el Barrio. No sabe nada no escucho nada no vio nada nunca. A
R. la conoció por su marido, ella anda con los hijos, los nietos. A S.
mucho no lo conoce de chiquito si lo ve de grande no lo conoce. No escuchó nada
de que haya sido víctima de abuso. R. estaba siempre con los nietos cuando
íbamos a la escuela del barrio con nuestros hijos los nietos en los actos. Nunca
entré a la casa de T., sí él a mi casa, 2 veces a tomar unos mates. Una relación
como vecinos nos saludamos y nada más.

11) M. A.:
Vive en Bolsón. Hace 22 años. R. trabajo ahí en el 2018. Trabajó con P.
Z. Que ella sepa no llevaba nunca a los nenes. Se quedaban con R.
Tiene 3 hijos. A su domicilio en Bolsón fueron los chicos. No vió nada, no sabe
nada de los hechos. Conoce la casa de R. La casa es de cuatro por tres una
pieza. Hace mas o menos 35 años que R. y T. son concubinos. No viene
mucho a Bariloche. Trabajaban alternadas en el Bolsón. Nunca llevó P. a los
chicos a Bolsón, ella iba sola. Solo fueron 2 veces los chicos a su casa en Bolsón.

12) L. R. M. A.:
Vive en Ñirihuau. Es hermana de R. Z. Conoce a T. desde que esta
con su hermana, cree que del 87. Estuvo conviviendo con ellos con R. y
T. un tiempo de sus 14 a 15 años. Sabe que trabajó en Bolsón. En 2012 al
2018-2019. Cree que P. también. Conoce a los hijos de P., son 3. M.,
D. y S. Recuerda que los chicos solían estar con R. en Bolsón donde
ella trabajaba. Sus hijos convivieron con R. y J. C., en el 2010 no
tuvieron ningún inconveniente sus hijos. No se enteró ella de nada. A S. lo
vió cuando era muy chico.
Tiene buena relación con T. Ahora tiene 48 años. R. iba al Bolsón, cree
que pasaba un tiempo y venía. No sabe bien sus movimientos. No sabe quién
pagaba los pasajes. R. iba al Bolsón a cuidar abuelos. Fue varias veces donde
estaba trabajando, cuidaba la abuela. A la que vió siempre era a M. Igual no
iba muy seguido yo. La veía de vez en cuando a R.

13) M. P. H.:
Vive en xxxx. Trabajo en un hogar de niños. Desde el 1997 al 2022;
concurría S. M. Tendría 8 años. No recuerda nada de S. o haber visto que le haya
dicho algo. A R. la conoce hace bastante y a J. C. lo conoce desde chico. La casa la
conoce desde afuera. Iban niños que por ahí los padres no los podían cuidar porque
trabajaban. Habían bastante niños 60- 70. Trabajaba en la cocina del hogar. El trato
con los niños era esporádico. El trato con S. era como con todos. Muy poco solo
los veía cuando servían la comida. Después que ellos se fueron del hogar a S. no
lo ve mas. C. la llamó. T. Pero no sabia de lo que lo estaban acusando.

Declaración del imputado:

Seguidamente el imputado J. C. T. manifestó que deseaba prestar declaración,
y que lo hará a preguntas que formulen las partes. ¿Dónde nació usted, J. C.?
Acá en Bariloche.
Recuerda el año que nació usted, J. C., acá en Bariloche? El 67, 1967.
Cursó la escuela primaria, la secundaria? No, no.
Dónde vive actualmente? Acá en Bariloche, en xxxx, calle xxxx.
Hace cuánto que vive ahí en el barrio xxxx? Hace aproximadamente como 30
años.
Con quién vive actualmente? Con mi señora y bueno, ahora actualmente estamos
los dos.
Cómo se llama su señora? Mi señora se llama B..
Su señora? Mi señora se llama B. R. Z.
Bien, ¿hace cuánto que conoce a R. Z.? 39 años más o menos.
Cómo es su casita actualmente? A la de ahora se refiere? A la de ahora y
coménteme si tenía otra casita antes o no? Bueno anteriormente nosotros
cuando llegamos al barrio yo tenía una casita de madera de 3x4 chiquita
y con una ampliación para meter una cama y una cucheta que también era
muy reducida.
De cuántas piezas era esa casita? Una sola.
Baño adentro o baño afuera? Baño afuera.
Quiénes convivían en esa casita? Mis dos hijos y yo y mi señora.
Quiénes son sus hijos? J. C., S. D. T. y B. M. T.
En esa casita solían ir algunos parientes de usted, parientes de R., ¿a esa
casita los visitaban? ¿Quiénes iban a la casita de vez en cuando? De vez en
cuando iban mis hermanos o los hermanos de mi señora y ellos.
Conoce a P. Z.? Sí, la crié yo casi en una parte.
En qué época la crió? ¿Cuántos años dice usted? Más o menos cuando ella tenía
12 años.
Convivió con usted? Sí, convivió con nosotros.
Cuántos años? Y ella hasta los 15 más o menos.
Conoce a S. M.? Sí.
Quién es S. M.? S. M. es el hijo de P.
Tiene más hijos P.? Sí, tiene dos hijas, M. y D.
Los hijos de P. solían ir a su casa, J. C.? Cuando estaba mi señora, sí.
Cuando estaba su señora, nos puede contar un poquito cómo es eso? ¿Cómo
sería? Si, los chicos iban durante el día a la casa a estar con ella, ¿no? Cuando los
chicos iban a la casa a estar con ella, ¿quiénes estaban en esa casa? Bueno, mi
hija, mi hijo y yo, pero yo no estaba durante el día así que trabajando.
Dónde trabajaba usted, J. C.? Yo trabajo actualmente en un complejo de
cabañas.
Y en ese tiempo cuando los chicos iban a la casa, ¿trabajaba o no trabajaba usted?
Todo el tiempo trabajaba.
Cuál era su horario de trabajo, J. C.? Mi horario de trabajo entraba de las
siete y media de la mañana hasta las cinco y media de la tarde.
Bien, en algún momento, si nos puede hablar en qué época o no si R. trabajó
en el Bolsón o no? ¿En qué época? Yo más o menos me acuerdo de que ella en el
2012 más o menos hasta el 2018.
Bien, ¿y cómo era ese trabajo? ¿Viajaba, estaba todo el tiempo en Bolsón? ¿Cómo
era esa relación laboral que R. tenía en el Bolsón? ¿Nos puede contar? Sí,
ella estaba trabajando allá porque cuidaba a una señora de edad y ella trabajaba
durante 15 días y otros 15 días, trabajaba 15 días, trabajaba para allá y después
venía a la casa otra vez y después, bueno, así era el tiempo que ella tenía.
Usted tiene conocimiento, J. C., si en el Bolsón además de trabajar con
R., si trabajó P. en ese lugar o no? P. sí trabajó con ella.
Y cómo era el trabajo? ¿Se recuerda o no sabe cómo era el trabajo que realizaba
P. conjuntamente con R. en Bolsón? Ellas se dividían el trabajo, una
vez le tocaba a P. y otra vez le tocaba a mi señora.
Usted tiene conocimiento, J. C., si P. trabajaba en Bolsón, si llevaba a
los chicos a Bolsón o no a trabajar, a trabajar no a estar con ellos, perdón? Lo que
yo sé es que ella siempre viajaba, viajaba con sus hijos.
Bueno, usted dice sus hijos, ¿con los tres? Los tres. Con M., D. y S.
¿Y usted tiene conocimiento si la persona que trabajaba le permitían tener los
chicos ahí? Bueno, la señora que le cuidaban a ella lo permitió y entonces sabían
estar con ella.
J. C., usted como lo hemos charlado prácticamente hace tres años de las
diferentes reuniones que hemos tenido, que calculo que deben ser no sé 20
reuniones, 20 veces. ¿Usted sabe de lo que están acusando? De algo muy
aberrante.
Qué nos puede decir al respecto? ¿Qué nos puede decir en relación a la acusación
que tiene fiscalía? Supuestamente la acusación de fiscalía dice que en una etapa
del año 2011 al 2021 usted ha abusado de S. M. ¿Qué nos puede
decir? ¿Es verdad o es mentira? No, nunca yo estuve con ese chico, nunca.
¿Usted no le hizo ningún tipo de daño, ningún tipo de abuso a S.? Nunca
estuve con ese chico haciéndole daño, ni menos.
J. C., ¿usted tiene algún problema de salud actualmente? Sí, estoy pasando
un problema de salud, de depresión y problema de la presión y ahora se me
declaró un problema en la cabeza por un golpe que yo estuve.
¿Está medicado actualmente? Estoy medicado ahora.
¿Se está tratando en el hospital zonal? No, estoy en el privado.
J. C., ¿usted tuvo hijos con R. Z.? Con R. Z. yo tengo dos hijos biológicos.
¿Cómo se llaman? S. D. T. y D. M. T.
Cuando usted habló de sus dos casitas, la casita anteriormente, esa 3x2, dijo y
actualmente, que obviamente yo conozco el lugar porque fui al lugar y doy fe,
J. C. me mostró dónde estaba esa casita anteriormente y dónde está la
casita actual. Dentro de las reuniones que tuvimos con J. C. y R., conozco la casa,
le agradezco públicamente que me atendieron muy bien y bueno, una casita de
trabajadores, de laburantes, de gente que la pelea día a día.¿Sus hijos, D., B.,
perdón, y S. D. T., convivieron con usted en esa casita que usted habla, la primer
casita? Ahora la primer casita sí tuvieron temporalmente B. viviendo con nosotros.
¿Hasta qué época estuvo B. ahí? No sabría decirle, no me acuerdo la fecha.
Cuando los hijos de P. concurrían a su domicilio, ¿en esa casa se encontraba
B.? ¿Estaba B. presente o S. o no?
Estaba mi hija, porque estaba conviviendo con nosotros, así que todo el tiempo
estaba ella, mi señora, cuando no trabajaba afuera, en Bolson estoy hablando, ¿no?
J. C., ¿usted conoce alguna casita de P. del Barrio xxxx ? Sí.
Qué nos puede decir de esa casita del Barrio xxxx? Bueno, ella tuvo primera y segunda
casada. La casa que ella tiene es una casera de madera, de 3x6 creo que es.
Usted en algún momento quedó al cuidado de esa casita? En una ocasión yo
quedé encargado, bueno, al cuidado, porque ellos se fueron a Bolsón a trabajar,
como ya les dije, y yo iba a darle, ellos tenían dos animalitos, que son dos perros,
y yo iba a darle la comida a los animalitos esos y a prender la luz a la noche para
que haya iluminación, ¿no?
Usted dijo que P. se había ido a trabajar a Bolsón en ese tiempo? En una
ocasión, en una semana que fui yo.
Y usted se quedó encargado de esa casita? Encargado, para ir a darle alimentos
a sus animalitos.
En ese viaje que hizo Bolsón, P., usted sabe si se fue con los chicos o no? Se
fue con sus hijos.
Con los tres chicos? Con los tres chicos.
Cuéntenos un poquito acerca de su vínculo, por favor, con S. Mi vínculo
con S. Bueno, ellos iban a mi casa cuando estaban mi señora y mis hijos.
Y bueno, eso.
Usted estaba en la casa cuando estaba S.? No, durante el día, como ya le
expliqué, yo no estaba durante el día. Durante todo el día, porque salgo a las siete
y media de la mañana a tomar colectivo y vuelvo a las cinco y media de la tarde.
Y a partir de las cinco y media de la tarde? Y bueno, yo cuando tenía trabajo
particular me iba a hacer changuitas, porque lo que yo ganaba no era suficiente
para mantener la casa.
Cuándo iba al Bolsón? Y los fines de semana, un domingo, por ejemplo, que yo tenía
libre, o un feriado, mis hermanos, como tienen campo allá, me invitaban y yo iba.
Iba todos los domingos? Algunos domingos? Algunos domingos. No, porque a
veces tenía trabajo que hacer, así que yo, como ya le digo, hacía trabajito
particular y hay veces que me quedaba a trabajar. Como estabamos levantando la
casita, porque con el sueldo que yo tenía no me daba para tanto.
T., entonces, confírmeme, por favor. ¿Usted considera que todo esto es una
invención? Yo, la verdad, no entiendo por qué me acusan así tan mal, si yo nunca
hice nada mal. O sea, no tengo por qué hacerle daño a nadie ni hacerle mal a
nadie. No sé por qué me hacen esto. Realmente me está costando mucho entender
la situación, porque, sinceramente, yo, si tengo que ayudar a alguien, lo voy a
ayudar de todo corazón, porque yo vengo de una familia muy pobre, me crié muy
mal, y de eso yo saqué conclusiones que en la vida es ayudar para poder sentirme
un poco mejor de lo que yo crecí.
¿Usted considera que lo ha ayudado a S. durante este periodo de tiempo?
Mire, eso yo, como ya le digo, mi señora ya se encargaba de esas cosas, yo
simplemente traía las cosas a mi casa como jefe de familia.
Su señora nos dijo que en ocasión, para mejorar su situación salarial, iba a lavar
verdura fuera de la casa? Cuando estaba acá, se vino de El Bolsón, la señora,
perdón, ella fallece y mi señora se queda sin trabajo. Entonces, para ayudar para
la casa, para poder solventar los gastos, ella hacía trabajitos, bueno, cuando
encontraba algunos trabajitos en la verdurería o así.
Usted dónde permanecía cuando su señora iba a lavar verdura? Yo, bueno, usted
sabe, yo venía a las cinco y media de la tarde, y como ellos no estaban, yo me iba
donde mis hermanos, que viven ahí a una cuadra, y estaban con ellos ahí.
Confírmeme, T., entonces, cuando usted volvía a las 17.30 de trabajar y en su
casa no estaba su esposa porque se estaba lavando verdura, ¿usted iba siempre a lo
de su hermano o a veces a lo de su hermano? No, no. Yo primero venía de mi
trabajo, y como no estaba, salía a la casa de mis hermanos, que estaban ahí
cerquita, porque yo más me comunico con ellos, o sea, estoy más tiempo con mis
hermanos cuando no hay nadie en mi casa. Voy a comer incluso a la casa de mis
hermanos.
Dijo usted que cuidó la casa del xxxx? En una ocasión, sí. Solamente en una ocasión?
Sí.
S. nos dice que en una ocasión, estando usted al cuidado de la casa del xxxx, nevaba,
hacía frío, y él se hizo presente en la casa del xxxx y se encontró con usted. ¿Tiene
algo para contarnos acerca de esto? No, no es así.

ALEGATOS FINALES

Fiscalía
Entiendo que a través de la prueba producida durante el desarrollo de este juicio ha
quedado probado, más allá de cualquier duda razonable, tanto la materialidad de
los hechos puestos en cabeza de J. C. T., como sí también la autoría
culpable a razón de la comisión de los mismos.
Tal como lo sostuvimos en nuestro alegato de apertura, hemos cumplido con la
promesa que inicialmente efectuáramos para dar por probado cada uno de los
tramos de la acusación.
En ese sentido, la declaración testimonial que prestara S. nos permitió
escucharlo en forma personal, desopezar su tono emocional, el curso de su relato,
así como el modo claro y preciso por medio del cual nos contó acerca de las
diferentes instancias por las cuales transitaron los ataques sexuales perpetrados en
su contra.
Tal como lo sostuvimos inicialmente, S. hizo referencia a dos periodos temporales
precisos, separados por un espacio de tiempo, durante los cuales T. llevó adelante
los ataques contra su integridad sexual.
El primero de ellos, nos dijo S., iniciado en el año 2011, cuando él tenía 5 años,
el cual se extendió en forma reiterada hasta que tuvo aproximadamente entre
7 y 8 años de edad.
Durante esos episodios, nos contó S., T. aprovechó a estar en solas con
él para tocar sus genitales y obligarlo a masturbarlo, ejerciendo violencia
psicológica mediante manipulación.
Tan es así que en ese contexto le manifestó que todo ello se trataba de un juego
que debían mantener en secreto.
Todo esto, por supuesto, lo llevó adelante T. valiéndose de su rol de pareja de
la abuela de S., de la diferencia de edad existente entre él y la víctima y,
por supuesto, de la asimetría de poder respecto del niño.
Se trataron de hechos de abuso sexual, nos comentó S., perpetrados en el
domicilio del imputado y de la abuela de S., ubicado en xxxx, de esta ciudad.
Y fue claro, S., al afirmar que él y sus hermanas asistían habitualmente a
esa casa y que en muchas ocasiones quedó a cargo de T.
También nos dijo que los ataques cesaron por un tiempo y que luego, hacia
diciembre del año 2017, se reanudaron.
Y aclaró que para entonces tenía entre 12 y 13 años de edad.
Señaló que durante esta etapa los ataques sexuales perpetrados en su contra
adquirieron otra dimensión.
Y que el primero de ellos ocurrió mientras estaba solo en el domicilio del acusado,
junto a él, acostados mirando televisión.
Nos dijo S. que en ese contexto T. le introdujo el pene en la boca, lo que marcó el
inicio de un periodo en el tiempo en el cual esta actividad habría de reanudarse en
varias ocasiones.
Y, para manipularlo aún más, para ejercer esa vis psicológica puntual, le manifestó
algo así como, ¿por qué volviste a hacerme esto?
T. a S., atribuyéndole claramente al niño, es decir, a su víctima, la
responsabilidad de lo sucedido.
Desde entonces esa modalidad se repitió en múltiples oportunidades, cada vez que
T. se quedaba sola con su nieto o nieto postizo, S.
Otro hecho puntual que S. recordó ocurrió en el invierno del año 2020,
cuando tenía 14 años.
Sucedió en su casa del barrio xxxx, mientras T. estaba al cuidado de dicho
domicilio.
S. en ese momento estaba viviendo con su madre y sus hermanas en lo de
c., en el barrio xxxx, y en un momento dado, en una noche de frío
y nieve, sale de esa casa y se dirige hacia la casa del xxxx cuidada por S.
Llega mojado, llega con nieve, entonces el imputado le manifestó que se sacara la
ropa y que se metiera en la cama.
Allí le tomó la mano, la colocó nuevamente sobre su pene y volvió a introducirle
el pene en la boca a S.
También nos dijo S. que recordaba que el último abuso que había llevado
adelante T. en su contra, ocurrió entre el día primero y cuatro de abril del año
2021, alrededor de las 23 horas, en una noche en que su madre y su hermana se
dirigieron a celebrar la fiesta del chocolate.
Una vez más, encontrándose solo en la vivienda del barrio xxxx, nuevamente
T. hizo que lo masturbara y le introdujo el pene en la boca.
En esta última ocasión, nos contó S., lo amenazó diciéndole que si efectivamente
llegaba a contarle a alguien lo vivido, muy probablemente iría a ser internado en
el CAINA, y esto, dijo S., le produjo temor, angustia y además lo indujo al silencio.
Muy bien, dentro de los testimonios que hemos escuchado durante la celebración
de estas audiencias, está el testimonio de P., madre de S., quien nos
manifestó que supo durante la terapia de S. que él había sido víctima de
abuso sexual, pero no supieron inicialmente por parte de qué persona en particular.
Sostuvo que esa terapia se inició en razón de que S. estaba en un estado de
abandono, apático, no quería comer, tenía ideaciones suicidas y había intentado
atentar contra su vida.
Nos dijo que en diciembre del año 2021, al momento de egresar una de sus
hermanas, hubo un agasajo en la casa de T. y de su abuela, de la abuela de los
chicos, y que allí estaba T. y que allí fue S., y que tras esa celebración,
S. se descompensó a punto tal de haber sido internado en el hospital zonal
de esta ciudad.
Refirió P. que ya estando internado, S., en la sala de varones, le
preguntó en un momento dado, el sábado, fue internado un viernes, el sábado, le
preguntó por qué estaba mal, por qué estaba en ese estado de abandono, por qué
estaba con esas ideaciones suicidas. Y S., llorando y angustiado, le dijo que debido
a tres razones. Una, porque vos me pegabas. Dos, porque no estabas nunca.
Y tres, porque me dejabas con el g. y me hacía de todo. Nos dijo P. que días más
tarde efectuó una denuncia penal en la comisaría de la familia.
También nos dijo que entre el año 2010 y hasta el momento de efectuada la
denuncia, T. tuvo la posibilidad de estar junto a S., ya sea solo o ya sea
acompañado por sus hermanas.
Todo esto en el domicilio de xxxx.
Y que ello era así, pues ella trabajaba y no podía llevar consigo a S.
Sostuvo P. que esas visitas se suscitaban con mucha frecuencia dos o tres
veces por semana, e incluso que S. y sus hermanas solían quedarse a
dormir en casa del acusado sin que ella estuviera presente en el interior de dicho
domicilio.
Expresamente P. afirmó que cuando esas visitas se sucedían S. y sus hermanas
quedaban al cuidado de su madre R. y también al cuidado de T.
P. afirmó también que estuvo en pareja con una persona llamada C.
durante el invierno del año 2020, con quien convivió junto a sus hijos en el
domicilio de aquel.
Y esto ¿por qué? Porque la casa de C. durante el invierno tenía mejores
condiciones de habitabilidad y de calor.
Y que no obstante ello, pese a vivir en lo de C., lo cierto es que mantuvo su
casa del xxxx, pese a no vivir allí.
La mantuvo y le pidió a T., nos dijo, que la cuidara.
Y también porque C. tenía una hermana que vivía en el domicilio de R.
Y que no obstante ello, pese a vivir en lo de C., lo cierto es que la cuidara.
Y también P. nos dijo que recordaba que sin perjuicio de vivir en casa de
C., lo cierto es que S. en una ocasión, de tarde noche, con frío y con
nieve, decidió irse y abandonar el lugar de lo de C.
Que ella trató de evitar que esto fuese así, por las condiciones meteorológicas
reinantes, pero lo cierto es que finalmente S. se retiró.
Y que luego se enteró que había ido a la casa del barrio xxxx y había estado allí
con su abuelo.
Nos dijo P. que una vez enterado que T. había sido el autor de los hechos
sufridos por S., decidieron junto a sus hijas comunicarse con su madre,
R., la abuela de los niños, que estaba en ese momento en las grutas, vía
telefónica.
Que hicieron una llamada telefónica, con micrófono abierto, y ahí le manifestaron
que se habían enterado de cuál era la identidad de la persona que había abusado
del niño.
Y dijo P., que le llamó mucho la atención, que antes de que le transmitiese
fehacientemente la identidad, lo cierto es que su madre le preguntó, ¿Quién fue el
g.?
Indicó que su madre volvió inmediatamente después a Bariloche, que se solidarizó
con ellas.
Y se solidarizó con ellas, a punto tal de que echó a T. a la calle y le arrojó sus
pertenencias afuera de la vivienda.
No obstante ello, también sostuvo P. que poco tiempo después su madre
R. volvió a vivir con T.
También escuchamos durante el desarrollo de estas audiencias a D., hermana
de S.
D. nos indicó que se enteró de quién era el autor de los hechos de abuso
sufridos por su hermano en ocasión en que aquel se encontraba internado en el
hospital Zonal, es decir, es contesta con la mamá.
Entonces recordó que su mamá la llamó por teléfono y le comentó que S.
había manifestado que el g., por su abuelo, le había hecho un montón de cosas.
Indicó que tal cosa sucedió en diciembre del año 21 y que tuvo, D., muchas
conversaciones con S. en las que aquel le narró los abusos psicológicos del
cual fue víctima por parte de su abuelo.
Entre otros, que T. le decía que prefería que fuese mujer, que sería muy linda
en el caso de que lo fuera y que no tenía que decirle nada a su familia pues de
hacerlo ella se iría a destruir.
Respecto puntualmente de los abusos sexuales, D. nos dijo que S. inicialmente
solía empezar a contar de qué se trataban ellos pero luego se frenaba para no
hacerla sentir mal. Esta era la impresión de D.
No obstante ello, S. le expresó que T. le tocaba el pene, lo hacía que lo masturbara
y que le hiciera sexo oral y que todo esto comenzó cuando era muy chiquito y que
continuó hasta los 16 o 17 años de edad.
D. también nos contó que S. le había expresado que en una ocasión mientras
era manoseado por T. en el interior del domicilio, concretamente en la cama,
fue visto por la abuela quien fingió de demencia.
Dijo que estaba en la habitación y su abuela estaba en la cocina separados 
por una cortina de la cual dieron cuenta los testigos y S. y que en un momento
dado ella fue a la habitación y vio que T. estaba tocando a su hermano.
La fiscalía le preguntó si T. la cuidaba y ella sostuvo que sí, que efectivamente
T. las cuidaba y las tuvo a su cargo pues su mamá trabajaba y los dejaba
entonces junto a su abuela.
Sin embargo D. nos dijo que su abuela solía salir de compras o a realizar
mandados una vez que T. llegaba a la casa a eso de las 17.30 horas y que
entonces en esas ocasiones se quedaban a solas con su abuelo.
Que T. se quedaba en ocasiones, también nos dijo, a solas con S. sobre
todo cuando ella y su hermana M. salían a jugar afuera.
Ocasiones en la que T. se quedaba en el interior de la vivienda junto a
S. solos.
Qué más nos dijo D., nos dijo que cuando vivían en el barrio xxxx solían
visitar a sus abuelos con mucha frecuencia y que allí incluso en esa vivienda
solían pernoctar y que cuando su mamá o su abuela estaban en el Bolsón ellos
seguían visitando con frecuencia a la casa de T.
D. también indicó que durante la pandemia su madre estuvo en pareja con
C. y a cuya casa se fueron a vivir durante un tiempo en el Bolsón y que para
entonces, ratifica los términos de lo dicho por S., los hechos de los términos
dicho por su mamá P, D. y que para entonces T. quedó al cuidado de la casa.
Y preguntada que fue D. en relación a si T. cuidó esa casa y si le consta
que S. hubiera ido a la misma durante aquel periodo, manifestó que sí, que
le constaba y que ello sucedió nuevamente ratificando las versiones anteriores,
una noche de frío en la cual nevaba, en la cual subrepticiamente S. abandonó el
domicilio de C. y se dirigió a la casa de L., sitio en el cual estaba el acusado.
Al igual que su madre, relató el episodio cuando vivían en la casa de C. y fue a
la casa del xxxx, y fue S. a la casa del xxxx donde estaba T., e
incluso se refirió, igual que su mamá P. y su hermana D., respecto del
episodio sucedido en ocasión de que le avisaran a la abuela por teléfono quién era
el autor de los abusos sexuales sufridos por S.
También escuchamos a la licenciada en trabajo social Lorena Ramírez, quien
indicó, ratificando lo dicho por M., que durante la pandemia en el hospital
zonal recibieron un email por parte de una de las hermanas de S. para
preguntar si podían darle un turno a él, porque estaba con ciertos síntomas que
llamaban la atención,
y se refirió a el aislamiento, a la ideación suicida y a mucha vulnerabilidad, y que
fue en ese marco concreto que S. comenzó a recibir la ayuda terapéutica
del Centro de Salud de Arrayanes.
Dijo Lorena Ramírez que el equipo que intervino con S. estuvo integrado
por la licenciada Bonzi, por el doctor Galíndez Tuero y ella misma, y que la
psicóloga Victoria Bonzi lo empezó a ver semanalmente.
Recordó que S. para entonces estaba totalmente aislado y comenzaron a incluirlo
en algunos espacios de cuidado, porque él sentía mucho miedo y mucha exposición,
dijo Lorena Ramírez.
Indicó que S. no podía sostener las actividades porque estaba en una situación
de gran vulnerabilidad y ahí empezó con un esquema de medicación, con sucesivas
internaciones, hasta que develó en presencia de la licenciada Victoria Bonzi el hecho
de haber sido abusado sexualmente.
Lorena Ramírez sostuvo conocer a R. Z., abuela de S. y esposa del acusado J. C. T.
¿Por qué? Por haberla entrevistado en algunas ocasiones, y nos dijo que durante
esas ocasiones ella le refirió que era víctima de violencia por parte de su pareja
T., incluso lo superrayó de violencia económica.
Sostuvo Lorena Ramírez que en esa primera etapa R., así dijo, no juzgó a
S. sino que lo acompañó y refirió a preguntas de la Fiscalía no haber
advertido ningún indicio, ninguna maniobra o maquinación a través de la cual
pudiera haber P. manipulado a S. y a sus hijos.
Muy por el contrario, dijo, muy por el contrario sostuvo que ella tuvo la valentía
de ir incluso en contra de quienes amaba, ama y necesita.
También nos parece importante subrayar los términos de lo declarado por el
psiquiatra Manuel Galíndez Tuero, quien indicó que S. acudió a la consulta
de psiquiatría, la primera de ellas, el 18 de agosto del año 21, derivado del Centro
de Salud Arrayanes, consulta a la que asistió acompañado por su hermana D.
Expresó que el acontecimiento que desencadenó un episodio de cortes con ideas
de suicidio estaba vinculado al surgimiento de la noticia de abusos sexuales
durante la infancia de S. y hasta la actualidad por parte de un familiar
directo, concretamente ni más ni menos que su abuelo.
Sostuvo respecto de S. que en este último tiempo se encontraba estable,
que está organizado en tiempo y espacio y que su discurso está organizado y es
coherente y que la situación en la que se llevaba S. al momento de iniciarse
el tratamiento constituían todos los indicadores que había podido percibir como
síntomas de estrés postraumático.
La licenciada Maccione, a la licenciada encomendó un trabajo, la fiscalía le
encomendó un trabajo de verificar cuál era el estado de S.
El informe de la licenciada Maccione es del año 22, concretamente el 28 de
diciembre del año 2022.
Allí hay algunas constancias que ella refirió y que dejó en claro en su exposición,
entre otras que solía permanecer en la cama S. durante días no comía, que
siempre estaba de mal humor, que se auto lesionaba en su brazo izquierdo, que en
la actualidad diciembre del año 22 no le gusta estar con gente y pasa mucho
tiempo solo.
Dijo que para la navidad del año 2021 estaba internado en el hospital por un
intento de suicidio y dijo que era la tercera internación en el año y que las otras
dos, otras previas internaciones debieron o se debieron a un estado de ánimo con
acentuado decaimiento, tristeza y autolesiones.
También nos dijo la licenciada Maccione que experimenta decaimiento, estado
depresivo generalizado, baja autoestima, se siente defraudado por su familia, solía
pasar las mañanas en la cama, ha abandonado la escuela, concurre solamente una
vez por semana a una sala de ensayos donde se siente cómodo.
Nos dijo también que la sintomatología que presenta S. o que presentaba
S., resulta compatible con cuadro depresivo, estado de ánimo con
predominio de pérdida de interés o placer en hacer actividades, altibajos
emocionales, ansiedad, apatía, culpa, descontento general, desesperanza, pérdida
de interés o tristeza que presenta un comportamiento caracterizado por el
aislamiento social.
En cuanto al sueño presenta insomnio, sueño intranquilo, desde lo cognitivo se
observa lentitud para realizar actividades o falta de concentración, aumento de
peso, presencia de pensamientos suicidas y conductas auto lesivas.
En función de todas estas circunstancias, este nutridísimo cuadro de circunstancias
atinentes a la estructura psicoemocional de S., es que le preguntamos
expresamente, licenciada, sin embargo, pese a este muy plural cuadro de situación
al que usted ha hecho referencia, lo cierto es que acá usted escribe que no presenta
síntomas de estrés postraumático.
Y la licenciada muy puntualmente durante la audiencia sostuvo que no se han
encontrado en aquella oportunidad datos suficientes que puntúen en las escalas de
re-experimentación, evitación y aumento de la activación en función de la
sintomatología expresada.
Pero la pregunta de la fiscalía sostuvo que este muy nutrido cuadro de síntomas
presentaba una enorme gravedad y que efectivamente constituían síntomas de
estrés postraumático, el cual había podido corroborar en una posterior entrevista
que llevó adelante respecto de S.
Ahora bien, por supuesto que al Ministerio Público le parece de máxima
pertinencia preguntarnos acerca de qué prueba produjo la defensa para efectuar el
cargo que se le formula sobre su defendido.
Y la respuesta es que ninguna.
Y digo ninguna, pues los testigos presentados por la defensa ni siquiera dieron
cuenta de circunstancia alguna capaz de poner en crisis el muy severo cargo
criminal que se le formula el acusado.
Ninguna, claro está, a excepción de las invocaciones genéricas sobre falsedades y
complot a los que me voy a referir un poquito más adelante.
Veamos, su pareja R. atribuyó la acusación al rencor de su hija P., madre de S., por
hechos que hacen a la temprana historia recíproca vigente entre ellas.
Sostuvo que ella, P., manipuló a S. y manipuló a D. y manipuló a M. y que también
logró el mismo efecto respecto de los responsables de la atención terapéutica de S.
Reconoció expresamente que se dedicó tiempo completo a la crianza de S.
y sus hermanas, que siempre ellos iban a su casa en donde incluso solían quedarse
a dormir.
Sostuvo incluso que había perdido parte de su vida ocupándose de la crianza de
los hijos de P., lo dijo acá.
Entonces tenemos que efectivamente R. es conteste con P., es conteste
con D., con M. y por supuesto con S. en relación a que se dedicó por completo
a la crianza de S. y de sus hermanas.
Sostuvo que los niños siempre estaban en su domicilio, pues su madre se
desatendía de ellos, quedando a su exclusivo cuidado, dijo No al de T., y que
nunca se habían quedado a solas con él.
Sin embargo afirmó que durante seis años, ni más ni menos que durante seis años,
ella había estado yendo quincenalmente a trabajar a El Bolsón.
Preguntada que fue cómo podía saber lo que sucedía en su casa del barrio xxx
cuando ella, en realidad, estaba en El Bolsón, lo cierto es que no supo responder.
Sostuvo —y esto fue rebatido— que cuando P. iba a El Bolsón, llevaba a los
niños consigo.
Vamos a ver que estas afirmaciones luego fueron refutadas.
B., por su parte, hija de P., sostuvo —a diferencia de su madre R., contradicción
mediante— que S. y sus hermanas no solían visitar el domicilio del acusado, y
que, cuando lo hacían, siempre había personas dentro de ese domicilio.
Reconoció, sin embargo, que durante los años 2016 al 2019 no vivió en la casa de
sus hermanas, y que cuando los acusados llegaron a su casa, no supo responder.
Pese a ello, sostuvo que en los años anteriores al 2016, siempre, siempre y en todo
momento, había estado en el interior del domicilio, a punto tal de ponerse de
novia, engendrar a su hijo —hoy de nueve años de edad—, porque había sido en
ese mismo lugar.
Reconoció también que, durante los años 2016 al 2019, se puso de novia, tuvo a
su hijo, lo parió y se recibió de profesora de música, todo ello sin casi salir de su
casa.
Entendemos, claro está, que todo esto resulta fácticamente imposible y, como
tal, una falsedad dirigida a proteger a su padre biológico.
La vecina A. M. afirmó conocer a T. desde su infancia, en tanto vecino
del barrio, con quien nunca tuvo problema alguno.
Destacó que jamás ingresó al domicilio del acusado y que tampoco T. ingresó
en su domicilio.
M. A., hermana de R., sostuvo que hace 22 años vive en El Bolsón
y que viene de modo muy poco frecuente a Bariloche, muy de vez en cuando.
Afirmó que R. trabajaba junto a P. en El Bolsón.
Dijo que nunca P. había llevado a los niños a El Bolsón, y que, en todo caso,
sí había visto en el domicilio de El Bolsón a M.
Luego prestó declaración L. A., hermana de R. Dijo que tiene un vínculo con T.,
que lo conoce desde hace 30 años, que es hermana de R. —lo dijo—, que convivió
con ellos en el año 1990 cuando tenía 14 o 15 años, y que luego no volvió al domicilio.
Afirmó que sabe que R. trabajó en El Bolsón durante seis años, cada 15 días.
La señora H. sostuvo que era cocinera del centro de prevención al que asistía S.,
junto con otros 60 niños, que no le prodigó a S. un trato diferenciado, diferente
al que prodigaba a los restantes 59, y que nunca compartió un momento de
intimidad con él.
En relación al acusado, sostuvo que nunca compartió con él, puertas adentro,
momento alguno.
En relación a la declaración de T., negó la comisión de los hechos que se le
atribuyen. Por supuesto, no está obligado a declarar contra sí mismo y puede
ejercer su derecho de defensa del modo que mejor le plazca, lo cual es
absolutamente natural.
Lo cierto es que la experiencia, la lógica y el sentido común nos llevan a saber que
muy difícilmente —rara vez, de manera extremadamente excepcional— un
acusado de hechos tan graves contra la integridad sexual de un niño reconozca la
autoría de los mismos.
Ahora bien, la defensa insistirá en que resultó absolutamente imposible, desde el
punto de vista fáctico, fenomenológico y material, que en un domicilio de tal
reducido tamaño pudieran llevarse adelante actos de esa naturaleza.
S., P., M. y D., y también los restantes testigos, fueron muy claros y contundentes
al sostener que efectivamente se trataba de una vivienda precaria de madera, en
la cual había una cocina-comedor, una cama y una cortina.
Y que en ese lugar, en esa cama —en el sector de camas, donde además había
una cucheta—, los hechos se llevaron adelante.
Todos hicieron referencia a la existencia de una cortina. S. incluso relató no solo
haber sido víctima en esa cama, sino que además su abuela lo sorprendió en una
ocasión ingresando a ese sector del recinto.
La defensa argumentará también que nunca, fácticamente, pudo el acusado
quedarse solo con S., y que de ello han dado cuenta R. y también B.
Lo cierto es que esta versión se contrapone con lo declarado por S. en
primer término —testigo-víctima, testigo único— y con las declaraciones de
P., de D. y de M. Estas dos últimas afirmaron que eran invitadas a retirarse del
domicilio para jugar afuera mientras S. se quedaba en el interior con su abuelo.
Incluso dijeron que, llegada la hora de las 17:30 —momento en el que T.
arribaba al domicilio—, su abuela solía salir a hacer compras o mandados,
quedando entonces los niños a plena disponibilidad o al cuidado de T.
También se nos dirá que cuando P se retiraba a El Bolsón, se llevaba a los
niños consigo y no quedaban en Bariloche.
Situación que entra en clara contradicción con los dichos de S, su madre y
las testigos M. y D.
Voy a referirme ahora muy brevemente a las invocaciones genéricas sobre las
falsedades y el complot, según lo manifestara R. en su alocución, pareja del
acusado.
Lo que R. ha omitido desde el comienzo es que el plexo probatorio que trae la
Fiscalía, y en el cual se apoya la acusación, descansa fundamentalmente en las
manifestaciones claras y precisas de S., no en las declaraciones de su
madre u otra persona del entorno de su madre.
Omite considerar también el afecto y la cercanía emocional que tanto S.
como sus hermanas tenían respecto de T., de quien además dependían tanto
afectiva como emocionalmente, en tanto figura de abuelo, aunque no biológico,
sino de hecho.
Ahora bien, desde la lógica que propone la defensa, P. debió haber logrado la
complicidad, primero, de S. y de sus hermanas para hacerle daño a quien
justamente querían y de quien justamente dependían.
Y ellos, además, ser muy minuciosos en el manejo del tiempo para inducir a
engaño a la trabajadora social Ramírez, a la psicóloga Bonsi, a la psicóloga
Maccione y, finalmente, al psiquiatra Galíndez Tuero.
Todos ellos, con un solo fin: perjudicar a T., para de ese modo lastimar a
R., atribuyéndole a T. los gravísimos y muy severos hechos que componen la
acusación.
Pues bien, está claro: a poco que se analice, la teoría del complot cae por su propio
peso. Es inverosímil, burda y atenta contra el más básico, sencillo y simple sentido
común.
Bien, hasta aquí entonces un breve repaso de los medios de prueba producidos
durante el desarrollo del juicio.
Nos ha quedado claro que la piedra angular, el plexo que erige la acusación, es ni
más ni menos que la declaración presentada por S. en cuanto testigo-víctima, sobre
cuyo testimonio voy a detenerme por unos instantes.
En primer término, en relación con la credibilidad del testimonio de S. como víctima
de los hechos que aquí nos convocan.
Testimonio que sabemos constituye prueba dirimente, en función de que se trata
de hechos cometidos en el interior de un espacio cerrado, ajeno a la mirada de
terceros, y producidos en el interior de un ámbito marcado por la intimidad.
Y en lo que atañe a la categoría de prueba dirimente, nos parece siempre, en el
Ministerio Público Fiscal, remitirnos a lo resuelto por la Cámara Nacional en lo
Criminal y Correccional, Sala 2, en los autos Rumía y Tascón, durante el año 2017.
En esa línea, la Cámara afirmó que, a nivel internacional, el estándar probatorio en
casos de violencia sexual se construye a partir de la declaración de la víctima.
Esto también se reafirmó en los autos Carabajal del año 2019.
Y, por supuesto, decimos habitualmente que no basta con afirmar dogmáticamente
que el testimonio de las víctimas es creíble,
sino que es imprescindible brindar razones suficientes que justifiquen esa
credibilidad. Y para ello, para eso, es que estamos hoy en juicio:
Para aseverar, con el grado de certeza que demanda una sentencia condenatoria
—o mejor dicho, una sentencia de declaración de responsabilidad— que efectivamente
esa declaración se complementa con prueba indirecta.
Por ejemplo, con el dictamen de los profesionales intervinientes, con las declaraciones
de testigos que hayan advertido un estado de afección emocional en la víctima, con
el descarte de la posibilidad de fabulación y con el descarte, además, de posibilidades
de animadversión contra el imputado.
Todos estos, en suma, son elementos que, evaluados de forma íntegra y global,
permiten subrayar o sostener el cuadro acusatorio.
Al respecto, generalmente nos referimos al voto del juez Morín, Sala 2 de la
Cámara Criminal, citado en autos Rumía, del año 2017.
¿Por qué viene al caso lo que venimos a subrayar?
Viene al caso porque los hechos que brindan sustento a la acusación que formula
la Fiscalía se mantienen incolumes, se mantienen sin fisuras, desde hace más de
tres años hasta la fecha.
Y en este contexto cabe preguntarnos: ¿cuál era el estado emocional que
presentaba S. a la hora de narrar los hechos que lo tuvieron como víctima?
Y la respuesta la pudimos advertir nosotros al escuchar a S., aunque también al
escuchar a P., a D. y a M., y también en función de lo relatado por Ramírez y
Maccione, fundamentalmente por ellas.
¿Cuál era el clima o el estado emocional de S.?
Su madre lo escuchó en el hospital —como nos contara— en el contexto de una
internación, luego de un evento familiar en el cual S. se encontró con T.
Su hermana D. —y a esto agrego— lo escuchó muy afectado, en un momento
dado, en que empezó a ejercer fuerza contra su persona, la empezó a apretar —
esto nos lo comentó—, ella se lo sacó de encima, intervinieron los enfermeros del
hospital, los separaron y, cuando tuvieron que inyectarlo a S., en ese estado
de precariedad y de vulnerabilidad,ella se acercó y le preguntó: “¿Qué te pasa?”.
Y ahí le dijo tres cosas. Una de ellas, el haber sido víctima de abuso sexual por
parte del señor T., reiteradamente, durante diez años.
D. lo escuchó apesadumbrado, triste, avergonzado de lo sucedido, y otro tanto
nos contó M.
Todo ello en el marco de una historia marcada por autolesiones, por aislamiento,
por dejadez de S. para consigo mismo.
A cada una de estas personas, así como a los profesionales que lo atendieron, les
fueron narradas por parte de S. las experiencias traumáticas de las cuales
fue víctima.
Narraciones —reitero esto— que guardaron igual modalidad y que fueron
efectuadas sin rupturas lógicas y sin contradicciones por parte de S. durante
todo este periodo de tiempo.
También respecto de estos hechos dieron cuenta Maccione, Ramírez y Galíndez
Tuero.
De modo tal que —y aquí subrayo esto una vez más— S. relató en varias
ocasiones, de modo claro, sin fisuras, con las marcas inequívocas de coherencia
interna y de coherencia externa, los hechos criminales que le tocó sufrir por parte
del señor T.
Y en este sentido nos interesa subrayar que ese relato ha superado las tres
condiciones epistemológicas sustentadas en referencias o elementos de contraste,
que deben exigirse al momento de abordar el testimonio del testigo único —
testigo o víctima—.
Y aquí me refiero a que no haya factores que le resten verosimilitud subjetiva,
me refiero a la verosimilitud de su relato, y me refiero a su coherencia interna y
persistencia en el tiempo.
Claro está: las tres notas señaladas están presentes en el testimonio de S.
Son verosímiles, pues se apoyan en prueba efectivamente producida durante el
juicio.
No existen factores en su relato que le resten credibilidad, y dicho testimonio ha
venido siendo coherente y persistente a lo largo de estos más de tres años de
proceso judicial —reitero: sin fisuras, sin contradicciones—.
Y sabido por todos es que la validez de la declaración del testigo único debe
resultar de un examen intrínseco de su testimonio y del correlato de ese testimonio
con las evidencias externas que permitan corroborar su veracidad más allá de toda
duda razonable.
¿Qué queremos decir, en definitiva, con esto? Ni más ni menos que el testimonio
de S. cuenta con un correlato suficiente de evidencias que permiten corroborar los
cargos que venimos formulando desde hace tiempo contra T.
Por lo demás, lógica y sentido común: ¿se ha detectado que el testimonio de
S. —como el de su madre, como el de D., como el de M.—
persiga otro objetivo que no sea, ni más ni menos, que dar cuenta de las muy
traumáticas experiencias que le tocó vivir?
La respuesta es negativa.
Máxime, esto de no albergar terceras intenciones o meta-intenciones a la hora de
declarar.
Máxime cuando sus respectivos posicionamientos en relación con lo sucedido con
S. trajeron un verdadero sismo, una verdadera fractura en las relaciones
familiares, seguramente una fractura acaso irreversible de aquí hacia el futuro.
Ni S., ni su madre, ni sus hermanas reclaman bienes, reclaman dinero,
tampoco la tenencia exclusiva de un hijo, ni cualquier otra circunstancia marcada
por un afán que no sea un solo objetivo, un solo objetivo: la realización del valor
justicia en este caso puntual.
Y, por último, advirtamos que T. era, hasta el momento de la revelación, una
persona querida, cercana, quien se ocupaba de los chicos y con quien tenían —dijo
una de las hermanas de S.— más trato que incluso con su abuela.
Muy bien. Ahora sí, terminando, en relación con la calificación legal de los hechos
que nos importan, consideramos que los mismos se encuentran subsumidos en las
figuras penales de abuso sexual simple reiterado, agravado por la guarda, en
concurso real con abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravado por la
guarda, y todo ello en concurso ideal con el delito de promoción de la corrupción
de menores, agravada por la edad de la víctima, la guarda y el ejercicio de
violencia psicológica.
Sobre este punto en particular destacamos el acceso carnal, en tanto rige la Ley
26.352, que en mayo del año 2017 reformó el artículo 119 del Código Penal,
que pasó a penalizar el abuso sexual agravado cuando hubiere acceso carnal por
vía anal, vaginal u oral.
Respecto de la guarda, la guarda que T. llevó adelante respecto de S. se concretó
mediante cada una de las ocasiones en que el niño estuvo en su casa, en tanto
abuelo y persona mayor encargada de su cuidado, contención y satisfacción de
las necesidades que por entonces registraban los menores a su cargo, en este
caso S.
En relación con la reiteración, cabe destacar que, si bien S. sostuvo
recordar algunos episodios puntuales -algunos hitos temporales en particular- ,
lo cierto fue que entre estos hitos temporales a los que hizo referencia, en el
tiempo que medió entre unos y otros, también fue atacado de modo sistemático
por T. en el interior del domicilio.
Por eso es que venimos a hablar de reiteración, y esto ha quedado claro también a
través del tiempo, porque los hechos -dijo S.- se reiteraron durante más de
diez años. Por lo tanto, la reiteración ha sido acreditada.
Y en relación con el delito de corrupción de menores, este se presenta con cada
una de las ocasiones en que S., víctima de los abusos, fue inducido por el
acusado, no solo a mantener prácticas sexuales con él, sino también a ser partícipe
-como relataron S. y M.- de situaciones sexuales entre el acusado y
otras personas mayores de edad.
También aquí entonces -de forma clara- se acredita el delito de corrupción de
menores.
Y con esto finalizo mi alegato gracias señores jueces.

Defensa

El Dr. Manuel Mansilla dijo: “Quiero demostrarles las contradicciones en las que
ha incurrido Fiscalía. Nuestra ley 5020, que regula el debido proceso
constitucional y convencional, en su artículo 1 habla de la operatividad de los
tratados internacionales. Y para los que están presentes acá y desconocen lo que es
el debido proceso constitucional y convencional, y del sistema que regula nuestra
ley 5020, debemos establecer que, en materia penal, se establece el sistema
acusatorio.
El sistema acusatorio tiene principios, y el principio tiene una lógica. En el
artículo 13 de nuestra ley 5020 lo dice expresamente: la carga de la prueba le
incumbe a Fiscalía. La acusación, la carga de la prueba, le incumbe a Fiscalía.
Como lo dijo el fiscal al comienzo de su alocución, al momento del alegato de
apertura, señores jueces, y hoy también lo acaba de decir: estamos ante la
presencia de un caso con testigo único.
Testigo único, sobre el cual me voy a detener más adelante en un fallo -que ya
adelanto- el del día 28 de noviembre del 2024, legajo MPF-EB-01341-2021, en
ese fallo el TIP habla en relación al testigo único. Bien, Fiscalía, al momento de la
acusación, dijo que tenía una acusación que comenzaba con determinados hechos:
año 2011 hasta el 2021. No hay ninguna exactitud en relación a las fechas, lo cual
representa, obviamente, una clara afectación al derecho de defensa. Habla de 2011
al 2013, aproximadamente, que tenía cinco o siete años; después del 2017 al 2019;
después del 2020, que después me voy a detener, porque es de público
conocimiento, hecho notorio: estábamos en pandemia 2020. Nadie podía salir, ¿o
no es un hecho notorio, señor fiscal? Después habla del 1 del 4 de abril del 2021.
Con respecto a los testigos de Fiscalía, obviamente, señores jueces, yo voy a
solicitar que se les reste valor probatorio, porque no son testigos directos. No
vieron absolutamente nada. Entonces, se les debe restar valor probatorio. Bien,
reitero, estamos frente a un testigo único. Después me voy a detener en hablar de
Andrea Maccione y de la licenciada, que acá mencionó una parte Fiscalía, pero le
faltó la última conclusión, porque da dos conclusiones la Lic. Maccione. También
voy a hablar de Galíndez, de Mario Galíndez, el psiquiatra. También voy a hablar
de Lorena Ramírez, trabajadora social, que habló de un montón de denuncias, de
una medida cautelar y no sabía de violencia. Después voy a tener tiempo para
referirme a cada uno.
En cuanto a los primeros hechos que se atribuyen en los años 2011 al 2013. En
ese tiempo, S. tendría, si nació en 2005, ¿cuántos años tendría? Siete, ocho.
En ese tiempo, R. convivía con J. C. en barrio xxxx. Barrio xxxx, señores jueces, yo
fui al lugar de los hechos que dice Fiscalía.
Conozco el barrio xxxx porque tengo otro asistido en ese barrio. Pero hay que
prestar atención al domicilio de J. C... yo le pregunté a J. C.: ¿y dónde estaba la
casita en 2012, 2013, 2011? ¿Cómo era esa casita? Salimos afuera al domicilio
y me mostró: “era esto la casita”. Con todo respeto, no sé si la Fiscalía fue al lugar
de los supuestos hechos. Fiscalía no me trae ni una fotografía, ni una explicación
de cómo era esa casita. Una casita de tres por dos. ¿De cómo era esa casita? Una
casita de 3x2, donde, de 2011 al 2013, con testimonios de R. Z., de B., de M., todos
decían que en ese tiempo estaban presentes en ese lugar.
R. Z., señores jueces, fue propuesta por la defensa. Examen directo, y la Fiscalía la
contrainterrogó. Y el contraexamen tiene un objetivo. El contraexamen tiene una
finalidad, como ustedes lo sabrán, señores jueces: sacar eso que oculta el
testigo. En eso consiste el contraexamen. Fue contrainterrogada R. ¿Ustedes
vieron que R. tartamudeó, se puso nerviosa, esquivó preguntas? No. Fiscal,
usted la contrainterrogó. Y una de las preguntas que usted omitió en su
contraexamen: el famoso llamado que hace cuando R. estaba en Las Grutas,
que supuestamente estaban presentes P., M. y D. Cuando usted la
contrainterrogó, ¿por qué no le preguntó a R.: “¿A usted la llamaron?” “¿Qué
fue, el G.?” No le hizo esa pregunta a R., señor fiscal. ¿Por qué no le
preguntó a R.? R. estaba presente. No la contrainterrogó, no le hizo esa
pregunta.
Lo cierto es que del 2011 al 2013, con tanta gente en ese lugar, era imposible ese
tipo de hechos. Y más en el lugar, señores jueces. Más en ese lugar: casita de tres
por dos, con una cortina transparente o no transparente, tres por dos, de acá a acá.
Nadie vio nada. No tenemos ningún testigo directo, ¿me entienden? La verdad,
como usted habló del sentido común, el sentido común... Ni un vecino, nadie
alrededor, con B. en el domicilio.
Entonces, en cuanto al período del 2011 al 2013, quedó corroborado que no
tiene testigo directo. Vamos al 2017–2019, donde S. tenía 12 y 13 años.
Sres. Jueces, presten atención al domicilio de T. Desde el 2012 al 2018,
R. fue a trabajar al Bolsón. Fue clara: comentó que cuidaba a una abuela, y
que después volvió porque esa abuela falleció. A preguntas de la Fiscalía, si le
daban permiso para tener a los menores en ese lugar, dijo que sí. B. también,
la hija de R., comentó que fue a trabajar al Bolsón. P. también dijo acá
—testigo de la Fiscalía— que trabajó en el Bolsón.
Cuando le preguntamos a M. en qué año trabajó su mamá en el Bolsón, dijo:
trabajó 2018–2019, M. D.: trabajó en el Bolsón 2019, no recuerda
cuándo volvió. R. fue clarita: 2012–2018. Y se vuelven en marzo, porque
fallece la abuela que cuidaban. Y cada vez que viajaba P. al Bolsón, viajaba
con los niños. ¿Ustedes vieron que titubeaba R., una laburante? ¿Ustedes
vieron que R. vino acá, titubeó, o no respondió las preguntas al fiscal, al
contraexamen de Fiscalía? Fue clara. ¿Es creíble el testimonio de R. o no es
creíble? Sí, es creíble. ¿El testimonio de B. es creíble o no es creíble? Sí, es
creíble.
Hubo un lapso de tiempo que, supuestamente, la Fiscalía dice que B. no se
encontraba en ese domicilio. B. fue clarita en su enunciación, porque decían
que, supuestamente, habían llevado a los chicos a la casa de barrio, y que B.
dijo que no.
B. sostuvo que si bien tenía poca relación con los chicos, pero los chicos
iban a la casa, iban siempre los tres juntos, dijo.
Y le preguntaron —yo le pregunté— si en algún momento estuvo solo S. al
cuidado de T. Dijo que no. Le pregunté si S. le había comentado,
supuestamente, algún abuso o alguna situación particular de algo que venía
sucediendo —ya prácticamente casi diez años—, y me dijo que no.
Le pregunté: “¿Tenía hijos?” Me dijo: “Dos menores”.
—¿Cómo lo trata J. C. para con sus nietos?
—Excelente —dijo ella. Agregó que trabaja con chicos, que es profesora de
música y que si hubiera una situación rara, “yo me doy cuenta enseguida”.
Hablemos ahora del invierno del 2020. Hecho notorio: estábamos en pandemia.
La teoría de la Fiscalía, supuestamente, es que S. va a la casa del xxxx, en la
cual se encontraba T., estaba cuidando T., y pasa lo que pasa. Invierno.
Unos dijeron de noche, que estaba lloviendo; otros decían que estaba nevando.
Obviamente que le preguntamos a J. C., le preguntamos a R., a
D., y es cierto que en una ocasión le cuidó la casa.
Incluso R. comentó que le ayudaron a hacer la casa a P. Pero en ese
tiempo —y la pregunta a J. C. acá, y a R.—, en ese tiempo, P.
estaba en Bolsón trabajando con los chicos. Para el 4 de abril del 2021, lo
hablamos con B., B., ya en ese tiempo, estaba en su casa. Ya había más
gente en ese tiempo en esa casa. ¿Y cómo puede ser, señores jueces, y a todos los
que están acá presentes, diez años, todos estos hechos, y no hay un testigo directo?
¿Usted me lo puede explicar? Que alguien me lo explique. Que no hay ni un
testigo directo.
Voy a hablar de S., que realmente, de ser sincero, siento pena por S. Y acá, yo,
desde el primer momento, cuando lo vi a T., un laburante, cuando fui a su casa,
le comentaba los hechos. Le digo: “Esto es una terrible acusación”, le digo,
“terrible pena tiene esto”. Y empezamos a hablar, empezamos a entrevistarnos
con R. Entonces, cuando lo vi a S. el otro día, que realmente me dio pena, le
pregunté si se autolesionaba. Me dijo que sí.
Le pregunté a S. si estaba bajo tratamiento psiquiátrico. Me dijo que sí.
Bajo tratamiento psicológico. Me dijo que sí. En ningún momento S. dijo
que esto fue a causa de los abusos sexuales. Creo que esta no es la manera de
ayudarlo a S. Yo creo que S. necesita tratamiento. Me parece que
está en tratamiento en el hospital desde 2021, que Galíndez lo dijo. Y Manuel
Galíndez trata de ponerle esfuerzo, de alguna manera, a las preguntas que le hacía
la Fiscalía, porque, obviamente, la Fiscalía trata de hacer que su versión se pruebe,
todas sus proposiciones, probarlo con pruebas. Y tiene que pasar la duda
razonable, cosa que no lo hizo.
Vuelvo a decir: testigo único.
Manuel Galíndez dice que la primera consulta fue en 2021.
Tengo anotado acá: cuadro de angustia, ingesta de medicación, hecho depresivo,
inestabilidad, dice Manuel Galíndez. Dijo así, entre comillas, cuando el doctor
Lozada le preguntó sobre el relato —tengo textual—: “Es difícil contestar esa
pregunta”, dijo. “Mejoría… alguna mejoría… mejora parcial”, se puede decir esto,
en cuanto a la credibilidad. Porque el fiscal trata de hablar de coherencia, de que
está ubicado en el espacio. A ver, yo no soy médico, pero siendo jueces, una
persona que está bajo tratamiento psiquiátrico, con psicólogos, que se autolesiona,
que ha tenido intentos suicidas, ¿cómo puede ser ese relato?
Andrea Maccione concluyó que no había síntomas de estrés postraumático. Dijo
que no había síntomas de estrés postraumático. No había estrés postraumático. La
pericia no corroboró nada de lo que dijo la Fiscalía. Entonces no hay pericia. La
pericia es favorable a nuestra versión: que tales hechos no existieron, señores
jueces.
Vamos a hablar de L. R. Dijo que R. padecía todo tipo de
violencia, hasta violencia económica. Una familia humilde, laburante. Habló de
muchas, de muchas violencias. Yo digo: bueno, le preguntaron, la contra-
examinaron, le pregunté a R. si sufría de violencia, no, yo le pregunté y ella
dijo que al contrario que era ella quien lo tenía “cortito” a T. Sres. Jueces,
¿lo ven acá a J. C.? ¿da un aspecto de una persona violenta? No.
Habló de amenazas el Fiscal. También de amenazas de R. a P. ¿Me trajeron
alguna denuncia penal de alguna amenaza? ¿Alguna denuncia que esté en
curso? ¿O han certificado alguna denuncia, un acta de la comisaría o de
Fiscalía? Ninguna.
También habló de medidas cautelares contra J. C. ¿Qué tipo de medida?
Yo le pregunté y la testigo no tenía ni idea.
Voy a insistir: se cita al llamado que le habrían hecho a R., pero a R. no
le preguntaron nada en el contra-examen.
También, según un testigo de la Fiscalía la abuela vio un abuso, pero ¿le
preguntó la Fiscalía a R. si había visto algo? no. Le consultaron por ejemplo
¿Y usted no hizo nada, o se hizo la sorda, o miró para el costado? No, no le
preguntaron a R. En ese espacio de tres por dos, señores jueces.
Tanto M. como L., todos dijeron que en su momento R. trabajó en Bolsón en ese
lapso.
Más allá de que, por ahí, la Fiscalía —obviamente, con algunos testigos que están
nerviosos, uno más que otro, otros no—, pero todos dijeron que los chicos fueron
a Bolsón, y que P. los llevaba al Bolsón en ese lapso que trabajaba, que fue
del 2012 al 2017, tanto R. como P.
Me interesa hablar, señores jueces, del fallo del TIP del 28 de abril del 2024. Una
situación similar, porque no hay exactitud en cuanto a las fechas, y estamos
también ante un testigo único. Lo importante de ese falla es que se resalta que “no
hay otros indicios o pruebas independientes que lo avalen.” ¿Por qué traigo este
fallo? Como les dije, tenemos el testigo único, que es el testigo S. Les dije
al comienzo de mi alegato que se le reste valor probatorio a los testigos de la
Fiscalía porque no son testigos directos. Y la pericia... ustedes vieron el resultado
de la pericia de Andrea Maccione, que es favorable. Obviamente que la psicóloga
que ofreció la Fiscalía —obviamente— omitieron tal prueba, esa prueba
psicológica. La Fiscalía la omitió porque, obviamente, por alguna razón no pudo
estar presente.
¿Lo escucharon a J. C.? En el marco de su derecho de defensa, respondió a
todas las preguntas de la Fiscalía. No se mostró nervioso. No esquivó ninguna
pregunta. Ningún problema para responder preguntas. Con su obviamente, con su
baja educación —porque él contó cómo fue criado—, le preguntaron al comienzo
si tenía escuela o no tenía escuela. De la manera en que él se pudo expresar,
ustedes lo escucharon.
Párrafo aparte. Escuché a la Fiscalía decir también que se debe aplicar la ley del
2017, la reforma del Código Penal.
No, señores jueces. ¿Por qué no? Porque esto arrancó en 2011. Principio de
legalidad. Artículo 18 de la Constitución Nacional. ¿Primer hecho? El hecho, la
ley vigente al momento del hecho. Principio de legalidad. Esto comenzó en 2011.
Entonces, en el caso que usted considere que se lo va a responsabilizar, se tiene
que aplicar la ley vigente. Esto es principio de legalidad. Artículo 18 de la
Constitución Nacional. Ley vigente al momento del hecho. ¿Cómo le van a querer
aplicar una ley, una reforma del Código Penal de 2017? Contrario al artículo 18 de
la Constitución Nacional.
Por eso, señores jueces, yo creo que hice hincapié —más que nada— en lo que se
produjo acá en la audiencia. Cómo se fueron produciendo los medios de prueba.
Nosotros —como le dije a todos los testigos cuando los llamé, y a los testigos que
vi personalmente—, por una cuestión ética, yo a los testigos no les hago mentir.
Ni les digo: “Tenés que decir tal cosa, o tal cosa, o te voy a direccionar para tal
lado.” No, no, señores jueces. Vengan y cuenten la verdad. Porque acá no hay nada
que ocultar. La verdad fue la verdad de J. C.. Y vuelvo a decirlo: realmente
me sorprendió. Nunca me había sucedido estar presente en un debate y ver las
condiciones en que estaba S. M. Ver a una persona en esas
condiciones. Nunca me había sucedido. Yo le pregunté, incluso, a S.
M. si su mamá había tenido una pareja que se llamaba C. Me dijo que no,
cuando P. —Fiscalía— lo acaba de decir: que una de sus parejas era C.,
que se habían mudado a ese domicilio de C. porque, bueno, la casita del xxxx
no estaba en condiciones como para ir a vivir. Después le hice otras preguntas que
salen de maduro. Lo dijo la psicóloga, lo dijo Maccione, lo dijo Galíndez: que
estaba bajo tratamiento psiquiátrico, psicológico. Analicemos toda la periferia,
todo el marco probatorio, todo el plexo probatorio, todo lo que se rindió acá. Y la
Fiscalía se queda sólo con el testigo único. No tiene pericia —lo he dicho ya
como cinco veces— que avale la versión de la Fiscalía.
No hay testigos presenciales. El caso no supera la duda razonable. No hay otro
camino que la absolución. Solicito que se aplique la jurisprudencia de ese fallo
pues se trata de las mismas condiciones. Dan los mismos presupuestos fácticos.
Es muy similar. Pero me interesa, señores jueces, que lo lean. Lean el fallo. Porque
hace hincapié en cómo se van a analizar todos los medios probatorios. En cómo se
va a analizar en caso de testigo único. Me parece que es importante, y creo que se
aplique la jurisprudencia del TIP. No queda otro camino, señores jueces. Voy a
solicitar la absolución. La absolución, la declaración de no culpabilidad, como
ustedes quieran mejor entender o mejor consideren las palabras correctas de mi
asistido, J. C. Me parece que no supera la duda razonable, con la nula
prueba, poca prueba y nula prueba que la Fiscalía acá ofreció. Que produjo su
prueba, pero no alcanza a corroborar ninguno de los extremos que son objeto —ni
los extremos objetivos, ni subjetivos— que son objeto de acusación. Y la teoría de
la Fiscalía —que acá trajo, obviamente, el Ministerio Público Fiscal— me parece
que no logró probar su versión del caso. Y es como yo les dije al comienzo,
señores jueces: estén atentos a los testimonios, tanto de la Fiscalía como de la
Defensa, porque iba a quedar probada otra versión totalmente opuesta. Hoy en día,
J. C. es víctima de esos conflictos familiares, que quedaron plasmados, que
acá ustedes lo vieron, entre P., R. y demás familiares.

Última palabra del imputado J. C. T.
La situación es que es algo injusto lo que me están haciendo a mí. No me merezco
esta situación porque soy un ser humano. No me gustaría que me hagan una cosa
tan aberrante como me están haciendo .

LA DECISIÓN DEL TRIBUNAL SOBRE EL JUICIO DE RESPONSABILIDAD.

En los delitos como los que estamos llamados a juzgar ocurridos
entre paredes y en los cuales no es frecuente que sean cometidos en presencia de
otras personas, generalmente la prueba del hecho y de la autoría del imputado
tiene su fundamento principal en la declaración de la propia víctima (cfr. CIDH:
“Fernández Ortega vs. México -2010- y “Espinoza González vs. Perú -2014-, así
como también STJRN: Se. 203/16, 187/17, 276/17 y 67/18, entre otros). Sin
embargo, ese relato debe ser consistente y encontrar corroboración en prueba
indiciaria conteste que le provea de modo independiente certidumbre a lo referido
(cfr. STJRN Se. 65/14, 97/14, 75/15 y 182/16, entre otras).
El Tribunal de Impugnación provincial en su Sentencia 156/2018 dictada en el
Legajo MPF-BA-00052-2018 caratulado: “N. L. c/M. H. G. s/Abuso sexual”
indicó: “Según la doctrina: “ .. ante la presencia de un testigo en soledad del hecho
no cabe prescindir sin más de sus manifestaciones, sino que las mismas deben ser
valoradas con la mayor severidad y rigor crítico posibles, tratando de desentrañar
el mérito o la inconsistencia de la declaración mediante su confrontación con las
demás circunstancias de la causa que corroboren o disminuyan su fuerza. … Para
que el testimonio de la única persona que presenció los hechos ilícitos soporte una
sentencia condenatoria, es menester que el mismo ofrezca garantía de
conocimiento y veracidad tal que sea capaz de convencer con su dicho, bien sea
por la evidente razón de haber conocido los hechos o por determinadas
circunstancias personales que lo conviertan en un testigo insospechable de
parcialidad. Por lo que el juzgador, a efecto de determinar si la manifestación del
testigo único reúne tales características deberá atender a la forma en que se
desarrollaron los hechos, a las circunstancias de su realización, a las
particularidades que revista tanto el testigo como su declaración y, además, a que
lo testificado por éste se encuentre reforzado con el resto de las pruebas indirectas
que determinen fehacientemente la responsabilidad penal que se le atribuye al
sentenciado” (¿Testis unus, testis nullus? Carlos Enrique Llera LL 2013-F, 77/79).
En un fallo reciente de la provincia de Neuquén, la Jueza le indicó al Jurado el
estándar para valorar la exposición de los testigos. Este mismo estándar pueden ser
tomado por los jueces técnicos, como por las partes (acusación y defensa). En ese
marco se les precisó algunos elementos que pueden considerar con relación a los
testigos…Estos son sólo algunos factores que podrían ayudarles a decidir qué
tanto o qué tan poco le creerán o confiarán en un testimonio. Tengan presente que
su tarea es considerar cuidadosamente cada testimonio en forma particular y en el
contexto general del caso. Decidan qué tanto o qué tan poco van a creer acerca de
lo que dijo cada persona. No decidan contando la cantidad de testigos. (Legajo
92782/2017 caratulado “Hernández” 17.7.2018). Nuestro Superior Tribunal de
Justicia en “Beltrán” –marzo 2017--, sostiene que puede haber sentencia
condenatoria con la valoración, para ese caso, del testimonio de la víctima porque
eso acredita la participación del autor enmarcado en el contexto del resto de las
pruebas producidas en juicio”.
Observándose que efectuado un examen respecto de todas las sugerencias
formuladas para analizar un testimonio, respecto del testimonio de S.,
ninguna duda nos cabe respecto de la verosimilitud de sus manifestaciones
respecto del objeto de los hechos motivo de acusación.
El relato de S. M. fue consistente. Ha sido muy claro cuando refirió los diferentes
tipos de abusos y hechos reiterados a los que lo sometió su agresor: tocamientos,
actos de masturbación y sexo oral. También lo fue al referir las dos etapas en las
que se produjeron los mismos, mostrando la angustia propio de lo vivido, signos
elocuentes de la efectiva vivencia de los hechos. Señaló de manera asertiva la
identidad de su “abuelo” T., pareja de su abuela y lo sindicó como el autor de
dichos ataques. Así refirió claramente el lugar en el cual ocurrían los ataques en
la parte que correspondía a la habitación separada con una cortina, en el único
ambiente que tenía la casa donde vivía su abuela con T. Así como la oportunidad
en que recuerda que su abuela pasó para esa parte y vió el momento en el que
era abusado por quien cumplía el papel de abuelo y ejercía la guarda temporaria
del niño mientras este visitaba el domicilio de T. Así como de la forma en que
relató la ocurrencia de los hechos en el segundo período, quedó claro la entidad
corruptora de los abusos sufridos por S. como niño por parte de quien ejercía el
rol de abuelo (por ser pareja de su abuela) quien debió haber cuidado y protegido
al niño.
Ese relato estuvo cargado de angustia, en varias ocasiones
percibimos que le costaba poner en palabras algunas situaciones, pero logró
hacerlo. Y transmitió todas las situaciones vividas. Destacando, por ejemplo, que
desde que tuvo conciencia, tuvo recuerdos de situaciones en las que quien ejercía
su rol de abuelo (por ser pareja de su abuela) abusaba de él, psicológica y
sexualmente. Así indicó que: “En este recuerdo que se me viene a la mente, él está
en ropa interior, tapado en la cama y yo estoy acostado con ropa interior igual al
lado de él, en la misma cama. Y que él me silenciaba”. Así como recordó, que con
posterioridad a la primera vez que ocurrieron los hechos de la segunda etapa al día
siguiente T. lo amenazó. Le dijo: “Esto vos, no se lo contás a nadie, porque te
van a mandar al Caina y a mí me van a mandar preso; y en el Caina van a pasar
cosas mucho peores de las que pasás acá”. Así como también relató el estado de
depresión que lo llevó a iniciar tratamientos.
Un dato muy importante que corrobora la existencia de los hechos y el relato de
S. han sido los reiterados episodios de auto lesión que se infligía y los intentos de
suicidio de los que dieron cuenta su madre P. Z., sus hermanas D. M. Z. y M. E. P., la
Trabajadora Social Lorena del Carmen Ramírez, el psiquiatra Manuel Galíndez Tuero
y la psicóloga forense Andrea Maccione. Además de las amplias referencias a la
situación de S. realizadas por estos últimos profesionales indicados.
Un dato muy importante a tener en cuenta es que antes del
develamiento, como producto de una internación S. comenzó a mostrar
cambios importantes de conducta, así lo refirieron su madre y sus hermanas. Esto
motivó que previo a esta situación, una de sus hermanas -por encontrarse en
pandemia- solicitara vía mail, ayuda para su hermano, comenzando a ser atendido
en la Salita del Sat del Barrio. Allí S. contó primero que había sido
abusado pero sin indicar al autor de los abusos. Es en la internación, en un
momento por demás particular con su mamá que S. revela la identidad de
su “abuelo” (pareja de su abuela) J. C. T. como el autor de los abusos
que sufriera. Lo que demuestra acabadamente que la teoría de la Defensa que
refiere que esto es un manejo de la madre, como respuesta al odio para con la
abuela de S., R. Z., no resiste el menor análisis.
P. -su madre- accionó inmediatamente, luego de ese develamiento acompañada
por el personal del Sat y el Hospital, como red de acompañamiento por la especial
vulnerabilidad de S.
De manera que comprobamos entonces que la prueba indiciara producida en el
juicio ha sido conteste y le proveyó de certidumbre al relato de S., respecto del
cual no se advierten fisuras.
No nos quedan dudas que los hechos delictivos reiterados existieron en los períodos
de tiempo y en los lugares acusados.
La teoría del caso de la defensa, que sostiene que los hechos motivos de la acusación
no ocurrieron de modo alguno y que esto se trató de un complot armado por P. -la
madre de S.- en contra de R. Z. -
la madre de ella-, como indicamos, no resisten el menor análisis. Menos cuando se
lo contaron a ella y en un primer momento los apoyó.
Al respecto sostenemos que tal afirmación en modo alguno acredita la inexistencia
de los hechos y la autoría de T. en su comisión. Ni desvirtúa la contundente prueba
de cargo ya analizada que así lo prueba.
Si bien los testigos de la defensa B. M. T. (hija del ausado), R. Z. (pareja del mismo
por 39 años), A. I. M. (vecina que lo conoce “de toda la vida”), M. M. A. y L. R. A.
(hermana de su pareja) hablaron bien de T., se presentaban como interesados por
el mismo.
Por otra parte cuando la Defensa sostiene que J. C. T. es víctima de conflictos
familiares entre P., R. y otros, que motivan una denuncia sin fundamento; el
peso de la prueba de ningún modo puede considerar; que se trata de una
denuncia sin fundamento, ni advertirse utilidad alguna, cuando lo que se evidencia
como en muchos otros casos, es que quienes sostienen lo ocurrido y denunciado
han quedado “apartados” de la familia por validar en este caso lo sufrido por S.
Finalmente, la negativa de T. con relación a los hechos de los
que se lo acusa se contrapone con toda la prueba que fuera valorada.
Por lo demás, ante el planteo formulado por la Defensa relacionado
con la imprecisión de las fechas de los hechos de los que se acusa a T.
debemos indicar que conforme a la jurisprudencia del Tribunal de Impugnación,
así como del Superior Tribunal de Justicia, la falta de presentación de dichos
agravios en la etapas previas; toda vez que el Defensor lo ha sido desde la
Formulación de Cargos; hace que todo planteo quede precluído.

Calificación legal:
Los hechos de tocamientos cuadran en la figura de abuso sexual
simple reiterado, que concurren materialmente con hechos de masturbación que
tipifican como abuso sexual gravemente ultrajantes por las circunstancias de su
realización ya que han impactado fuertemente en la psiquis de la víctima y de
corrupción; así como los episodios de sexo oral ocurrios en la segunda etapa y ya
con la reforma del tipo penal constituyen el delito de abuso sexual con acceso
carnal reiterado.
Todos agravados por la guarda que ejercía T. que fue acreditada por los testigos
(su madre P. Z., sus hermanas D. M. Z. y M. E. P., la Trabajadora Social Lorena del
Carmen Ramírez, el psiquiatra Manuel Galíndez Tuero y la psicóloga forense
Andrea Maccione).
En lo que atañe a la corrupción de menores requerida por la acusación somos
de la opinión que el testimonio de S. en el juicio con referencia a como ocurrieron
los hechos de la segunda etapa se ha contituído en prueba que acreditó la existencia
del elemento subjetivo requerido por la figura penal. Testimonio que en tal sentido
ha sido corroborado por el testimonio del psiquiatra Manuel Galíndez Tuero y la
psicóloga forense Andrea Maccione .
Entonces, tras el análisis de toda la prueba rendida, los jueces concluimos que tanto
los hechos objeto de juicio como la autoría responsable de J. C. T., están acreditados
más allá de toda duda razonable y por tanto corresponde declarar la culpabilidad
del acusado por los hechos materia de acusación y debate, calificados como abuso
sexual simple reiterado, agravado por la guarda, en concurso real con abuso sexual
con acceso carnal reiterado, agravados por la guarda y todo ello en concurso ideal
con el delito de promoción de la corrupción agravada por la edad de la víctima, la
guarda y el ejercicio de violencia psicológica (Artículos 45, 55, 119 primero, segundo
y cuarto párrafo inciso f), 125 del Código Penal y 188 del Código Procesal Penal de
la Provincia de Río Negro).
Vale aclarar que al hacer saber la decisión sobre el juicio de responsabilidad se
otorgó a las partes los cinco días previstos por el Art. 173 del C. P. P., para que
ofrezcan nuevas pruebas a fin de fijar la pena.

JUICIO SOBRE LA PENA

Tras la declaración de culpabilidad de J. C. T. como autor penalmente responsable
de los hechos materia de acusación, el día 25 de Julio de 2025, se realizó la
audiencia correspondiente al juicio sobre la pena.
Intervinieron el Sr. Fiscal Jefe Dr. Martín Lozada, el acusado J. C. T. y su letrado
defensor el Dr. Jorge Alejandro Pschunder con la Dra. Karina Chueri en su carácter
de asistente.
Al comienzo de la audiencia el Dr. Lozada indicó que utilizaría los elementos
introducidos durante el juicio de responsabilidad mientras que el Sr. Defensor
Dr. Pschunder, informó que había convocado testigos para prestar declaración.
Nuevas medidas de prueba a instancia de la defensa.

Testimoniales:

P. Z.:
Nos interesa saber qué es lo que vos has podido percibir a lo largo del tiempo,
desde el inicio mismo de los actos delictivos, por los cuales fue declarado desde el
inicio mismo de estos actos, el impacto y las características que estos hechos
implicaron para S.
Bueno, lo que les voy a contar es un padecimiento que tengo desde que S.
fue afectado, sin saber aún que él había sido abusado, sin saber siquiera lo que
había vivido. Desde una temprana edad noté un cambio en S. S.
era un niño alegre, sala de tres, empezó a ir al jardín y ahí en adelante. Era un niño
alegre, divertido, siempre estaba bailando, cantando. Y como en los cinco años
más o menos, fue su cambio drástico de empezar a estar lamentablemente
afectado. No sabía qué era lo que le pasaba, pero él comenzó a hacerse pis encima,
cuando no le costó nada dejar los pañales ni aprender. Era un niño muy brillante,
inteligente. No le costó dejar los pañales y aprender a ir al baño, pero sin embargo
a los cinco comenzó a tener esa deficiencia, no puede contener ni su pis ni su caca.
Desde ahí, bueno, como mamá me preocupé, los llevé a los controles que los
llevaba rigurosamente, ya que era un niño sano dentro de todo, pero siempre tenía
sus controles. Comenté esto con los pediatras, le dije que cómo era mi condición
de vida, lo difícil que era y que yo tenía miedo de que mi hijo haya sido abusado o
que algo le afecte y no saber cómo encararlo. El pediatra lo revisó delante mío,
como hacía siempre. Según él, así, a su simple vista, él no estaba afectado, pero
así siguió S. durante mucho tiempo. A los 14 años, que entra en su
adolescencia, para no hacerlo tan largo, porque él ya tiene 19 años, entonces
tendría que estar describiendo 19 años. A los 14 años, S. comenzó a dejarse
de morir, dejó de comer, dejó la escuela, no quería ir a la escuela, no quería estar
en lo que sea vida asociable o lo que fuera parecido, no quería salir prácticamente
de la casa, se aisló. Comenzó a mostrarse, si bien era una persona delgada, pero
extremadamente su delgadez. Lo vuelvo a llevar a que lo revise. Era una época
difícil, pero bueno, logré que lo atendiesen. Me dijeron que él estaba pasando por
una depresión aguda. Ese era su diagnóstico.
Y por ayuda de mis hijas, hicieron una carta a unas de las asistentes sociales para
que pueda ser intervenido con psicólogos y demás, ya que el único medio para
hacerlo era por email y yo no sabía usarlo. Ellas hicieron esa carta donde fue
atendido y acudimos a que S. sea atendido. Ahí en las sesiones salió que él
fue víctima de abuso, pero sólo se me dijo eso, que él era víctima de abuso. No
sabíamos quién había sido. Desde ahí comenzó una cruda realidad.
Si bien veía mal a mi hijo afectado, desde ahí ya sabía el por qué y bueno, fue mi
incertidumbre, no saber quién, ya que yo lo enviaba a un lugar, a un centro de
prevención para que ellos pudieran comer. Yo iba a trabajar, lo encargaba en la
casa de mi mamá. No sabía a quién realmente buscar esa persona que le hubiera
podido hacer ese daño. Lo conté a mi familia, mi familia, mi mamá, mi padrastro,
mis hermanos. Ellos supieron del daño que había sufrido S. Algunos consolaron,
inclusive el acusado, me palmió la espalda y me dijo qué haría yo si supiera quién
era esa persona. Perversamente, ¿no? Porque después, más adelante, S. confiesa
que él lo había abusado en el hospital, en una de las internaciones de intento de
suicidio que él había tenido.
Él fue intervenido por guardia y bueno, ahí lo derivan a internación porque él
estaba desahuciado, estaba muy mal y se había hecho cortes muy feos y me
hicieron llenar unas planillas. Y me hicieron llenar unas planillas, unos papeles
ahí, que debía internarme con S. y hacerme cargo de ahí en más, como él
estuviese, ¿no? Y esto fue a los 16 años.
Cuando él tenía 16, le habíamos hecho un agasajo a mi hija más grande, que había
terminado el secundario, y en ese agasajo, en una fiesta familiar, supongo que él se
esforzó a ir a ese lugar, ya que no salía, ya que estaba muy mal, se esforzó a ir a
ese lugar por su hermana, por amor a su hermana lo hizo. Y de ahí detonó, ¿no?, el
encontrarse con su victimario, con la persona que le hizo tanto daño. Yo lo vi a él
varias veces burlarse de S., pero siempre lo hacía. Pero yo, como era algo
que siempre lo hacía, no me llamó la atención, porque S. tenía esas actitudes, ¿no?,
de aislamiento y de no tratar mucho a nadie. Pero nunca pensé que él se burlaba
porque sabía lo que le había hecho a S.
Terminando ese agasajo, nos vamos cada uno a nuestras casas, y mis hijas se van
al xxxx y yo me voy con mi hijo al xxxx, donde estaba viviendo con
C., mi actual pareja en ese momento. Y, bueno, él, pasando todo esto a solas,
porque nadie sabía que él le había hecho ese daño, todavía él no había confesado
nada, se va al xxxx, se escapa por la ventana a madrugada, se va al xxxx, se
mete en el baño, porque tenemos un baño hacia afuera de la casa, no está en el
interior de la casa, y se corta, se corta con una llave y, bueno, se va así todo
cortado a la guardia, se ve que se vio mucha sangre o algo así, y se fue a la guardia
a pedir ayuda, donde ahí lo intervienen, y, bueno, pasa todo esto que yo conté
antes, ¿no?, de la intervención de ellos, de llenar una planilla, quedar internado, y
donde él ese día lo único que hizo fue dormir, pero a la mañana siguiente ya estaba
muy angustiado, muy angustiado, lloraba, y de la angustia pasó a estar agresivo
conmigo, y, bueno, cuando en una de esas crisis, ¿no?, de enojo, de ira que tenía
hacia mí él, porque obviamente me culpaba por no estar en ese momento que esa
persona le hacía ese daño, porque yo lo encargaba en ese lugar, yo era quien le
decía a él que se quede en ese lugar para que lo cuiden, para que yo pueda ir a
trabajar, y entonces él comenzó a culparme, supongo que en esa crisis él tenía ese
enojo que yo desconocía, ¿no?, sabía que lo que a él le había pasado y todo, y que
tenía enojo hacia mí, pero desconocía a la persona, y ahí me lo confiesa, yo le
pregunto por qué estaba así, y él me enumera su situación, por cuál estaba así, y
ahí me dice que yo lo dejaba donde el g. y el g. le hacía de todo.
P., has sido sumamente clara respecto de este tránsito experimentado por
S. Me gustaría preguntarte en relación a cómo has percibido que impactó
todo esto, todas estas situaciones traumáticas, en lo que tiene que ver con la
educación, con el acceso a la educación por parte de S. ¿Lo pudo llevar
adelante como cualquier otro pibe, o ha sufrido interferencias e inconvenientes a
la hora?
La verdad es que tiene una fuerza de voluntad tremenda, a pesar de todo su
padecimiento, todo lo atroz que le hicieron. Tiene una fuerza tremenda, intentó
hacer varias veces, porque obviamente yo lo inculcaba de que termine su estudio,
que se merecía tener buena educación, pero lo dejaba. Le era incapaz sostener un
espacio o una actividad de lo que fuera, tanto de la escuela, como también le
consiguieron talleres para que él pudiera tener ocupada la mente cuando se trata de
un tema de salud mental, porque en eso le afectó la salud mental.
Muchos años callándose lo que le hacían, muchos años soportando todo ese abuso,
y lo dañó mentalmente. Hasta el día de hoy le cuesta sostener espacios y
actividades.
P., y te pregunto algo parecido en relación a los vínculos, amigas, amigos, novia,
vínculos afectivos en general.
Cero, cero, porque no puede, no puede estar afectado. Inclusive conmigo me costó
mucho reconstruir el vínculo, ya que él me culpaba a mí. La pasamos muy mal
todos, mis hijos, yo, porque no podíamos acercarnos a él, porque él estaba enojado
con todos nosotros, porque ni uno puede hacer nada para ayudarlo.
¿Y cómo sentís que se desarrolló, o percibís, usted, testigo, de la relación de
S. con sus hermanas en ese tránsito experimentado de los 5 años hasta hoy,
los 19? Si tuviese que hacer una breve síntesis de este tránsito y de este vínculo.
Ellos son tres hermanos de una madre soltera, lo único es que se tenían el uno al
otro, y cuando pasó todo esto, para él fue muy difícil confiar en cualquiera que se
le acercase, aun siendo sus hermanas, pero aun así, ese vínculo que ellos pudieron
tener desde chiquitos, hizo que pudieran salir adelante sus relaciones. Siempre se
volcó más a la más grande, que es D., la mayor. Y con M. también era
obviamente importante para él, pero tenía ese vínculo más importante con su
hermana. Obviamente fue afectado por toda la situación que atravesaba S.,
su afección que tuvo en todas sus áreas.
Y respecto de las áreas, ahora que mencionás en áreas, llamémoslo de alguna
manera salud mental, estabilidad emocional. ¿Tenés algo para contarnos respecto
de S. y estas situaciones vinculadas a la salud mental, a la regularidad emocional,
al equilibrio?
La verdad que sí, ha sido muy difícil esa situación para él. Tuvo que intervenirse
con medicaciones, tratamientos psicológicos y psiquiátricos, donde ha sido
medicado en muchas maneras. Algunas veces lo ha sostenido el tratamiento, otras
veces lo abandona. Y hasta ahora ha estado con el tratamiento de medicación.
Él estuvo internado en un dispositivo por salud mental, porque en el proceso de
que ya se sabía todo, le fue imposible convivir conmigo. Lo fue imposible ya
sabiendo que yo sabía, que sus hermanos sabían. Le era muy difícil. Entonces él
no podía estar conmigo. Siendo la única persona que lo podía cuidar, él no podía
estar conmigo. Y fue duro ese casi año que estuvo ahí. Hoy en día él está con casi
una alta de salud mental.
Sí, tiene que seguir su tratamiento en medicaciones, en psicólogos, pero ya no está
en ese lugar, ya tiene un vínculo conmigo, que ha costado construir, reconstruir,
porque en realidad siempre tuve buenos vínculos con mis hijos, que han sido mi
razón de ser, mi razón de vivir, de existir. Y aún acá, sentada, ya viéndose declarado
una persona que le hizo tanto daño a un niño, culpable, tengo que seguir acá sentada.
Y es por S., porque si él lo logró, si él logró declarar, si él logró estar acá, yo puedo
también.

F. J. B.:
Usted lo conoce al señor, ¿si? ¿Desde cuándo? El año 94, más o menos, y 94 y eso
fue hasta la fecha de corrido, ¿sigue trabajando con nosotros? Bien, de qué
mantenimiento en un complejo de búngalows, bien. Y qué concepto tiene del
señor, que es puntual, trabaja lo mejor. La verdad que con nosotros decimos
C. con la familia desde el año 93, 94 que nos conocemos y la verdad que
cuando me enteré de esta situación no lo podíamos creer, tanto mi mamá, mi
familia, nadie lo puede creer. La verdad que intachable, la verdad que 10 puntos.
Bien, yo le pregunto en su complejo, ¿van menores de edad? Y alguna vez durante
todo ese lapso de años tuvo alguna queja, jamás, jamás, jamás, por eso no me
sorprende cuando fue la hermana a verme hace un mes y pico. No lo podía creer,
así que totalmente sorprendido, bien, e interactuaba con, así, con pasajeros el
señor y si todo el tiempo entran, salen, preguntan información turística, como él
está por todos lados haciendo jardinería y demás. El turista viene y pregunta al
lugareño cosas de todo, bien, qué recomendaciones de todo tipo, perfecto, y nunca
tuvo un inconveniente, jamás.
Bien, le hago una pregunta, ¿te sabe si el señor le contó o si sabe de alguna manera
si tenía algún tratamiento médico, si tenía algún inconveniente médico? Ninguno,
no, bien, desconoce eso, bien, perfecto, yo no tengo más preguntas.
Bien, doctor, los años y solamente para preguntarle, ¿qué tal? Bien, buen día. Si
tenés algún conocimiento en relación al vínculo del señor C., C., con su
nieto S., no, no; y con su nieta M. tampoco y con su nieta D., no tampoco, no
tengo. Bien, listos.
¿en qué complejo es para que quede aclarado? Los rucas piren. Bien, también
puedo aclarar algo, también en el 2001 nosotros compramos un campo con mi
viejo en Comallo y un campo vacío y, bueno, él fue con nosotros, estuvo un mes
en carpa haciendo el galpón con nosotros, conviviendo en la misma carpa y
demás.

B. A. R.:
El señor es mi suegro. Es una relación cercana. Bien acá voluntariamente. ¿desde
cuánto hace que lo conoce al señor T.? Exactamente, no lo sé, pero lo conozco
desde mi adolescencia, alrededor de los 15 años, lo conozco. Bien, ¿de dónde y
cómo? Por parte de mi mujer, su hija, llevamos relación con ella cercana desde esa
edad, bien, y ¿cómo es el comportamiento desde tu punto de vista del señor T.
con el resto del grupo familiar? La mejor persona que he conocido, ¿en algún
momento convivieron con el señor? Sí, también en mi adolescencia, entre los 15 y
17, también tuve problemas en mi casa y estuve conviviendo con él. Bien, ¿y vos
conocés, lo conocés a S.? Cercanamente, no. Bien, ¿tenés idea qué pasó
con S.? ¿Te enteraste de algo? Me enteré por los comentarios extra que
dijeron, o sea, falsedades para mí.
¿Por qué pensás que son falsedades? Porque llevo mucho tiempo manteniendo una
relación cercana hacia mi suegro, y la verdad que nunca había escuchado tanta
ridiculez, disculpe la palabra. Está bien, ¿vos tenés idea si este chico S.
tenía algún problema de consumo o algo así? No, a ellos yo les conozco. Bien,
¿tenés idea si algún vecino, algún familiar comentó algo sobre el señor T. que
tuviera alguna situación así de abusar o algo por el estilo? No, ninguna. Bien, yo
no tengo más preguntas.
¿Si algún miembro de tu familia fue víctima de abuso sexual? No. ¿Tenés
hermanas? Sí. Si tuvieras una hermana que denuncia hechos de abuso sexual
sufridos durante aproximadamente ocho años, ¿considerarías que es una ridiculez?
Sí, sí, muy bien, yo me quedo una pregunta.
durante el tiempo que vos conviviste con el señor T., ¿S. también convivía con el
señor T.? Sí, te acordás, ¿eh? No, no me acuerdo, han pasado tantos años cerca
de él que no recuerdo.

Convención probatoria:
El día 28 de Mayo de 2025 fue tratado por el Dr. Regibaud quienconstato
disminución neurológica, cefaleas y ausencias y seguimiento neurológico y
tratamiento.

Alegatos finales fiscalía:
El Sr. Fiscal Jefe Martín Lozada indicó: “Venimos en este acto y en esta audiencia
a completar el proceso de criminalización primaria que el legislador comenzó en el
Congreso de la Nación, al enunciar una serie de conductas que prohibió y a las
cuales asignó una pena en caso de ser realizadas. Y lo hacemos luego de que el
señor J. C. T. fuera declarado responsable de los delitos de abuso
sexual simple reiterado, agravado por la guarda, en concurso real con abuso sexual
con acceso carnal reiterado, agravado por la guarda, en concurso ideal con
promoción de la corrupción de menores, agravada por la guarda y la violencia.
Nos interesa dejar constancia, además, de que los hechos por los que T. fue
declarado responsable tuvieron comienzo de ejecución en una fecha anterior al 1°
de marzo de 2019, y que, por lo tanto, este caso no se encuentra comprendido
dentro de las reglas que hacen al juicio por jurados en la provincia de Río Negro,
conforme a la Acordada 4 del 2019. Y decimos tal cosa en razón del pedido de
pena que va a efectuar el Ministerio Público en este caso en particular.
Sabemos que, para individualizar la pena, rige el artículo 5.8 de la Convención
Americana de Derechos Humanos, el artículo 18 de la Constitución Nacional, y
los artículos 40 y 41 del Código Penal. También, desde el Ministerio Público
tomamos como referencia dos sentencias que pueden ser de algún modo rectoras:
una del Superior Tribunal de Justicia, caso Brionnes; otra del Tribunal de
Impugnación, caso Collueque, sobre abuso sexual. Esto es fundamental para no
perforar los mínimos ni vulnerar los máximos que el legislador ha establecido
como montos punitivos para estas figuras por las cuales fue declarado responsable.
Se trata, en este caso puntual, de determinar una compensación justa respecto del
acusado. Y decimos "una compensación" por cuanto, evidentemente, la reparación
de los perjuicios sufridos por S. es de imposible efectiva realización. Y
sabemos, claro está, que el proceso de individualización de la pena trae consigo la
determinación de la cantidad y de la calidad del poder punitivo estatal que se va a
ejercer sobre una persona que ha sido criminalizada.
Llevamos esta tarea, como bien lo sabemos, sobre la base de los criterios de
determinación de la pena previstos en los artículos 40 y 41 del Código Penal.
Estos artículos remiten, claro está, a un principio: el de la humanidad de las penas,
el cual reclama que la reacción estatal sea justa y, además, proporcionada.
Partimos de la base de que, por los delitos por los cuales ha sido declarado
responsable T., el monto punitivo oscila entre los 8 y los 20 años de prisión.
Por lo tanto, será en función de la inexistencia de antecedentes penales que
tomamos como punto de partida el mínimo de la escala, esto es, los 8 años. Y será
en función de las circunstancias agravantes y atenuantes que vayamos
mencionando a continuación que permaneceremos en esos 8 años de prisión o, por
el contrario, agravaremos el monto de la pena que, según entendemos, corresponde
al acusado y declarado responsable T.
En el marco de la presente audiencia queremos profundizar, en primer término, en
relación con la naturaleza de las acciones llevadas adelante por T. Decimos
que se trata de acciones delictivas que han tenido como víctima a un niño,
S., que resulta ser su nieto postizo. T. se valió de su superioridad
física, de su mayoría de edad, así como de la influencia que tales condiciones le
conferían. Aprovechó esa lógica ascendencia e influencia, como quien cumplía el
papel de abuelo y ejercía la guarda temporaria del niño mientras este visitaba su
domicilio. Como adulto, detentaba poder sobre S., un niño que, por
supuesto, carecía de cualquier conocimiento y experiencia en materia de
sexualidad. Consideramos que estas circunstancias constituyen, claro está, una
circunstancia agravante.
En relación con la extensión e intensidad del daño causado a S., nos parece
sumamente elocuente cada una de las manifestaciones que, minutos atrás,
efectuó su mamá, P. No las voy a repetir porque, claro está, las tenemos frescas en
la memoria, pero hay algunos términos que me parece que fueron muy expresivos.
Hizo referencia a padecimiento a una temprana edad, a un cambio repentino de un
ser alegre y divertido a un ser opaco y depresivo. Mencionó incontinencia,depresión,
un "dejarse morir", abandono escolar, aislamiento, un estado de delgadez, desahucio,
cortes en su cuerpo e ideas de autolesión.
Esto que nos dijo P. también encuentra consonancia con lo que nos dijeron
las hermanas de S., M. y D., quienes indicaron, de modo puntual, cómo
impactaron en S. los ataques sexuales. M. sostuvo textualmente que S. “no
está bien psicológicamente y se comporta violentamente hacia nosotras”,
refiriéndose a su mamá y a su hermana. Recordó que se hacía pis y caca encima
desde pequeño, que tenía pesadillas y que ella tenía que dormir con él. Dijo
también que, en su adolescencia, lo notó muy deprimido, en decadencia, por
lo que se contactó con salud mental. Contó que su hermano había dejado de
comer, le costaba lavarse, estaba aislado, incluso de su familia, y que advertía
que algo le pasaba pero no sabía exactamente qué.
De modo similar declaró D., quien sostuvo textualmente que S. estaba, por momentos,
muy angustiado, que muchas veces hablaban de lo que le había pasado y que, a medida
que lo relataba, se angustiaba. Se notaba que todo esto le afectaba mucho.
Otro tanto respecto de la extensión del daño fue expuesto por la trabajadora social
Lorena Ramírez, quien señaló que, al momento de su intervención, S.
padecía síntomas como depresión profunda, aislamiento, vergüenza, ideación
suicida y mucha vulnerabilidad.
También se pronunció al respecto la licenciada Maccione, quien advirtió que
S. no comía durante varios días, estaba habitualmente de mal humor y se
autolesionaba en su brazo izquierdo. Dijo que S. sufrió episodios durante
los cuales intentó quitarse la vida. Lo notó decaído y triste. Maccione sostuvo que
encontró en S. un estado generalizado de depresión, insomnio y sueño
intranquilo.
En el mismo sentido se expresó el psiquiatra Galíndez Tuero, quien se refirió a la
existencia de ideas de muerte en S. y conductas autoagresivas.
Nos parece importante agregar que los actos corruptores ejecutados contra
S. por parte del acusado no quedaron tan solo en su mera ejecución, sino
que, por el contrario, lograron su finalidad. Decimos que lograron su finalidad
porque fueron idóneos y suficientes para desnaturalizar el desarrollo psicosexual
del niño.
Prueba de ello fue que, durante la segunda etapa de comisión de los hechos —
fijados en dos etapas—, fue el propio S. quien, en muchas ocasiones, fue
en procura de su “abuelo” T. Tal cosa fue relatada por S. durante el
primer día de audiencia. Entonces, ya corrompido, S. iba a satisfacer su
libido en manos de su “abuelo”. De modo que la extensión del daño sufrido por
S. también constituye una circunstancia agravante.
En tercer término, corresponde valorar la calidad de los motivos que llevaron a
J. C. T. a delinquir. Dichos motivos son, fundamentalmente, la esencia
de la culpabilidad, pues aquí lo que se le reprocha a T. es la posibilidad de
haber actuado de otro modo. T. no tuvo motivo alguno, ninguna razón, ningún
imperativo ni estado de necesidad que lo impulsara a victimizar a su nieto
S. El motivo por el cual delinquió radicó, ni más ni menos, en la voluntad
de imponer coactivamente su dominio sobre el niño, vulnerando sus derechos a la
integridad sexual. Así, llevó adelante maniobras tendientes a su corrupción,
resultado que efectivamente logró, y que le permitió seguir abusando del niño.
Esta también es una circunstancia agravante.
En relación con su edad, entendemos que, durante el período de comisión de los
hechos, T. era una persona adulta con todas las obligaciones que tal estado
conlleva en una sociedad que se pretende plural y respetuosa de ciertos principios
fundamentales de cohesión social, como el respeto a la dignidad humana. Esta
circunstancia, una vez más, juega en contra del declarado responsable.
Incide, sí, en su favor, como sostuve al inicio, la ausencia de antecedentes penales,
así como la información aportada por el testigo D., en relación con que se trata
de una persona afable y buen trabajador. Respecto de lo declarado por R.,
creo que la falta de razonabilidad y objetividad con la que respondió una pregunta
tan obvia como la que le formulé desmerece lo declarado.
Muy bien, en síntesis, de acuerdo con lo apuntado hasta aquí, postulamos que se le
imponga a J. C. T. la pena de 15 años de prisión. Rigen al respecto los
artículos 45, 54, 55, 119 (primer y tercer párrafo) y 125 del Código Penal.

Por último, solicitamos que, hasta que la sentencia que ustedes dicten quede firme
en el ámbito provincial, se le imponga la obligación de comparecer una vez por
semana en la comisaría correspondiente a su domicilio, a efectos de acreditar su
permanencia en él, bajo apercibimiento de revocarse la libertad de que hasta el
momento goza en caso de incumplimiento. Solicitamos, además, que se disponga
su prohibición de salida del país, con informe a las fuerzas federales (Gendarmería
Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Policía
Federal y Dirección Nacional de Migraciones).”.

Alegatos finales Defensa: El Dr. Jorge Alejandro Pschunder indicó: “En esta
instancia me tengo que limitar exclusivamente a lo que es la cesura. Bueno, en
primer lugar, como bien dijo el señor Fiscal Jefe, la falta de antecedentes es algo
importante. Pero también es muy importante algo que no se dijo: en el informe de
la licenciada Maccione -profesional de larga y reconocida trayectoria en este tipo
de juicios- se manifestó que no hay estrés postraumático. Si no he leído mal el
informe, eso significa que, si no hay estrés postraumático, todo lo que nos han
contado hoy aquí no parecería haberse reflejado clínicamente. Lo que hizo la
licenciada Maccione fue una pericia, y es eso lo que debe tener en cuenta el
tribunal al momento de juzgar. Porque si estamos considerando como uno de los
agravantes los padecimientos y sufrimientos de la víctima, y contamos con una
pericia que dice que no hay estrés postraumático, quiere decir que esa situación se
desvirtúa. Y sabemos que la doctora Maccione, cuando detecta esos cuadros, los
consigna. Hemos leído cientos de informes suyos, incluso en los que expresa
sospechas de corrupción en múltiples circunstancias. Por lo tanto, me parece que
los dichos que se vertieron aquí no tienen rigor científico, a diferencia de la pericia
de la doctora Maccione, que sí lo tiene. Más allá de los comentarios sobre la
pericia que hizo el Ministerio Público Fiscal, el quid de la cuestión es si existe o
no estrés postraumático, porque eso es lo que refleja -justamente- los
padecimientos de la víctima. No sabemos si esos padecimientos provienen de
otros factores, pero queda claro que, por esta situación de los abusos, no hay
diagnóstico de estrés postraumático. Me parece que esto es un punto medular al
momento de evaluar la pena. Luego, esto se refuerza con un problema de salud.
Por eso lamento no haber podido ejercer la defensa con anterioridad, porque
considero que mi cliente tiene una imputabilidad disminuida. Si bien es cierto que
el examen psiquiátrico se realizó el 28 de mayo de 2025, queda claro -y surge del
mismo certificado- que la pérdida de memoria y la afectación neurológica no
comenzaron ese día. Ese fue el momento en que se concretó la pericia, y lo que
convenimos con el fiscal como prueba. Pero también debe analizarse que se trata
de una persona que padece determinados problemas neurológicos, lo cual debe ser
considerado al momento de valorar la pena. Esa situación médica debe ponderarse
junto con la pericia científica realizada por el Cuerpo Médico Forense del Poder
Judicial de esta provincia, por la doctora Maccione, respecto a la inexistencia de
estrés postraumático de la víctima. En contraste, sí hay un informe médico que
indica la existencia de problemas psicológicos o neurológicos en el imputado.
Además de sus condiciones médicas, se ha destacado -también por parte del señor
fiscal- su buena conducta laboral. En cuanto a lo declarado por el testigo
R., creo que la falta de razonabilidad y de objetividad con que respondió
una pregunta tan evidente desmerece su testimonio. Considero que esa pregunta
fue una opinión personal y no debería usarse para desvirtuar su declaración. Fue
una respuesta subjetiva. De hecho, no me opuse a la pregunta -aunque podría
haberlo hecho- porque entiendo que ustedes, como jueces con experiencia, saben
bien qué tipo de preguntas permiten qué tipo de valoración. Por lo tanto, considero
que, evaluando los artículos 40 y 41 del Código Penal, la Convención Americana
sobre Derechos Humanos, la edad de mi cliente y todas estas circunstancias que
hemos marcado, corresponde aplicarle el mínimo de la pena, que es de ocho años.
Esto en función de la falta de antecedentes, la ausencia de estrés postraumático en
la víctima y —tampoco menor— las limitaciones que tuvo mi cliente en el
ejercicio de su defensa, lo que también debería ser ponderado. Me parece, señores
jueces, que hay elementos que se omitieron y que debieron haber sido
considerados. Quizás sean motivo de impugnación por parte de esta defensa, pero
ustedes también pueden valorarlos ahora, en esta etapa, atendiendo a los detalles
que acabo de señalar: la inexistencia de un estudio psicológico completo del
imputado, entre otros. Es cierto que son etapas procesales ya precluidas, y que lo
mío es un alegato final, pero aun así solicito que se le aplique el mínimo. En
cuanto a la obligación de que se presente una vez por semana en la comisaría de su
zona, no me parece que sea algo que impida su libre movimiento. Me parece
razonable. Lo que sí solicito es que se libre un oficio a la comisaría
correspondiente. En relación con la prohibición de salida del país, no me voy a
oponer. Concedida la última palabra al acusado, el mismo indicó que no desaba
formular ningún comentario.

La decisión del tribunal sobre el juicio de la pena.

Corresponde seguidamente, luego de haber escuchado las declaraciones
testimoniales, al acusado y los alegatos de las partes, determinar cuáles
agravantes y atenuantes presentados resultan aplicables al caso y cuál
también es la pena justa para T. Ello, teniendo en cuenta la doctrina legal
sentada por nuestro Superior Tribunal de Justicia en el precedente “Brione”, y el
Tribunal de Impugnación en “Callueque” que han fijado los parámetros a tener en
cuenta, conforme señalara el Sr. Fiscal Jefe. Debiendo aplicarse para el caso, por
tratarse de un primario, aquélla sentada en “Callueque”.
Una pena justa sólo es aquella que se adecúa a las particularidades del
caso concreto (Ziffer, Patricia “Lineamientos de la determinación de la pena,
editorial Ad-Hoc, 2da. Edición inalterada, Buenos Aires 1999, pág. 27). El hecho
ilícito es, entonces, además del presupuesto de punibilidad de la conducta, la base
para la graduación de su gravedad.
Aquí diferimos sí con lo indicado por el Sr. Fiscal Jefe con relación al posible monto
punitivo; toda vez que en función de tratarse de hechos de abuso sexual agravados
reiterados en concurso con el delito de corrupción de menores la pena oscila entre
los 8 y los 50 años de prisión reiterados.
En línea con la doctrina legal y jurisprudencia señalada precedentemente, debemos
tener en cuenta que la inexistencia de antecedentes por parte del condenado, fija
como punto de partida para mesurar la pena el mínimo de la escala.
Debemos resaltar que también habremos de analizar la pena
considerando la situación de S. como un niño víctima, es así como
entendemos que le asiste razón a la fiscalía en considerar como una circunstancia
agravante el aprovechamiento de parte del acusado de la especial situación de
vulnerabilidad en la cual se encontraba al momento de los hechos S. como
víctima en este legajo. Vulnerabilidad que se manifiesta, no solo por su edad, sino
además por el hecho que el niño veía al acusado como a un “abuelo”, como
alguien que debería cuidarlo; y en lugar de hacerlo, él traicionó su confianza y lo
lastimó y corrompió. Debemos tener en cuenta como agravante esta marcada
desigualdad existente entre el niño y T.; en especial “…la afectación grave
que causa en la psiquis de la víctima que aquella persona que debería cuidarla le
ha producido una profunda destrucción…” (cfr. CIDH: caso: VRP, VPC y otros vs.
Nicaragua, Se. 8 de marzo de 2018 -cambiando lo que hay que cambiar, dado que
en el caso citado el abusador era el padre de la víctima y no la persona a quien ésta
quería como a su “abuelo” como en el hecho que juzgamos).
La consideración efectuada en el párrafo precedente, entendemos no
importa una doble valoración, toda vez que el tipo penal del artículo 119 no tiene
en cuenta las especiales cualidades, características y circunstancias de cada
víctima menor de trece años ni tampoco su género. Eso es materia de acreditación
y debate por parte de las partes y, en definitiva, tarea propia de las personas que
estamos llamadas a establecer la pena.
La extensión del daño es un punto central en este caso. Se probó a lo
largo del debate y se complementó en la audiencia de cesura que el injusto que
juzgamos ha sido de alta intensidad, en función del daño causado por T. a
S. Así lo referimos, toda vez que verificamos la angustia del mismo
S cuando narró como de sólo estar cerca de T. comenzaba a temblar
de excitación. Lo que demuestra a nuestro entender la prueba de la corrupción.
Siendo por demás elocuentes, más allá de los dichos de su madre (P. Z.)
y sus hermanas (D. M. Z. y M. E. P.), las declaraciones de los testigos profesionales
actuantes que trabajaron con S. en forma interdisciplinaria (la Trabajadora Social
Lorena del Carmen Ramírez, el psiquiatra Manuel Galíndez Tuero y la psicóloga
forense Andrea Maccione); que daban cuenta además de la generación de
autolesiones, tentativas de suicidio, problemas de alimentación, para vincularse
con sus pares y con familiares, tristeza, depresión, irritabilidad, angustia, insomnio,
y decaimiento. Debió ser internado en tres oportunidades; siendo en la última en
la que pudo develarle a su madre los hechos que forman parte de este juicio en
medio de un episodio violento propio de su estado inestable. Situación que al día
de hoy continúa en razón de no haber sido dado de alta en Salud Mental,
encontrándose aún medicado con medicación psiquiátrica. Detalle este último que
fué aclarado por el Psiquiatra Dr. Galíndez Tuero a preguntas formuladas por la
propia Defensa.
Aclaramos por otra parte; con relación a lo planteado por el Dr. Pschunder en
su alegato, que la valoración de todos estos extremos; lo han sido a partir de
los testimonios prestados en el juicio. Ello por cuanto la Licenciada Maccione
a expresas preguntas de la Defensa en el contrainterrogatorio explicó
que las situaciones por las que aún atraviesa S. pueden considerarse como
stress post-traumático, más allá de que indicó que aún cuando se verifique en
algún momento ausencia de indicadores, en los casos de abuso sexual, no puede
asegurarse que puedan presentarse a futuro. Asimismo, advertimos que su
testimonio en su caso, dió muestras acabadas de las secuelas en el psiquismo de
S. Y el cuestionamiento a las conclusiones de la misma, carecen de validez, en su
caso, por provenir solo de opiniones, que en su caso, no fueran motivo de prueba
específica aportada para la ocasión.
En igual sentido se verifica que no ha existido prueba adecuada alguna que permita
verificar y en su caso, merituar la pretendida imputabilidad disminuída invocada.
Con relación a la ausencia de motivos para delinquir planteada por el Ministerio
Público Fiscal coincidimos con que también debe considerarse como agravante.
Así como también coincidimos con relación a que la información
que a su respecto aportó el testigo D. en relación a que se trata de una persona
afable y buen trabajador debe considerarse como un atenuante.
Finalmente, para la evaluación de la pena no debemos perder de
vista su finalidad, esto es, su aspecto preventivo especial. Aquí es donde
entendemos debe ser considerada la calidad de infractor primario del orden penal
del condenado, su falta de antecedentes como un atenuante. También sus buenos
vínculos familiares, señalados por los dos testigos de la defensa.
La condición de infractor primario debe ser merituada
adecuadamente en consideración a la finalidad de la pena, la que tiene
encuadramiento constitucional en el Artículo 18 de la Constitución Nacional y a
nivel legislativo supranacional en El Pacto de San José de Costa Rica (Artículo 6
Numeral 5º) y Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -Artículo 10.3,
y a nivel legal en la Ley 24660- (cfr. STJRN, Se. 94/13). La pena, según la
Convención Americana de Derechos Humanos, tiene como finalidad esencial la
reforma y re adaptación social del condenado (Artículo 5 Punto 6) y su ejecución
debe consistir en un tratamiento cuya finalidad esencial sea la reforma y la re
adaptación social de los penados (Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos, Artículo 10 Apartado 3). En nuestra legislación esa finalidad indica que
la pena privativa de la libertad es lograr que el individuo sometido a ella se
reintegre a la sociedad y logre su adaptación mediante la incorporación de valores
fundamentales que posibiliten la vida en comunidad (Ley N° 24660, Artículo 1º).
Entonces, evaluada la prueba, las alegaciones de las partes y
analizada la cuestión a la luz de la doctrina, jurisprudencia y los Artículos 40 y 41
del Código Penal, consideramos que la pena justa teniendo en cuenta las
agravantes y atenuantes mencionados debe superar el mínimo de la escala penal, la
cual fijamos en 15 años de prisión, accesorias legales y costas. Por otra parte; en
función de lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal y no existiendo oposición
por parte de la Defensa (cf. Artículo 65 del C.P.P.); tal como se peticionara
corresponde ordenar que hasta que la presente sentencia adquiera confirmación en
el ámbito provincial, se le impone al condenado T. la obligación de
comparecer una vez por semana a la comisaría correspondiente a su domicilio a
efectos de dar cuenta de su permanencia en ella, ello bajo apercibimiento de
revocarse la libertad de que hasta el momento goza en caso de incumplimiento.
Así como se dispone la prohibición de salida del país con informe a las fuerzas
federales (Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía de
Seguridad Aeroportuaria, Policía Federal y Dirección Nacional de Migraciones).
En otro orden, corresponde regular los honorarios profesionales del Defensor del
acusado Dr. Jorge Alejandro Pschunder -en atención a sus manifestaciones- en el
mínimo legal , en razón de las tareas desempeñadas. (conf. Artículos 6, 8, y 46, L.A.).
Asimismo propongo encomendar a la Fiscalía que le informe a S. E. M. como víctima,
así como a su madre y denunciante P. M. Z. , las facultades que les otorgan el Artículo
11Bis de la ley 24660.
Además oportunamente se deberá librar la comunicación prevista en el Artículo
191 C.P.P. al Reprocoins.
A su vez hemos de integrar la presente resolución, a la declaración de responsabilidad
ya emitida por este Tribunal, incluyendo la parte dispositiva a los fines del dictado de
una sentencia única.
Los jueces Marcos Burgos y José Bernardo Campana manifiestan que adhieren en un
todo a lo expresado también en esta cuestión.
Considerando todo ello, el tribunal de juicio por unanimidad,
RESUELVE:

I. DECLARAR A J. C. T., cuyos datos personales se encuentran transcriptos al
comienzo de la presente, autor penalmente responsable de los hechos materia
de acusación, calificados como abuso sexual simple reiterado, agravado por la
guarda, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal reiterado, agravados
por la guarda y todo ello en concurso ideal con el delito de promoción de la
corrupción agravada por la edad de la víctima, la guarda y el ejercicio de violencia
psicológica; en consecuencia, condenarlo a la pena de 15 (quince) años de prisión,
con costas(Artículos 45, 55, 119 primero, segundo y cuarto párrafo inciso f), 125 del
Código Penal y 188, 190, 191, 266 y concordantes del Código Procesal Penal de Río
Negro.

II. Regular los honorarios profesionales del Dr. Jorge Alejandro Pshunder en el
mínimo legal. (Artículos 6, 8 y 46 L. A.).

III. Solicitar a la Fiscalía le informe a los representantes de la víctima lo dispuesto
por el Artículo 11Bis de la ley 24660.

IV. Oportunamente se deberá oficiar al REPROCOINS conforme Artículo 191
del C. P. P. .

V. Asimismo y hasta que la presente sentencia adquiera confirmación en el
ámbito provincial, se le impone al condenado T. la obligación de comparecer
una vez por semana a la comisaría correspondiente a su domicilio a efectos de dar
cuenta de su permanencia en ella, ello bajo apercibimiento de revocarse la libertad
de que hasta el momento goza en caso de incumplimiento. Así como se dispone la
prohibición de salida del país con informe a las fuerzas federales (Gendarmería
Nacional, Prefectura Naval Argentina, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Policía
Federal y Dirección Nacional de Migraciones).

VI. Notifíquese, regístrese y protocolícese.-





Firmado digitalmente por
BURGOS Marcos Rafael
Fecha: 2025.08.01
13:54:39 - 03'00'

 Firmado digitalmente por
ÁLVAREZ MELINGER Marcelo Oscar
Fecha: 2025.08.01
14:13:59 - 03'00'

 Firmado digitalmente por
CAMPANA José Bernardo
Fecha: 2025.08.01
13:49:58 - 03'00'





 



MARCOS BURGOS JOSÉ B. CAMPANA MARCELO ALVAREZ MELINGER


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